La paz comienza en un corazón sano, reflexión del padre Gustavo Jamut sobre el último mensaje de la Reina de la Paz

La paz comienza en un corazón sano, reflexión del padre Gustavo Jamut sobre el último mensaje de la Reina de la Paz

El padre Gustavo Jamut reflexiona sobre el último mensaje de la Virgen advirtiendo que la paz está en peligro y comienza en un corazón dispuesto a sanar los rencores familiares. Frente a la superficialidad espiritual, el sacerdote llama a regresar a la oración constante y al perdón como única certeza de verdadera concordia.

 

 

 

«Queridos hijos: hoy los invito: regresen a Dios, regresen a la oración, para que se conviertan en portadores de paz. Hijitos, oren por la paz que está en peligro; que nuevamente la oración fluya de sus corazones y de sus familias, para que con alegría puedan sentir la voz de Jesús en sus corazones: “¡La paz esté con ustedes!” Hijitos, sean portadores de paz y de oración por todos aquellos que no oran. Yo estoy con ustedes y oro por ustedes ante mi Hijo Jesús. Gracias por haber respondido a mi llamado».

 

Buenos Aires, domingo 30 agosto (PR/26) — La paz comienza en un corazón sano. El llamado que la Santísima Virgen nos hace este 25 de agosto de 2026 nos confronta con una urgente realidad: la paz está en peligro. Sin embargo, antes de mirar las grandes tensiones del mundo, María dirige nuestra mirada hacia el primer altar y la primera trinchera: el hogar y la propia comunidad cristiana.

Hoy en día, muchas de nuestras familias y comunidades viven fracturadas. Arrastramos heridas no sanadas del pasado, resentimientos silenciosos y distancias que parecen insuperables. Muchas veces nos acostumbramos a una superficialidad espiritual, cumpliendo con rutinas exteriores mientras el corazón permanece rígido, falto de una verdadera conversión. Pretendemos dar una paz que nosotros mismos no poseemos porque no hemos dejado que la gracia de Dios baje a lo profundo de nuestras debilidades.

 

 

María nos recuerda la única medicina eficaz: regresar a Dios y a la oración. A partir de esto, tres puntos que me parecen esenciales:

1. Sanar desde adentro: La oración no es un simple refugio formal, sino el espacio donde permitimos que la voz de Jesús resuene con fuerza: “¡La paz esté con ustedes!”. Solo cuando nos dejamos reconciliar por Él, las heridas profundas empiezan a cicatrizar.

 

2. Orar en familia: Que la oración vuelva a fluir en los hogares permite derribar el orgullo, sanar asperezas entre hermanos y transformar la convivencia. Satanás encuentra grandes barreras espirituales defensivas cuando los integrantes de una familia oran juntos y aprenden a perdonar.

 

3. Ser portadores de paz: María nos pide ser intercesores por quienes aún no oran o viven desorientados. No podemos limitarnos a una fe superficial; se nos invita a contagiar la alegría del Encuentro. Cuando hace treinta años sentí de poner a la comunidad que fundé el nombre de “Comunidad Evangelizadora Mensajeros de la Paz”, fue precisamente por este motivo: quienes se congregan a orar necesitan sanar las heridas de las etapas de la vida y liberarse de las amarguras y de las frustraciones, a fin de poder evangelizar llevando la paz a todos. De no ser así se puede llevar el rotulo de un grupo o comunidad, pero no entrar en esta corriente de gracia sanadora y evangelizadora.

 

La paz no es un estado emocional

 

Otro elemento que debemos tener en cuenta es que la auténtica paz no es un estado emocional, sino una certeza espiritual. Es frecuente confundir la paz con la ausencia de problemas o con una tranquilidad puramente emocional. Sin embargo, la paz verdadera trasciende las fluctuaciones de los sentimientos. Es un don del Espíritu Santo que hay que pedir incesantemente. Y es también una presencia real que habita en el alma incluso en medio de las tribulaciones, tentaciones y luchas cotidianas de la vida.

