Oct 23, 2026 | Actualidad, Espiritualidad, Santo del Día
Fray Juan de Capistrano viajó por casi toda Europa predicando el Evangelio. Anduvo por Alemania, Bohemia, Austria, Hungría y Polonia. Vivía de manera sencilla, comiendo y durmiendo lo estrictamente necesario
Buenos Aires, viernes 23 de octubre (PR/26) .- Cada 23 de octubre, la Iglesia recuerda a San Juan de Capistrano (1386-1456), fraile franciscano nacido en la ciudad de Capistrano, antiguo Reino de Nápoles (Italia), el 24 de junio de 1386. Hijo de un prominente barón alemán, Juan fue abogado y después juez, incluso llegó a desempeñarse como gobernador de Perugia.
Cada 23 de octubre, la Iglesia recuerda a San Juan de Capistrano (1386-1456), fraile franciscano nacido en la ciudad de Capistrano, antiguo Reino de Nápoles (Italia), el 24 de junio de 1386. Hijo de un prominente barón alemán, Juan fue abogado y después juez, incluso llegó a desempeñarse como gobernador de Perugia. Una vez consagrado completamente al servicio de Dios, se convirtió en misionero, predicador y defensor de la fe.
A raíz de la intervención que tuvo al lado de las huestes cristianas durante el llamado ‘Sitio de Belgrado’ (1456), fue nombrado patrón de los capellanes militares en 1984.
Un hombre en pos de la justicia
Habiendo desarrollado una promisoria carrera secular, a los 30 años, tuvo un sueño en el que vio a San Francisco de Asís que lo llamaba a ser parte de la Orden de los Frailes Menores. Para Juan aquel sueño fue la confirmación del deseo que le encendía el corazón: consagrarse al servicio de los más necesitados. Él mismo había sufrido la carencia de todo cuando tuvo que pasar un tiempo en prisión, en momentos en los que la ciudad había caído en manos de sus enemigos, la familia Malatesta.
Ya como miembro de la Orden, Juan empezó a destacar como buen estudiante y orador. Tuvo como preceptores a santos formadores, entre los que destacaba su maestro de Teología, San Bernardino de Siena (1380-1444), quien se convirtió en su amigo, y a quien tuvo que defender años más tarde de un conjunto de injustas acusaciones.
Como sacerdote, Juan de Capistrano se convertiría en un predicador querido y admirado. Combatió el denominado “fraticismo”, herejía que pretendía distorsionar el mensaje evangélico echando mano de la regla y la espiritualidad franciscana. Debido al santo celo que mostró en estas arenas, a San Juan le cayó el apelativo de “Columna de la observancia” llegando a integrar la lista de los principales reformadores de la Orden.
Evangelizador y defensor de la fe hasta en el campo de batalla
Fray Juan de Capistrano viajó por casi toda Europa predicando el Evangelio. Anduvo por Alemania, Bohemia, Austria, Hungría y Polonia. Vivía de manera sencilla, comiendo y durmiendo lo estrictamente necesario. Se ganó, en vida, la fama de obrar milagros, al punto que era habitual que le llevaran enfermos para que los cure. Y aunque dicha fama nunca fue de su agrado, no se negó a atender a nadie, por el contrario, siempre acogía a los enfermos con amabilidad y los bendecía en nombre de Dios.
En 1456 se produjo el llamado Sitio de Belgrado, en el que las fuerzas otomanas (musulmanes) invadieron la región de Serbia y se disponían a hacer lo mismo en tierra de los húngaros. El número de otomanos era muchísimo más grande que el de los locales cristianos. Cuando los defensores de la ciudad estaban por huir en retirada, San Juan de Capistrano, quien vivía en Hungría en ese momento, tomó la bandera con la cruz y los animó al grito de “Jesús, Jesús, Jesús, creyentes valientes, todos a defender nuestra santa religión».
