El 17 de octubre, Altos del Tuyú, en General Madariaga, recibe la Equinomancia de la Maternidad, una experiencia vivencial con caballos guiada por Mariana Galufa para honrar a la mamá que fue y animarse a sanar la propia historia.
Buenos Aires domingo 11 octubre (PR/26)– La mamá es el primer territorio que habitamos. Cómo fue ese primer hogar, si fue seguro, tenso, amoroso o exigente, nos enseña cómo vamos a disponernos a habitar el mundo. Los ojos de mamá fueron nuestro primer espejo, y eso marca nuestro recorrido por la vida.
Los caballos, en cambio, son seres inmensos que pueden cobijarte o asustarte. Frente a ellos, tu historia vuelve como en un espejo y te invitan a pedir sostén, soltar el control y sentirte vulnerable sin sentir peligro.
Una Equinomancia para todos los que llevamos una madre adentro
Esta Equinomancia VI no es sólo para mamás: está pensada para todos aquellos que llevamos una historia de madre en nuestro interior.
Honrar a mamá no es idealizarla, sino comprenderla en el contexto de su historia. Por eso la propuesta no es festejar a la madre perfecta, sino a la que fue, a la o el que sos.
Uno no cambia la historia, pero sí puede modificar la forma en que la asume y se la cuenta a sí mismo. Los caballos acompañan todas esas sensaciones y te muestran, sin mediación, lo que sos y lo que estás sintiendo. Su magia es despertar las ganas de sanar.
Una cita el 17 de octubre en General Madariaga
Altos del Tuyú, en General Madariaga, es el escenario perfecto para prepararse a festejar uno de los días que más recuerdos, sensaciones y emociones despierta cada año: el Día de la Madre. El próximo 17 de octubre llega la Equinomancia de la Maternidad.
Mariana Galufa nos guía en esta experiencia vivencial con caballos, un día para maternar y ser maternado. “Todos venimos de Mamá y Papá, somos hijos nacidos, maternados por ellos o por otro, o maternamos proyectos, mascotas, sobrinos, amigos”, explica Mariana.

Es en ese especial momento cuando el amor y los corazones están disponibles para celebrar la maternidad. En el equinoccio de primavera, la naturaleza nos muestra su propia expansión: todo florece, crece, se mueve y late, y la luz, los ciclos y el entorno cambian nuestra visión.
Esto se relaciona, según explica, con que el clima cálido crea un campo electromagnético de información. En esta Equinomancia del Día de la Madre, dice su creadora, “tomamos a las madres de nuestra historia para conectar con la energía de la Madre Divina Universal”.
“Generamos un encuentro que nos ayude a encontrar las posibilidades de restaurar tu diálogo interno y descubrir la mejor historia de lo que sí querés y quién querés ser”, agrega.
Los caballos dicen lo que las palabras callan
Lo que decimos y lo que no decimos tiene un inmenso poder: cada cosa que verbalizamos crea un mapa verbal que va construyendo, lentamente, el arquetipo de toda nuestra vida.
En Equinomancia se sostiene que los caballos dicen lo que las palabras callan. No es porque comprendan su significado, sino porque conectan directamente con nuestras emociones y energías.
El caballo responde a lo que somos en el presente. No juzga ni interpreta: es como un espejo en el que aparecen emociones, memorias y patrones que muchas veces no llegan por la palabra.
Quién está detrás de la Equinomancia
La Equinomancia fue creada por Mariana Galufa, veterinaria, etóloga, investigadora y equinoterapeuta, con una extensa experiencia en el contacto diario con caballos. Se trata de una terapia sistémica que ella misma desarrolló.
“Es una propuesta de bienestar y desarrollo personal que utiliza la tecnología del comportamiento equino para crear dinámicas que nos permiten acceder al inconsciente y alinear mente y corazón”, explica.