 

La paz en medio del combate: Se puede atravesar la enfermedad, la estrechez económica o el dolor por la traición de alguien con el corazón en paz si se está anclado en Dios. La paz de Jesús no elimina las tormentas de la vida, sino que nos sostiene mientras las atravesamos. Si perseveramos llegarán en el momento justo nuevas bendiciones. Esto no quiere decir que no habrá dolor, pero será un dolor sereno que Dios y María se irán llevando con su ternura.

 

El fluir desde la oración hacia los demás: Medjugorje es una fuente de la cual fluye la paz para millones de personas en todo el mundo. Para que la paz de Jesús y de María, también fluya desde tu corazón hacia la familia y la comunidad, es indispensable hacer espacio a la oración diaria, y al discernimiento de los pensamientos y emociones que se mueven en nuestro mundo interior. Los buenos para aceptarlos (son inspiraciones del Señor y sus ángeles), los malos o dañinos para rechazarlos (son sutiles tentataciones).

 

Cuando la oración deja de ser un mero cumplido formal y se convierte en un encuentro vivo con Cristo, el corazón se ablanda; de forma natural, las palabras, los gestos y las respuestas ante las diferencias se vuelven pacíficos, comprensivos y misericordiosos.

 

La realidad es que muchos cristianos que sonríen con sus labios no pueden ocultar que no tienen paz. Y en algunos casos esto se origina por la envidia y el rencor que no es tratado. El resentimiento actúa como una barrera que bloquea el flujo del Espíritu Santo. Un corazón resentido destruye las relaciones comunitarias y familiares a través del filtro de la amargura y la sospecha, haciendo imposible que la paz fluya. La pregunta que debemos hacernos es, cómo tratar y sanar a estas almas:

 

Con la gracia de la Confesión y el Perdón: La Reina de la paz frecuentemente nos habla de la importancia de la confesión. Sanar las heridas causadas por el rencor requiere la decisión voluntaria de perdonar a otros y también de pedir perdón a quien se hizo daño, apoyándose en la gracia del sacramento de la reconciliación. Recordemos que el perdón no es una emoción, sino un acto de la voluntad.

 

Con la oración constante de sanación e intercesión: María pide expresamente “oren por la paz” y “sean portadores de oración por todos aquellos que no oran”. A las almas atrapadas en la envidia o la amargura no se las sana con confrontación superficial o juicios, sino rodeándolas de oración paciente, afecto sincero y testimonio de caridad. Como nos recuerda la Madre, no estamos solos en este camino: ella nos acompaña y presenta cada una de nuestras intenciones ante su Hijo Jesús. Hoy es el momento de responder a su llamado, abrir la puerta a la conversión sincera y convertirnos en verdaderos instrumentos de sanación y paz en medio de nuestro entorno.

 

Oración por la paz y la sanación del corazón

 

 

Señor Jesús, Príncipe de Paz, nos acercamos hoy a ti reconociendo nuestras flaquezas y la necesidad de tu gracia. Entramos en tu presencia con las heridas de nuestras familias y comunidades: la amargura, los silencios que distancian, el rencor que aprisiona y la tentación de vivir una fe superficial. Reconocemos que la verdadera paz no es una emoción pasajera ni la ausencia de tormentas, sino la certeza inquebrantable de que tú habitas en nosotros. Lava nuestros corazones de toda envidia, resentimiento o soberbia que bloquee la acción de tu Espíritu Santo. Concede a nuestras almas la valentía para perdonar, la humildad para decir la verdad, buscar la reconciliación y la constancia para perseverar en la oración diaria. Que de nuestros hogares y comunidades eclesiales vuelva a fluir una oración sincera que transforme el dolor en esperanza y el orgullo en misericordia.

María, Madre nuestra y Reina de la Paz, gracias por no abandonarnos y por presentar nuestras intenciones ante tu Hijo Jesús. Recibe nuestro compromiso de responder a tu llamado: queremos ser portadores de luz y de oración, especialmente por aquellos que aún no oran o no conocen el amor de Dios. Acógenos bajo tu manto maternal y enséñanos a custodiar la paz que Jesús nos regala, para que la alegría de su resurrección ilumine cada rincón de nuestras vidas. Amén.

