El futuro del Mercosur en Juego: Los desafíos clave tras el histórico acuerdo con la Unión Europea

El futuro del Mercosur en Juego: Los desafíos clave tras el histórico acuerdo con la Unión Europea

Luego de 25 años de espera, el pacto comercial entre ambos bloques entró en vigencia provisoria, abriendo un mercado multimillonario. El debate central del Congreso Maizar 2026 expuso cómo se plantea la paridad con Europa, los fuertes cruces por las regulaciones ambientales y las voces de los protagonistas.

Buenos Aires, jueves 28 mayo (PR/26) — El histórico entendimiento y las proyecciones del bloque sudamericano concentraron la atención de la agroindustria durante el Congreso Maizar 2026. En un panel clave enfocado en la inserción internacional, importantes referentes del sector público, privado y diplomático analizaron la letra chica del acuerdo.

La mesa de debate estuvo integrada por Erik Høeg (embajador de la Unión Europea en la Argentina), Fernando Brun (secretario de Relaciones Económicas Internacionales de la Nación) y Gustavo Idígoras (presidente de la Cámara de la Industria Aceitera y del Centro de Exportadores de Cereales – CIARA-CEC). El intercambio de visiones fue moderado por Maximiliano Moreno, director del Instituto de Negociaciones Agrícolas Internacionales (INAI).

Un Hito en la Era de la Fragmentación Global

Maximiliano Moreno abrió el panel contextualizando que este acuerdo comercial representa uno de los tres grandes hitos de la política internacional argentina en las últimas décadas, ubicándose a la par de la creación del propio Mercosur y la incorporación del país a la OMC.

El especialista recordó que el proceso estuvo a punto de estancarse a fines de 2025, pero tras destrabarse políticamente, el Congreso argentino logró una rápida ratificación con una abrumadora mayoría de 53 votos a favor en el Senado. Esto forzó a la Comisión Europea a otorgar una vigencia provisoria a partir de mayo de 2026, permitiendo el ingreso inmediato y con arancel cero de productos clave como maíz, sorgo, miel y girasol.

Las voces del debate: Declaraciones cruzadas e intereses en juego

 

El encuentro alternó entre el optimismo comercial, la geopolítica estratégica y los fuertes contrapuntos técnicos respecto de las exigencias del mercado europeo.

 La Visión Europea: Reglas Claras y Abastecimiento Seguro

El embajador de la UE, Erik Høeg, calificó el entendimiento como un avance prioritario que le permite a Europa diversificar sus fuentes de agroalimentos y minerales críticos.

“Fue un proceso largo y ahora espero un matrimonio feliz”, ironizó el diplomático.

Høeg destacó el consenso político argentino a favor del libre comercio y detalló que los países del Mercosur tendrán una cuota libre de aranceles para colocar hasta 1 millón de toneladas anuales de granos, equilibrando la balanza comercial frente a otros competidores globales. Además, puntualizó que las transiciones comerciales contemplan plazos generosos de adaptación de hasta 15 años.

La postura de Cancillería: Del alcance federal a nuevos mercados

 

Por su parte, Fernando Brun remarcó la fuerte determinación política oficial para consolidar una inserción global agresiva. Con este paso, Argentina expande su cobertura del 10% al 30% del comercio mundial, con la ambición de escalar al 50%.

“Ya no somos una amenaza para la UE (…) Ahora somos recibidos como socios”, enfatizó Brun.

El secretario ratificó el carácter federal del acuerdo al ejemplificar que los primeros cupos trimestrales ya beneficiaron a productores de miel de Entre Ríos y de arroz de Corrientes. Asimismo, adelantó que el bloque utilizará esta experiencia técnica para acelerar acuerdos similares con Canadá, India y Vietnam, asegurando que el mundo moderno ya no tolera negociaciones de un cuarto de siglo.

El reclamo privado: El freno de las «Regulaciones Complicadas»

El contrapunto más tenso de la jornada en Maizar lo protagonizó Gustavo Idígoras, quien alertó sobre el complejo entramado normativo del continente europeo. Aunque celebró que el acuerdo otorga previsibilidad y una cuota permanente para el maíz, tildó a Europa de ser la «reina mundial de las regulaciones complicadas».

“Las reglas sobre deforestación son un argumento fabricado en claustros académicos para no importar biocombustibles”, disparó el presidente de CIARA-CEC.

