Cuando las ballenas se van, se ofrecen salidas embarcadas para ver los saltos de estos mamíferos marinos Mailen Palma
Se ofrecen salidas embarcadas para ver los saltos de estos mamíferos marinos; también es temporada de pingüinos
Por Andrea Ventura
Chubut, sábado 277 diciembre (PR/25) — Con la llegada del verano, las ballenas franca austral emprenden su largo viaje hacia el sur, luego de su temporada de nacimientos y apareamientos en el golfo Nuevo.
Y a las aguas calmas de la bahía de Puerto Madryn llegan nuevos protagonistas para un show natural único. Es tiempo de delfines. Con un sol y un calor implacables, sin los habituales vientos helados del invierno patagónico y en un mar azul intenso, se puede salir en paseos embarcados en busca de estos mamíferos marinos, de la especie oscura, un poco más chicos que los habituales grises.
Desde diciembre y hasta abril, los delfines se acercan a las costas de Madryn en busca de anchoítas, su alimento preferido, y practican frente a los barcos infinidad de saltos para la foto.
Las navegaciones, en este caso, parten desde el muelle Luis Piedra Buena de la ciudad, sin la necesidad de tener que viajar hasta Península Valdés, como sucede con las ballenas. Los delfines se ven de a decenas, mientras hacen piruetas y suben a la superficie para comer.
Madryn en verano se transforma en un destino de playa y sol, con arenas anchísimas y aguas calmas y frescas para practicar snorkeling, buceo, kayak, windsurf y stand up paddle.
Los delfines se acercan en busca de anchoítas, su alimento preferido, y practican frente a los barcos infinidad de saltos para la fotoMailen Palma
La biodiversidad marina en esta región costera de Chubut es abrumadora y un festín para los cada vez más viajeros volcados al turismo de naturaleza. Además de los delfines, en esta época se pueden ver elefantes y lobos marinos, pingüinos y cientos de aves. El Área Natural Protegida Península Valdés (Patrimonio de la Humanidad) y Puerto Madryn son en santuario de fauna marina de fama mundial.
Para ver pingüinos, se puede ir hasta la estancia San Lorenzo, en la Península Valdés, que es la más grande a nivel continental, con una población estimada en 600.000 ejemplares, que cada primavera llegan para hacer sus nidos, encubar los huevos y alimentar las crías antes de emigrar, en abril.
Además, la estancia ofrece un comedor en el antiguo galpón de esquila, donde se pueden adquirir productos regionales, recuerdos y degustar el exquisito cordero patagónico. La riqueza de la historia local se complementa con los fósiles marinos y la antigua factoría de lobos marinos que se encuentran en sus terrenos.
La reserva de Punta Tombo, a 170 km al sur de Madryn, es otro sitio histórico para ver pingüinos, mucho más económico que San Lorenzo. Se los pueden observar de muy cerca, caminando torpes por la arena y en sus nidos. La caminata por el circuito es libre y tiene una extensión de tres kilómetros entre ida y vuelta.
Un paseo de sabores
Durante enero y febrero, Puerto Madryn desplegará una agenda cultural diversa que incluirá ciclos de teatro independiente, presentaciones musicales, actividades en el Ecocentro, la clásica Noche de los Museos, propuestas para los chicos y una nueva edición de Verano, mar y libros, con la participación de escritores contemporáneos.
La biodiversidad marina en esta región costera de Chubut es abrumadoraMailen Palma
La feria gastronómica “Madryn Comestible, un paseo de sabores”, volverá a formar parte de la programación estival con una nueva edición que reunirá cocina local, cerveza artesanal, productores regionales, propuestas dulces, música y actividades para todas las edades, el 10 y 11 de enero, a partir de las 18. Como cada verano, la feria se desarrollará frente al mar, en el Playón Recreativo del Muelle Piedra Buena.
La vida nocturna también tendrá su espacio, con casino, bingo, pubs, cervecerías y bares frente a la costa que ofrecen diversas alternativas.