 

Padre Gustavo E. Jamut
Oblato de la Virgen María

 

Primicias Rurales 
Fuente: CentroMedjugorje.org
Santa Rosa no fue una “desequilibrada” sino una “joven feliz” por el amor de Dios, dice arzobispo

Santa Rosa no fue una “desequilibrada” sino una “joven feliz” por el amor de Dios, dice arzobispo

El arzobispo de Arequipa, Perú, Mons. Javier del Río, defendió la figura de Santa Rosa de Lima al señalar que su vida de penitencia y caridad debe comprenderse desde su profunda intimidad con el Señor.

Imagen de Santa Rosa de Lima en la Basílica del Santísimo Rosario del Convento de Santo Domingo, en la capital del Perú. Crédito: EWTN Noticias.

 

 

 

Lima, Perú, domingo 30 agosto (PR/26) — El Arzobispo de Arequipa (Perú), Mons. Javier del Río, aseguró que Santa Rosa de Lima (1586-1617) no era una “desequilibrada”, como alegan algunos, sino una “joven feliz” que se dejó encender por el fuego del amor de Dios y que quiso participar en los sufrimientos del Señor.

El prelado salió así al paso de quienes no comprenden la vida de penitencia y mortificación de la primera santa de América, cuya fiesta el Perú y otros países latinoamericanos celebran este domingo 30 de agosto.

“Mucho se ha escrito sobre esta joven limeña que murió a los 31 años. Se ha destacado sobre todo su vida de penitencia, alabada por muchos pero también criticada por algunos que la han juzgado de modo anacrónico, es decir con una mentalidad propia de nuestra época y sin tener en cuenta su fe, el tiempo y las circunstancias en que ella vivió y el sentido trascendente de sus actos”, señala el arzobispo en su mensaje titulado Santa Rosa de Lima y compartido con ACI Prensa este viernes 28 de agosto.

En su mensaje, el prelado refiere que “no han faltado, incluso, quienes sólo han visto en Rosa a una mujer mentalmente desequilibrada. La verdad, en cambio, es que ella fue una elegida de Dios desde su más tierna infancia y, por tanto, sólo se la puede comprender desde esa gratuita elección divina y desde las gracias que el mismo Dios le brindó y ella supo acoger”.

En efecto, continúa Mons. Del Río, “quien conoce bien la vida de Santa Rosa sabe que lo primero que se dio en ella no fue la inclinación a mortificar su cuerpo sino el encuentro personal con el amor misericordioso de Dios manifestado en Cristo crucificado”.

“El mismo Jesucristo —resaltó— la atrajo hacia Él, la fue ‘enamorando’ revelándole progresivamente el infinito amor que tenía por ella y que tiene por toda la humanidad…y ella se dejó encender en ese amor”.

La vida de Santa Rosa estuvo marcada por la oración intensa —pasando a veces noches en vela— el ayuno y distintas prácticas de mortificación, como el uso de una especie de corona de “espinas” o de una cadena de hierro ceñida a la cintura, como explica el P. José Marco Burga Ludeña, en un artículo titulado La penitencia amorosa de Santa Rosa de Lima: si Dios fue su centro, no hubo en ella descentramiento, en el que precisa que la de Rosa de Santa María fue una “penitencia sana” y no “masoquismo”.

Santa Rosa fue una joven feliz

En su artículo, Mons. Del Río destaca que, así como Santa Rosa “participó en esos sufrimientos, participó también en los consuelos, hasta llegar a decir: «¡Oh, si los mortales supieran lo grande que es la gracia, lo bella, lo noble y preciosa que es, cuántas riquezas esconde en su interior, cuántos tesoros, cuánta felicidad!»”.

“Sí, Santa Rosa de Lima fue una joven feliz porque se entregó, sin cálculos, a Dios y a los hombres. Encendida por el fuego del amor divino, quiso llevarlo a los demás”, subrayó el prelado.