Idígoras matizó que la gran ventaja actual del pacto es el cambio de estatus político: antes, conseguir una audiencia con funcionarios de la UE demoraba hasta dos años; hoy, la respuesta llega en una semana para discutir en paridad de condiciones.

El embajador Erik Høeg recogió el guante y replicó con firmeza la postura ambiental de Bruselas: aclaró que Europa no busca perjudicar a sus competidores, pero que seguirá regulando de manera estricta para frenar la deforestación global y proteger la salud de sus consumidores.

El desafío futuro: inversiones y negociación científica

 

El balance final del panel dejó en claro que la firma es solo el comienzo. El futuro del bloque regional dependerá de la capacidad de articular el sector público y privado para cumplir con las exigentes normativas europeas basándose en evidencia científica.

El optimismo también se traslada al plano financiero: los especialistas coincidieron en que el acuerdo, sumado a herramientas locales como el RIGI y la postulación a la OCDE, multiplicará la Inversión Extranjera Directa (IED) en sectores estratégicos como la minería (litio y cobre) y la energía, consolidando al Mercosur como un proveedor global confiable.

Primicias Rurales

Fuente: Maizar

Implementación del acuerdo UE-MERCOSUR: Implicancias y oportunidades para Argentina

Implementación del acuerdo UE-MERCOSUR: Implicancias y oportunidades para Argentina

Por Guido D’Angelo – Emilce Terré de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR)
Todo lo que tenés que saber del acuerdo que entró en vigor el 1° de mayo: qué cambia para el agro, los derechos de exportación y las inversiones. Al final, un anexo con herramientas para sacar provecho del área de libre comercio más grande del mundo.

 

Rosario, lunes 11 mayo (PR/26) — Desde el 1ro de mayo pasado, se encuentra plenamente vigente el Acuerdo Interino de Comercio MERCOSUR-UE. Como bien destacó la Cancillería Argentina en la presentación del acuerdo, estamos ante un nuevo impulso con un socio estratégico de la Argentina.

Para el bloque sudamericano representa un hito de madurez comercial: estamos ante el acuerdo de mayor envergadura que el Mercosur logra cerrar en toda su historia, revitalizando y dándole un nuevo impulso al bloque.

La Unión Europea es el segundo destino de exportación y el principal inversor extranjero en la República Argentina. De acuerdo con el INDEC, en 2025 las exportaciones totalizaron US$ 8.486 millones, mientras las importaciones fueron de US$ 10.478 millones, concentrando el 9,7% de las exportaciones y el 13,8% de las importaciones. En el primer trimestre del 2026 la participación de la UE en las exportaciones fue del 9,3%, un mínimo en décadas de participación europea que podría empezar a revertirse de la mano de este acuerdo.

Los productos exportados al bloque europeo van desde harina de soja y biodiesel hasta minerales de plata, pasando por carne bovina y maní, entre otros productos. Los principales destinos de las exportaciones son los Países Bajos, Alemania, España, Italia e Irlanda. Sin embargo, el hecho de que Países Bajos se encuentre primero tiene que ver con el peso del Puerto de Rotterdam como puerta de entrada al bloque europeo, luego transitando a otros países.

El acuerdo Mercosur – UE beneficia a un gran número de empresas, en tanto una de cada cuatro empresas que exportan en Argentina lo hacen al mercado europeo. Esto lo convierte a la vez en la segunda región a la que más empresas argentinas exportan, sólo detrás de América Latina.

Por su parte, desde la UE se importa otro amplio abanico de productos, que abarca desde combustibles hasta medicamentos, pasando por bienes de capital hasta fertilizantes. Los principales orígenes de la UE son Alemania, Italia, España, Francia y Países Bajos, en ese orden. Alemania es por sí sola el quinto abastecedor de importaciones de Argentina, con especial protagonismo de bienes de capital.

En qué consiste

Este acuerdo crea reglas de juego claras para el comercio entre los cuatro países del Mercosur (Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay) y los veintisiete de la Unión Europea (Alemania, Austria, Bélgica, Bulgaria, Chipre, Croacia, Dinamarca, Eslovaquia, Eslovenia, España, Estonia, Finlandia, Francia, Grecia, Hungría, Irlanda, Italia, Letonia, Lituania, Luxemburgo, Malta, Países Bajos, Polonia, Portugal, República Checa, Rumania y Suecia).