A solo 67 km de Puerto Madryn, por la ruta nacional 3, se encuentra Trelew, cuyo principal atractivo es el museo paleontológico Egidio Feruglio (MEF), uno de los más importantes de Sudamérica, que reabrió hace un año, luego de una importante obra de ampliación. Sus salas permiten conocer los dinosaurios que habitaron la región hace más de 65 millones de años, incluyendo especies emblemáticas descubiertas en la Patagonia.
Cada vez más viajeros viajan en esta época, dedicados al turismo de naturalezaMailen Palma
A pocos kilómetros se ubica el Parque Paleontológico Bryn Gwyn, un yacimiento a cielo abierto con hallazgos fósiles de 40 millones de años, ideal para comprender la evolución natural del territorio. También se puede visitar el museo histórico Pueblo de Luis, que reconstruye los orígenes de la colonización galesa.
Tomando la ruta nacional 25 hacia la costa, luego de Rawson, se llega a Playa Unión, un destino tradicional para disfrutar del mar, realizar avistaje de toninas overas y recorrer su pintoresco puerto.
Hacia el oeste, a 15 km de Trelew, se encuentra Gaiman, una histórica colonia galesa que mantiene vivas sus tradiciones a través del té galés, sus capillas centenarias y una identidad cultural única. Más adelante, tras 35 km, se llega a Dolavon, donde aún funciona el primer molino harinero de la región.
Las casas de té son un clásico de GaimanAníbal Greco
Regresando hacia la costa es posible recorrer el circuito de agroturismo del Valle del Río Encantado, compuesto por 10 establecimientos que ofrecen experiencias vinculadas a la producción local: vinos, fruta fina, lácteos, flores, hierbas aromáticas y visitas en chacras históricas.
Entre caminatas tranquilas, pesca, ríos de aguas azul profundo y miradores naturales, El Bolsón se convierte en un destino ideal para escapar del ruido y reconectarse con la naturaleza durante el verano.
Ríos de aguas cristalinas, bosques patagónicos y lagunas escondidas forman el paisaje natural de El Bolsón. (Foto: Turismo Rio Negro)
Buenos Aires, sábado 27 diciembre (PR/25) — Rodeado de montañas imponentes, ríos de aguas cristalinas y bosques patagónicos, El Bolsón se consolida como uno de los destinos más atractivos del verano argentino. Su microclima único garantiza tardes agradables y noches frescas, incluso en los días más calurosos.
Ubicado en el norte de la Patagonia, en la provincia de Río Negro, este pueblo se encuentra en un valle fértil protegido por la Cordillera de los Andes. Esta ubicación geográfica suaviza las temperaturas y ofrece un entorno verde y respirable, perfecto para disfrutar del aire libre sin el agobio del calor extremo.
Con tardes tranquilas y noches frescas, El Bolsón se consolida como un refugio patagónico. (Foto: Turismo Río Negro)
El Bolsón está lleno de sorpresas y rincones encantadores que aparecen a cada paso: arroyos transparentes, lagunas escondidas, bosques frondosos y senderos silenciosos que invitan a explorar sin apuro. Incluso quienes ya conocen la zona encuentran postales irrepetibles en cada caminata hacia miradores naturales, cascadas y paisajes únicos.
La calma del entorno también se refleja en la vida cotidiana del pueblo. Las ferias locales y encuentros al aire libre permiten acercarse a productores y artesanos, quienes reciben a los visitantes con cercanía y calidez. Este contacto directo con la cultura local es un valor añadido para quienes llegan por primera vez y un motivo para que los visitantes frecuentes vuelvan cada verano.
Laguna Paraíso, uno de los secretos mejor guardados de El Bolsón. (Foto: El Bolsón Guía)
Qué hacer en El Bolsón
Laguna Paraíso: uno de los secretos mejor guardados de la región. Un espejo de agua rodeado de bosque, ideal para descansar, tomar sol o simplemente reconectar con la naturaleza lejos del turismo masivo.
Río Azul: famoso por sus aguas cristalinas, ofrece balnearios naturales, senderos y sectores ideales para refrescarse durante el verano.
