“¿Qué nos va a tocar?”

“¿Qué nos va a tocar?”

¿Seguir a Jesús implica una recompensa? Pedro cuestiona qué recibirá tras dejarlo todo. La respuesta de Jesús trasciende lo material para abrirnos a la verdadera sabiduría y a la promesa de la vida eterna.

 

 

Primera lectura

Lectura del libro de los Proverbios 2, 1-9

 

Hijo mío, si aceptas mis palabras,
si quieres conservar mis consejos,
si prestas oído a la sabiduría
y abres tu mente a la prudencia;
si haces venir a la inteligencia
y llamas junto a ti a la prudencia;
si la procuras igual que el dinero
y la buscas lo mismo que un tesoro,
comprenderás lo que es temer al Señor
y alcanzarás el conocimiento de Dios.

Porque el Señor concede sabiduría,
de su boca brotan saber e inteligencia;
atesora acierto para el hombre recto,
es escudo para el de conducta intachable;
custodia la senda del honrado,
guarda el camino de sus fieles.

Entonces podrás comprender
justicia, derecho y rectitud,
el camino que lleva a la felicidad.

 

Salmo de hoy

Salmo 33, 2-11 R/. Bendigo al Señor en todo momento

 

Bendigo al Señor en todo momento,
su alabanza está siempre en mi boca;
mi alma se gloria en el Señor:
que los humildes lo escuchen y se alegren. R/.

Proclamad conmigo la grandeza del Señor,
ensalcemos juntos su nombre.
Yo consulté al Señor, y me respondió,
me libró de todas mis ansias. R/.

Contempladlo, y quedaréis radiantes,
vuestro rostro no se avergonzará.
El afligido invocó al Señor,
él lo escuchó y lo salvó de sus angustias. R/.

El ángel del Señor acampa en torno
a quienes lo temen y los protege.
Gustad y ved qué bueno es el Señor,
dichoso el que se acoge a él. R/.

Todos sus santos, temed al Señor,
porque nada les falta a los que lo temen;
los ricos empobrecen y pasan hambre,
los que buscan al Señor no carecen de nada. R/.

 

Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Mateo 19, 27-29

 

En aquel tiempo, dijo Pedro a Jesús:
«Ya ves, nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido; ¿qué nos va a tocar?».

Jesús les dijo:
«En verdad os digo: cuando llegue la renovación y el Hijo del hombre se siente en el trono de su gloria, también vosotros, los que me habéis seguido, os sentaréis en doce tronos para juzgar a las doce tribus de Israel.

Todo el que por mí deja casa, hermanos o hermanas, padre o madre, hijos o tierras, recibirá cien veces más y heredará la vida eterna».

 

 

Evangelio de hoy en video: https://www.youtube.com/watch?v=EctMbZV-qTQ

Evangelio de hoy en vídeo

Reflexión del Evangelio de hoy

“Entonces podrás comprender justicia, derecho y rectitud, el camino que lleva a la felicidad”

Nos encontramos en la primera lectura, con un pasaje del libro de los Proverbios, libro que pertenece al conjunto de las obras sapienciales y poéticas en la que se van a narrar ciertos aspectos importantes que nos dibujan el rostro amoroso de Dios.

No solo tratan estos libros sobre la sabiduría, sino que nos muestran la profundidad y el conocimiento necesario para acercarnos a la causa primera de todo: Dios. Para los cristianos Dios es la Verdad Absoluta, y eso quiere recoger el texto, que seamos capaces de penetrar el Misterio de Dios. Adquirir la suficiente sabiduría para deleitarse de la vida en Dios.

Por ello, el texto nos lleva a adentrarnos en un instinto interior, certero, de docilidad con el que adquirimos la sabiduría de vida necesaria para vivir evangélicamente en el camino del bien. Todo un proceso espiritual que transforma a la persona. En la que se vacía internamente de todo aquello que es innecesario para llenarse de la plenitud de los dones que derrama el Espíritu Santo. Vaciarse de lo que es mundano, es decir contrario a Dios, para de este modo, atesorar la inteligencia necesaria de vivir en el acierto, en la paz, con una conducta de vida intachable. No exenta la vida de oscuridades y contrariedades, sin embargo, con un rumbo en la senda de tu vida que te lleva a la plenitud y a la felicidad. Sabiduría que es la luz de la vida en el Espíritu Santo.