La firma de este tratado constituye el área de libre comercio más grande del mundo, eliminando la discrecionalidad potencial en política comercial. En este sentido, se liberan el 100% de los bienes industriales y el 82% de los bienes agrícolas para ingresar a la Unión Europea. Asimismo, para los bienes agrícolas que no tienen liberalización total, se establecen cuotas de acceso. Estas incluyen productos como carnes, huevos, quesos, leche en polvo, etanol, azúcar, arroz, maíz, entre otros productos. No obstante, la baja de aranceles es sin cuota para otros productos agro como hortalizas, frutas, vino, entre otros.

El 99% de las exportaciones del Mercosur ingresan al acuerdo con beneficios. Un 74% ya está libre de aranceles desde el 1ro de mayo pasado y un 18% progresivamente en diez años. Por su parte, el 7,8% entran con preferencias fijas o bajo cuotas, mientras que sólo el 0,3% del total de las exportaciones quedan fuera del acuerdo. Este acuerdo tiene a la agroindustria como protagonista: el 85% de las exportaciones argentinas a la Unión Europea consiste en productos del agro. Asimismo, como bien destacó Cancillería, el 15% de las exportaciones de alimentos al bloque europeo consiste en productos altamente diferenciados, proporción menor al 1% en otros socios como India e Indonesia y de 9% de promedio general.

Del lado del acceso europeo al Mercosur, cerca del 60% de las importaciones se desgravarán en 10 años o más, y además un 9% no estará sometido a desgravaciones o preferencias. Asimismo, de ser necesario se podrán aplicar salvaguardias bilaterales hasta los 18 años de entrada en vigor del acuerdo. Al mismo tiempo, como bien ponderó Cancillería, se aplicarán reglas de origen para asegurar la integración birregional y se podrán suspender preferencias en caso de fraude aduanero. Sólo el 14% de las importaciones de la UE se desgravaron totalmente desde la aplicación del acuerdo, y el 9% de los bienes están excluidos del acuerdo.

El acuerdo nivela las condiciones de acceso a un mercado en el que muchos competidores ya tienen un acuerdo de libre comercio, como Chile, Ecuador, Perú, Colombia, México, Canadá, Sudáfrica y Nueva Zelanda. Asimismo, garantiza estabilidad en las reglas de acceso y mejora el acceso a insumos industriales, esenciales en las importaciones desde la UE. Además, y como fue bien destacado por la Cancillería Argentina, el Estado conserva herramientas de política productiva, al mantener el poder de compra para desarrollo productivo en gran parte de sus adquisiciones.

Como bien fue comentado extendidamente desde BCR, este acuerdo contiene regulaciones tanto para bienes como para disciplinas. No conforme con ello, reafirma compromisos internacionales, como los de la Organización Mundial del Comercio (OMC) relativos a defensa comercial, comercio electrónico, facilitación el comercio, entre otras modernizaciones regulatorias. En este sentido, el Mercosur logró un trato preferencial en la clasificación de riesgo y la validación de sus propios sistemas de control y datos locales ante las autoridades europeas frente a la Normativa 1115/2023 de deforestación y potenciales normativas que quieran imponerse a las exportaciones.

Más allá de la apertura comercial

La apertura de mercados con baja de aranceles y cuotas de ingreso espera impulsar el comercio entre bloques. Sin embargo, el alcance de este tratado no se queda ahí. A partir del tercer año de aplicación del acuerdo, es decir, desde el 1ro de mayo del 2029, Argentina no podrá establecer derechos de exportación a exportaciones hacia la UE, salvo algunas excepciones. Por su relevancia exportadora, una de las cuestiones más relevantes para el agro consiste en los DEX relativos al Complejo Soja.

En este sentido, con el acuerdo Argentina se compromete a un techo de derechos de exportación para el Complejo Soja del 18% al quinto año (1 de mayo de 2031), bajando al 14% para el décimo año (1 de mayo de 2036). Nada impide a las autoridades fijar derechos de exportación por debajo de esos umbrales. Además, se consolidan cronogramas de bajas de aranceles para todos los productos del complejo. De generalizarse, se estima un ingreso adicional de divisas por exportaciones agroindustriales de US$ 10.529 millones en 10 años. 