Cascada Escondida: una caminata corta y accesible que termina en una cascada rodeada de vegetación, perfecta para quienes buscan una excursión rápida sin alejarse del pueblo.
Miradores naturales del valle: senderos suaves que permiten disfrutar de vistas panorámicas del río, el valle y la cordillera, ideales para tardes de contemplación y fotografía.
Cerro Piltriquitrón: un clásico para trekking, parapente y miradores con vistas espectaculares del valle y la Cordillera de los Andes.
Con alojamientos que tienen un valor de entre 30 y 60 euros la noche, un gastro promedio por persona de 15 euros para comer y fácil acceso desde los principales aeropuertos europeos, será uno de los favoritos de los argentinos. Cuándo viajar.
Menos aglomeraciones y acceso a la naturaleza convierten a Vilna (Lituania) en un destino fuera de lo común para 2026.
Buenos Aires, sábado 27 diciembre (PR/25) — Los argentinos seguimos buscando destinos nuevos, distintos y, ¿por qué no?, con precios más accesibles para poder seguir viajando y conociendo el mundo. Por eso hoy queremos presentar una ciudad europea preciosa, amigable y cuya temporada media la hace perfecta para ser visitada: Vilna, la capital de Lituania.
Conocida por su arquitectura barroca, que se aprecia particularmente en la ciudad antigua medieval, se encuentra al oeste de Polonia y al este de Rusia. Su encanto fuera de lo común y sus credenciales ecológicas la convierten en un destino europeo destacado para conocer en 2026.
Por otro lado, hay una tendencia notable que continuará durante el año próximo y es la creciente popularidad de los viajes durante los meses de transición de junio, septiembre y octubre, antes y después de la temporada alta, en parte por una búsqueda de destinos lejos de las aglomeraciones.
Es que la masificación, el ruido, la contaminación y el calor hacen que cada vez más los puntos europeos más populares sean menos atractivos para los turistas. Al respecto Vilna ofrece una alternativa poco convencional y con mucha autenticidad.
Además, representa una opción de viaje verdaderamente sostenible para los turistas, ya sea llegando a la ciudad a través de la red de conexiones ferroviarias sostenibles en rápida expansión, aprovechando al máximo su accesibilidad a pie y en bicicleta, o adentrándose en los bosques y lagos que la rodean.
Y en cuanto a cuándo visitarla, «abril y mayo son meses preciosos antes de la temporada alta, mientras que octubre ofrece sol, un ambiente apacible y colores gloriosos«, afirma Eglė Girdzijauskaitė, directora de Comunicación de Go Vilnius, el ente de promoción de la ciudad.
Para los amantes de los viajes en tren sostenibles, Vilna presume de mejores conexiones ferroviarias con Polonia, con un servicio diario y accesible desde Varsovia.
Una vez en la ciudad, cuenta con más de 140 km de carriles bici y el transporte público aumentó un 10 % en el primer semestre de 2025.
Su compacto casco antiguo fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, también es ideal para explorar a pie. Reconocida oficialmente como una de las ciudades europeas menos ansiosas, ha sido nombrada la capital europea del sueño tras obtener la máxima puntuación en una encuesta realizada por expertos en sueño que analizó más de 300 ciudades europeas.
La encuesta, cuyo objetivo era encontrar los mejores lugares para un sueño reparador, consideró factores como la calidad del aire, la contaminación lumínica y las zonas verdes.
Al ser una ciudad muy verde, donde los árboles cubren el 48 % de la ciudad, también ofrece fácil acceso a bosques y lagos prístinos, mientras que numerosos spas y centros de bienestar urbanos ofrecen un cuidado relajante.
De hecho, Lituania fue nombrado el Mejor Destino de Bienestar del Mundo en los Premios ITB de Turismo de Salud de 2025.
Destino gourmet a buen precio
La excelencia culinaria de esta capital es reconocida en todo el continente, y cuatro de sus restaurantes tienen estrellas Michelin. Combinando autenticidad y diversión, los turistas no deberían perderse el Festival de la Sopa Rosa, de tres días de duración a finales de mayo.
