La Reina de la Paz habló y pidió: «¡Queridos hijos! que éste sea un tiempo de oración por la paz»

La Reina de la Paz habló y pidió: «¡Queridos hijos! que éste sea un tiempo de oración por la paz»

En su mensaje del 25 de septiembre de 2026, la Santísima Virgen María Reina de la Paz hizo un llamado desde Bosnia Herzegovina a intensificar la oración por la paz. La Virgen invitó a las familias a renovar el rezo del Rosario y aseguró su intercesión ante el Altísimo. Mensaje en diferentes idiomas.

Mensaje de la santísima Virgen María Reina de la Paz del 25 de septiembre de 2026, desde Bosnia Herzegovina.
Con aprobación eclesiástica.

 

 

 

«¡Queridos hijos! Que este tiempo sea un tiempo de oración por la paz. Los invito a renovar en sus familias el rezo del Rosario por mis intenciones, para que yo pueda multiplicar sus oraciones e interceder por ustedes ante el Altísimo, a fin de que escuche sus oraciones y les conceda la paz. Estoy con ustedes y, como nunca antes, oro por ustedes y con ustedes, hijos míos. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!»

 

 

Message 25 September 2026

“Dear children! May this time be a time of prayer for peace. I am calling you to renew in your families the prayer of the Rosary for my intentions, so that I may be able to multiply your prayers and intercede for you before the Most High, [for Him] to heed your prayers and to give you peace. I am with you and like never before I pray for you and with you, my little children. Thank you for having responded to my call.” (With Ecclesiastical approval)

Messaggio 25 settembre 2026

«Cari figli! Questo tempo sia per voi tempo di preghiera per la pace. Vi invito a rinnovare nelle vostre famiglie la preghiera del rosario per le mie intenzioni, affinché io possa moltiplicare le vostre preghiere ed intercedere per voi davanti all’Altissimo perché esaudisca le vostre preghiere e vi doni la pace. Sono con voi e come mai prima prego per voi e con voi, figlioli miei. Grazie per aver risposto alla mia chiamata.» (Con approvazione ecclesiastica).

Botschaft 25 September 2026

«Liebe Kinder! Möge diese Zeit eine Zeit des Gebetes für den Frieden sein. Ich rufe euch auf, in euren Familien das Rosenkranzgebet in meinen Anliegen zu erneuern, damit ich eure Gebete vermehren und für euch beim Allerhöchsten Fürsprache halten kann, damit Er eure Gebete erhört und euch den Frieden gibt. Ich bin bei euch und bete wie nie zuvor für euch und mit euch, meine lieben Kinder. Danke, dass ihr meinem Ruf gefolgt seid.» (Mit kirchlicher Erlaubnis)

Message 25 septembre 2026

«Chers enfants, Que ce temps soit un temps de prière pour la paix. Je vous invite à renouveler dans vos familles la prière du chapelet à mes intentions, afin que je puisse multiplier vos prières et intercéder pour vous auprès du Très-Haut pour qu’Il exauce vos prières et qu’Il vous donne la paix. Mes petits enfants, je suis avec vous et, comme jamais auparavant, je prie pour vous et avec vous. Merci d’avoir répondu à mon appel.» (Avec approbation ecclésiastique)

Poruka 25 rujan 2026

„Draga djeco! Neka ovo vrijeme bude vrijeme molitve za mir. Pozivam vas da obnovite u vašim obiteljima molitvu krunice na moje nakane, da bih mogla umnožiti vaše molitve i zagovarati za vas pred Svevišnjim, da usliša vaše molitve i da vam dadne mir. S vama sam i kao nikad molim za vas i s vama, dječice moja. Hvala vam što ste se odazvali mome pozivu.“ (S crkvenim odobrenjem)

 

 

 

Fuente: Rosas para la Gospa
La devoción a la Virgen del Rosario de San Nicolás cumple hoy 43 años: la historia de las apariciones que transformaron a una ciudad y a muchos argentinos

La devoción a la Virgen del Rosario de San Nicolás cumple hoy 43 años: la historia de las apariciones que transformaron a una ciudad y a muchos argentinos

 

 

Por  Julio Bazán

 

La patrona se apareció por primera vez frente a una mujer en 1983. (Foto: cortesía Obispado de San Nicolás)

 

Buenos Aires, viernes 25 de septiembre (PR/26) .- La Virgen del Rosario de San Nicolás es la advocación mariana más numerosa surgida en el período contemporáneo argentino.