“Ayudaba a los indigentes con los bienes materiales que podía conseguir, y buscaba por las calles de Lima a los enfermos abandonados, para llevarlos a su casa, cuidarlos y curarlos con la ayuda del ‘Doctorcito’, como llamaba a Jesús”, prosiguió el Arzobispo.

Su amor, sin embargo, “no se limitaba a los pobres, sino que era universal; por eso ansiaba la salvación de todos y, como dijo San Juan Pablo II, con «su ardiente palabra…fue también una intrépida evangelizadora»”, indicó el prelado, recordando lo dicho por el Papa polaco en el ángelus del 6 de septiembre de 1992.

La santa, resaltó el arzobispo peruano, “hablaba a todos de Dios y animaba a los sacerdotes a partir incluso a lugares lejanos para anunciar el Evangelio a quienes todavía no lo conocían”.

En síntesis, concluyó Mons. Del Río, “en Santa Rosa de Lima vemos con nitidez las tres dimensiones de la vida cristiana: la intimidad con el Señor, de la cual brota la solicitud por los pobres y el celo por la salvación del mundo entero”.

“Que Dios nos conceda vivir así, cada uno desde el estado de vida al que Él lo ha llamado”, expresó.

 

 

Primicias Rurales
Fuente: ACI Prensa

 

Hoy es el día de San Agustín y el Papa León XIV, agustino, dijo que el santo insta a redescubrir la sed de Dios

Hoy es el día de San Agustín y el Papa León XIV, agustino, dijo que el santo insta a redescubrir la sed de Dios

Durante una misa por la memoria litúrgica de san Agustín, el Papa León XIV destacó la necesidad de redescubrir la sed de Dios frente a los desafíos del mundo actual. Además, en mayo recibió la primera copia del libro «Libres bajo la gracia», que recopila sus escritos como prior general de la Orden agustina.

 

 

 

 

Buenos Aires, viernes 28 agosto (PR/26) — Es necesario redescubrir la sed de Dios, esa sed que a menudo tratamos de «saciar con otras cosas» pero que no se sacia si no abrimos nuestra vida al encuentro con Cristo: este es el mensaje que San Agustín ofrece a la sociedad actual y especialmente a los jóvenes.

Lo dijo el entonces cardenal Robert Prevost, hoy Papa León XIV, quien fue el prefecto del Dicasterio para los Obispos. Como cardenal y  religioso agustino presidió en 2024, en Roma, en la basílica de San Agustín de Campo Marzio, la misa solemne de la memoria litúrgica del obispo de Hipona, Doctor de la Iglesia, concelebrada con su cohermano agustino monseñor Luis Marín de San Martín, Subsecretario del Sínodo de los Obispos, monseñor Flavien Rami Al-Kabalan, Visitador Apostólico para los fieles sirios en Europa Occidental y Procurador del Patriarcado de Antioquía de los Sirios ante la Santa Sede, y varios sacerdotes.

En su homilía, el cardenal explicó que «la necesidad del ser humano de buscar a Dios, de encontrar la verdadera fuente de la vida, del amor, surge en nuestros corazones, grita como una voz desde el silencio que hay dentro de cada uno de nosotros, y nos hace sentir que con Dios podemos encontrar el sentido de la vida».

Porque «la inquietud de la búsqueda de la verdad, la búsqueda de Dios, se convierte en la inquietud de conocerlo cada vez más y de salir de sí mismo para darlo a conocer a los demás». Porque sin Dios siempre nos falta algo, nos falta «luz», nos falta una «dirección en nuestras vidas» dijo el Papa en una ocasión reflexionando siempre sobre el mensaje de San Agustín, cuyo día se celebra hoy 28 de agosto.

El pontífice dijo además que precisamente la oración es «tan esencial en nuestras vidas», rezar, entrar en relación con el Señor, no sólo para pedir lo que desea el corazón, «sino sobre todo para vivir en el Amor de Dios».

Pues bien, en la familia, en la comunidad, en la parroquia, la oración, la escucha de la Palabra, el diálogo sobre la fe, pueden ayudar a redescubrir la inquietud y a entrar en una relación más profunda de amor con Dios, es el pensamiento del Papa León XIV formado en el pensamiento de San Agustín.