Y sus habitantes se están consagrando también como amantes del café. Por otro lado, ofrece un entorno seguro y confortable, con calles bien cuidadas, espacios públicos tranquilos, agua potable fresca y limpia directamente de la canilla. Sin dudas tiene todo para pasar unos días sin estrés.
Es una ciudad en transformación. Como la capital de mayor crecimiento del Báltico, con una población en expansión y un PIB en rápido incremento, se está modernizando a un ritmo vertiginoso.
Como resultado, antiguas fábricas y prisiones se están convirtiendo en vibrantes centros culturales y restaurantes, ofreciendo a los visitantes una experiencia única. Se puede llegar fácilmente a esta capital en vuelos directos desde Frankfurt, Copenhague, Helsinki y otras importantes ciudades europeas, y también es un punto de partida ideal para explorar la región. Gracias a sus cómodas conexiones de transporte con Riga, Tallin y Polonia, es una nueva puerta de entrada a la región.
Aquí la moneda vigente es el euro, los ciudadanos argentinos no necesitan visa para entrar a Lituania (y al espacio Schengen) para estancias turísticas de hasta 90 días en un período de 180 días; sólo se requiere un pasaporte válido con al menos tres meses de vigencia después de la salida, seguro de viaje, boleto de regreso y prueba de solvencia económica, pero siempre es recomendable consultar fuentes oficiales antes de viajar por si hay cambios en los requisitos.
Precios: un taxi o Uber desde el aeropuerto hasta el centro de la ciudad saldrá unos 20 euros y el alojamiento tendrá un costo por noche de entre 30 y 60 euros en hoteles de gama media. Además la ciudad cobra un impuesto de 2 euros por noche de pernocte.
En un restaurante sencillo de comida típica lituana se pueden gastar unos 15/25 euros por persona.
Entre los artículos más demandados en los tours integrados a la visita al parque nacional sobresalen televisores, drones, parlantes y consolas de videojuegos.
Cellshop, un shopping clave de Ciudad del Este. Foto: Agencia Noticias Argentinas / Google
Buenos Aires, sábado 27 diciembre (PR/25)— No es Chile, ni Bolivia, la nueva meca del consumo tecnológico es Ciudad del Este, a orillas del río Paraná, a la que se llega desde las cataratas del Iguazú en una hora y 10 minutos de auto y forma parte de la Triple Frontera, junto a Brasil y Paraguay.
Ciudad del Este pertenece a Paraguay, siendo una de las ciudades más importantes del país, la capital del departamento de Alto Paraná, y un importante centro comercial fronterizo en la Triple Frontera, junto a Brasil (Foz do Iguaçu) y Argentina (Puerto Iguazú).
Las compras navideñas que realizaron por estos días los argentinos en Paraguay se incrementaron a partir de los pagos digitales instantáneos, que se convirtieron en los preferidos por los turistas e imprimen gran dinamismo a la economía, recogió la Agencia Noticias Argentinas.
Las búsquedas se orientaron a productos tecnológicos, electrodomésticos e indumentaria, a precios hasta un 50% más bajos que en Argentina.
Entre los artículos más demandados se destacaron televisores, drones, parlantes y consolas de videojuegos.
La fintech PagBrasil implementó la solución de pagos Pix Internacional, cuya extensión la erigió en la más popular hoy de Brasil, a lo largo del mundo.
Pix Internacional y Pix Roaming permiten que Pix se use sin importar las fronteras, al conectar comercios, billeteras digitales y sistemas de pago en diferentes regiones del planeta.
Ya está habilitado en más de 35.000 comercios de Paraguay. Cada día más turistas argentinos cruzan la frontera en auto o en colectivos para aprovechar la diferencia cambiaria y la baja carga impositiva del país vecino, y conseguir de ese modo celulares, tabletas, notebooks, relojes electrónicos, hasta un 50% más baratos que en la plaza local.
