Del 16 al 26 de julio, el INTA participará, junto con la Secretaría de Agricultura del Misterio de Economía de la Nación, en la tradicional muestra del campo argentino. Genética, plataformas digitales, drones y herramientas para la gestión productiva, entre las temáticas que se compartirán en una exposición que reúne productores, especialistas y empresas para compartir las novedades para el sector agropecuario.
Buenos Aires, jueves 16 de julio (PR/26) .- Junto con la Secretaría de Agricultura, el INTA compartirá avances tecnológicos y desarrollos para el sector agropecuario. Del 16 al 26 de julio, los especialistas participarán de la 138ª Exposición Rural de Palermo que se realizará en el Predio Ferial La Rural de Palermo —Ciudad Autónoma de Buenos Aires—.
En el stand se mostrarán innovaciones en materia de mejoramiento genético, herramientas agroclimáticas para la toma de decisiones y uso de drones aplicados a las actividades agro-productivas. Así, se mostrarán la nueva variedad de algodón Arandu INTA BGRR IMIcott, desarrollada junto con la empresa Gensus, que combina productividad, calidad de fibra, estabilidad y sanidad.
Arandú se destaca por una característica inédita por ser la primera variedad resistente a imidazolinonas, sin antecedentes a escala mundial. Además, es el primer resultado del Nuevo Camino del Algodón, una propuesta que prevé la inscripción de diez nuevas variedades los próximos cinco años.
También se expondrá la variedad de algodón SP21, el único algodón sembrado en nuestro país con estas características: fibra extralarga, excelente resistencia al estrés hídrico y con gran potencial genético en términos de productividad y calidad. Con esta variedad, las empresas Halgon SAS y Pato Pampa confeccionan prendas bajo la marca FELPA (Fibra Extra Larga Pampa Argentina). Este logro es fruto de un acuerdo público-privado.
A su vez, quienes visiten el stand, podrán visualizar la plataforma web Herramientas satelitales para el Seguimiento de la Producción Agropecuaria (SEPA) del INTA. Se trata de una serie de productos satelitales y agrometeorológicos clave para la toma de decisiones agropecuarias con información recibida en antenas propias en INTA Castelar.
También se expondrá el dron DJI AGRAS T50 y se explicarán los beneficios de los sensores LiDAR integrados que ofrecen mapeos 3D de alta resolución para la gestión de la biomasa forestal y el manejo sustentable de los recursos naturales.
Por su parte, la Jornada Ganadera reunirá a investigadores, productores, empresas y referentes del sector para analizar cómo fortalecer la competitividad de la ganadería argentina a partir de la ciencia, la innovación y el trabajo articulado entre los sectores público y privado.
A lo largo de cuatro ejes temáticos se presentarán desarrollos tecnológicos del INTA vinculados con la generación de valor, la digitalización de los sistemas productivos, el mejoramiento genético y las biotecnologías reproductivas, con el objetivo de acelerar la incorporación de innovación en los establecimientos ganaderos.
Entre los principales anuncios se destacan las nuevas herramientas digitales para la gestión productiva, aplicaciones basadas en inteligencia artificial, avances en genética para mejorar la resistencia a enfermedades y biotecnologías reproductivas orientadas a acelerar el progreso genético. La propuesta también incluirá conversatorios con especialistas, empresas y asociaciones de criadores para debatir los desafíos que marcarán el futuro de la producción ganadera y las oportunidades para responder a las nuevas demandas de los mercados.
A su vez, se realizarán charlas técnicas en las que se expondrá sobre las estimaciones sobre el desarrollo del fenómeno climático El Niño y su impacto en las diversas actividades productivas del país. En esta línea, Pablo Mercuri, director del Centro de Investigación de Recursos Naturales del INTA, tendrá a cargo la charla: “Las dos caras de El Niño: riesgos y oportunidades”.
La exposición, por un lado, abordará los riesgos que representa un escenario de altas probabilidades de registrar lluvias por encima de lo normal, en particular, las cuencas de los ríos Paraná, Paraguay y Uruguay, así como todos sus tributarios. Y, en esta línea, se destacará la necesidad de anticiparse al evento climático para reducir el impacto.
Además, se compartirán pautas de manejo para enfrentar el desafío, así como se analizará la oportunidad que representa contar con una mayor disponibilidad de agua, lo que permite proyectar campañas de altos rendimientos, mejorar la oferta forrajera y recuperar reservas hídricas en distintas regiones del país.
En su empresa familiar, Laguzzi cuenta con una estructura integrada por 55 colaboradores, 14 cosechadoras y más de 20 tractores.