Toda esta experiencia la subraya el salmo que nos invita a la acción de gracias al Señor por todo don recibido de su generosa mano. La persona sabia adquiere un corazón agradecido que sabe dar gracias a Dios por la Vida Plena.

“Recibirá cien veces más y heredará la vida eterna”

Adquirir o no adquirir sabiduría en el camino del seguimiento de Jesucristo es lo que nos marca el pasaje del evangelio de hoy, que está íntimamente conectado con la primera lectura de los proverbios. Cuando en la vida todo nos va bien, casi no nos damos cuenta de las cosas importantes. Es cuando la vida se muestra con crudeza cuando parece que somos capaces de despertar y valorar lo que realmente hemos perdido o lo que ya nunca va a poder ser.

Hay un mensaje importante de Jesús a sus discípulos sobre el seguimiento y sobre la riqueza. «Más fácil le es a un camello pasar por el ojo de una aguja, que a un rico entrar en el reino de los cielos» (Mt 19,24). La riqueza o el poseer algo ni es bueno ni es malo, lo que sí es cierto que hay que poner el acento a qué le doy yo mi corazón como seguidor de Jesucristo. Pedro le está reclamando a Jesús una herencia: «Ya ves, nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido; ¿qué nos va a tocar?». Por ello, el texto se va a mover ahora en dos planos interesantes que nos van a hablar de la sabiduría del seguimiento.

Pedro pertenece al primer plano y por ello, habla de las cosas que son del mundo. La herencia de algo tangible que es una de las cosas naturales por las que se suele guiar el corazón del ser humano. Poder, riqueza, prestigio, dinero, éxito. El apóstol le reclama a Jesús que le dé algo de valor del reino que está predicando. Se ve claramente las dificultades para entender de qué va el reino que predica Jesús. Faltan luces en el discipulado para hacerse con las claves de la plenitud de vida. Hoy día que está tan actual el tema de la corrupción, intereses particulares, individualismo, falta de verdad y transparencia, vemos la necesidad de llevar una vida en Dios mediante la sabiduría.

El segundo plano pertenece a Jesucristo y a las cosas que hacen referencia al cielo. Ahora toca conjugar estas dos realidades para que verdaderamente los discípulos adquieran esa sabiduría de vida aquí en la tierra.

Jesús también habla de heredar pero que no tiene nada que ver con lo tangible con aquello que se atrapa. Es la salvación, redención, gloria y vida eterna. El que se fie de la Palabra de Dios y quiera vivir en clave evangélica va a tener una riqueza de 100 veces más, casa, padre, madre, hermanos…

Porque este es el derroche del Señor que es respuesta de bendición, gracia y don. Cuando el discípulo se fía del Señor su providencia lo acompaña, abre puertas, abre hogares, abre corazones. Dios se da por completo y por ello, incluso la Vida Eterna. Aquí reside que seas capaz de comprender la vida en Dios y adquieras la suficiente sabiduría para hacer de tu vida un canto de alabanza a aquel que te ha creado por amor.

 

¿Cuál es mi respuesta a Jesús?

 

Fray Juan Manuel Martínez Corral O.P.

Fray Juan Manuel Martínez Corral O.P.
Convento de Santo Domingo (Caleruega)

Soy fraile dominico. Nací en Gorafe un pequeño pueblo de Granada, de una familia humilde y cristiana en la cual viví los valores fundamentales que sostienen mi vida. Eso va unido a la gente de mi pueblo, también sencilla y trabajadora, que tiene una forma particular de vivir y forjar su carácter. En ese ámbito fui descubriendo la experiencia del amor de Dios en mi vida y la vocación. A través de la vida contemplativa, en el Monasterio de la Santísima Trinidad de Baza, descubrí la Orden de Predicadores. De Nuestro Padre santo Domingo me llama mucho la atención su compasión y el ser un enamorado de la Palabra de Dios. Entré en la Orden el 15 de septiembre de 2013 y actualmente soy coordinador de la pastoral juvenil y vocacional.

Dominicos.org

«Salió el sembrador”

«Salió el sembrador”

Jesús nos invita hoy a preparar el corazón para recibir la semilla de su Palabra, permitiendo que fructifique en nuestra vida diaria a pesar de los desafíos.