Los comercios locales aseguran que los argentinos ya representan cerca del 40% de sus ventas, un fenómeno que creció exponencialmente en los últimos meses.
En las promociones turísticas de la que es la séptima maravilla del mundo se incluye un tour de compras a la segunda ciudad paraguaya, después de la capital Asunción.
Con los descuentos que se consiguen y las facilidades para ingresar la mercadería que sea comprada, las cuentas resultan más que tentadoras.
Si se invierten los USD 3.000 libres de cargas aduaneras, puede obtenerse un beneficio en el comparativo de los valores de hasta USD 1.500, que ayudarían a pagar parte del viaje.
Mientras en Argentina el IVA alcanza el 21% y los aranceles encarecen cualquier producto importado, en Paraguay el impuesto al valor agregado es del 10%, lo que impacta directamente en los precios finales, a lo que se suma la estabilidad económica paraguaya y una inflación mucho menor.
Compras tecnológicas
Las diferencias de precios son tan marcadas que los consumidores no dudan en viajar exclusivamente para realizar compras tecnológicas.
En Ciudad del Este, una PlayStation 5 Digital Edition de 1TB Slim 4K cuesta cerca de u$s780, mientras que en Argentina supera los u$s1400.
Un iPhone 16 Pro Max de 256GB, que localmente ronda los u$s1279, puede conseguirse en Paraguay por apenas u$s716, lo que representa un ahorro del 45%.
Entre los artículos más elegidos por los turistas argentinos destacan:
Nintendo Switch 2 (con hasta 56% de descuento si se adquiere con el juego Mario Kart).
MacBook Air 13” (a u$s1285, un 47% menos que en Argentina).
Neumáticos Bridgestone Dueler H/P Sport, que cuestan u$s100 en Paraguay contra u$s250 en el mercado argentino.
A estos rubros se suman los perfumes, cosméticos y accesorios para el hogar, donde los descuentos pueden llegar al 60%.
Descuentos sin fronteras
En el último Black Friday en Ciudad del Este, la feria comercial que une a Paraguay, Brasil y Argentina lanzó una agresiva campaña titulada: «Descuentos sin fronteras», edición a la que asistió una afluencia récord de 300.000 visitantes.
Se vendían notebooks a 80 dólares o perfumes exclusivos a 10 dólares, en el marco de un evento que reúne a más de 90 empresas y fue declarado de interés turístico por la Secretaría Nacional de Turismo (Senatur) de Paraguay.
Se consolida como el mayor movimiento comercial de la Triple Frontera, abarcando rubros como electrónica, moda y electrodomésticos, aunque las escenas de desborde marcaron la jornada inaugural.
La diferencia cambiaria sigue impulsando este movimiento fronterizo pese a las restricciones aduaneras.
El calor será protagonista del último fin de semana del año en la ciudad de Mar del Plata.
Buenos Aires, viernes 26 diciembre (PR/25) – El último fin de semana del año, el de este sábado 27 y domingo 28 de diciembre, llegará con buenos noticias para todos los que estén en la ciudad de Mar del Plata, porque se esperan días soleados, sin mucho viento, ideales para pasarlos en la playa.
El clima, en este fin de año y el arranque de 2026, llega con buenas noticias en la costa atlántica, porque no hay anuncios de lluvias y se esperan días muy calurosos, según indica los reportes a los que accedió la Agencia Noticias Argentinas.
Cómo estará el clima en Mar del Plata
En las playas marplatenses de Punta Mogotes hay asentados 24 balnearios. Y bici senda.
Desde este viernes y hasta el jueves primero de enero se esperan días espléndidos en Mar del Plata, con jornadas con mucho sol, ideales para pasarlas en la playa.
Para este viernes se espera una temperatura máxima de 29 grados y el sábado habrá una jornada muy calurosa, con una mínima de casi 20 grados.
Para el domingo las marcas térmicas se ubicarán entre los 15 y 29 grados, para cerrar un fin de semana a pleno sol.
El día más caluroso de la semana será el martes 30 de enero, jornada en que la temperatura máxima llegará a los 35 grados.
