La caída de los precios internacionales frena las operaciones de los productores argentinos, mientras el maíz sostiene un ritmo comercial superior al promedio.
Rosario, lunes 27 octubre (PR/26) — El mercado internacional de granos mantiene una marcada tendencia bajista, presionado de forma directa por la cosecha estadounidense, las perspectivas de oferta global y la constante toma de ganancias por parte de los fondos de inversión.
En la Argentina, esta brusca caída de los precios frena el ritmo de ventas de los productores, aunque el maíz logra conservar un ritmo de comercialización ampliamente superior al promedio histórico.
Según explica Dante Romano, reconocido profesor e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral, la fuerte baja de cotizaciones lleva a que los productores agrícolas prefieran esperar mejores oportunidades, si bien la situación comercial resulta muy diferente según el tipo de cultivo.
Maíz: siembra en marcha y comercialización por encima de la media histórica
La siembra de maíz temprano en el país alcanza el 39,8% sobre un total de 8,4 millones de hectáreas proyectadas, registrando un avance semanal de 5 puntos porcentuales y un adelanto de 6 puntos frente al ciclo anterior. En la región núcleo, las labores de campo se encuentran próximas a finalizar, aunque las bajas temperaturas registradas han provocado emergencias desparejas y un leve amarillamiento en las hojas de los cultivos emergidos.
Asimismo, las lluvias previstas para la región pampeana y el Litoral podrían recargar de manera sustancial los perfiles de humedad, aunque a la vez corren el riesgo de generar ciertas demoras logísticas en las tareas agrícolas.
En el plano comercial, las ventas con precio de la campaña 2025/26 sumaron 438.000 toneladas en la semana cerrada al 14 de octubre, manteniéndose por debajo de los volúmenes semanales previos que superaban el millón de toneladas. Pese a esta reciente desaceleración de negocios, el volumen general negociado se sitúa dentro de los parámetros habituales para esta época del año.
En términos acumulados, los contratos con precio definitivo representan el 65% de la producción, mientras que la originación total alcanza el 75%, guarismos que se ubican 9 y 8 puntos porcentuales por encima del promedio histórico, confirmando una posición comercial sólida para el maíz argentino.
Factores internacionales y el comportamiento de la oferta de maíz
En el escenario internacional, los mayores stocks proyectados en Estados Unidos y la presión de cosecha han impulsado severas bajas de cotización, ubicando los valores en niveles parecidos al ciclo anterior, aun cuando existan existencias norteamericanas menores a las del año pasado. En paralelo, la demanda internacional muestra firmeza: Europa elevó un 40% sus compras habituales, en tanto Taiwán adquirió 65.000 toneladas de origen brasileño.
Respecto al comercio exterior, las exportaciones argentinas de maíz acumulan un destacado crecimiento del 41% hasta el mes de octubre, mientras que Brasil registra un retroceso del 24%, explicado por la mayor producción argentina y el incremento de las necesidades de consumo interno dentro del mercado brasileño.
Soja: desaceleración en las ventas y rápida siembra en Brasil
La comercialización de soja en Argentina atraviesa un período sensiblemente menos dinámico. Al 14 de octubre, las ventas con precio de la campaña 2025/26 promediaron apenas 211.000 toneladas semanales, quedando muy por detrás del promedio histórico de 350.000 toneladas habituales para el periodo.
En el valor acumulado, las operaciones fijadas alcanzan solo el 50% de la producción, lo que representa tres puntos porcentuales por debajo de la media histórica, mientras que la originación llega al 62%, arrastrando un retraso equivalente a raíz de la desmotivación del productor frente a la caída de cotizaciones.
En el frente global, los embarques semanales estadounidenses superaron los 2,8 millones de toneladas gracias al impulso de la demanda china, aunque la caída interanual del 2,6% en el stock porcino chino enciende alarmas sobre menores necesidades futuras en la molienda de grano. En Brasil, por su parte, las abundantes lluvias agilizaron la siembra de soja, logrando en Mato Grosso un avance del 76% del área, el ritmo más veloz de los últimos cinco años.
Frente a este marco, Dante Romano remarca que el ritmo de compras de China puede actuar como un piso para los precios, pero insta a monitorear la demanda global y el avance de siembra brasileño, dado que las lluvias oportunas alejan riesgos de implantación en una campaña agrícola fuertemente influenciada por El Niño.
Trigo: expectativa por la cosecha, remanentes elevados y mercado global
La inminente cosecha de trigo en la Argentina coincide con un aumento de la oferta internacional y eventuales negociaciones de paz entre Rusia y Ucrania, lo que abre la posibilidad de normalizar embarques por el mar Negro, ejerciendo una fuerte presión sobre los precios a pesar de las persisentes dificultades logísticas.
En el ámbito local, las proyecciones privadas ubican la producción triguera entre 22 y 23,8 millones de toneladas. No obstante, la proporción de cultivos en condición buena o excelente descendió al 61,7%, marcando una clara caída frente al 88% registrado el año pasado a causa de severas heladas tempranas, si bien por el momento no se prevé un recorte en la estimación total.
A escasos 15 días del inicio formal de la nueva cosecha, se calcula un remanente sin vender de entre 4 y 5 millones de toneladas del ciclo anterior, cifra sensiblemente superior al remanente nulo de la temporada previa. Esta situación deja un espacio comercial disponible de apenas 21% de la cosecha, colocándose por debajo del promedio histórico del 28%.
Por último, en el mercado mundial, las exportaciones rusas de trigo previstas para octubre se sitúan en torno a 3 millones de toneladas, sufriendo una merma significativa desde los 5,7 millones de toneladas del año previo. Las limitaciones logísticas en el mar Negro obligan a desviar cargas hacia el mar Báltico, situación aprovechada por compradores clave como Egipto y Jordania para abastecerse ante la baja generalizada de precios.


