Evangelio de hoy y lecturas

Primera lectura

Lectura del libro de Isaías 55, 10-11

 

Esto dice el Señor:
«Como bajan la lluvia y la nieve desde el cielo,
y no vuelven allá sino después de empapar la tierra,
de fecundarla y hacerla germinar,
para que dé semilla al sembrador
y pan al que come,
así será mi palabra que sale de mi boca:
no volverá a mí vacía,
sino que cumplirá mi deseo
y llevará a cabo mi encargo».

 

Salmo

Salmo 64, 10. 11. 12-13. 14 R/. La semilla cayó en tierra buena y dio fruto.

 

Tú cuidas de la tierra, la riegas
y la enriqueces sin medida;
la acequia de Dios va llena de agua,
preparas los trigales. R/.

Así preparas la tierra.
Riegas los surcos,
igualas los terrones,
tu llovizna los deja mullidos,
bendices sus brotes. R/.

Coronas el año con tus bienes,
tus carriles rezuman abundancia;
rezuman los pastos del páramo,
y las colinas se orlan de alegría. R/.

Las praderas se cubren de rebaños,
y los valles se visten de mieses,
que aclaman y cantan. R/.

 

Segunda lectura

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos 8, 18-23

 

Hermanos:
Considero que los sufrimientos de ahora no se pueden comparar con la gloria que un día se nos manifestará. Porque la creación, expectante, está aguardando la manifestación de los hijos de Dios; en efecto, la creación fue sometida a la frustración, no por su voluntad, sino por aquel que la sometió, con la esperanza de que la creación misma sería liberada de la esclavitud de la corrupción, para entrar en la gloriosa libertad de los hijos de Dios.
Porque sabemos que hasta hoy toda la creación está gimiendo y sufre dolores de parto.
Y no solo eso, sino que también nosotros, que poseemos las primicias del Espíritu, gemimos en nuestro interior, aguardando la adopción filial, la redención de nuestro cuerpo.

 

Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Mateo 13, 1-23

 

Aquel día, salió Jesús de casa y se sentó junto al mar. Y acudió a él tanta gente que tuvo que subirse a una barca; se sentó y toda la gente se quedó de pie en la orilla. Les habló muchas cosas en parábolas:
«Salió el sembrador a sembrar. Al sembrar, una parte cayó al borde del camino; vinieron los pájaros y se la comieron. Otra parte cayó en terreno pedregoso, donde apenas tenía tierra, y como la tierra no era profunda brotó enseguida; pero en cuanto salió el sol, se abrasó y por falta de raíz se secó. Otra cayó entre abrojos, que crecieron y la ahogaron. Otra cayó en tierra buena y dio fruto: una, ciento; otra, sesenta; otra, treinta.
El que tenga oídos, que oiga».
Se le acercaron los discípulos y le preguntaron:
«Por qué les hablas en parábolas?».
Él les contestó:
«A vosotros se os han dado a conocer los secretos del reino de los cielos y a ellos no.
Porque al que tiene se le dará y tendrá de sobra, y al que no tiene, se le quitará hasta lo que tiene. Por eso les hablo en parábolas, porque miran sin ver y escuchan sin oír ni entender. Así se cumple en ellos la profecía de Isaías:
“Oiréis con los oídos sin entender; miraréis con los ojos sin ver;
porque está embotado el corazón de este pueblo, son duros de oído, han cerrado los ojos;
para no ver con los ojos, ni oír con los oídos, ni entender con el corazón,
ni convertirse para que yo los cure”.
Pero bienaventurados vuestros ojos porque ven y vuestros oídos porque oyen. En verdad os digo que muchos profetas y justos desearon ver lo que veis y no lo vieron, y oír lo que oís y no lo oyeron.
Vosotros, pues, oíd lo que significa la parábola del sembrador:
si uno escucha la palabra del reino sin entenderla, viene el Maligno y roba lo sembrado en su corazón. Esto significa lo sembrado al borde del camino.
Lo sembrado en terreno pedregoso significa el que escucha la palabra y la acepta enseguida con alegría; pero no tiene raíces, es inconstante, y en cuanto viene una dificultad o persecución por la palabra, enseguida sucumbe.
Lo sembrado entre abrojos significa el que escucha la palabra; pero los afanes de la vida y la seducción de las riquezas ahogan la palabra y se queda estéril.
Lo sembrado en tierra buena significa el que escucha la palabra y la entiende; ese da fruto y produce ciento o sesenta o treinta por uno».