Para el 31 de diciembre y el primero de enero también se espera buen tiempo, sin chances de lluvias hasta el momento.
Luz María Santana nació en La Cumbre, Córdoba. A los 26 años se convirtió en la mujer más rápida en subir y bajar el pico más alto de América. Su vida como porteadora, el récord y una historia de amor con la montaña.
Por Gabriela Semmartin
La porteadora que rompió récords en el pico más alto de América. (Foto: gentileza Luz María Santana)
El Aconcagua no regala nada. A 6962 metros sobre el nivel del mar, el oxígeno es un bien de escaso y el viento golpea con una fuerza que logra vencer hasta las más férreas voluntades. En ese escenario hostil, Luz María Santana, una cordobesa de hablar pausado y suave, nacida en la localidad serrana de La Cumbre, encontró su lugar de trabajo, y sobre todo, aprendió cómo es el sabor de los sueños cuando se cumplen.
Con apenas 26 años, se convirtió en la mujer más rápida en subir y bajar el pico más alto de América, con un tiempo que parece desafiar toda lógica biológica: 7 horas y 35 minutos (6 horas 6 minutos para el ascenso y 1 hora 29 minutos para el descenso), superando ampliamente el récord anterior, de 8 horas 17 minutos, realizado por la checa Lenka Poláčková.
Abrazar la montaña
Pero la historia de amor entre Luz y la montaña comenzó mucho antes. Puntualmente, cuando empezó a cursar la carrera de Guía de Montaña en el Instituto Superior Arturo Umberto Illia, de la localidad de Villa Carlos Paz, donde todos, o casi todos sus compañeros, fantaseaban con la posibilidad de dejar su huella en el coloso de América.
“La idea de trabajar como porteadora nace desde el primer año de estudio en la carrera de guía”, relata. “Era algo que siempre hablábamos entre los compañeros, veíamos cómo esa oportunidad de venir, pasar una temporada trabajando en la altura, sabiendo que ibas a terminar tu temporada con un estado físico posiblemente mucho mejor, con esa aclimatación en el cuerpo que te da el estar en exposición a la altura por mucho tiempo”, confiesa ya instalada en el Aconcagua, que cada año, de noviembre a marzo se transforma en su casa.
El Aconcagua es un destino clave para el montañismo y el sistema vial andino Qhapac Ñan. (Foto: gentileza Luz María Santana)
Además, “era una gran oportunidad de terminar la temporada laboral y hacer cerros así en forma particular, sabiendo que el cuerpo iba a estar preparado y aclimatado para esos intentos”, explica.
La preparación a la que hace referencia vendría de la mano de una actividad poco común entre el resto de los mortales, pero bastante conocida entre los montañistas, la de los porteadores que ayudan a trasladar su equipo y carga a los campamentos de altura, convirtiéndose en un eslabón fundamental para el éxito de cada expedición. Y como ocurre con casi todos los trabajos actualmente, también hay muchísimas mujeres desarrollando la actividad.
La vida de una porteadora, lejos de casa y a 4300 metros de altura
“Un porteo normal son 20 kilogramos de logística o de privado de los clientes, pero siempre se lleva o se carga un poquito más, porque está el equipo personal de cada uno”, aclara. A esos 20 kilos se le suman, entonces, el peso de la mochila, la hidratación, la campera de plumas, los guantes y la radio. Con ese peso a cuestas, Luz sube a Plaza Canadá, Nido de Cóndores o Cólera, combinando a veces subidas y bajadas en una misma jornada laboral agotadora.
“El trabajo de porteador es diferente al de guía, porque implica llevar las cargas de los clientes desde el campamento base hasta los campamentos de altura, o incluso, en casos de contrataciones especiales, hasta la cumbre”, detalla.
A pesar de la dureza, la adaptación ha sido total. “La primera noche que se duerme en un campamento anterior al campo base, que es Confluencia, siempre se siente extraña porque no es, por lo menos personalmente, mi casa”, admite. Pero la sensación cambia al ganar altura: “una vez que llego a Plaza de Mulas, que es acá el campo base, ya me siento como en mi casa y bueno es muy cómoda”, comenta dando cuenta de cómo la montaña se ha convertido en su hogar.
