“Queremos ver un signo tuyo”

“Queremos ver un signo tuyo”

Lectura del santo evangelio según san Mateo 12,38-42

En aquel tiempo, algunos escribas y fariseos dijeron a Jesús:
«Maestro, queremos ver un signo tuyo».

Él les contestó:
«Esta generación perversa y adúltera exige una señal; pues no se le dará más signo que el del profeta Jonás. Tres días y tres noches estuvo Jonás en el vientre del cetáceo: pues tres días y tres noches estará el Hijo del hombre en el seno de la tierra.

Los hombres de Nínive se alzarán en el juicio contra esta generación y harán que la condenen; porque ellos se convirtieron con la proclamación de Jonás, y aquí hay uno que es más que Jonás.

Cuando juzguen a esta generación, la reina del Sur se levantará y hará que la condenen, porque ella vino desde los confines de la tierra, para escuchar la sabiduría de Salomón, y aquí hay uno que es más que Salomón».

Palabra del Señor

Lunes 21 julio 2025

“Andas inquieta y preocupada con muchas cosas»

“Andas inquieta y preocupada con muchas cosas»

Lectura del santo Evangelio según San Lucas 10, 38-42

 

En aquel tiempo, entró Jesús en una aldea, y una mujer llamada Marta lo recibió en su casa.

Esta tenía una hermana llamada María, que, sentada junto a los pies del Señor, escuchaba su palabra.

Marta, en cambio, andaba muy afanada con los muchos servicios; hasta que, acercándose, dijo:
«Señor, ¿no te importa que mi hermana me haya dejado sola para servir? Dile que me eche una mano».

Respondiendo, le dijo el Señor:
«Marta, Marta, andas inquieta y preocupada con muchas cosas; solo una es necesaria. María, pues, ha escogido la parte mejor, y no le será quitada».

Palabra del Señor

“Es eterna su misericordia”

“Es eterna su misericordia”

Lectura del santo evangelio según san Mateo 12, 14-21.

 

En aquel tiempo, al salir de la sinagoga, los fariseos planearon el modo de acabar con Jesús.

Pero Jesús se enteró, se marchó de allí y muchos lo siguieron.

Él los curó a todos, mandándoles que no lo descubrieran.

Así se cumplió lo dicho por medio del profeta Isaías:
«Mirad a mi siervo, mi elegido, mi amado, en quien me complazco. Sobre él pondré mi espíritu para que anuncie el derecho a las naciones.

No porfiará, no gritará, nadie escuchará su voz por las calles.

La caña cascada no la quebrará, la mecha vacilante no lo apagará, hasta llevar el derecho a la victoria; en su nombre esperarán las naciones».

Palabra del Señor

“El Hijo del hombre es señor del sábado”

“El Hijo del hombre es señor del sábado”

Lectura del santo evangelio según san Mateo 12,1-8

En aquel tiempo, atravesó Jesús en sábado un sembrado; los discípulos, que tenían hambre, empezaron a arrancar espigas y a comérselas.

Los fariseos, al verlo, le dijeron:
«Mira, tus discípulos están haciendo una cosa que no está permitida en sábado».

Les replicó:
«¿No habéis leído lo que hizo David, cuando él y sus hombres sintieron hambre? Entró en la casa de Dios y comieron de los panes de la proposición, cosa que no les estaba permitida ni a él ni a sus compañeros, sino sólo a los sacerdotes.

¿Y no habéis leído en la ley que los sacerdotes pueden violar el sábado en el templo sin incurrir en culpa?

Pues os digo que aquí hay uno que es más que el templo.

Si comprendierais lo que significa «quiero misericordia y no sacrificio», no condenaríais a los inocentes. Porque el Hijo del hombre es señor del sábado».

Palabra del Señor

“Yo os aliviaré”

“Yo os aliviaré”

Lectura del santo evangelio según san Mateo 11,28-30

 

En aquel tiempo, tomó la palabra Jesús y dijo:

«Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré. Tomad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y encontraréis descanso para vuestras almas. Porque mi yugo es llevadero y mi carga ligera».

Palabra del Señor

«Nadie conoce al Padre, sino el Hijo»

«Nadie conoce al Padre, sino el Hijo»

Primera lectura

Lectura del libro del Éxodo 3,1-6.9-12

En aquellos días, Moisés pastoreaba el rebaño de su suegro Jetró, sacerdote de Madián. Llevó el rebaño trashumando por el desierto hasta llegar a Horeb, la montaña de Dios.

El ángel del Señor se le apareció en una llamarada entre las zarzas. Moisés se fijó: la zarza ardía sin consumirse.

Moisés se dijo:
«Voy a acercarme a mirar este espectáculo admirable, a ver por qué no se quema la zarza».

Viendo el Señor que Moisés se acercaba a mirar, lo llamó desde la zarza:
«Moisés, Moisés».

Respondió él:
«Aquí estoy».

Dijo Dios:
«No te acerques; quítate las sandalias de los pies, pues el sitio que pisas es terreno sagrado».