“ El Reino de Dios está cerca ”

“ El Reino de Dios está cerca ”

Lectura del santo evangelio según san Mateo 10, 7-15

 

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles:
«Id y proclamad que ha llegado el reino de los cielos. Curad enfermos, resucitad muertos, limpiad leprosos, arrojad demonios.
Gratis habéis recibido, dad gratis.
No os procuréis en la faja oro, plata ni cobre; ni tampoco alforja para el camino, ni dos túnicas, ni sandalias, ni bastón; bien merece el obrero su sustento. Cuando entréis en una ciudad o aldea, averiguad quién hay allí de confianza y quedaos en su casa hasta que os vayáis. Al entrar en una casa, saludadla con la paz; si la casa se lo merece, vuestra paz vendrá a ella. Si no se lo merece, la paz volverá a vosotros.
Si alguno no os recibe o no escucha vuestras palabras, al salir de su casa o de la ciudad, sacudid el polvo de los pies.
En verdad os digo que el día del juicio les será más llevadero a Sodoma y Gomorra, que a aquella ciudad».

 

 

Palabra del Señor
“ Id y proclamad que el reino de los cielos está cerca ”

“ Id y proclamad que el reino de los cielos está cerca ”

Lectura del santo evangelio según san Mateo 10, 1-7

 

En aquel tiempo, Jesús llamó a sus doce discípulos y les dio autoridad para expulsar espíritus inmundos y curar toda enfermedad y toda dolencia.

Estos son los nombres de los doce apóstoles: el primero, Simón, llamado Pedro, y Andrés, su hermano; Santiago, el de Zebedeo, y Juan, su hermano; Felipe y Bartolomé, Tomás y Mateo el publicano; Santiago el de Alfeo, y Tadeo; Simón el de Caná, y Judas Iscariote, el que lo entregó.

A estos doce los envió Jesús con estas instrucciones:
«No vayáis a tierra de paganos ni entréis en las ciudades de Samaría, sino id a las ovejas descarriadas de Israel.

Id y proclamad que ha llegado el reino de los cielos».

 

 

Palabra del Señor
“ ¿Nosotros seguimos a Jesús de Nazaret o vamos tras los baales? ”

“ ¿Nosotros seguimos a Jesús de Nazaret o vamos tras los baales? ”

Lectura del santo evangelio según san Mateo 9, 32-38

 

En aquel tiempo, le llevaron a Jesús un endemoniado mudo. Y después de echar al demonio, el mudo habló. La gente decía admirada:
«Nunca se ha visto en Israel cosa igual».

En cambio, los fariseos decían:
«Este echa los demonios con el poder del jefe de los demonios».

Jesús recorría todas las ciudades y aldeas, enseñando en sus sinagogas, proclamando el evangelio del reino y curando toda enfermedad y toda dolencia.

Al ver a las muchedumbres, se compadecía de ellas, porque estaban extenuadas y abandonadas, «como ovejas que no tienen pastor».

Entonces dice a sus discípulos:
«La mies es abundante, pero los trabajadores son pocos; rogad, pues, al Señor de la mies que mande trabajadores a su mies».

 

Palabra del Señor
“Cogió a la niña de la mano y ella se levantó”

“Cogió a la niña de la mano y ella se levantó”

Lectura del santo evangelio según san Mateo 9, 18-26

 

En aquel tiempo, mientras Jesús hablaba, se acercó un jefe de los judíos que se arrodilló ante él y le dijo:
«Mi hija acaba de morir. Pero ven tú, impón tu mano sobre ella y vivirá».

Jesús se levantó y lo siguió con sus discípulos.

Entre tanto, una mujer que sufría flujos de sangre desde hacía doce años, se le acercó por detrás y le tocó la orla del manto, pensando que con solo tocarle el manto se curaría.

Jesús se volvió y al verla le dijo:
«¡Ánimo, hija! Tu fe te ha salvado».

Y en aquel momento quedó curada la mujer.

Jesús Llegó a casa de aquel jefe y, al ver a los flautistas y el alboroto de la gente, dijo:
«¡Retiraos! La niña no está muerta, está dormida».

Se reían de él.

Cuando echaron a la gente, entró él, cogió a la niña de la mano y ella se levantó.

La noticia se divulgó por toda aquella comarca.

Palabra del Señor