Realiza, anualmente, alrededor de 90.000 hectáreas de cosecha entre soja, maíz y cultivos de invierno, además de brindar servicios especializados en distintas regiones productivas del país.
Trayectoria
Con más de cuatro décadas de trayectoria, la historia de la compañía comenzó en 1980, cuando Gabriel Laguzzi inició su actividad como contratista con una única cosechadora.
Y ahora subió la apuesta con la nueva Axial-Flow Serie AF10 Automation.
“Cuando supimos que esta máquina iba a llegar al país, quisimos ser los primeros en incorporarla”, afirma Laguzzi.
“Hace más de veinte años que trabajamos junto a Case IH y siempre encontramos equipos confiables, con excelente desempeño y el respaldo necesario para acompañar nuestras operaciones”, agrega.
La relación entre la empresa y la marca comenzó en 2003 y se consolidó a lo largo de los años mediante la incorporación de cosechadoras, tractores y soluciones tecnológicas que hoy conforman gran parte de su parque de maquinaria.
Impactante
La nueva Axial-Flow Serie AF10 Automation representa una nueva generación de cosechadoras desarrollada por Case IH para responder a las crecientes demandas de productividad del agro moderno.
Diseñada con la reconocida tecnología de rotor único Axial-Flow, incorpora mayores niveles de capacidad operativa, automatización y conectividad para operaciones de gran escala.
Equipada con un motor de hasta 775 HP, una tolva de 20.000 litros y con una velocidad de descarga de 210 litros por segundo, la AF10 fue pensada para maximizar el rendimiento durante las ventanas críticas de cosecha.
La máquina también incorpora el sistema Automation 2.0, tecnología basada en Machine Learning e Inteligencia Artificial.
Esta tecnología permite que la máquina se autorregule en tiempo real mediante sensores inteligentes, realizando hasta 1.800 intervenciones automáticas diarias y asumiendo hasta el 90% de las operaciones de cosecha sin necesidad de intervención humana.
Solución
“La entrega de la primera AF10 Automation en Argentina marca un hito para Case IH y refleja nuestro compromiso de acercar al mercado local las tecnologías más avanzadas para la cosecha”, destaca Rodrigo Lanciotti, Gerente de Marketing de Case IH.
“Se trata de una solución desarrollada para maximizar productividad, eficiencia y conectividad, acompañando la evolución de productores y contratistas de todo el país”, añade.
A su vez, Laguzzi subraya que “hoy el productor y el contratista necesitan máquinas cada vez más eficientes, conectadas y capaces de procesar grandes volúmenes de trabajo en menos tiempo”.
“La AF10 nos permite dar un salto en productividad y seguir ofreciendo el nivel de servicio que nuestros clientes demandan”, enfatiza.
La marca líder en maquinaria agrícola presentará un tractor de la Serie A5 en la 20ª edición de la feria porteña, que se realiza del 9 al 12 de julio en Costa Salguero. La propuesta busca acercar la innovación del agro a un público amplio, entre productores, cocineros y consumidores.
Buenos Aires, jueves 9 julio (PR/26)–Valtra, una de las marcas más reconocidas en la fabricación de maquinaria agrícola, vuelve a estar presente en Caminos y Sabores, la feria que celebra su 20ª edición del 9 al 12 de julio en el Predio Ferial de Costa Salguero, en plena Ciudad de Buenos Aires.
En esta oportunidad, la compañía exhibirá un tractor de la Serie A5, ubicado en el lote AC-B, para que los visitantes puedan conocer de cerca una de las propuestas más versátiles de su portafolio. Se trata de un modelo pensado para acompañar distintas actividades productivas del campo argentino.
La Serie A5 se destaca por su robustez, su eficiencia operativa y el confort que ofrece a quienes la utilizan a diario. También incorpora tecnología aplicada al trabajo de campo, un aspecto cada vez más valorado por los productores.
La participación de Valtra en una de las ferias más queridas del país no es casual. Año tras año, Caminos y Sabores convoca a productores regionales, emprendedores, cocineros y consumidores de todo el territorio nacional, transformándose en un punto de encuentro entre la producción, la cultura y la gastronomía argentina.
“Participar de esta feria nos permite mostrar cómo la tecnología agrícola forma parte de una cadena que comienza en el campo y llega a la mesa de millones de personas.
Es una excelente oportunidad para acercarnos a una audiencia diversa y reforzar el vínculo entre producción, innovación y consumo”, señaló Emiliano Ferrari, Director Comercial para Fendt y Valtra Hispanoamérica.