Más allá de ello, por sus disposiciones generales el acuerdo llevaría a cero en tres años a los derechos de exportación de los complejos maíz, trigo, sorgo, girasol, carnes, entre otros destacados productos que se envían al bloque europeo. Las excepciones a la baja de derechos de exportación incluyen 191 posiciones incluidas en un anexo específico y la posibilidad de reimplantarlos “ante desequilibrios fiscales graves o una depreciación brusca y repentina de la moneda local, que requiera acción inmediata”, lo cual no puede ser permanente.

Por su parte, el acuerdo Mercosur – UE espera ser también un catalizador de inversión extranjera directa. El millonario anuncio de la Embajada de Alemania en esta semana de un acuerdo para abastecer dos millones de toneladas de gas natural licuado (GNL) al país europeo a partir de 2027 es un hito en esta línea.

Además, en términos de inversiones sólo provenientes de la UE (es decir, sin incluir las inversiones del sector privado), el bloque europeo comprometió 1.800 millones de euros para el Mercosur con fondos de su actual presupuesto. La asignación de fondos dependerá del interés, proactividad y capacidad de cada país, y consiste en 400 millones de euros en subvenciones directas y para reforzar programas existentes y 1.400 millones de euros para canalizar a través de intermediarios financieros y el Banco Europeo de Inversiones (BEI).

El acuerdo Mercosur-UE no es solo un acuerdo comercial. Representa la consolidación de un marco institucional que Argentina no tenía. En un contexto global donde las reglas de acceso a mercados están marcadas por la incertidumbre, contar con certeza jurídica frente al segundo destino exportador del país es un activo de largo plazo. Aprovechar la previsibilidad que el acuerdo ofrece será esencial para atraer inversiones, generar empleo y escalar exportaciones.

Anexo

La Cancillería Argentina ha puesto a disposición del público una serie de herramientas para sacar provecho de este flamante acuerdo:

•    Cancillería Argentina – Texto completo y resumen de beneficios

•    Ventanilla Única de Comercio Exterior (VUCE) – Consulta de alícuotas por posición arancelaria y cronograma de baja de aranceles

•    VUCE – Listado de cuotas arancelarias

Para conocer más y analizar los impactos puntuales y sectoriales del acuerdo Mercosur-UE, pueden consultarse los siguientes artículos del Informativo Semanal:

•   Acuerdo UE-MERCOSUR: ¿Qué impacto tiene para Argentina la rebaja pactada en derechos de exportación al 2035?

•    Se firmó el acuerdo Mercosur – Unión Europea. ¿Qué implica y cómo puede impactar en Argentina?

•    Acuerdo Mercosur – UE ¿Qué impacto tendría para el complejo soja?

•    El impacto del acuerdo Mercosur-UE en Santa Fe y en el campo argentino

•    Unión Europea- Mercosur ¿Cómo conocer el efecto del acuerdo para tu sector económico o empresa?

•    Unión Europea: Mercosur Un año clave para la carne vacuna argentina

 

 

Fuente: Informativo Semanal BCR

Primicias Rurales

Milei en Davos defendió el libre comercio, criticó al socialismo y lanzó un guiño a Trump

Milei en Davos defendió el libre comercio, criticó al socialismo y lanzó un guiño a Trump

El Presidente aseguró que el capitalismo es “el único sistema justo”, destacó las reformas de su gestión y habló de “Make Argentina great again” durante su exposición en el Foro Económico Mundial.

Buenos Aires, miércoles 21 enero (Agencia Noticias Argentinas) — El presidente Javier Milei brindó este miércoles un encendido discurso en el Foro Económico Mundial de Davos, donde volvió a posicionarse como un férreo defensor del capitalismo de libre comercio, criticó al socialismo y destacó los principales logros económicos de su gestión, al tiempo que lanzó un guiño político al mandatario estadounidense Donald Trump.

“El capitalismo de libre comercio es el único sistema justo”, afirmó Milei ante líderes políticos, empresarios y referentes internacionales. En ese marco, sostuvo que “el socialismo suena lindo, pero termina mal”, y atribuyó la crisis que atraviesa Occidente a las políticas socialistas, a las que calificó como “empobrecedoras”.

El discurso del mandatario argentino se dio luego de la exposición del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien volvió a generar polémica con advertencias dirigidas a Europa.

Milei retomó su habitual crítica a la agenda “woke”, al populismo y a lo que denominó “los parásitos socialistas”, una línea discursiva que ya había sostenido en sus anteriores presentaciones en Davos.