 

Robert Prevost con el hábito agustino

 

León XIV recibió la primera copia de la obra “Libres bajo la gracia» sobre San Agustín

 

El volumen, disponible en librerías desde el 4 de mayo último, reúne sus escritos y discursos durante su etapa como Prior general de la Orden de San Agustín. El volumen reúne discursos, homilías, cartas y mensajes que escribió entre 2001 y 2013, durante esa etapa en la Orden de San Agustín.

El primer libro, le fue entregado al Papa León XIV: Libres bajo la gracia. En la escuela de San Agustín frente a los desafíos de la historia (Libreria Editrice Vaticana) es una recopilación de intervenciones .

La primera copia de la edición italiana del volumen, en librerías desde el lunes 4 de mayo, fue presentada al Pontífice por el padre Joseph Farrell, actual Prior general de la Orden de San Agustín, quien promovió la publicación del libro, junto con el padre agustino Rocco Ronzani, prefecto del Archivo Apostólico Vaticano y uno de los editores del volumen, y Lorenzo Fazzini, responsable editorial de la Libreria Editrice Vaticana. El libro, además de por el padre Ronzani, ha sido editado también por el padre Miguel Ángel Martín Juárez y el padre Michael Di Gregorio, ambos agustinos.

El texto se publicará en los próximos meses en varias lenguas y está en proceso de traducción en 30 países del mundo.

Como ya había adelantado la Libreria Editrice Vaticana con ocasión de la Feria Internacional del Libro de Frankfurt en octubre de 2025, a través de este libro, en el que se recogen por primera vez discursos, homilías, cartas y mensajes de Robert Francis Prevost, se puede conocer más de cerca la espiritualidad del Papa León XIV.

También redactó el prefacio del libro sobre san Agustín titulado Cum vobis et pro vobis. Sus textos abordan cómo aplicar los valores de la gracia divina, la conversión y la vida en comunidad a los retos del mundo actual.

 

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Fuente: Vatican News / Varios
La revolucionaria visión de San Vicente de Paúl: por qué la caridad real exige transformar la vida del prójimo

La revolucionaria visión de San Vicente de Paúl: por qué la caridad real exige transformar la vida del prójimo

El sacerdote francés desafió a la Iglesia de su época al sostener que la devoción auténtica debe salir del retiro místico para embarrarse en la ayuda concreta a los más desfavorecidos.

 

 

 

 

 

 

Buenos Aires, viernes 28 agosto (PR/26)– El murmullo de los comedores de beneficencia, el frío de las callejuelas parisinas del siglo XVII y el sufrimiento callado de los campesinos franceses dibujan el telón de fondo sobre el que se alza una de las figuras más transformadoras de la espiritualidad occidental.

Hablar de Vicente de Paúl no remite únicamente a la fundación de órdenes religiosas o a la organización pionera de la asistencia social. Su legado obliga a replantearse el sentido mismo de la devoción, sacándola de la comodidad del retiro místico para arrojarla sin red al barro de la existencia cotidiana.

 

La ruptura con la contemplación solitaria

 

Durante mucho tiempo, la religiosidad institucional había caminado por la senda de la contemplación solitaria, como si el vínculo con lo divino fuese un asunto estrictamente privado entre el alma y el Creador.

Las iglesias rebosaban de fieles devotos que cumplían ritos estrictos, mientras la miseria social crecía desatendida en los aledaños de las grandes urbes.

Este sacerdote francés, marcado por una profunda evolución personal que lo alejó de sus primeras ambiciones mundanas, intuyó con claridad meridiana que esa fe estéril cojeaba de raíz.

Para él, encerrarse en el gozo de la oración mientras el prójimo padecía hambre espiritual y material equivalía a vaciar el mandato evangélico de su contenido más auténtico.

Una máxima que sacudió los siglos

 

Esa urgencia se condensó en una sentencia que atravesó los siglos con la fuerza de un relámpago: «No basta amar a Dios si mi prójimo no lo ama». Lejos de constituir una frase piadosa para decorar un misal, la máxima funciona como una exigencia radical.