La imagen con el Niño Jesús, venerada cada año por centenares de miles de fieles en su Santuario, fue bendecida en 1884 en Roma por el papa León XIII, en cuyo homenaje el papa Robert Prevost, que pronto visitará la Argentina, eligió el nombre de León XIV.

Fue Gladys Motta, una ama de casa de 46 años habitante de la ciudad bonaerense de San Nicolás, quien proclamó que la Virgen se le apareció por primera vez el 25 de septiembre de 1983, mientras rezaba el rosario en una habitación de su casa. Como suele suceder en estos fenómenos de la fe, el pueblo cristiano abrazó masivamente la creencia antes de que la Iglesia Católica la aprobara oficialmente.

 

Su imagen fue bendecida por el papa León XIII. (Foto: cortesía Obispado de San Nicolás)
Su imagen fue bendecida por el papa León XIII. (Foto: cortesía Obispado de San Nicolás)

Recién el 22 de mayo de 2016, tras doce años de minuciosos exámenes psiquiátricos y estudios de comisiones de teólogos para determinar si los mensajes se ajustaban a la doctrina cristiana, la Iglesia proclamó oficialmente que los acontecimientos iniciados en 1983 eran “de carácter sobrenatural” y “dignos de fe”. Fue a través de un decreto del entonces obispo de la diócesis de San Nicolás de los Arroyos, monseñor Héctor Cardelli.

Este año, la celebración se realiza bajo el lema “Madre, tu mirada nos sostiene”, surgido de un proceso de escucha sinodal de las vivencias y necesidades de los devotos. A la hora cero del viernes 25, los peregrinos llegados de toda la Argentina y países limítrofes le cantaron el “cumpleaños feliz” número 43 en una ceremonia emocionante.

Y a las 15, la imagen saldrá para la peregrinación ritual por las calles de la ciudad, en andas de una multitud fervorosa.

Gladys, que actualmente tiene 89 años, seguirá los festejos desde el interior de su casa, ubicada a metros del gran santuario, en la que vive voluntariamente enclaustrada.

Hace décadas que no tiene contacto con la gente. El pequeño patio de la entrada a su hogar está permanentemente alfombrado por mensajes escritos por los fieles, convencidos de que a través de ella llegarán a la Madre de Dios que está en los Cielos.

Sobre la primera aparición, ella contó que, cuando notó que el rosario que colgaba en su habitación se iluminaba, comenzó a rezar y sintió un hormigueo en los brazos como un aviso celestial antes de que se le apareciera la Virgen María.

Más tarde reconoció los rasgos del advenimiento en una imagen serena y refulgente de María con el Rosario y el Niño en brazos, de tradición europea, que estaba arrumbada en un depósito de la Catedral y es la que se expone a la admiración de los fieles.

Su aparición fue legitimada en 2016. (Foto: DYN)

Su aparición fue legitimada en 2016. (Foto: DYN)

 

La explicación de por qué la Virgen eligió a San Nicolás y a Gladys solo puede hallarse en el insondable misterio de la fe. Pero la humilde mujer, que apenas había cursado hasta el cuarto grado de la escuela primaria, convenció a las autoridades eclesiásticas de que no se trataba de un delirio místico.

Dijo que la Virgen había llegado y quería quedarse, y que hasta le transmitió su voluntad de que le erigieran un templo en un “campito” baldío contiguo a uno de los arroyos que desembocan en el río Paraná. La construcción comenzó en 1986 y el Santuario, inaugurado en 1984, es el más espacioso de la Argentina, con capacidad para 9.000 personas de pie.

