En la vigésima edición de Caminos y Sabores, los chefs más reconocidos de la Argentina revelan las recetas y recuerdos afectivos con los que reciben a sus seres queridos, transformando el evento en una histórica celebración de la identidad gastronómica nacional.
Buenos Aires domingo 7 de junio (PR/26)–La emblemática feria Caminos y Sabores edición BNA celebra su 20° aniversario recreando una experiencia única denominada El Gran Banquete Argentino. Del 9 al 12 de julio en BA Ferial, un selecto grupo de chefs de distintas generaciones y estilos abandonará por un momento el rigor de la alta cocina para cocinar tal como lo harían en la intimidad de sus hogares, compartiendo con el público sus recetas más queridas, historias personales y el valor de los productos regionales.
La previa: empanadas con identidad territorial
El banquete comienza formalmente antes de sentarse a la mesa a través del ritual de la empanada, uno de los platos más federales del país. En esta ocasión, Martín Molteni presentará una empanada abierta de cordero, una propuesta que conecta directamente con las raíces culturales y la búsqueda permanente de una gastronomía integrada al territorio. En sintonía con este rescate cultural, Paula Comparatore elaborará una empanada de guanaco, reivindicando un producto insignia de la Patagonia y consolidando un mapa de sabores diverso que celebra la riqueza de las tradiciones culinarias locales.
El plato principal: abundancia y reunión en el centro de la mesa
El verdadero espíritu colectivo se manifiesta en los platos diseñados para ser servidos directamente en el centro de la mesa, invitando a los comensales a reunirse alrededor de una gran fuente. Con este concepto, Santiago Giorgini preparará un pechito cocido en costra de sal, una alternativa abundante que evoca la cocina familiar y el acto de amor que representa compartir los alimentos.
Por su parte, Germán Martitegui aportará su visión innovadora y sustentable enfocada en el producto a través de su propuesta basada en plantas, actualmente distinguida por la Guía Michelin. Asimismo, Madame Papin cocinará un raviolón con estofado de pollo, fusionando la memoria afectiva, el respeto por los cultivos ancestrales y el reconocimiento explícito a la labor de los pequeños productores de todo el territorio nacional.


Dos jóvenes chefs premiados por la G. Michelin Madame Papín


Felicitas Pizarro Paula Comparatore
La sobremesa: el valor del encuentro y los postres tradicionales
El cierre de la comida da paso al momento más esperado del banquete: la sobremesa, el espacio donde nacen las anécdotas, las risas y las conexiones profundas. Para endulzar este instante, Felicitas Pizarro reinterpretará el clásico Postre Balcarce, un emblema de las celebraciones familiares que busca extender las conversaciones sin apuro en mesas largas.
Esta visión coincide con la de Nicolás Tykocki, Joven Chef 2025 por la Guía Michelin y referente del restaurante Ácido, quien sostiene que permanecer en la mesa para charlar es el componente más importante de la cultura gastronómica argentina, superando incluso al plato en sí mismo.
Una mesa inclusiva, diversa y con mirada contemporánea
La vigésima edición se destaca por integrar múltiples miradas sobre la cocina nacional. Alejandra Temporini sumará su experiencia en cocina libre de gluten, garantizando la inclusión y asegurando que todos puedan formar parte de la experiencia culinaria sin restricciones. En paralelo, Dante Liporace ofrecerá su enfoque contemporáneo mediante la reinterpretación creativa de recetas tradicionales, aportando innovación a los sabores que constituyen la identidad del país.
Martitegui Liporace
Molteni

Santiago Giorgini
El cronograma de actividades se desplegará en dos cocinas en simultáneo. El martes 9 de julio iniciará Martín Molteni; el miércoles 10 se presentarán Nicolás Tykocki, Germán Martitegui y Felicitas Pizarro; el jueves 11 será el turno de Dante Liporace, Madame Papin y Santiago Giorgini; concluyendo el viernes 12 de julio con las presentaciones de Alejandra Temporini y Paula Comparatore.
Caminos y Sabores edición BNA ratifica su rol estratégico como el principal punto de encuentro entre productores, emprendedores y consumidores, impulsando el desarrollo de las economías regionales y exhibiendo el verdadero ADN de la cocina argentina.



