El amor hacia lo sagrado deja de ser un refugio cómodo para convertirse en un motor dinámico.

 

San Vicente de Paul, patrono de las asociaciones de caridad

 

Amar a la divinidad implica necesariamente desear que los demás también experimenten esa misma plenitud, transformando la devoción en un compromiso activo con el bienestar y la dignidad del que sufre.

La fe sin obras de misericordia pierde su pulso y se apaga en la complacencia.

 

Redes metódicas de ayuda frente a la crisis europea

 

Para comprender la magnitud de esta visión hay que observar el contexto histórico en el que se originó.

Europa vivía sacudida por guerras interminables, hambrunas cíclicas y pestes que diezmaban a las poblaciones más vulnerables. Los caminos estaban llenos de huérfanos, ancianos abandonados y enfermos a los que nadie miraba a los ojos.

En lugar de limitarse a lamentar la situación o a ofrecer consuelo verbal desde el púlpito, el fundador de las Hijas de la Caridad estructuró redes de ayuda metódica.

Convenció a damas de la nobleza para que abandonaran sus salones y se calzaran las zapatillas de caminar por el fango, acercando caldo caliente, medicinas y consuelo a los desamparados.

 

San Vicente de Paúl intentó un cambio sistémico - FAMVIN NoticiasES

 

Esa labor no respondía a la mera filantropía moderna, impulsada por un sentido abstracto de justicia social. Tenía una raíz profundamente teológica.

Cada persona necesitada era contemplada no como un problema administrativo o un molesto estorbo urbano, sino como el rostro vivo de una presencia trascendente.

Servir al hambriento equivalía a atender al mismísimo maestro. Esta perspectiva alteraba por completo la jerarquía de los valores sociales de la época, donde el poder y el dinero dictaban el rango de las personas.

Los pobres pasaban a ocupar el lugar central, convertidos en los verdaderos maestros y señores de quienes pretendían seguirlos.

 

El cambio interior y la empatía como motor

 

La transformación exigía, ante todo, un cambio en la mirada interior. Vicente insisted machaconamente a sus seguidores en que no se podía ofrecer un amor auténtico a los demás si el propio corazón permanecía frío o indiferente.

 

✨ San Vicente de Paúl: una vida que cambió la historia de la caridad No nació santo de un día para otro. Fue un joven con sueños, búsquedas, pruebas y preguntas… pero

 

La compasión no se improvisa ni brota de la obligación burocrática; requiere un cultivo constante de la empatía y una renuncia radical al egoísmo.

Quien pretende encender el fuego de la solidaridad en el mundo debe quemarse primero por dentro, asumiendo que la tarea asistencial no es una carga pesada que se cumple por deber, sino el cauce natural por donde fluye la vitalidad espiritual.

 

Una respuesta vigente a las pobrezas de hoy

 

Mirar los desafíos de la sociedad contemporánea a través de este prisma revela una vigencia deslumbrante. Hoy en día las pobrezas han cambiado de rostro, adoptando formas más sutiles pero igualmente destructivas, como la soledad no deseada, la exclusión digital o el desarraigo de los migrantes que golpean las fronteras.

 

San Vicente de Paúl: un maestro de caridad y fe para los jóvenes de hoy - FAMVIN NoticiasES

 

Mirar los desafíos de la sociedad contemporánea a través de este prisma revela una vigencia deslumbrante. Hoy en día las pobrezas han cambiado de rostro, adoptando formas más sutiles pero igualmente destructivas, como la soledad no deseada, la exclusión digital o el desarraigo de los migrantes que golpean las fronteras.

 

El legado imperecedero del cura de las Landas

 

La enseñanza de aquel cura labriego de las Landas sigue desafiando la comodidad de las sociedades opulentas. No se trata de acumular méritos espirituales mediante la introspección, sino de comprobar si el entorno inmediato mejora gracias a la propia intervención.

Al final, la medida de la autenticidad humana se reduce a una pregunta tan incómoda como sencilla: ¿cuántas vidas han encontrado un poco más de luz, de pan y de esperanza gracias a que alguien decidió no mirar hacia otro lado?