En una ocasión la Madre de Jesús dijo: «Soy la Patrona de esta región ¡Haced valer mis derechos!»

Al influjo del suceso sobrenatural, la ciudad de San Nicolás, de rica historia, adquirió una nueva identidad: se convirtió en la Ciudad de María, que comenzó a congregar a legiones de fieles provenientes de los cuatro puntos cardinales de la fe. Primero había sido la Ciudad del Acuerdo, desde que el 31 de mayo de 1852, trece provincias sentaron en su territorio las bases de la organización nacional. Fue cuando firmaron el Acuerdo de San Nicolás, que consagró las coincidencias que dieron nacimiento a la Constitución de 1853.

 

Su santuario fue inaugurado en 1984. (Foto: cortesía Obispado de San Nicolás)
Su santuario fue inaugurado en 1984. (Foto: cortesía Obispado de San Nicolás)

Pero en 1960, la puesta en marcha de la gigantesca planta siderúrgica de SOMISA produjo un desarrollo industrial con un impacto demográfico, económico y social gigantesco que la transformó y la convirtió en la Ciudad del Acero.

La transición fue traumática, porque la privatización de SOMISA en 1992, durante el gobierno de Carlos Menem, expulsó a 6500 trabajadores (más de la mitad del personal) por despidos y retiros voluntarios forzosos, y se temió una debacle socioeconómica.

Sobrevinieron la crisis y la depresión. Parecía que todo se derrumbaba alrededor y surgió el temor colectivo de que San Nicolás se convirtiera en una Ciudad Fantasma. Pero ya estaba la Virgen, cuya imagen acompañó la lucha en los paros y movilizaciones y escuchó los ruegos de los damnificados. Dio contención y esperanza.

La que fue la Ciudad del Acuerdo, primero, y la Ciudad del Acero después, ya se convirtió definitivamente, para millones de devotos, en la Ciudad de María, la Virgen milagrosa que despierta una devoción más resistente que el acero y concita el acuerdo del pueblo para su veneración. Por eso, cada año, los devotos desfilan ante Ella, convencidos de que es capaz de convertir la desesperación en esperanza y la pena en alegría.

 

 

Primicias Rurales
Fuente: TN 
Hoy celebramos a San Carlos de Sezze, a quien Cristo traspasó el corazón

Hoy celebramos a San Carlos de Sezze, a quien Cristo traspasó el corazón

Buenos Aires, viernes 25 de septiembre (PR726) .- Cada 25 de septiembre la Iglesia celebra a San Carlos de Sezze, fraile franciscano nacido en Italia, uno de los más grandes exponentes de la poesía y la mística del siglo XVII.

Fray Carlos llevó en carne propia signos físicos del amor de Dios: su corazón fue traspasado por un rayo de luz proveniente de la Eucaristía que le dejó una herida abierta en el pecho hasta el final de su vida.

Juan Carlos Marchioni -nombre de pila del santo- nació en 1620, en el pequeño pueblo de Sezze, en la región de Lacio (Italia). De origen humilde, logró acceder a la escuela gracias al encomiable esfuerzo de sus padres.

“Un fracaso escolar” y el consiguiente milagro

Un día, en la escuela, Juan Carlos recibió un fuerte castigo físico -a la usanza de la época- a manos de su maestro por no haber aprendido adecuadamente una lección. Sus padres, decepcionados, pensaron que el muchacho carecía de aptitudes para el progreso en los estudios. Así que decidieron sacarlo del colegio y enviarlo a trabajar al campo, donde -pensaban ellos- el jovencito podría ser de mayor provecho.

Carlos pensó, por su parte, que su fortuna no había sido del todo mala y que podría vivir en el campo por el resto de su vida, lejos del compromiso de tener que estudiar.