El trabajo del porteador es muy distinto al de un guía de montaña. (Foto: gentileza Luz María Santana)
Siguiendo atentamente su relato, es difícil imaginar cómo es la vida de una mujer en ese contexto, donde a la hostilidad del clima y el terreno, se suma un trabajo capaz de poner a prueba los temperamentos más exigentes.
“En mi caso no viví la diferencia entre mujeres y hombres tan profundamente como si me han contado que era hace unos años atrás”, confiesa para luego mencionar a Arianna, una porteadora que ha sido su referente.
“Lo más difícil siendo mujer, creo que sacando esta parte de conseguir un lugarcito dentro de todo el gran ambiente, es la parte mental y personal de cuando una se compara y quiere estar exactamente igual a la par que un varón”, asegura.
Y agrega: “es muy difícil, o incluso biológicamente imposible estar a la par, pero podemos aportar muchísimo. Si se respetan esas diferencias se puede convivir en el ambiente de montaña y muy bien”. Para ella, la clave está en comprender que cada uno puede hacer su aporte y sumar sus propias fortalezas.
Crónica de un récord
Y en ese devenir, en ese andar la montaña, la temporada 2024-2025 trajo para Luz María un nuevo desafío. Mientras cumplía con sus rutinas de carga, sus compañeros de equipo comenzaron a notar algo extraordinario en sus tiempos.
“A medida que iba porteando iba teniendo unos ritmos personales que mis compañeros me decían que eran muy buenos y que podía intentar romper el récord”, cuenta.
La chispa final llegó cuando una atleta eslovaca estableció una nueva marca. Lejos de intimidarla, el hito encendió la mecha competitiva en el grupo. “La idea de intentar batir ese récord recién expuesto se hizo como más latente, mis compañeros me insistían todavía más y con la fe y la confianza de ellos empecé como a sentir una gran confianza”, que fue la que la llevó a intentar dejar su nombre en la historia del Aconcagua.
El intento -que se hizo realidad- fue planificado al detalle junto a Lucas Bertolani, compañero que se ofreció a acompañarla a hacer cumbre. “Cada día de ir a portear era de gran intensidad personal, porque a medida que subía iba midiendo los tiempos”, recuerda Luz.
Hasta que llegó el día: 22 de febrero de 2025, una fecha que quedará grabada en su memoria y en la de muchos otros que la acompañaron. “Logré hacer cumbre en 6 horas 6 minutos”, dice con la precisión de quien debe haber mirado el reloj mil veces. Pero la cumbre fue solo la mitad del desafío. Faltaba el descenso, esa etapa donde las piernas queman y la gravedad tira. “El segundo récord fue continuar bajando, que lo hice en 1 hora 29 minutoscompletando las dos etapas en 7 horas 35”, afirma.
El Aconcagua tiene casi 7.000 metros sobre el nivel del mar. (Foto: gentileza Luz María Santana)
“Fue una felicidad muy muy grande, fue tan fuerte la contención y compañía del equipo de porteadores y porteadoras. Creo que fue en gran parte esa compañía y buena energía la que me ayudó a conseguir ese récord… que quede el récord de Aconcagua femenino para la Argentina es algo muy lindo”.
Lo que viene…
Ahora, Luz María va por un nuevo reto. Instalada nuevamente en el Aconcagua, proyecta batir su propia marca en febrero, coincidiendo con la merma laboral del final de la temporada. “Siento que yo soy diferente, quizás ahora tengo algo más de confianza personal”, asegura como si a esta altura, después de tamaña hazaña hiciera falta aclararlo.
Y así, a paso lento, pero firme, Luz María va caminando la montaña, convirtiéndose en un referente para si misma y para otros, segura de que su fortaleza no está en los kilos que carga, sino más bien en la capacidad de ir por la vida imaginando mil sueños, con la mirada en el cielo, y los pies en la tierra.