Durante su intervención, el Presidente citó como ejemplo de los efectos del socialismo a Venezuela, al señalar los “daños aberrantes” provocados por lo que definió como una “narcodictadura sangrienta”, en referencia al gobierno de Nicolás Maduro.

Además, subrayó la necesidad de “retomar los valores judeocristianos para salvar Occidente” y reclamó que “los políticos dejen de molestar a quienes trabajan para lograr un mundo mejor”.

En cuanto a la gestión económica, Milei destacó el rol del Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, a cargo de Federico Sturzenegger —al que llamó informalmente “el Ministerio de los Rendimientos Crecientes”— y del Ministerio de Capital Humano, conducido por Sandra Pettovello.

Del primero resaltó la implementación de “13.500 reformas estructurales” que, según afirmó, impulsaron el crecimiento del país bajo la premisa de que “regular mata el rendimiento”; mientras que de la cartera social valoró el enfoque de promover la autonomía de los sectores más vulnerables.

En ese contexto, el Presidente también remarcó la desaceleración inflacionaria y afirmó que su gobierno “bajó la inflación del 300 al 30 por ciento”.

Fue allí cuando lanzó una frase que resonó en el auditorio: “Esto es Make Argentina great again”, en clara alusión al histórico lema de campaña de Donald Trump.

Como parte de su agenda internacional, Milei participará este jueves en Davos de la firma del acta fundacional del Consejo de la Paz impulsado por Trump, un nuevo organismo que buscará promover acuerdos para frenar conflictos armados, con foco inicial en la Franja de Gaza y en la lucha contra el terrorismo global, como alternativa a los actuales mecanismos multilaterales.

Antes de regresar a la Argentina, el Presidente brindará entrevistas a medios internacionales como Bloomberg y The Economist. El retorno al país está previsto para este viernes por la mañana.

Para cerrar su exposición, Milei reiteró su rechazo a las ideas populistas y concluyó con una frase que ya se volvió habitual en sus discursos: “Maquiavelo ha muerto y es hora de enterrarlo. Viva la libertad, carajo”.

Primicias Rurales

Fuente: Agencia Noticias Argentinas

Con Milei y sin Lula da Silva, el Mercosur y la Unión Europea sellaron un histórico acuerdo en Paraguay

Con Milei y sin Lula da Silva, el Mercosur y la Unión Europea sellaron un histórico acuerdo en Paraguay

La ceremonia oficial se realizó ayer al mediodía en Asunción. Según el mandatario argentino, se trata del logro “más importante de la historia del Mercosur” tras 26 años de negociaciones. El pacto representa una asociación que abarca un cuarto del PIB mundial y más de 700 millones de habitantes

Buenos Aires, domingo 18 enero (PR/26) — Este sábado 17 de enero a la tarde en Asunción, Paraguay, se cerró uno de los acuerdos de asociación más grandes del mundo.

Tras 26 años de negociaciones, los cancilleres del Mercosur y representantes de la Unión Europea (UE) firmaron el documento final que da pie a una alianza que engloba al 25% del PIB e implica un mercado común de 700 millones de personas, el cual promete transformar las relaciones políticas y económicas de ambas regiones.

El escenario de la CeremoniaEl escenario de la Ceremonia de Firma por el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea

Lula se excusó de ir a Asunción al decir que no estaba previsto que los presidentes asistieran a la firma.

En el marco de las tensiones que tiene con Milei, aprovechó que tenía un encuentro previamente pactado en Río de Janeiro con Costa y von der Leyen para no tener que ir a Paraguay, no cruzarse con el argentino y capitalizar con un acto separado los esfuerzos que hizo en los últimos meses para que saliera este tratado.

Al momento de su alocución, Milei catalogó al acuerdo como el logro más importante de la historia del Mercosur, y alentó a que el bloque siga con medidas de la misma naturaleza. Afirmó que sin importar las consideraciones de los otros países del Mercosur, su administración va a seguir con negociaciones propias con países como Estados Unidos, Japón, Emiratos Árabes Unidos, entre otros. “La Argentina no se detiene en este acuerdo. Tenemos que ser más dinámicos y acelerar con una economía global. Argentina continuará impulsando nuevas iniciativas comerciales con todos aquellos socios que compartan una visión de apertura de mercado y libertad”, agregó.