Un segundo después, se encontró tirado en el suelo, abrió paulatinamente los ojos, tomó aire y miró alrededor. Los bueyes ya no estaban junto a él; solo pudo divisar sus siluetas a cierta distancia. Se revisó por todas partes. Estaba completamente ileso.

Perseverar hasta el fin

Unos días después del susto, Carlos vio pasar a unos franciscanos por el campo donde trabajaba. Raudo, se acercó a ellos a preguntar qué debía hacer para ser como ellos. Los frailes le dijeron que se dirigiera a Roma y buscase hablar con el padre superior de la Orden.

De inmediato, el jovencito se juntó con tres amigos con quienes unos días después iniciaría el periplo hacia la Ciudad Eterna.

Los cuatro llegaron a la casa de los franciscanos en Roma y fueron recibidos por el padre superior. Este, queriendo poner a prueba sus intenciones, los recibió ásperamente y los trató como haraganes -otros más de todos los que tocaban la puerta del convento para asegurarse alimento gratis y un techo-. Acto seguido, el superior los echó fuera.

Los jóvenes insistieron en ser recibidos alegando que sus intenciones eran rectas, pero no consiguieron que el fraile cambie de opinión, así que tuvieron que apartarse. No obstante, al rato, decidieron volver y tocar otra de las puertas del convento, a ver si su suerte cambiaba. Cuando les abrieron, suplicaron al superior -esta vez con gritos- que los recibiera. El fraile, haciéndose el difícil, les dijo que esa noche les permitiría dormir en calidad de limosneros, pero que al día siguiente tendrían que irse definitivamente.

Los cuatro aceptaron la propuesta, pero, al día siguiente, en vez de ser echados, recibieron un mensaje inesperado del superior. El fraile les mandaba decir que habían pasado “la prueba inicial” y que serían admitidos como aspirantes.

“Todo el que pierda su vida por causa de mí, la hallará” (Mt 16, 25).

Carlos fue nombrado portero del convento. Su costumbre era admitir a todo caminante que pidiera hospedaje por las noches, generalmente muy frías, así como repartir entre los huéspedes la limosna que la gente con más recursos le dejaba. Al principio el superior se lo aceptaba, pero después lo mandó llamar para decirle: «De hoy en adelante no admitiremos a hospedarse sino a unas poquísimas personas, y no repartiremos sino unas pocas limosnas, porque estamos dando demasiado».

Él obedeció como correspondía, pero sucedió entonces que ya nadie les daba las cuantiosas ayudas de antes y el número de benefactores habituales de la Orden se redujo. Entonces, el superior lo llamó para preguntarle cuál podría ser la causa de tal disminución.

«La causa es muy sencilla –respondió el hermano Carlos-, es que dejamos de dar a los necesitados y Dios dejó de darnos a nosotros. Porque con la medida con la que repartamos a los demás, con esa medida nos dará Dios a nosotros».

Esa misma noche Fray Carlos recobró el permiso para recibir a cuanto huésped pobre llegara y para repartir las limosnas generosamente. Dios volvería a enviar a los frailes las habituales y copiosas donaciones, suficientes para vivir y ayudar.

Las puertas del cielo están abiertas para los que practican la humildad

No pocos, entre quienes reconocían en Carlos una vida espiritual profunda, le solicitaron que redactara ciertas pautas que ayudaran a otros a orar mejor y crecer en santidad. El fraile aceptó el pedido y dio su consentimiento para que se difundieran sus textos. Esto, lamentablemente, no fue del agrado de todos. Lo que para él era un acto de obediencia y desprendimiento, se convirtió a los ojos de algunos en un gesto de petulancia y vanidad. Después llegaron las reprimendas y la amenaza de excluirlo de la comunidad.

El buen fraile no tenía ni idea de que para estos menesteres son necesarias las censuras y revisiones de los “doctos”. Humillado, se arrodilló ante el crucifijo para desahogar su dolor, cuando, de pronto, oyó una voz que le decía: «Ánimo, que estas cosas no te van a impedir entrar en el paraíso». Esa voz era la de Cristo, que desde la cruz le estaba hablando.