 

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Fuente: okdiario.com
León XIV: ‘Los fieles deben participar piadosa y activamente de la liturgia’

León XIV: ‘Los fieles deben participar piadosa y activamente de la liturgia’

El papa León XIV durante la audiencia general (Vatican Media)

 

En la audiencia general, el Papa explicó que la reforma litúrgica del Concilio Vaticano II hunde sus raíces en un proceso previo y llamó a custodiar celebraciones marcadas por la noble sencillez.

 

 

 

 

Ciudad del Vaticano, jueves 27 de agosto (PR/26) .-    La reforma litúrgica promovida por el Concilio Vaticano II no surgió de manera improvisada, sino que forma parte de la tradición viva de la Iglesia. Así lo afirmó el papa León XIV durante la audiencia general de este 26 de agosto, celebrada en la Basílica de San Pedro, donde concluyó el ciclo de catequesis dedicado a la constitución Sacrosanctum concilium.

El pontífice explicó que ese proceso ya había sido preparado por los papas del siglo XX, en diálogo con las inquietudes del Movimiento Litúrgico, y recordó una carta de 1962 del entonces arzobispo de Milán, cardenal Giovanni Battista Montini -futuro san Pablo VI-, en la que definía la liturgia como expresión de lo divino y lo humano en el diálogo con Dios.

León XIV retomó una de las afirmaciones centrales de Sacrosanctum concilium: los fieles no deben asistir a la liturgia «como extraños y mudos espectadores», sino participar «piadosa y activamente» en la acción sagrada.

En ese sentido, citó las palabras de Montini, quien sostenía que los cristianos «no pueden ni deben permanecer mudos y pasivos», porque la presencia material en la celebración debe ir acompañada de una verdadera participación espiritual.

«La participación de los fieles no puede ser pasiva», insistió el Papa, al señalar que los gestos y las palabras de la liturgia permiten actualizar la memoria de la salvación y entrar en una relación viva con Dios.

Una reforma con raíces históricas
El Santo Padre recordó que el deseo de una renovación litúrgica ya estaba presente antes del Concilio Vaticano II.

Mencionó que Pío XI había impulsado esa sensibilidad con la constitución apostólica Divini cultus; que Pío XII reorganizó los ritos de la Semana Santa para devolverles su horario propio; y que san Juan XXIII simplificó las rúbricas del Breviario y del Misal mediante el motu proprio Rubricarum instructum, dejando al Concilio la formulación de los principios generales de la reforma.

A su vez, trajo a la memoria el magisterio de Pío XII en la encíclica Mediator Dei, en la que distinguía entre los elementos inmutables de institución divina y aquellos aspectos humanos que pueden modificarse según las necesidades de los tiempos, siempre bajo la autoridad de la Iglesia.

La tradición viva de la Iglesia
El pontífice subrayó que la reforma conciliar buscó hacer más accesible a todos los fieles la riqueza de la Palabra de Dios y de las oraciones litúrgicas, simplificando algunos aspectos del orden celebrativo sin alterar el núcleo del misterio celebrado.

Al mismo tiempo, advirtió que algunos principios de la reforma fueron interpretados de manera absoluta o aplicados incorrectamente en el período posconciliar, dando lugar a abusos que, lamentó, todavía persisten en algunos ámbitos.

La noble sencillez de la liturgia
Al concluir su catequesis, León XIV recordó que corresponde especialmente a los obispos y sacerdotes custodiar y promover una liturgia fiel a las normas de la Iglesia.

«Es responsabilidad primordial de los pastores custodiar y promover una liturgia que, en el respeto de las normas litúrgicas, resplandezca por su noble sencillez y manifieste así a la Iglesia una, santa, católica y apostólica», expresó.

 

 

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Fuente: AICA

Medjugorje:  la Reina de la Paz renovó su urgente llamado a la oración y la conversión

Medjugorje: la Reina de la Paz renovó su urgente llamado a la oración y la conversión

En su mensaje hoy la Virgen María invita a los fieles a regresar a Dios y a intensificar la oración en familia para convertirse en portadores de paz frente a un mundo donde ésta se encuentra en peligro.