Con esta presencia en Costa Salguero, Valtra reafirma su compromiso con el desarrollo del agro argentino y con la promoción de espacios que fortalecen el vínculo entre quienes producen y quienes consumen. En el fondo, la propuesta pone en primer plano el rol clave de la tecnología para impulsar una agricultura cada vez más eficiente, productiva y sostenible.
Una marca con raíces locales y alcance global
Con una sólida trayectoria en la Argentina, Valtra forma parte del grupo AGCO, que cuenta con una planta industrial en General Rodríguez, a pocos kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires. Desde allí se fabrican y ensamblan equipos adaptados a las condiciones particulares del campo argentino.
La marca combina experiencia global con desarrollo local, y ofrece tractores que se destacan por su robustez, eficiencia y confiabilidad. A esto se suma una amplia red de concesionarios y un fuerte soporte postventa, pensados para acompañar al productor en cada etapa de su trabajo, en cualquier punto del país.
El campo desacelera la compra de tecnología autopropulsada con una marcada caída mensual del 32,4%. A pesar del retroceso general en tractores y pulverizadoras, las cosechadoras logran sostener el único saldo positivo del primer semestre.
Buenos Aires martes 7 julio (PR/26)–El mercado de la maquinaria agrícola en Argentina ha encendido algunas alarmas durante el último mes. Tras dar las primeras señales de desaceleración en mayo, junio acentuó la tendencia a la baja con apenas 480 equipos autopropulsados matriculados en todo el territorio nacional.
Esta cifra representa una retracción del 32,4% en comparación con las 710 unidades registradas el mes anterior, marcando el nivel de actividad más bajo de todo el último trimestre. Si miramos el espejo retrovisor hacia junio de 2025, la caída interanual es más moderada, situándose en un 5,1%.
Al realizar el balance de la primera mitad del año, los datos oficiales de la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (ACARA) muestran que entre enero y junio se patentaron 3.303 equipos, un 1,9% menos que las 3.367 unidades del mismo período del año pasado.
Este comportamiento dispar entre rubros evidencia que el sector está reacomodando sus prioridades de inversión en tecnología para el agro.
Tractores y pulverizadoras: los segmentos que más sintieron el impacto
El segmento de los tractores, considerado el motor de la industria por su volumen, sintió un fuerte impacto en junio al registrar 392 unidades patentadas, lo que equivale a un desplome del 28,5% frente a mayo. En el acumulado semestral, este rubro alcanzó los 2.544 tractores, reflejando una caída del 2,9%.
En cuanto a la competencia de marcas, John Deere se mantiene firme en la cima con el 37,5% del mercado, escoltado por Case IH y New Holland, ambos con un 13,4%, mientras que Pauny se queda con el 8,5% y Massey Ferguson con el 5,4%.
Por el lado de las pulverizadoras autopropulsadas, el comportamiento mensual fue aún más contractivo: se patentaron 45 unidades, sufriendo una merma del 40,8% respecto a las 76 de mayo. Sin embargo, el lado positivo es que lograron superar por un 4,7% los registros de junio del año pasado.
En lo que va de 2026, el sector acumula 296 unidades, un 7,8% por debajo del primer semestre de 2025. El podio nacional en este nicho está liderado por Caimán (23,5%), seguida de cerca por Metalfor (18,9%) y Pla (18,6%), dejando a John Deere con el 10,5% y a Jacto con el 9,5%.
Cosechadoras: la gran excepción verde que sostiene el crecimiento
La nota disruptiva del informe la dan las cosechadoras, convirtiéndose en el único rubro con saldo positivo en lo que va del año. Con 43 unidades patentadas en junio, si bien cayeron un 21,8% respecto al año pasado, lograron un sorprendente impulso del 50% en comparación con el mes de mayo.
Gracias a esto, el primer semestre cierra con un total de 463 matriculaciones, logrando un crecimiento del 8,7% contra igual periodo de 2025. En este mercado, John Deere ejerce un liderazgo absoluto con el 52,3% de las preferencias, secundado por Case IH (21,2%), New Holland (17,9%), Claas (3,9%) y Massey Ferguson (2,6%).
Por último, el rubro de otros autopropulsados aportó 11 unidades en junio, repartidas entre picadoras de forraje (5), cosechadoras de caña (3), fertilizadoras (2) y una cosechadora de algodón. Este grupo minoritario cierra el semestre con 72 máquinas, lo que marca una baja del 39,5% interanual.