“El caballo, por su sensibilidad y coherencia, genera una sinergia muy potente con el ser humano: se produce un encuentro entre los campos electromagnéticos del caballo y la persona, facilitando procesos de toma de conciencia, orden emocional y transformación interna”.
“La base de la Equinomancia es, a través de diversas terapias, alcanzar el bienestar integral del ser vivo y su entorno: bienestar humano, animal, ambiental, científico y económico”, completa.
Herramientas para el autoconocimiento
La Equinomancia es un dispositivo de desarrollo personal y de autoconocimiento para trabajar en uno mismo y encontrar mecanismos de autorregulación. “Utilizamos herramientas del coaching, de las constelaciones, de PNL y otras terapias sistémicas”, detalla Mariana.
“Y lo más importante es que usamos herramientas de las neurociencias, de la bio neuro emoción. En estos encuentros uno experimenta la posibilidad de entrar en la coherencia cerebro-corazón”.
“El caballo nos ayuda a estar en ese eje, a ubicarnos en el centro para poder revelar información que está dormida en el inconsciente. Para lograrlo recurrimos a una guía y obtenemos recursos con diferentes dinámicas”.
Los talleres pueden ser grupales o sesiones individuales, también para empresas, familias y amigos. “Se trata de encontrarte con esa parte de vos que ya conocés, pero que en el trabajo con los caballos despierta emociones que facilitan ese encuentro. Guiamos y acompañamos esos procesos sin interferir”.
Los caballos no sanan: te llevan a escucharte
“Los caballos no sanan”, aclara Sandra Kan, quien acompaña a Galufa en cada encuentro que se realiza en Madariaga. “Ellos te llevan en silencio a escucharte y a reencontrarte con vos mismo a través de su energía”.
“En ese proceso es uno mismo el que decide sanar: buscar en su subconsciente qué le está sucediendo y abrirse para poner en palabras aquello que nos callamos porque produce dolor”, agrega.
Un puente entre las sierras y el mar
Desde General Madariaga se está creando un puente holístico que une Tandil, donde Mariana Galufa tiene su centro de Equinomancia, con la Costa Verde y Mar del Plata.
“La intención es ofrecer estas terapias a nivel regional y también como un turismo de experiencia que nos conecte con la naturaleza de este corredor que incluye mar, campo y sierras, atravesado por valores y ejes comunes”, explica Sandra.

La idea es integrar Tandil, Madariaga, Pinamar, Villa Gesell y el Municipio de la Costa como un circuito espiritual donde la gente pueda “relajar, abrazar el entorno, bajar un cambio y volver renovado para encarar las vicisitudes de la vida cotidiana”.
Cómo será el día en Altos del Tuyú
La experiencia se realizará el 17 de octubre de 13 a 17 horas. Altos, ubicado en la Ruta 74 km 20, es un espacio donde la naturaleza se conjuga con el mejor servicio de gastronomía para pasar un día de campo.
La propuesta incluye la posibilidad de caminar por un bosque energético de eucaliptos, hacer una cabalgata a campo abierto, comer o tomar el té.
Retiro en noviembre: volver al centro
Del 21 al 23 de noviembre, la Equinomancia se suma al retiro propuesto por Marita Rosende en Pinamar Norte. Según relata, es “un espacio para volver al centro, conectar con emociones y, sobre todo, recordar algo que muchas veces olvidamos: que también vinimos a disfrutar”.
“Durante esos tres días vamos a bajar el ritmo, salir por un momento de la rutina y conectar con aquello que verdaderamente sentís y necesitás”, cuenta la organizadora.
“A través de diferentes experiencias, actividades en la naturaleza, momentos de introspección, movimiento, conexión y disfrute, tenemos la intención de liberar aquello que ya uno no necesita cargar y abrirse a vivir desde un lugar más liviano y auténtico”. “Entre el bosque, el mar y el campo, compartiendo con otras mujeres un espacio pensado para descansar, relajarte y sentirte cómoda”, concluye.
Consultas e información
Hay opción de paquete aéreo desde Aeroparque con Humming Airways, con alojamiento de dos noches en Altos del Tuyú, General Madariaga. Consultas por WhatsApp al 1141476056. Más información en @centroecuestrelasmargaritas.





