Por amor a la fe
Los musulmanes cayeron vencidos aquel día y tuvieron que abandonar la región. San Juan de Capistrano fue aclamado entonces como un héroe. Lamentablemente no mucho después, aunque Hungría había sido librada de la invasión, sufrió otro tipo de flagelo: una gran peste se extendió en el país y muchos contrajeron la enfermedad, entre ellos el santo.
Juan de Capistrano murió, como consecuencia de la peste, el 23 de octubre de 1456, a la edad de 70 años. Fue canonizado por el Papa Alejandro VII en 1690.
Ecos en América: EE. UU.
San Juan de Capistrano fue el nombre que tomó una de las más famosas misiones franciscanas del siglo XVIII, durante la colonización de la Alta California, actualmente perteneciente a Estados Unidos. La bella ciudad que se construyó sobre la base de la misión mantiene su nombre hasta hoy.
¡San Juan de Capistrano, ruega por la cristiandad! ¡Que por tu santa intercesión ella se vea fortalecida en el amor por el mundo entero!
…
Si deseas conocer más sobre San Juan de Capistrano, te recomendamos este artículo de la Enciclopedia Católica: https://ec.aciprensa.com/wiki/San_Juan_de_Capistrano.
Primicias Rurales
Fuente: Aciprensa – EWTN
Oct 23, 2026 | Actualidad, Espiritualidad, Evangelio
Lectura del santo evangelio según san Lucas 12, 54-59
En aquel tiempo, decía Jesús a la gente:
«Cuando veis subir una nube por el poniente, decís enseguida: “Va a caer un aguacero”, y así sucede. Cuando sopla el sur decís: “Va a hacer bochorno”, y sucede.
Hipócritas: sabéis interpretar el aspecto de la tierra y del cielo, pues ¿cómo no sabéis interpretar el tiempo presente? ¿Cómo no sabéis juzgar vosotros mismos lo que es justo?
Por ello, mientras vas con tu adversario al magistrado, haz lo posible en el camino por llegar a un acuerdo con él, no sea que te lleve a la fuerza ante el juez y el juez te entregue al guardia y el guardia te meta en la cárcel.
Te digo que no saldrás de allí hasta que no pagues la última monedilla».
Palabra del Señor
Oct 22, 2026 | Actualidad, Espiritualidad, Santo del Día
San Juan Pablo II, el Papa Peregrino, fue un defensor incansable de la vida y la familia en todos los frentes. Así lo testimonian sus palabras:
“El matrimonio y la familia cristiana edifican la Iglesia. Los hijos son el fruto precioso del matrimonio”.
Buenos Aires, jueves 22 de octubre (PR/26) .- Carlos José Wojtyła nació en Wadowice, Polonia, en 1920. Su familia y su infancia están marcadas por varios lutos. En 1939, cuando la Alemania nazi invadió Polonia, el Tercer Reich cerró la Universidad Jagellónica de Cracovia a la que asistía, por lo que el joven Carlos comenzó a trabajar primero en una cantera y luego en la fábrica de productos químicos para ganarse la vida y evitar la deportación a Alemania. Desde 1942, sintiéndose llamado al sacerdocio, asistió a los cursos de formación del seminario mayor clandestino de Cracovia, dirigido por el arzobispo Adam Stefan Sapieha.
Pastor en una Polonia finalmente libre
Después de la guerra, Carlos pudo continuar sus estudios en el seminario mayor de Cracovia y en la Facultad de Teología de la Universidad Jagellónica, hasta su ordenación sacerdotal en 1946. En 1948 recibió su primer encargo en Polonia: coadjutor en la parroquia de Niegowić, cerca de Cracovia, y luego en la parroquia de San Florián en la ciudad. Fue capellán de estudiantes universitarios hasta 1951, y después enseñó Teología Moral y Ética en el seminario mayor de Cracovia y en la Facultad de Teología de Lublin. El 13 de enero de 1964 fue nombrado arzobispo de Cracovia por el Papa Pablo VI, quien lo creó cardenal tres años después. Inmediatamente después participó en el Concilio Vaticano II donde hizo una importante contribución a la redacción de la constitución Gaudium et spes.