En la Diplomatura en Producción de Alfalfa Sostenibles, el ingeniero agrónomo Guillermo Marrón brindó herramientas para dominar la implantación de alfalfa. Parafraseando a Belgrano, en el día de la bandera, remarcó que se debe “cultivar el suelo bajo principios de conocimiento”.
Buenos Aires, martes 7 d3e julio (PR/26) .- Pensar que la siembra de alfalfa se reduce solo a una operación mecánica que consta de colocar semillas en el suelo es un grave error. Esta ciencia, no es moderna, aunque fue perfeccionada con el paso de los años.
En la clase que brindó dando inicio al módulo II, su tema fue: “¿Cómo pensar una implantación eficiente? ¿Qué elementos debemos tener en cuenta?” y para abrir el juego, trajo a colación una advertencia que Manuel Belgrano en 1796 realizaba sobre la importancia crítica de cultivar el suelo bajo principios de conocimiento, una visión que se institucionalizó en 1883 con la creación del Instituto Agronómico y Veterinario.
En la actualidad, el productor necesita volver a las bases y entender que el éxito de la pastura no depende del tamaño o la potencia del tractor, sino de tener conocimiento científico para poder aprovechar el uso de la sembradora y calibrar correctamente la herramienta.
A diferencia de las gramíneas, que tienen un desarrollo más robusto, la semilla de alfalfa posee una reserva energética extremadamente limitada. Esta vulnerabilidad lleva a que la profundidad de siembra no sea una sugerencia técnica, sino el factor determinante de la supervivencia.
El método Marrón
En su clase describió a la leguminosa como un «gusano cabezón» (emergencia epígea). En este proceso, el hipocótilo debe arrastrar los cotiledones hacia la superficie, enfrentando la resistencia del suelo.
Si la siembra excede los límites críticos, la energía se agota antes de que la plántula inicie la fotosíntesis, resultando en una muerte silenciosa bajo tierra. Citando los estudios neozelandeses de 1971 sobre fuerza radicular, se evidencia que el contacto íntimo suelo-semilla es el único motor capaz de asegurar la transferencia de humedad necesaria para romper la latencia. Una siembra profunda no solo compromete la tasa de emergencia, sino que anula la inversión inicial al dejar lotes con densidades insuficientes que comprometen la vida útil de la pastura.
El éxito de la implantación se gestiona desde el frente de la máquina. La cuchilla de corte no es un accesorio secundario; es la herramienta que define el ambiente donde operará el abre surcos. Una cuchilla estándar de 18 pulgadas tiene una limitación física de trabajo de 10 cm; pretender profundizar más allá de este límite compromete la estabilidad del tren de siembra y la uniformidad del corte.
En este punto, la física de las ondas es crucial: mientras que las ondas radiales son convencionales, las ondas tangenciales cumplen una función superior en la «eyección» de suelo y rastrojo, evitando el atascamiento en ambientes con alta carga de residuos.
En suelos pesados o adhesivos, la recomendación técnica vira hacia el uso de doble disco desencontrado (offset) para asegurar la limpieza del surco.
Para garantizar la geometría del surco, la metodología Marrón rescata el «Método de las Tarjetas» de Mat Hagney para evaluar el desgaste del doble disco. La clave reside en identificar el pinch point o punto de contacto entre los discos:
* Se deben insertar dos tarjetas entre los discos.
* El área de contacto (donde las tarjetas se detienen) debe oscilar entre 2 y 2.5 pulgadas (5 a 6.3 cm).
* Si la distancia es menor, los discos dejan de formar una «V» perfecta para generar una «W». Este error estructural permite que la suciedad caiga al fondo del surco antes que la semilla, desgasta prematuramente la quilla protectora y arruina la ubicación de la semilla, dispersando la profundidad real y comprometiendo la uniformidad temporal de la emergencia.
La eficiencia de siembra
Los sistemas de distribución convencionales por gravedad o mecánicos suelen fallar ante las semillas modernas que incorporan coating o peleteado, ya que el material tiende a adherirse y generar variaciones erráticas en la densidad.
Por eso, Marrón propone migrar hacia sistemas neumáticos incluso en máquinas no diseñadas originalmente para pasturas.
Esta adaptación «artesanal» de alta precisión utiliza tubos secundarios y precintos estratégicamente colocados para asegurar que la semilla sea «guiada y pinchada» contra el fondo del surco, eliminando el rebote o efecto «voleo» que ocurre cuando la semilla golpea las paredes del surco. La meta técnica es clara: lograr una distribución equidistante con menos de 2 cm entre plantas para alcanzar el objetivo de 250 a 300 plantas por metro cuadrado.
