Científicos argentinos crearon una molécula artificial que reduce la bacteria Escherichia coli en el ganado bovino, un avance clave para prevenir el Síndrome Urémico Hemolítico en niños.
Buenos Aires, jueves 25 julio (PR/26) — Investigadores del Instituto de Agrobiotecnología y Biología Molecular (IABIMO) y el Instituto de Patobiología Veterinaria (IPVET) desarrollaron una molécula innovadora que podría ayudar a disminuir la presencia de «Escherichia coli» en el ganado y reducir el riesgo de contaminación de alimentos y agua.
El avance apunta a prevenir casos de Síndrome Urémico Hemolítico, una enfermedad que afecta especialmente a niños.
Con aproximadamente 500 casos por año en la Argentina, el Síndrome Urémico Hemolítico (SUH) es la primera causa de insuficiencia renal aguda pediátrica en el país y la segunda de insuficiencia renal crónica.
El principal agente causante es Escherichia coli enterohemorrágica (EHEC) con serotipo O157:H7, una bacteria cuyo principal reservorio son los bovinos.
El ganado generalmente no se enferma, pero excreta la bacteria de forma intermitente a través de sus heces, contaminando pasturas, fuentes de agua y, eventualmente, algunos alimentos. Los terneros jóvenes y los animales en etapa de destete son los mayores excretores.
“El principal objetivo era generar anticuerpos que bloqueen el mecanismo de virulencia de esta bacteria para evitar que colonice el intestino de la vaca y que los bovinos dejen de contaminar el ambiente y alimentos”, explicó Mariano Larzábal, investigador del IABIMO (INTA-Conicet).
Después de más de una década de investigación, el equipo identificó dos proteínas clave del sistema de secreción de tipo III (SST3) de EHEC — denominadas EspB e Intimina como los blancos más eficaces para bloquear la colonización intestinal del ganado.
Los experimentos iniciales, tanto in vitro como en animales demostraron que anticuerpos dirigidos contra estas proteínas eran capaces de neutralizar uno de los mecanismos de virulencia de la bacteria y reducir significativamente su excreción fecal.
La forma que aplicaron fue fusionar ambas proteínas en una única molécula artificial: Quimera. “La llamamos Quimera porque es la combinación de dos proteínas distintas en una sola molécula que, como tal, no existe en la naturaleza”, comentó Ángel Cataldi, investigador del IABIMO y uno de los impulsores del proyecto.
En ensayos preliminares de respuesta inmune se comprobó que la Quimera proteica es capaz de generar respuesta a nivel de anticuerpos en bovinos y que estos anticuerpos, además de reconocerla, también son capaces de reconocer a las proteínas originales por separado y mantienen la capacidad de disminuir la acción de EHEC O157:H7 en cultivos celulares.
Uno de los desafíos históricos de las vacunas anti-EHEC ha sido convencer al sector ganadero de su utilidad: el bovino no es usualmente afectado por esta bacteria, por lo que vacunar implica un costo sin beneficio directo visible para el productor.
Teniendo en cuenta estos planteos, se ha pensado una alternativa de vacuna que podría mejorar su receptividad y hacerla más económica que una constituida únicamente por subunidades recombinantes.
Esto implicaría la expresión de la molécula quimérica en la membrana externa de una bacteria que ya forma parte de una formulación vacunal de interés pecuario, para que de ese modo quede disponible en el exterior del microorganismo y pueda ser detectada por el sistema inmune del animal y no genere un gasto extra para el productor.
El desarrollo ya superó las etapas de laboratorio y modelos animales pequeños. Se está trabajando en la fase de bacterias recombinantes que expresen la quimera. Los resultados preliminares son alentadores y se espera que en la siguiente etapa se pueda probar en animales a campo.
*Foto de portada: Representación ilustrativa de la bacteria Escherichia coli generada con inteligencia artificial mediante ChatGPT (OpenAI) el 22 de junio de 2026.
Un estudio basado en más de 38.000 casos de mastitis clínica demostró que el uso de cultivos en tambos reduce a la mitad la aplicación de tratamientos antibióticos sin afectar la salud del rodeo.
Córdoba, viernes 12 junio (PR/26) — Un estudio realizado en 104 tambos argentinos y basado en más de 38.000 casos de mastitis clínica mostró que el uso de cultivos en tambo permitió reducir significativamente los tratamientos antibióticos sin comprometer la toma de decisiones sanitarias.