El primer polaco sucesor de s. Pedro
Con la muerte prematura de Juan Pablo I, contra todo pronóstico Carlos Wojtyła fue elegido Papa el 16 de octubre de 1978. Fue el primer Papa no italiano después de 455 años, desde la época de Adriano VI, el primer polaco de la historia y también el primer Pontífice de un país de habla eslava. Su pontificado comenzó inmediatamente a reunir primados: sus viajes apostólicos por el mundo, expresión de la constante preocupación pastoral del sucesor de Pedro por todas las Iglesias, fueron 104; ayudado por las 11 lenguas que conocía, Juan Pablo II trabajó siempre para construir puentes de relaciones entre las naciones y las diferentes religiones, en el signo del Ecumenismo, verdadero faro del que se guió durante todo su largo pontificado. En Italia, realizó 146 visitas pastorales y, como Obispo de Roma, visitó 317 de las 332 parroquias actuales de Roma.
Un ministerio verdaderamente universal
Su solicitud como pastor se expresó, además, en el establecimiento de numerosas diócesis y circunscripciones eclesiásticas, en la promulgación de los Códigos de Derecho Canónico Latino y de las Iglesias Orientales, en el Catecismo de la Iglesia Católica. Proponiendo al Pueblo de Dios momentos de particular intensidad espiritual, inauguró el Año de la Redención, el Año Mariano y el Año de la Eucaristía, así como el Gran Jubileo del 2000. Para acercarse a las nuevas generaciones aceptó la sugerencia del S.D. Cardenal Pironio de inciar las Jornadas Mundiales de la Juventud, que comienzaron con aquella primera reunión en Roma el 31 de marzo de 1985 y que a partir de entonces se celebrará cada dos años en una ciudad diferente del mundo elegida por el Papa, adquiriendo cada vez mayor importancia. Ningún Papa, por lo tanto, se ha encontrado con tanta gente como Juan Pablo II: más de 17 millones 600 mil peregrinos asistieron a las Audiencias Generales de los miércoles (más de 1160), sin contar todas las demás audiencias especiales y ceremonias religiosas y los millones de fieles a los que les dio la mano y les hizo una caricia durante sus visitas pastorales en Italia y en todo el mundo.
El atentado en la Plaza de san Pedro
Juan Pablo II sufrió un grave atentado en la Plaza de san Pedro el 13 de mayo de 1981 cuando saludaba a la multitud reunida para la audiencia y fue herido por el disparo de una pistola. Después de una larga convalescencia en el hospital fue a visitar a su agresor a la prisión, al turco Ali Agca. Allí Juan Pablo II lo perdonó y sostuvieron una larga conversación. Como un signo de su agradecimiento a Dios por haber sido salvado gracias a la mano materna de la Madre de Dios, el Papa hizo que el proyectil disparado se colocara en la corona de la estatua de Nuestra Señora de Fátima; proyectil que recordara también que Dios lo había sido salvado justamente el mismo día de la fiesta de las apariciones de Fátima. Consciente de haber recibido una nueva vida, desde ese entonces Juan Pablo II intensificó sus compromisos pastorales con una generosidad heroica.
Documentos y textos
El Papa, en su largo pontificado, también firmó varios documentos que más tarde entraron en el Magisterio de la Iglesia. Entre los principales se encuentran 14 Encíclicas, 15 Exhortaciones Apostólicas, 11 Constituciones Apostólicas y 45 Cartas Apostólicas. Se trata de dos encíclicas sobre el tema del trabajo y la doctrina social como la Laborem exercens de 1981 y la Centesimus Annus de 1991, en el centenario de la Rerum Novarum de León XIII. Recordamos también la Constitución Apostólica Pastor bonus de 1988 que renovó la organización de la Curia Romana y las tareas de los distintos dicasterios. Al Papa Juan Pablo II se le atribuyen también 5 libros: Cruzando el umbral de la esperanza (octubre de 1994); Don y misterio: en el Cincuentenario de mi sacerdocio (noviembre de 1996); Tríptico romano, Meditaciones en forma de poesía (marzo de 2003);!! ¡Levantaos! ¡Vamos! (mayo de 2004) y Memoria e identidad (febrero de 2005).