Un corazón traspasado, Tú no lo desprecias (Sal 51, 17)

Había una breve y sencilla oración que el hermano Carlos repetía con frecuencia: «Señor, enciéndeme en amor a Ti». El pedido se convirtió en jaculatoria porque siempre estaba en sus labios o en sus pensamientos. Estas sencillas palabras le ayudaban a expresar cuánto Cristo había transformado su vida y cuán unida a Él se hallaba su alma.

Un día de octubre de 1648, durante la elevación del Santísimo Sacramento, San Carlos vio cómo un rayo de luz brotaba de la hostia consagrada en dirección a su pecho. En ese instante, mientras clamaba a Dios angustiado, sintió que esa luz le traspasaba el corazón.

Después, se encontró anonadado. Sobre su pecho había quedado una herida abierta; una que no cerraría jamás.

La virtud y el arte

San Carlos de Sezze escribió varios poemas de carácter místico, en la tradición de la poesía del amor divino, característica del medioevo italiano. Destacan Las tres vías, El sagrado septenario, y Los discursos sobre la vida de Jesús.

Además redactó, por orden de su confesor, una Autobiografía, la que se considera hoy como decisiva para comprender su alma mística.

En el cielo y en la tierra

San Carlos de Sezze fue beatificado en 1882 por el Papa León XIII, más de dos siglos después de su muerte; y fue canonizado por el Papa San Juan XXIII, el 12 de abril de 1959.

 

 

Primicias Rurales
Fuente: Aciprensa
“Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?”

“Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?”

Las lecturas de hoy nos invitan a reflexionar sobre el tiempo y los designios de Dios en el libro del Eclesiastés, la confianza en el Señor a través del Salmo, y la profunda pregunta de Jesús a sus discípulos sobre su verdadera identidad en el Evangelio.

Primera lectura

Lectura del libro del Eclesiastés 3, 1-11

 

Todo tiene su momento, y cada cosa su tiempo bajo el cielo:

Tiempo de nacer, tiempo de morir;
tiempo de plantar, tiempo de arrancar;
tiempo de matar, tiempo de sanar;
tiempo de destruir, tiempo de construir;
tiempo de llorar, tiempo de reír;
tiempo de hacer duelo, tiempo de bailar;
tiempo de arrojar piedras, tiempo de recogerlas;
tiempo de abrazar, tiempo de desprenderse;
tiempo de buscar, tiempo de perder;
tiempo de guardar, tiempo de arrojar;
tiempo de rasgar, tiempo de coser;
tiempo de callar, tiempo de hablar;
tiempo de amar, tiempo de odiar;
tiempo de guerra, tiempo de paz.

¿Qué saca el obrero de sus fatigas? Comprobé la tarea que Dios ha encomendado a los hombres para que se ocupen en ella: todo lo hizo bueno a su tiempo, y les proporcionó el sentido del tiempo, pero el hombre no puede llegar a comprender la obra que hizo Dios, de principio a fin.

 

Salmo de hoy

Salmo 143, 1a y 2abc. 3-4 R/. ¡Bendito el Señor, mi alcázar!

 

Bendito el Señor, mi Roca;
mi bienhechor, mi alcázar,
baluarte donde me pongo a salvo,
mi escudo y refugio. R/.

Señor, ¿qué es el hombre
para que te fijes en él?
¿Qué los hijos de Adán
para que pienses en ellos?
El hombre es igual que un soplo;
sus días, una sombra que pasa. R/.

Lectura del santo evangelio según san Lucas 9, 18-22

 

Una vez que Jesús estaba orando solo, lo acompañaban sus discípulos y les preguntó:
«¿Quién dice la gente que soy yo?».

Ellos contestaron:
«Unos, que Juan el Bautista; otros, que Elías, otros dicen que ha resucitado uno de los antiguos profetas».