La investigación también identificó cuáles son los principales patógenos que afectan a las vacas lecheras y destacó el potencial de las nuevas herramientas de diagnóstico para mejorar la eficiencia y la sustentabilidad de la producción.
La mastitis continúa siendo uno de los principales desafíos sanitarios y económicos para la producción lechera.
Además de afectar la salud de los animales y la calidad de la leche, es la enfermedad que más antibióticos demanda en los tambos. Sin embargo, nuevas herramientas de diagnóstico están permitiendo avanzar hacia tratamientos más precisos y un uso más racional de los antimicrobianos.
Un trabajo desarrollado entre abril de 2022 y junio de 2025 en establecimientos lecheros de Santa Fe, Córdoba, Buenos Aires, Salta y Tucumán analizó 38.645 casos de mastitis clínica mediante la utilización de cultivos en tambo. El estudio involucró a 104 establecimientos con rodeos de entre 188 y 1.600 vacas en ordeño.
Uno de los resultados más destacados fue que el 49% de los casos de mastitis clínica no recibió tratamiento antibiótico, gracias a la identificación temprana del agente causante de la enfermedad. Esta estrategia, conocida como terapia selectiva, permite evitar tratamientos innecesarios en situaciones donde las posibilidades de recuperación espontánea son elevadas o cuando los antibióticos no resultan efectivos.
Los datos mostraron que la mayoría de los casos correspondieron a mastitis leves (62,25%), seguidos por cuadros moderados (30,25%) y severos (7,5%). Entre los patógenos más frecuentes se encontraron los casos sin desarrollo bacteriano, los estafilococos no aureus, Staphylococcus aureus, Escherichia coli, Streptococcus uberis y Streptococcus dysgalactiae.
El trabajo también puso de relieve el aporte de los sistemas de cultivo cromogénico, capaces de identificar en pocas horas los microorganismos involucrados. Estas tecnologías permiten diferenciar bacterias Gram positivas y Gram negativas, así como detectar otros agentes como levaduras y Prototheca spp., que no responden a tratamientos antibióticos convencionales.
Según los especialistas, conocer con precisión qué patógeno está presente no solo mejora la elección del tratamiento, sino que también facilita la implementación de medidas de prevención y control dentro del establecimiento.
Asimismo, los investigadores remarcaron la importancia de complementar estas herramientas con pruebas periódicas de sensibilidad antimicrobiana, a fin de monitorear la eficacia de los tratamientos y prevenir el desarrollo de resistencia a los antibióticos.
Los resultados respaldan el uso del cultivo en tambo como una estrategia que contribuye a reducir el consumo de antimicrobianos, minimizar el riesgo de residuos en leche y avanzar hacia sistemas productivos más eficientes, sustentables y alineados con las crecientes exigencias en materia de inocuidad alimentaria.
Fuente: Todo Lechería
Primicias Rurales
A continuación, se presenta el informe técnico completo elaborado por el Dr. Eial Izak, consultor en Mastitis y Calidad de Leche.
Un equipo de investigación de la Facultad de Agronomía uruguaya, en conjunto con la Facultad de Química y la Facultad de Ciencias, avanza en el desarrollo de nuevas alternativas para combatir infecciones que afectan a personas, animales y plantas. El trabajo se basa en el estudio de péptidos antimicrobianos, pequeñas moléculas naturales producidas por las plantas como parte de su sistema de defensa.
Buenos Aires, domingo 14 de diciembre (PR/25) .- El proyecto, financiado por la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII) a través del Fondo María Viñas, se centró en péptidos obtenidos de plantas nativas del Uruguay, como el ibirapitá, el ceibo y la congorosa.
Estas moléculas tienen la capacidad de atacar bacterias y hongos, incluso algunos que causan enfermedades en humanos.
La investigación estuvo a cargo de la Lic. Bioq. (Dra.) Susana Rodríguez y contó con la participación de investigadores e investigadoras de distintas facultades, además de la incorporación de jóvenes científicos que hoy continúan trabajando en esta línea. El proyecto finalizó en octubre de 2024 y sus resultados ya fueron presentados en congresos nacionales e internacionales.
Una respuesta a la resistencia a los antibióticos
El aumento de microorganismos resistentes a los antibióticos es uno de los grandes desafíos actuales de la medicina.
En este contexto, los péptidos antimicrobianos aparecen como una alternativa prometedora, ya que actúan rápidamente y generan menos resistencia que los antibióticos tradicionales.
