Hayedos teñidos de rojo, castañares centenarios y viñedos colgados sobre cañones de vértigo marcan la época más mágica del año. Quince destinos imprescindibles se transforman con la llegada del otoño para ofrecer una experiencia natural y gastronómica única.

 

 

 

Buenos Aires, lunes 26 octubre (PR/26)– En octubre y noviembre, buena parte de los bosques de España cambia de color de forma espectacular. Las hayas del Pirineo y de la Cordillera Cantábrica pasan del verde al amarillo y al rojo intenso, mientras los castaños del sur se vuelven deslumbrantemente cobrizos.

Por su parte, los viñedos de las laderas gallegas se apagan serenamente en tonos ocres y naranjas. Son semanas cortas que se adelantan o se retrasan según el clima de cada año, llenando de visitantes los accesos a las reservas naturales de la Península Ibérica.

Esta selección reúne localidades que ofrecen mucho más que un bonito paisaje a su alrededor. En algunas, el bosque empieza en la última casa; en otras, la arquitectura tradicional, las fiestas de la cosechas de la castaña y la aceituna explican por qué conviene viajar ahora.

Muchos de estos espacios protegidos exigen reservar el acceso previo o pagar una tasa en las fechas de mayor afluencia. Son quince joyas elegidas de once comunidades autónomas que viven durante estas semanas su momento de mayor esplendor.

 

Pueblos navarros y pirenaicos envueltos en dorados

 

En la confluencia de los ríos Zatoya y Anduña se sitúa Ochagavía, cabecera del pintoresco valle de Salazar en Navarra. Sus casas de piedra con tejados empinados y el puente medieval crean una estampa histórica protegida desde lo alto por la ermita de Muskilda.

 

Ochagavía en otoño.

 

A escasos kilómetros se despliega la Selva de Irati, el segundo hayedo-abetal más extenso de toda Europa después de la Selva Negra. Entre la segunda quincena de octubre y la primera de noviembre, sus copas se tiñen por completo de dorado y rojo.

En la provincia de Huesca resplandece Torla-Ordesa, una villa pirenaica de casonas históricas e iglesia parroquial ampliada en el siglo XVII. Funciona como la auténtica puerta de entrada al valle de Ordesa, en el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido.

 

Pueblo de Torla-Ordesa, en los Pirineos.

 

En estas fechas, el extenso hayedo que acompaña al río Arazas hacia la famosa cascada Cola de Caballo se enciende en intensos amarillos. La ruta senderista pasa entre saltos de agua espectaculares como las cascadas de Arripas y el Estrecho.

 

Encantos del norte catalán y la montaña cantábrica

 

A más de mil cuatrocientos metros de altitud se ubica Bagergue, el núcleo habitado más elevado de todo el Valle de Arán en Lleida. Su casco histórico preserva la iglesia de San Félix del siglo XIII y la muestra etnológica del museo Eth Corrau.

 

Bagergue, Lleida.

 

En la comarca de la Garrotxa en Girona destaca Santa Pau, una villa medieval levantada entre volcanes con castillo y plaza porticada. Muy cerca se halla la Fageda d’en Jordà, un célebre hayedo asentado sobre la colada de lava del volcán Croscat.

 

Bagergue, Lleida.

 

Dentro del Parque Natural Saja-Besaya en Cantabria reposa Bárcena Mayor, un poblado protegido declarado conjunto histórico-artístico. Su cuidada arquitectura montañesa se encuentra rodeada por espesos bosques de robles y hayas idóneos para el senderismo.

 

Bárcena Mayor, Cantabria.

 

Cañones profundos y tradiciones legendarias

 

En tierras gallegas de Ourense se localiza Parada de Sil, en plena Ribeira Sacra sobre el abismal cañón del río Sil. Sus miradores ofrecen vistas a los viñedos de mencía cultivados en vertiginosas terrazas bajo el modelo de la viticultura heroica.

 

Puebla de Sanabria, Zamora.

 

Por su parte, en Zamora resalta Puebla de Sanabria, cuyo castillo de los Condes de Benavente domina la villa medieval. A corta distancia se extiende el Lago de Sanabria, la masa de agua glaciar más grande de España.

 

Vista del pueblo de San Martín del Castañar, en Salamanca.

 

Rumbo a la provincia de Salamanca se encuentra San Martín del Castañar, situado en la Reserva de la Biosfera de las Sierras de Béjar y Francia. Su fortaleza del siglo XV alberga un curioso cementerio y un centro de interpretación entre castaños centenarios.

 

Valle del Ambroz en Hervás

 

Senderos mágicos entre Madrid, Castilla y Andalucía

 

En el extremo norte madrileño se sitúa Montejo de la Sierra, municipio que da entrada al famoso Hayedo de Montejo. Reconocido como Patrimonio Mundial por la UNESCO, este bosque primario exige pase gratuito previo para recorrer sus arboledas en su mejor momento.

En la provincia de Segovia brilla Riaza, villa famosa por su singular plaza mayor elíptica con soportales del siglo XVIII. A pocos kilómetros, el hayedo de la Pedrosa viste sus laderas de vivos tonos ocres y amarillos.

Guadalajara acoge a Valverde de los Arroyos, un referente de la arquitectura negra construida con pizarra y cuarcita. El paseo hacia las Chorreras de Despeñalagua regala saltos de agua rodeados de robles, nogales y castaños.

En Bizkaia destaca Zeanuri, hogar del hayedo de Otzarreta en el Parque Natural de Gorbeia. Sus hayas trasmochas podadas por antiguos carboneros crean un paisaje legendario cubierto de musgo y misticismo.

En la Serranía de Ronda se oculta Genalguacil, un pueblo museo malagueño rodeado por el denominado Bosque de Cobre. Sus habitantes celebran los Encuentros de Arte mientras cosechan la castaña en valles multicolores.

Finalmente, en Cantabria resalta Potes, capital de Liébana coronada por la Torre del Infantado. Sus viñedos ancestrales y la tradicional Fiesta del Orujo convierten al pueblo en una parada otoñal imprescindible.

 

Hervás y el encanto del Valle del Ambroz

 

Para quienes buscan una escapada completa, la villa cacereña de Hervás ofrece historia, paisajes arbolados y gastronomía de montaña. Sus fachadas de adobe y madera de castaño parecen inclinarse sobre empedradas callejuelas que bajan hacia el río Ambroz.

 

Pueblo de Genalguacil, en Málaga.

 

Su histórico barrio judío data del siglo XIII y forma parte de la Red de Juderías de España. Cruzar el puente medieval de la Fuente Chiquita permite contemplar las vertientes repletas de castaños teñidos de dorados.

Durante esta temporada se celebra el célebre festejos del Otoño Mágico, cita de Interés Turístico Internacional repleta de senderismo y actividades culturales. Las rutas conducen a parajes naturales de enorme belleza como el Castañar del Duque.

Tras recorrer las cuestas de la villa, la gastronomía local reconforta al visitante con las tradicionales migas extremeñas. Elaboradas con pan picado, ajo y pimentón de la Vera, se acompañan de panceta crujiente y guisos de setas.

Potes, Cantabria.

 

 

 

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Fuente: viajar.elperiodico.com/