El informe del GEA/BCR señala que los productores ajustan el manejo de la soja 2025/26 para maximizar rindes y prevenir excesos hídricos. Por su parte, el trigo eleva su condición a 70% entre excelente y muy bueno, aunque bajo la alerta por fusariosis, mientras el maíz temprano entra en su etapa final de siembra.
Estrategias operativas y perspectivas para la siembra de soja
Rosario, viernes 16 octubre (PR/26) — La soja arranca la campaña en la región núcleo con más hectáreas en los planes y estrategias enfocadas en anticiparse a los excedentes hídricos. La primera estimación marca una intención de siembra de 4,5 millones de hectáreas, lo que representa un 2% más que en la campaña pasada.
Esta suba responde a pequeños cambios en la planificación que privilegian a la oleaginosa por sobre cultivos sensibles al agua como el girasol o que están en retirada como el maní o el sorgo. De todos modos, el área proyectada queda claramente por debajo del promedio de los últimos 15 años (5,2 millones de hectáreas), en línea con una tendencia descendente que ya cumple 10 años.
Para esta campaña atravesada por el fenómeno de «El Niño», los productores implementarán ajustes tácticos para minimizar fallas en la implantación y maximizar los kilos por lote.
Entre los principales cambios destaca el adelantamiento de las fechas de siembra de 4 a 7 días, iniciando a partir del 15 de octubre en lugar del 20 habitual. Esta medida busca optimizar la logística y aprovechar la ventana previa al aumento de lluvias significativas previsto para la segunda quincena del mes, cuando se retire el frente de circulación fría del sudoeste que actualmente frena el ingreso de masa cálida y húmeda desde el norte del país.
A la par del calendario, se ajustarán la densidad de siembra y el distanciamiento entre surcos para asegurar el nacimiento frente a eventuales anegamientos. Asimismo, el control de malezas difíciles definirá el momento exacto de entrada a cada lote mediante combinaciones específicas de herbicidas.
También se aplicará una sintonía fina por ambiente, reservando variedades de alto potencial para los mejores suelos y materiales estables para los de menor productividad, impulsado por un salto tecnológico donde cerca del 50% de la superficie utilizará semilla fiscalizada.
Por último, crecerá la participación de ciclos más cortos (grupos III largos y IV cortos) en reemplazo de los tradicionales IV largos.
Situación climática y pronóstico de precipitaciones
Tras un período de estabilidad atmosférica impulsado por un sistema de alta presión sobre Santa Cruz, la región núcleo experimentará una transición meteorológica. Se aguardan días de estabilidad hasta el inicio de la semana próxima, momento en el que las precipitaciones volverán a hacer su aparición en la zona agrícola.
El pronóstico indica que el martes 20 de octubre retornarán las lluvias, avanzando paulatinamente desde el oeste hacia el resto del territorio. Si bien el fenómeno de «El Niño» actúa como un potenciador de las precipitaciones, existen otros condicionantes atmosféricos que amortiguan su impacto directo, modulando la frecuencia e intensidad de los frentes tormentosos.
Evolución del trigo y monitoreo de enfermedades
Las precipitaciones de la última semana aportaron un promedio de 7 milímetros en las 36 estaciones de la red GEA/BCR, consolidando una notable mejora en el estado del trigo.
El segmento compuesto por cuadros excelentes y muy buenos trepó del 62% al 70% en solo siete días. En contraposición, los lotes en condición regular bajaron a tan solo el 2%, mientras que el 28% restante exhibe un buen estado general con espigas bien desarrolladas.
A pesar del optimismo por el potencial de rinde, el sector mantiene la atención centrada en la sanidad del cultivo. Actualmente se detecta presencia variable de mancha amarilla y roya anaranjada en localidades como Carlos Pellegrini, Bigand, General Villegas y Piedritas. En la mayoría de las zonas los controles con fungicidas ya fueron realizados de manera oportuna, manteniendo las infecciones bajo un umbral de incidencia controlada.
El foco de preocupación principal reside en el riesgo de fusariosis, dado que el 15% del trigo atraviesa la etapa crítica de floración. El resto del área se distribuye en espigazón (50%), espiga embuchada (20%), hoja bandera (15%) y encañazón (2%).
Si bien la enfermedad requiere alta humedad y temperaturas elevadas, el marco ambiental de días frescos y suelos oreados ha limitado su avance hasta el momento, aunque los monitoreos en lote se intensificarán de cara a la segunda mitad de octubre.
Cierre de la siembra de maíz temprano y estado de los lotes
La implantación de maíz temprano ingresa en su fase final, restando únicamente un 2% del área proyectada por sembrar en el noroeste bonaerense. Las breves demoras registradas en sectores de General Villegas respondieron a la falta de humedad superficial previa o a la dificultad para encontrar ventanas de trabajo entre lluvias. Con este avance, se logrará completar la meta de 2,3 millones de hectáreas dentro de las fechas óptimas.
El objetivo de finalizar la siembra en término radica en evitar que el período crítico del cereal coincida con las altas exigencias térmicas de la primera quincena de enero.
En cuanto al desarrollo de los cuadros emergidos, la baja radiación solar y las temperaturas frescas de las últimas semanas han ralentizado el crecimiento inicial, otorgando un aspecto pálido a las plantas en zonas como Corral de Bustos.
No obstante, los agrónomos confirman que se trata de una reacción fisiológica normal y que la condición general se mantiene muy buena.



