En lugar de extraer estas moléculas directamente de las plantas —un proceso costoso y poco eficiente— el equipo uruguayo logró producirlas mediante biotecnología, utilizando bacterias modificadas en laboratorio. Esto permitió obtener mayores cantidades, reducir costos y estudiar variantes mejoradas de los péptidos originales.
Resultados alentadores
Los investigadores lograron aumentar hasta diez veces la producción de estos péptidos respecto a métodos utilizados anteriormente. Además, comprobaron que los compuestos se mantienen estables a la temperatura corporal y que no presentan toxicidad significativa, lo que es clave para pensar en posibles aplicaciones futuras.
Los ensayos demostraron actividad contra hongos oportunistas que afectan a las personas, como Candida albicans y Aspergillus niger, así como contra patógenos que dañan cultivos agrícolas. Incluso se observaron efectos inhibitorios sobre una bacteria peligrosa para la salud humana, la Escherichia coli productora de toxina Shiga.
¿Para qué podrían servir en el futuro?
Aunque todavía se encuentran en etapa experimental, estos péptidos podrían tener múltiples aplicaciones. Entre ellas se estudia su uso en tratamientos de infecciones, como adyuvantes de vacunas, en la reducción de biofilms (capas de microorganismos resistentes), en el control de enfermedades en cultivos y producción animal, e incluso en la conservación de alimentos.
El proyecto también dejó instalada la capacidad técnica y el equipamiento necesario en el Laboratorio de Biotecnología de la Facultad de Agronomía, fortaleciendo una línea de investigación nacional con potencial impacto en la salud, la producción agropecuaria y la industria.
Con ciencia basada en la biodiversidad local, Uruguay suma conocimiento para enfrentar uno de los desafíos sanitarios más importantes del siglo XXI.
Primicias Rurales
Fuente: Facultad de Agronomía – Republica Oriental Uruguay
ANMAT y SENASA aconsejan no consumir un reconocido producto lácteo.
Aconsejan no consumir una partida del queso Cremón de La Serenísima. Foto redes Agencia NA. Foto redes Agencia NA.
Buenos Aires, domingo 14 diciembre (PR/25) — La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) y el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA), alertaron en un comunicado oficial sobre la detección de un riesgo microbiológico en un reconocido producto lácteo.
Se identificó la presencia de la bacteria Listeria monocytogenes en un queso de pasta blanda, doble crema, de la marca La Serenísima. Si bien el lote afectado ya superó su fecha de caducidad, las entidades han solicitado a la población mantener la cautela debido a la posibilidad de que el producto haya sido conservado o congelado.
El hallazgo fue resultado de una rigurosa vigilancia genómica efectuada por el SENASA, con análisis posteriores en el Laboratorio Nacional de Referencia de la ANLIS “Dr. Carlos G. Malbrán”, según pudo saber la Agencia Noticias Argentinas.
El informe técnico, con fecha del 9 de diciembre, precisa que la bacteria se encontró en el producto Queso Cremón doble crema en su presentación de 500 gramos, correspondiente al lote 2703. Este lote específico fue producido el 3 de julio de 2025 por la firma Mastellone Hnos. S.A. en su planta de Trenque Lauquen y vencía el 11 de septiembre de 2025.
La empresa productora, bajo la supervisión del SENASA, informó haber llevado a cabo una investigación interna que culminó con la identificación y la erradicación del foco de contaminación. Además, se ejecutó el protocolo de retiro y destrucción del lote afectado en todo el territorio nacional, acompañado de la implementación de medidas de control reforzadas en la línea de producción.
No obstante que el queso ya no está vigente para consumo, la ANMAT ha enfatizado el riesgo de que haya sido conservado por consumidores (por ejemplo, mediante congelación). Por ello, el organismo es categórico en su recomendación de abstenerse de consumir cualquier unidad del lote 2703, incluso si está fraccionado.__IP__
Esta advertencia es crucial para grupos considerados de alto riesgo, como las mujeres embarazadas, adultos mayores, pacientes inmunocomprometidos y personas con patologías crónicas, ya que la infección por Listeria (listeriosis) puede tener consecuencias de salud potencialmente severas, incluyendo meningitis o septicemia.
La Listeria monocytogenes es una bacteria que contamina alimentos y posee la capacidad de proliferar incluso a bajas temperaturas de refrigeración. Sus síntomas, que pueden manifestarse hasta 70 días después de la ingesta (con un promedio de tres semanas), varían desde cuadros leves (fiebre, diarrea, fatiga) hasta formas graves, como se mencionó anteriormente.