Al recibir a los empleados laicos del Vaticano y a la asociación Mujeres en el Vaticano, el Papa defendió la dignidad del trabajo y llamó a construir una comunidad donde cada persona sea respetada y valorada.
Buenos Aires sábado 10 octubre (PR/26)– El Papa León XIV pidió promover el diálogo como el camino para afrontar los conflictos laborales y construir una comunidad de trabajo donde cada persona sea respetada y valorada. El llamado lo hizo el lunes 5 de octubre, al recibir a representantes de la Asociación de Empleados Laicos Vaticanos y de la Asociación Mujeres en el Vaticano.
Durante el encuentro, el Pontífice puso el foco en los desafíos que la inteligencia artificial plantea al mundo del trabajo y subrayó la necesidad de defender la dignidad de cada persona frente a esos cambios.
Una advertencia en tiempos de inteligencia artificial
Según explicó, ante los desafíos actuales que enfrenta el mundo laboral, sobre todo por los avances de la inteligencia artificial, es más decisivo que nunca mantener viva la atención sobre la centralidad insustituible de la persona humana y sobre la dignidad inalienable del trabajo.
El Papa recordó que el trabajo no puede reducirse a una herramienta para producir. Retomando una reflexión anterior, señaló que no es un simple instrumento, sino algo que expresa y acrecienta la dignidad de nuestra vida.
El trabajo como camino para construir el bien común
León XIV destacó también la dimensión social del trabajo. A través de él, explicó, las personas contribuyen al progreso de la sociedad y a la construcción del bien común, ponen en práctica las capacidades recibidas y mejoran y embellecen el mundo.
Agregó que el trabajo permite sostener a las familias, entablar relaciones de cooperación y aprender a construir juntos, mediante la escucha y el diálogo, algo que nadie podría realizar por sí solo.
Una comunidad eclesial unida
Al dirigirse a los trabajadores de la Santa Sede, el Papa puso especial énfasis en dos conceptos: comunidad y unidad. Explicó que quienes colaboran, desde distintas funciones, con el ministerio del Papa forman una comunidad eclesial.
Esa comunidad, indicó, participa de la misión confiada por Cristo al apóstol Pedro y a sus sucesores. En ese contexto, afirmó que todos los trabajadores contribuyen a esa misión con igual dignidad, cada uno desde su responsabilidad y función.
El diálogo, la vía principal
El Pontífice recordó además las palabras de San Juan Pablo II sobre las asociaciones de trabajadores y señaló que estas pueden desempeñar una tarea de colaboración. Sin embargo, advirtió que no deben convertirse en espacios de confrontación.
Por eso, afirmó que el camino del diálogo sigue siendo la vía principal y exhortó a recorrerlo siempre, con confianza y creatividad. Ese diálogo, explicó, debe servir para buscar soluciones a los problemas que afectan a la comunidad laboral y para construirla día a día.

León XIV recordó que impulsar nuevamente el diálogo, en todos los niveles, es una propuesta que también planteó en su primera encíclica, dirigida a la Iglesia y a las personas de buena voluntad. Lo definió como parte integrante de la vocación de la Iglesia, instrumento principal de la convivencia entre las personas y camino ordinario para afrontar los conflictos.
Finalmente, destacó el papel de la Asociación Mujeres en el Vaticano y la contribución que puede realizar para fortalecer un ambiente de colaboración, escucha mutua y atención a quienes atraviesan dificultades.





