Y añadió:
«Yo soy el Dios de tus padres, el Dios de Abrahán, el Dios de Isaac, el Dios de Jacob».

Moisés se tapó la cara, porque temía ver a Dios.

El Señor le dijo:
«El clamor de los israelitas ha llegado a mí, y he visto cómo los tiranizan los egipcios. Y ahora marcha, te envió al faraón para que saques a mi pueblo, a los hijos de Israel».

Moisés replicó a Dios:
«¿Quién soy yo para acudir al faraón o para sacar a los hijos de Israel de Egipto?».

Respondió Dios:
«Yo estoy contigo; y esta es la señal de que yo te envió: cuando saques al pueblo de Egipto, daréis culto a Dios en esta montaña».

 

Salmo de hoy

Salmo 102,1-2.3-4.6-7 R/. El Señor es compasivo y misericordioso

 

Bendice, alma mía, al Señor,
y todo mi ser a su santo nombre.
Bendice, alma mía, al Señor,
y no olvides sus beneficios. R/.

Él perdona todas tus culpas
y cura todas tus enfermedades;
él rescata tu vida de la fosa
y te colma de gracia y de ternura. R/.

El Señor hace justicia
y defiende a todos los oprimidos;
enseñó sus caminos a Moisés
y sus hazañas a los hijos de Israel. R/.

 

Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Mateo 11,25-27

En aquel tiempo, tomó la palabra Jesús y dijo:
«Te doy gracias, Padre, Señor de cielo y tierra, porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos y se las has revelado a los pequeños. Si, Padre, así te ha parecido bien.

Todo me ha sido entregado por mi Padre, y nadie conoce al Hijo más que el Padre, y nadie conoce al Padre sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar».

 

Evangelio de hoy en audio

Reflexión del Evangelio de hoy

«El sitio que pisas es terreno sagrado»

Hoy celebramos a la Reina del Monte Carmelo y, en la primera lectura del Libro del Éxodo, nos encontramos con otro monte sagrado: el Monte Horeb, la montaña de Dios. Allí tuvo lugar el encuentro de Moisés con el Señor que se nos relata en el episodio de la «zarza ardiente». Una maravillosa visión de la divinidad que hizo saber al profeta legislador que había entrado en terreno sagrado, recomponiendo su actitud.

La oración contemplativa nos sitúa en la presencia de Dios descalzos, indigentes. No hace falta que le recordemos al Señor con nuestra plegaria, nuestra necesidad. Él es conocedor del sufrimiento que nos provoca nuestra separación, nuestro alejamiento del amor, la pérdida de nuestra libertad.

La oración nos vacía, nos descalza, nos sitúa en el espacio sagrado de nuestra interioridad en la que se manifiesta una fuerza desconocida, un fuego no destructivo que supera nuestra razón. Es el fuego del Espíritu Santo que nos envía hasta donde nuestro juicio no hubiese imaginado ni nuestra voluntad consentido.

Bendice, alma mía, al Señor,
y todo mi ser a su santo nombre.

«Todo me ha sido entregado»

Qué regalo maravilloso nos trae el Evangelio. Si pudiéramos recibirlo siempre así: asombrados por su novedad desconcertante, dejándonos transformar por ella, dejándonos fluir como niños que confían en que nada malo puede sucederles ante la atenta y amorosa mirada de sus padres. El evangelio de Mateo nos habla de recuperar la infancia espiritual para restablecer nuestra confianza, agradecidos por el don de la vida, despreocupados, porque el Señor está con nosotros.

Decía la gran María Montessori que el niño es el modelo humano por excelencia cuyo hacer es juego, juego a través del cual se despliega y manifiesta la fuerza y la belleza de la vida. Así tendría que ser nuestra actividad en el mundo.

Los niños saben que no están solos, que están cuidados, por eso juegan. Como acabamos de meditar en la primera lectura, el Señor le dijo a Moisés: Yo estoy contigo (Ex 3,12) y lo envió. Jesús se lo repitió a los discípulos antes de su partida: No os dejaré solos (Jn 14,18), dándoles a conocer la promesa del Padre.

Jesús, en el Evangelio de hoy, da gracias al Padre por el conocimiento que ha entregado a los más pequeños. Nosotros, podemos contemplar en la alegría del juego de los niños, la más sincera expresión de gratitud.

Que la Madre del Monte Carmelo interceda por nosotros, para que podamos vivir con esa santa ligereza.

Dña. Micaela Bunes Portillo OP

Dña. Micaela Bunes Portillo OP
Fraternidad Laical de Santo Domingo de Murcia, España

Soy laica dominica con promesa definitiva desde hace más de dos lustros. Soy viuda y madre de un hijo maravilloso y estoy licenciada en Filosofía y Doctora en Pedagogía. Ejerzo como profesora universitaria especializada en formación docente en enseñanzas regladas. Mi profesión y mi vocación conforman una unidad. El estudio es mi tarea y a él me entrego con alegría y mucha gratitud. También acompaño a personas con problemas de adicciones que me han mostrado rostros humanos desfigurados en los que aprender a reconocer el amor con el que han sido amados.