Si bien saludó a su par de Italia, Giorgia Meloni, criticó a sus colegas europeos por querer desnaturalizar el acuerdo con las denominadas salvaguardas, que generan ciertas excepcionalidades a las condiciones pactadas en el documento birregional.

En su breve discurso, Milei informó que llevará la firma del acuerdo Mercosur-UE al Congreso durante las sesiones extraordinarias de febrero para que sea aprobado cuanto antes. ¿Qué deberá hacer el Gobierno una vez entrado en vigencia el acuerdo? Fuentes oficiales indicaron que la Secretaría de Coordinación de Producción, a cargo de Pablo Lavigne, deberá “adaptar los reglamentos técnicos vigentes para alinearlos con lo pactado sobre reconocimiento mutuo o equivalencias y ajustar procedimientos de evaluación de conformidad, establecer la norma de origen para permitir la autocertificación e implementar las resoluciones anticipadas de origen”.

El canciller Pablo Quirno firmóEl canciller Pablo Quirno firmó el Acuerdo de Asociación entre el Mercosur y la Unión Europea

Santi Peña, el presidente anfitrión, destacó la consolidación del acuerdo y dijo que Europa y Sudamérica “deben unirse para mostrar un camino diferente en un mundo complejo, inestable, peligroso”. “Necesitamos un futuro que reúna lo mejor de la cultura europea con lo mejor de la sudamericana para generar una nueva síntesis. Más integración, más cooperación, más fraternidad y, sobre todo, más humanidad”, concluyó.

Pese a que es el principal aliado de la región de Milei, el paraguayo hizo equilibrio y mencionó en varias ocasiones a Lula y su rol en la concreción del acuerdo. El argentino no aplaudió en ninguno de esos momentos, configurando uno de los momentos de color del acuerdo.

La líder de la Comisión Europea destacó que con este acuerdo se consolida la posición de Europa como principal inversor extranjero en la región, con beneficios para 60.000 empresas de ese continente.

Vinculado a aquello, von der Leyen enfatizó el carácter geopolítico que conlleva la asociación entre ambos bloques. “Estamos creando una plataforma para trabajar en una serie de temas globales, desde proteger nuestro valioso entorno natural hasta proponer una competitividad mucho más dinámica y desatarla para la reforma de las instituciones globales; uniremos fuerzas como nunca antes”, marcó.

En un comunicado posterior a la firma, la Cancillería indicó que “el Acuerdo abre nuevas oportunidades para la inserción internacional del Mercosur” y que “permitirá diversificar y ampliar la canasta exportadora e incorporar nuevos productos y servicios al comercio bilateral”.

¿Qué es el Acuerdo Mercosur-Unión Europea?

El acuerdo de asociación entre el Mercosur y la Unión Europea representa una oportunidad estratégica para ambos bloques, con el potencial de transformar el escenario geopolítico y económico global. Se trata de un pacto que abarca dimensiones comerciales, políticas y de cooperación, y que origina uno de los espacios económicos integrados más relevantes, con cerca de 700 millones de personas y alrededor del 25% del PIB mundial.

El tratado propone la eliminación progresiva de más del 90% de los aranceles bilaterales, la reducción de barreras no arancelarias y la unificación de regulaciones en áreas como inversiones, propiedad intelectual y estándares sanitarios y técnicos.

El acuerdo permitiría al Mercosur acceder de manera preferencial a uno de los mercados de mayor poder adquisitivo del mundo, lo que beneficiaría sobre todo a su sector agroindustrial y a la exportación de minerales, alimentos procesados y manufacturas agropecuarias. Para la Unión Europea, el acuerdo fortalecería su presencia en América del Sur y diversificaría sus proveedores estratégicos, especialmente en un contexto de competencia global creciente.

Además, las empresas europeas podrían lograr un ahorro anual estimado en hasta 4.000 millones de euros por la reducción de derechos aduaneros, mientras que los flujos de inversión extranjera directa desde Europa hacia el Mercosur podrían duplicarse.

Para el caso argentino, Cancillería prevé que las exportaciones argentinas a la UE crezcan un 76% en los primeros cinco años de vigencia y hasta un 122% en un horizonte de diez años. “Las exportaciones pasarían de casi USD 8.641 millones en 2025 a USD 15.166 millones en el plazo de cinco años y a USD 19.165 millones, más que duplicándose en un horizonte de diez años”, dijeron. En particular, destacan que habrá fuerte dinamismo de sectores como la energía y la minería, en particular los proyectos vinculados al litio, el cobre y los hidrocarburos.

