Buenos Aires, viernes 21 agosto (PR/26) – La Armada Argentina confirmó que durante este año retirará definitivamente a los aviones Súper Étendard, los cazabombarderos franceses que protagonizaron algunas de las acciones más recordadas de la Guerra de Malvinas de 1982, cuando hundieron dos buques británicos con misiles Exocet.
La decisión forma parte del Plan Dédalo, un programa integral de modernización de la Aviación Naval que busca reemplazar sistemas obsoletos e incorporar nuevas capacidades.
El anuncio fue realizado durante una ceremonia en la Base Aeronaval Punta Indio por el comandante de la Aviación Naval, contraalmirante Román Enrique Olivero, quien confirmó que los históricos aviones dejarán oficialmente el servicio activo tras más de cuatro décadas de trayectoria.
Según pudo saber la Agencia Noticias Argentinas, la baja marca el cierre definitivo de una etapa para uno de los sistemas de armas más emblemáticos de las Fuerzas Armadas argentinas. Aunque hacía años que los aviones ya no volaban por problemas de mantenimiento y falta de repuestos, la Armada oficializó ahora su desprogramación definitiva como parte del proceso de reorganización de la fuerza.

Los Súper Étendard hundieron al HMS Sheffield y al Atlantic Conveyor en la Guerra de Malvinas. Foto: Agencia NA (argentina.gob.ar)
Los cinco Súper Étendard originales llegaron a la Argentina en 1981, apenas un año antes del conflicto del Atlántico Sur. Durante la Guerra de Malvinas fueron empleados por la Segunda Escuadrilla Aeronaval de Caza y Ataque y alcanzaron notoriedad mundial al lanzar misiles AM39 Exocet que provocaron el hundimiento del destructor HMS Sheffield y del buque logístico Atlantic Conveyor, dos de los golpes más importantes sufridos por la flota británica durante la campaña.
El 30 de mayo de 1982, dos cazas Super Étendard de la Armada Argentina y cuatro aviones A-4C Skyhawk de la Fuerza Aérea realizaron una misión conjunta para atacar el portaviones británico HMS Invincible en el Atlántico Sur. Inglaterra nunca reconoció el daño inflingido al portaviones.
Fue la única operación combinada de ambas fuerzas durante la Guerra de Malvinas, logrando disparar el último misil AM39 Exocet disponible y causando daños observados por los pilotos en el objetivo






