Él les preguntó:
«Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?».

Pedro respondió:
«El Mesías de Dios».

Él les prohibió terminantemente decírselo a nadie, porque decía:
«El Hijo del hombre tiene que padecer mucho, ser desechado por los ancianos, sumos sacerdotes y escribas, ser ejecutado y resucitar al tercer día».

Palabra del Señor

Hoy celebramos a Nuestra Señora de la Merced, patrona de las cárceles y los cautivos

Hoy celebramos a Nuestra Señora de la Merced, patrona de las cárceles y los cautivos

 

 

Buenos Aires, jueves 24 de septiembre (PR/26) — Cada 24 de septiembre se celebra a la Virgen María bajo la advocación de la Virgen de la Merced, o Virgen de las Mercedes.

El nombre de esta advocación mariana evoca la misericordia infinita de Dios, que nos ha dejado en la persona de María a una auténtica madre, un seguro canal de gracia y una cabal intercesora.

No es casualidad que “merced” signifique “misericordia”, “dádiva”, “gracia” y, simultáneamente, “perdón”.

Devoción en Argentina

Llamados por María a salvar vidas y a preservar la fe

Los orígenes de esta advocación se remontan al siglo XIII, cuando la Virgen se le apareció a San Pedro Nolasco (1180-1256) para animarlo a la tarea de liberar a los cristianos que habían caído prisioneros en manos de los musulmanes.

Era muy común en aquel tiempo que los llamados “moros” saquearan los pueblos costeros del Mediterráneo para llevarse prisioneros en calidad de esclavos. Generalmente, las víctimas eran cristianos a los que se les trasladaba al norte de África. Allí eran sometidos a trabajos forzados, prisión y maltratos. Sometidos a tan horrenda condición, la mayoría terminaba perdiendo la fe, creyendo que Dios los había abandonado.

 

 

Un comerciante de nombre Pedro

Pedro Nolasco, un comerciante nacido en Aquitania (actual Francia) y establecido en Barcelona (España), al ver esta situación en sus viajes, se conmovió y empezó a usar su propio patrimonio para liberar a los cristianos cautivos. Nolasco “compraba esclavos” o los intercambiaba por mercancías, para luego devolverles la libertad.

Cuando se quedó sin recursos, formó grupos de ayuda y asistencia para pedir dinero y así financiar expediciones destinadas a negociar la “redención” de prisioneros. Lamentablemente, lo reunido también se hizo insuficiente.

Nolasco, impotente para lograr su cometido, pide a Dios intensamente que le provea la ayuda necesaria. En respuesta a sus ruegos, el 1 de agosto de 1218, sucede un hecho extraordinario: la Virgen María se le aparece y le pide que funde una congregación que se dedique exclusivamente a redimir cautivos.

De inmediato, Nolasco le pregunta a la Madre de Dios: “¡Oh Virgen María, Madre de Gracia, Madre de Misericordia! ¿Quién podrá creer que tú me mandas?”. A lo que María respondió: “No dudes en nada, porque es voluntad de Dios que se funde una Orden de ese tipo en honor mío; será una Orden cuyos hermanos y profesos, a imitación de mi hijo, Jesucristo, estarán puestos para ruina y redención de muchos en Israel, es decir, entre los cristianos, y serán signo de contradicción para muchos”.

 

La orden de Nuestra Señora

 

Entonces, el santo, animado por la Virgen de la Merced, organiza con sus amigos el grupo inicial de la que sería la “Orden Real y Militar de Nuestra Señora de la Merced y la Redención de los Cautivos”, cuyos miembros se hacen llamar “mercedarios”.

Cuenta la historia que San Pedro Nolasco no fue el único a quien se le apareció la Virgen. El 10 de agosto -día en que habría de fundarse la Orden de la Merced- Nolasco se reunió con su confesor, San Raimundo de Peñafort, y con el rey, Jaime I de Aragón. En medio de la conversación, los tres atestiguaron que la Virgen se les había aparecido a cada uno, de manera independiente, para comunicarles su único deseo: la nueva Orden religiosa debería estar consagrada a la redención de los cautivos.