La muerte y el culto
Juan Pablo II murió en Roma, en el Palacio Apostólico del Vaticano el sábado 2 de abril de 2005, a las 9:37 p.m., en la víspera del domingo en Albis o Solemnidad de la Divina Misericordia, fiesta instituida por él. Su pontificado fue el tercero más largo de la historia, después del de Pedro y Pío IX. Los solemnes funerales en la Plaza de San Pedro se celebraron el 8 de abril con una multitud de gente nunca vista antes en Roma. Beatificado en 2011 por su sucesor inmediato Benedicto XVI, fue canonizado por el Papa Francisco el 27 de abril de 2014.
Esta es una oración que Juan Pablo II aprendió de niño y que recitaba todos los días:
Ven, oh Espíritu Creador,
visita nuestras almas,
y llena con la gracia divina
los corazones que Tú has creado.
Eres nuestro dulce consolador,
el Don del Padre Altísimo,
fuente de Agua viva, fuego, amor,
y espiritual unción.
Dedo de la diestra paterna,
fiel promesa del Padre;
irradia tus siete dones,
y enriquece nuestra palabra.
Ilumina los sentidos,
e infunde tu amor en nuestros corazones;
cura nuestras heridas
con el bálsamo de tu amor.
Defiéndenos del enemigo,
danos pronto el don de la paz.
Con tu guía invencible,
evitaremos todo mal.
Luz de la sabiduría eterna,
revelanos el grande misterio
de Dios Padre e Hijo
unidos en un solo Amor.
Gloria a Dios Padre,
y al Hijo, que resucitó y al Espíritu Santo
por siempre y para siempre.
Amén
Primicias Rurales
Fuente: EWTN
Oct 22, 2026 | Espiritualidad, Evangelio
Lectura del santo evangelio según san Lucas 12, 49-53
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«He venido a prender fuego a la tierra, ¡y cuánto deseo que ya esté ardiendo! Con un bautismo tengo que ser bautizado, ¡y qué angustia sufro hasta que se cumpla!
¿Pensáis que he venido a traer paz a la tierra? No, sino división.
Desde ahora estarán divididos cinco en una casa: tres contra dos y dos contra tres; estarán divididos el padre contra el hijo y el hijo contra el padre, la madre contra la hija y la hija contra la madre, la suegra contra su nuera y la nuera contra la suegra».
Palabra del Señor
Oct 21, 2026 | Actualidad, Espiritualidad, Santo del Día
Cada 21 de octubre la Iglesia recuerda a Santa Úrsula de Colonia, santa del siglo IV, patrona de las estudiantes y la juventud femenina.
Buenos Aires, miércoles 21 de octubre (PR/26) .- Cada 21 de octubre la Iglesia recuerda a Santa Úrsula de Colonia, santa del siglo IV, patrona de las estudiantes y la juventud femenina.
De acuerdo a una antigua tradición, muy popular en la Edad Media, Santa Úrsula fue una jovencita que padeció el martirio junto a un grupo de vírgenes consagradas a Dios como ella.
Úrsula, cuyo nombre quiere decir “osezna” u “osita” en latín, nació en el seno de una familia perteneciente a la nobleza, en el siglo IV, en la actual Colonia (Alemania). En ese tiempo aquella región europea estaba anexada al Imperio romano.
Virginidad y martirio
La cuna de Úrsula fue pagana, pero ella se convirtió al cristianismo y quiso consagrar su virginidad al Señor. Al ser pretendida por un príncipe bretón, decidió viajar a Roma con el propósito de encontrar el apoyo del Papa y poder mantener su promesa de no contraer matrimonio y dedicar su vida a Dios.
La santa emprendió el viaje acompañada por sus doncellas. En Roma fue recibida por el Papa Siricio, quien la bendijo y la invitó a ser predicadora del Evangelio.