Hoy el intercambio comercial entre ambos bloques supera los 111.000 millones de euros, con Europa como un mercado clave para productos agrícolas sudamericanos, y el Mercosur como destino de maquinaria, automóviles, productos químicos y farmacéuticos europeos.

Sin embargo, la relación no es simétrica y existen sectores vulnerables en ambos bloques. Las manufacturas del Mercosur, como textiles, calzado y metalmecánica, enfrentarán mayor competencia europea, mientras que la agricultura europea teme el impacto de la entrada de productos sudamericanos.

El acuerdo representa cerca deEl acuerdo representa cerca de 745-780 millones de personas y alrededor del 25% del PIB mundial.

Entre los principales desafíos se encuentra la necesidad de superar obstáculos políticos y regulatorios, así como de articular políticas compensatorias y mecanismos de adaptación para mitigar el impacto sobre sectores sensibles y pymes. El cumplimiento de exigencias ambientales europeas en materia de deforestación, trazabilidad y derechos laborales también exigirá inversiones y adaptaciones productivas en el Mercosur.

La consultora ABECEB analizó en uno de sus informes especiales sobre el tema que el acuerdo tiene una fuerte dimensión geopolítica: 1) para la Unión Europea, el tratado sirve para reducir la dependencia de Asia y reforzar su influencia en América del Sur; 2) en tanto, el Mercosur podrá diversificar alianzas, reducir la dependencia de China y reposicionarse como actor relevante en el comercio global.

La viabilidad del acuerdo depende de la capacidad de ambos bloques para liderar el proceso en contextos de volatilidad política y presiones internas.

En Europa, la oposición de algunos países mantiene en duda la ratificación plena, mientras que en el Mercosur la falta de una institucionalidad supranacional obliga a la ratificación individual de cada Estado miembro.

Como alternativa, se contempla un Acuerdo Interino que permitiría aplicar de inmediato la parte comercial, aunque su entrada en vigor depende de la aprobación en el Parlamento Europeo y la ratificación de todos los países del Mercosur.

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Fuente: Infobae

Histórico: tras 26 años de negociaciones, el Acuerdo Mercosur–Unión Europea abre un nuevo escenario económico para la Argentina

Histórico: tras 26 años de negociaciones, el Acuerdo Mercosur–Unión Europea abre un nuevo escenario económico para la Argentina

Se firmó el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea lo que marca un hito tras 26 años de negociaciones y abre un nuevo escenario comercial económico y estratégico para la Argentina y la región.

Asunción, Paraguay, sábado 17 de enero  (PR/26) — Luego de más de un cuarto de siglo de negociaciones, hoy se firmó oficialmente el Acuerdo de Asociación entre el Mercosur y la Unión Europea, un tratado de alcance político, comercial y estratégico que marca un hito en la relación entre ambos bloques.

La rúbrica se realizó en Asunción, Paraguay, en el marco de una cumbre presidencial con la participación de autoridades europeas y jefes de Estado sudamericanos.

Estos los cancilleres y representantes firmaron el Acuerdo Mercosur-Unión Europea hoy en Asunción:

Por el Mercosur:

  • Pablo Quirno – Canciller de Argentina

  • Mauro Vieira – Canciller de Brasil

  • Rubén Ramírez Lezcano – Canciller de Paraguay

  • Mario Lubetkin – Canciller de Uruguay

  • Fernando Aramayo – Canciller de Bolivia

  • Javier Martínez-Acha – otro firmante asociado presente en la ceremonia según reportes locales

Por la Unión Europea:

  • Maroš Šefčovič – Comisario de la Unión Europea encargado de Comercio y Seguridad Económica (firmante por la UE)

  • Además estuvieron como testigos de honor Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, y António Costa, presidente del Consejo Europeo

El acuerdo crea una zona de libre comercio entre dos regiones que concentran más de 700 millones de habitantes, con compromisos de reducción progresiva de aranceles, reglas comunes para el intercambio de bienes y servicios, y capítulos específicos vinculados a inversiones, desarrollo sostenible y cooperación institucional.

