Como parte de esta evolución favorable, el Vaticano aseguró que el Pontífice no ha presentado nuevos episodios de insuficiencia respiratoria y continúa con su terapia respiratoria y motora.

El boletín médico de esta tarde precisó que sus parámetros hemodinámicos y los análisis de sangre siguen estables y que no ha registrado fiebre. Sin embargo, el portavoz del Vaticano, Matteo Bruni, advirtió que los médicos mantienen el pronóstico reservado.

Este jueves, el Papa Francisco se dedicó a algunas actividades laborales durante la mañana y, por la tarde, como en días anteriores, alternó el descanso con la oración. Antes del almuerzo, recibió la Eucaristía.

Ayer miércoles el Santo Padre mostró una notable mejoría: recibió la ceniza, pasó parte del día sentado en un sillón y llamó por teléfono al P. Gabriel Romanelli, párroco de la Sagrada Familia de Gaza.