De regreso en Colonia, ella y sus compañeras cayeron en manos de los hunos, pueblo bárbaro que había invadido el territorio germano, cuyo líder, Atila, era célebre por su crueldad. Atila y sus hombres quisieron someter al grupo de mujeres a su voluntad. Úrsula y sus compañeras rechazaron las amenazas a sabiendas de que el precio a pagar se haría efectivo con su sangre.
AdvertisementPor haberse negado a aceptar los deseos de Atila, Úrsula y sus acompañantes fueron condenadas a muerte.
Culto e historicidad
La canonización de Santa Úrsula no está documentada de manera oficial, pero aún sin eso nadie duda de ello, en gran parte porque su santidad era reconocida por el pueblo cristiano desde el momento de su sacrificio, muchísimo antes de la creación de cualquier institución eclesial encargada específicamente de estos asuntos, como el actual Dicasterio de las Causas de los Santos.
A pesar de esta relativa dificultad, se sabe que el culto a Santa Úrsula fue aprobado por varios Papas, y que su devoción llegó a extenderse muchísimo durante la baja Edad Media y el inicio de los tiempos modernos.
Inspiradora de muchas mujeres santas y protectora de Alemania
Santa Hildegarda de Bingen, en el siglo XII, compuso unos célebres cantos (poemas) en honor a Santa Úrsula; y Santa Ángela de Merici, en el siglo XVI, da cuenta de cómo Santa Úrsula se le apareció en sueños y le pidió que velara por el alma de las jóvenes. Inspirada en aquel sueño, Santa Ángela fundó la primera Orden de mujeres dedicada a la enseñanza: las llamadas “ursulinas”. Al menos durante los últimos siglos de la Edad Media, a Santa Úrsula se le consideró generalmente como la patrona de las universidades.
En tiempos más recientes (agosto de 2005), el Papa Benedicto XVI, de visita en la Ciudad de Colonia, recordó a la joven santa y mártir: “No voy a seguir ensalzando a la ciudad de Colonia, aunque sería posible y significativo hacerlo: llevaría mucho tiempo, porque de Colonia se podrían decir muchísimas cosas grandes y hermosas… Quisiera recordar que aquí veneramos a Santa Úrsula y a sus compañeras”.
Las once mil vírgenes
Si quieres conocer más sobre Santa Úrsula de Colonia, o sobre el relato de las once mil vírgenes, te recomendamos el siguiente artículo de la Enciclopedia Católica: https://ec.aciprensa.com/wiki/Santa_Ursula_y_las_11_mil_V%C3%ADrgenes.
Primicias Rurales
Fuente: EWTN
Oct 21, 2026 | Actualidad, Espiritualidad, Evangelio
Lectura del santo evangelio según san Lucas 12, 39-48
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Comprended que si supiera el dueño de casa a qué hora viene el ladrón, velaría y no le dejaría abrir un boquete en casa.
Lo mismo vosotros, estad preparados, porque a la hora que menos penséis viene el Hijo del hombre».
Pedro le dijo:
«Señor, ¿dices esta parábola por nosotros o por todos?». Y el Señor dijo:
«¿Quién es el administrador fiel y prudente a quien el señor pondrá al frente de su servidumbre para que reparta la ración de alimento a sus horas?
Bienaventurado aquel criado a quien su señor, al llegar, lo encuentre portándose así. En verdad os digo que lo pondrá al frente de todos sus bienes.
Pero si aquel criado dijere para sus adentros: “Mi señor tarda en llegar”, y empieza a pegarles a los criados y criadas, a comer y beber y emborracharse, vendrá el señor de ese criado el día que no espera y a la hora que no sabe y lo castigará con rigor, y le hará compartir la suerte de los que no son fieles.
El criado que, conociendo la voluntad de su señor, no se prepara ni obra de acuerdo con su voluntad, recibirá muchos azotes; pero el que, sin conocerla, ha hecho algo digno de azotes, recibirá menos.
Al que mucho se le dio, mucho se le reclamará; al que mucho se le confió, más aún se le pedirá».
Palabra del Señor