Impacto esperado en la Argentina

Para la Argentina, el entendimiento abre oportunidades relevantes en el sector agroindustrial, en especial para carnes, granos, economías regionales y alimentos con valor agregado. La posibilidad de ampliar cuotas y mejorar el acceso al mercado europeo es vista como un factor clave para impulsar exportaciones y atraer inversiones.

Desde el sector productivo se destaca que el acuerdo podría aportar previsibilidad de largo plazo al comercio exterior, aunque también se advierte sobre las exigencias sanitarias, ambientales y de trazabilidad que deberán cumplirse para sostener y ampliar la presencia en el mercado europeo.

En el plano industrial, el impacto aparece más heterogéneo. Algunos sectores vinculados a servicios, economía del conocimiento y manufacturas con perfil exportador podrían beneficiarse del acceso preferencial, mientras que otras ramas enfrentan el desafío de una mayor competencia de productos europeos, lo que reaviva el debate sobre políticas de adaptación y competitividad.

Desafíos pendientes

A pesar de la firma, el acuerdo aún deberá atravesar un proceso de ratificación parlamentaria tanto en los países del Mercosur como en la Unión Europea, una instancia que se anticipa compleja por las resistencias existentes en algunos sectores productivos, en particular del lado europeo.

En ese contexto, el tratado es presentado como una señal política a favor del multilateralismo y la integración económica, en un escenario internacional marcado por tensiones comerciales y cambios en las cadenas globales de valor.

Un cambio de etapa

La concreción del acuerdo Mercosur–UE representa un punto de inflexión para la inserción internacional de la Argentina, que ahora deberá definir estrategias internas para maximizar los beneficios del tratado y mitigar sus eventuales impactos negativos.

Tras 26 años de negociaciones, idas y vueltas diplomáticas y cambios de escenario global, la firma del acuerdo inaugura una nueva etapa en la relación entre Europa y América del Sur, con expectativas de mayor comercio, inversiones y cooperación estratégica.

Tensión: Milei no aplaudió a Lula Da Silva

 

Una nueva escena de tensión diplomática quedó registrada este sábado en el Gran Teatro «José Asunción Flores» de Asunción. Durante el acto de cierre del acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea, el presidente Javier Milei protagonizó un frío gesto al negarse a aplaudir cuando el mandatario paraguayo, Santiago Peña, destacó el liderazgo de Luiz Inácio Lula da Silva en la integración regional.

 

 

Mientras los presidentes de Uruguay, Yamandú Orsi, y de Bolivia, Rodrigo Paz, acompañaron con aplausos la mención al líder brasileño —quien estuvo ausente en la ceremonia—, Milei se mantuvo rígido y en silencio.

El desaire ocurrió en el momento más simbólico de la jornada, subrayando que la sintonía comercial con Europa no ha logrado mitigar las rispideces ideológicas en el bloque regional, supo la Agencia Noticias Argentinas.

Como anfitrión y presidente pro tempore del Mercosur, Santiago Peña buscó resaltar el proceso diplomático que llevó décadas de negociación. En un tramo de su discurso, decidió homenajear a Lula da Silva: “No puedo dejar de mencionar aquí a un gran y querido, hoy lastimosamente ausente, sin el cual no hubiésemos llegado a este día. Me refiero al presidente Luiz Inácio Lula da Silva”, expresó Peña.

Ante estas palabras, el auditorio rompió en aplausos en los que Milei decidió no participar. Peña continuó definiendo a Lula como uno de los «impulsores fundamentales» para dejar atrás la historia de conflictos en el continente, palabras que contrastan con la retórica de Milei, quien ha calificado en reiteradas ocasiones al mandatario brasileño de «socialista» y «corrupto».

El gesto de Milei no es aislado, sino que se produce apenas 48 horas después de que se formalizara un quiebre operativo grave:

  • Retiro de representación: El pasado jueves 15 de enero, Brasil dejó de representar oficialmente los intereses de Argentina en Venezuela.
  • Acefalía en Caracas: La embajada argentina en la capital venezolana quedó sin país protector, luego de que la diplomacia de Lula diera marcha atrás con la custodia del edificio y los asilados opositores, en represalia por las constantes críticas de la Casa Rosada.
  • El factor Italia: Ante este vacío, el Gobierno argentino inició gestiones para que sea la administración de Giorgia Meloni quien asuma la protección de la sede diplomática en Venezuela.

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Fuentes: NA /  Varias