Una vez que la semilla alcanza el fondo del surco, el proceso crítico es el sellado. El concepto de «profundidad aparente» es fundamental: la profundidad debe medirse desde la superficie real del suelo, independientemente de la cobertura. El surco debe funcionar como una «chimenea» que gestiona la capilaridad.
Para que la semilla se hidrate, es imperativo eliminar las cámaras de aire mediante el uso de rolos. La analogía técnica es simple: para que una esponja húmeda moje un papel, hay que presionarla contra él. Sin esa presión, la capilaridad se interrumpe y la semilla se deseca. En siembras de otoño, la técnica de levantar las ruedas tapadoras puede ser una ventaja competitiva para evitar el excesivo tapado por tierra que, al calentarse o secarse, «quema» el brote antes de emerger. Un surco mal cerrado anula toda la ingeniería previa.
Por último, para Marrón podes contar con la tecnología más avanzada, pero si no tenes un equipo humano alineado no vas a lograr cumplir los objetivos. La implantación de alfalfa es una tarea de detalles que requiere sacar al personal de su zona de confort.
Una de las metalúrgicas agropecuarias más importantes del país entró en Procedimiento Preventivo de Crisis en Córdoba. Deudas millonarias, cheques rechazados y una caída de hasta el 50% en las ventas empujaron a la compañía a sentarse con la UOM para evitar despidos y suspensiones.
Córdoba, domingo 5 julio (PR/26) –La fábrica cordobesa Metalfor, una de las metalúrgicas más importantes del país en la fabricación de tractores, cosechadoras y pulverizadoras para el agro, entró oficialmente en Procedimiento Preventivo de Crisis, según confirmó el Ministerio de Trabajo de Córdoba.
La medida habilita a la empresa a poner en marcha un esquema para normalizar de manera progresiva el pago de salarios, y llega después de meses de tensión con los trabajadores.
El detonante fue una serie de irregularidades salariales que la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) venía denunciando desde hace tiempo.
Tras varias reuniones, el gremio y la empresa acordaron avanzar con este procedimiento como una manera de ordenar la situación financiera sin recurrir a despidos ni suspensiones directas, algo que había generado mucha preocupación entre el personal.
El cuadro económico de la compañía es delicado. De acuerdo a información del BCRA, Metalfor arrastra una deuda cercana a los 22.000 millones de pesos clasificada en niveles de morosidad de 2 a 4. A eso se suma un dato que preocupa todavía más: la empresa acumula más de 550 cheques rechazados por unos 5.000 millones de pesos, según había revelado el medio cordobés La Voz.
Pese al escenario complicado, Metalfor sigue siendo una de las metalúrgicas agropecuarias de referencia en el país. La compañía opera al menos tres plantas, una de ellas en Brasil, y da trabajo a más de 600 personas.
Una caída que golpea de lleno a la producción
Detrás de la crisis de Metalfor hay una razón central: el desplome de la demanda. Según su propio balance, la empresa sufrió una caída interanual del 50% en las ventas durante el primer trimestre del año, un derrumbe que golpeó directamente su rentabilidad, la cual se contrajo más del 90%.
Como consecuencia, la fábrica tuvo que resignar hasta la mitad de su nivel de producción.
Lo llamativo es que este golpe se da en un contexto donde el campo mostraba señales de repunte. Durante 2026, la buena cosecha impulsó un mercado que absorbió 86 cosechadoras, 548 tractores y 76 pulverizadoras, de acuerdo a datos de la Asociación de Concesionarias de Automotores de la República Argentina.
Sin embargo, esa recuperación no se tradujo en más producción para Metalfor: el INDEC registró bajas interanuales del 31,2% en tractores y del 13,3% en cosechadoras durante el primer trimestre.
La sombra de las importaciones, otro frente de batalla
El otro factor que explica el momento de Metalfor tiene nombre y apellido: la competencia importada. El mercado de maquinaria agrícola está dominado ampliamente por multinacionales, y las marcas nacionales apenas logran quedarse con un 15% del negocio.
Ante ese panorama, buena parte de la producción local apunta a la exportación, un canal que también viene sufriendo caídas.
De acuerdo a la Asociación de Fabricantes de Maquinaria Agrícola y Agrocomponentes de Córdoba, las ventas al exterior cayeron hasta un 50%.
A esto se suma la llegada de maquinaria importada, especialmente desde China, con precios más bajos que sedujeron a productores que buscan achicar costos.
Aunque estos equipos importados tienen como debilidad una red de posventa más débil, su avance ya le está restando terreno a fabricantes históricos como Metalfor.