De esta manera, ese mismo día, 10 de agosto de 1218, se fundó la Orden de la Merced en la ciudad de Barcelona (España). El Papa Gregorio IX, desde Roma, había dispuesto que Pedro Nolasco sea el primero en ocupar el cargo de Superior General.

 

Santo intercambio

Los mercedarios, además de los votos de pobreza, castidad y obediencia, hacían un cuarto voto por el que se comprometían a dedicar su vida a liberar esclavos, y, si fuese necesario, quedarse en el lugar de algún cautivo en peligro de perder la fe, o por el que no hubiera dinero suficiente para pagar su liberación. Muchos mercedarios entregaron la vida por esta causa, siempre acogiéndose a la “merced” de Nuestra Madre.

Años más tarde, en 1265, la devoción a la “Virgen de la Merced” fue aprobada por la Santa Sede. Luego, en 1696, el Papa Inocencio XII fijó el día 24 de septiembre como la fecha en la que se debe celebrar su fiesta.

En la Evangelización de América

Los mercedarios se han encargado de difundir la devoción a la Virgen de las Mercedes, la cual se ha extendido por todo el mundo, a lo largo de varios siglos. Es sabido que, por ejemplo, cuando los frailes mercedarios llegaron a América en el siglo XVI, introdujeron esta hermosa devoción en varios países del continente.

Por eso hoy, la Virgen de la Merced es celebrada por sus devotos de Brasil, República Dominicana, Perú, Ecuador, Argentina entre otros muchos países.

 

Patronazgos

Nuestra Señora de las Mercedes es patrona de diversas ciudades, muchas de ellas en España (Barcelona); también lo es de las cárceles e instituciones penitenciarias, así como de los cautivos o los que cumplen prisión.

El General Manuel Belgrano, en Argentina,  la nombró Patrona y Generala de su ejército el 24 de septiembre de 1812, tras la victoria patriota en la Batalla de Tucumán. Como agradecimiento, Belgrano le entregó su bastón de mando.

En la Ciudad de Buenos Aires, la Basílica Nuestra Señora de la Merced (ubicada en Reconquista y Tte. Gral. Perón) conserva la imagen histórica y el vínculo patrimonial con los orígenes de la patria.

 

 

En la provincia argentina de Tucumán, la festividad de la Virgen de la Merced trasciende lo puramente religioso para convertirse en la celebración histórica y cultural más importante de la región. Al ser declarada Patrona de la provincia, cada 24 de septiembre se conmemora en simultáneo el aniversario de la crucial Batalla de Tucumán (1812), convirtiendo la jornada en un feriado provincial masivo donde las calles de la capital se colman de fe y tradición patria

Es la Patrona de República Dominicana, de las Fuerzas Armadas y Policiales del Perú, así como Patrona de Latacunga, Machala (Ecuador) y la Patrona de Santiago de los Caballeros de León (Nicaragua).

¡Virgen de las Mercedes, ruega por nosotros!

 

Para conocer más de esta advocación, visite:

 

Primicias Rurales
Fuente: Aciprensa
“¿Quién es éste de quien oigo semejantes cosas?”

“¿Quién es éste de quien oigo semejantes cosas?”

Lectura del santo evangelio según san Lucas 9, 7-9

 

En aquel tiempo, el tetrarca Herodes se enteró de lo que pasaba sobre Jesús y no sabía a qué atenerse, porque unos decían que Juan había resucitado de entre los muertos; otros, en cambio, que había aparecido Elías, y otros que había vuelto a la vida uno de los antiguos profetas.

Herodes se decía:
«A Juan lo mandé decapitar yo. ¿Quién es éste de quien oigo semejantes cosas?».

Y tenía ganas de verlo.

 

 

Palabra del Señor