Mensaje de la Reina de la Paz de hoy martes 25 de agosto 2026, a la humanidad, a través de Marija, en Medjugorje, Bosnia-Herzegovina

 

«¡Queridos hijos, Hoy los invito: regresen a Dios, regresen a la oración, para que se conviertan en portadores de paz. Hijitos, oren por la paz que está en peligro; que nuevamente la oración fluya de sus corazones y de sus familias, para que con alegría puedan sentir la voz de Jesús en sus corazones: ¡La paz esté con ustedes! Hijitos, sean portadores de paz y de oración por todos aquellos que no oran. Yo estoy con ustedes y oro por ustedes ante mi Hijo Jesús. Gracias por haber respondido a mi llamado.» (Con aprobación eclesiástica)

 

Message 25 August 2026
“Dear children, Today I am calling you: return to God, return to prayer, so that you may become carriers of peace. Pray, little children, for peace that is in danger; and may prayer begin to flow anew from your hearts and from your families, so that, in joy, you may feel the voice of Jesus in your hearts: ‘Peace be with you.’ Be, little children, carriers of peace and prayer for all those who do not pray. I am with you and I pray for you before my Son Jesus. Thank you for having responded to my call.” (With Ecclesiastical approval)

Messaggio 25 agosto 2026
«Cari figli, Oggi vi invito: ritornate a Dio, ritornate alla preghiera per diventare i portatori della pace. Figlioli, pregate per la pace che è in pericolo. La preghiera scorra di nuovo dai vostri cuori e dalle vostre famiglie affinché possiate sentire con gioia la voce di Gesù nei vostri cuori: Pace a voi! Figlioli, siate portatori di pace e di preghiera per tutti coloro che non pregano. Io sono con voi e prego per voi presso mio Figlio Gesù. Grazie per aver risposto alla mia chiamata.» (Con approvazione ecclesiastica)

Botschaft 25 August 2026
«Liebe Kinder, Heute rufe ich euch auf: Kehrt zu Gott zurück, kehrt zum Gebet zurück, damit ihr Träger des Friedens werdet. Betet, meine lieben Kinder, für den Frieden, der in Gefahr ist, und möge das Gebet aufs Neue aus euren Herzen und aus euren Familien fließen, damit ihr in Freude die Stimme Jesu in euren Herzen verspürt: Friede sei mit euch! Seid, meine lieben Kinder, Träger des Friedens und des Gebetes für alle jene, die nicht beten. Ich bin bei euch und bete für euch vor meinem Sohn Jesus. Danke, dass ihr meinem Ruf gefolgt seid.» (Mit kirchlicher Erlaubnis)

Message 25 août 2026
«Chers enfants, aujourd’hui je vous invite: revenez à Dieu, revenez à la prière, afin de devenir porteurs de paix. Petits enfants, priez pour la paix qui est en danger, et que la prière jaillisse à nouveau de vos cœurs et de vos familles, pour que vous ressentiez dans la joie la voix de Jésus dans vos cœurs: La paix soit avec vous ! Petits enfants soyez porteurs de paix et de prière pour tous ceux qui ne prient pas. Je suis avec vous et je prie pour vous devant mon Fils Jésus. Merci d’avoir répondu à mon appel.» (Avec approbation ecclésiastique.)

Poruka 25 kolovoz 2026
„Draga djeco, Danas vas pozivam: vratite se Bogu, vratite se molitvi, kako biste postali nositelji mira. Molite, dječice, za mir koji je u opasnosti i neka iznova molitva poteče iz vaših srca i iz vaših obitelji, da bi u radosti osjetili Isusov glas u vašim srcima: Mir s vama! Budite, dječice, nositelji mira i molitve za sve one što ne mole. Ja sam s vama i molim se za vas pred mojim sinom Isusom. Hvala vam što ste se odazvali mome pozivu.“ (S crkvenim odobrenjem)

 

Fuente: Rosas para la Gospa
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