La Bolsa de Comercio de Rosario elevó a 23,8 millones de toneladas la estimación de trigo argentino ante rindes superiores al ciclo anterior. En este análisis, el especialista Dante Romano repasa la oferta nacional, el cierre de la cebada y las incertidumbres del mercado internacional.

 

 

Rosario, miércoles 4 noviembre (PR/26) — La campaña triguera argentina comienza a mostrar señales muy alentadoras para el sector agroindustrial en el inicio de su recolección.

Con el 6,7% de las 6,498 millones de hectáreas aptas ya cosechadas a nivel nacional, el rinde promedio se ubica en 2130 kilos por hectárea (kg/ha), superando los 20,3 qq/ha registrados en el mismo período del ciclo previo.

Ante este panorama técnico favorable, la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) corrigió al alza sus previsiones de producción nacional, elevando la estimación de 21 a 23,8 millones de toneladas (Mt). Esta sustancial mejora apuntala el volumen total proyectado para el ciclo y genera expectativas positivas en el comercio de granos.

Analizando este impacto, Dante Romano, profesor e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral, destaca que la mejora en las perspectivas productivas de Argentina aporta mayor tranquilidad al mercado, tanto a nivel local como internacional. El avance firme de la cosechadora permite confirmar rendimientos reales y suma un volumen clave de oferta para los próximos meses.

Disparidad regional en los rindes y la dinámica comercial local

 

Las labores de trilla exhiben un comportamiento heterogéneo según la región geográfica considerada. En la zona del NOA, la cosecha alcanza un avance del 44% del área apta con un rendimiento medio de 16,2 qq/ha, mientras que en la región del NEA ya se ha recolectado el 48% de la superficie, obteniendo un promedio superior de 24,4 qq/ha.

A pesar de que el progreso semanal nacional avanzó 5,4 puntos porcentuales, la recolección general todavía se encuentra 1,7 puntos por debajo del ritmo de avance registrado la temporada pasada. Sin embargo, la mayor disponibilidad proyectada del cereal resulta fundamental frente al complejo panorama global.

Desde la perspectiva geopolítica y logística internacional, la oferta física de la Argentina funciona como un respaldo directo para los compradores internacionales. De esta manera, los operadores del exterior pueden seguir de cerca el desarrollo de las negociaciones y los riesgos de transporte en el mar Negro, apoyándose en la disponibilidad de grano argentino durante los próximos dos a tres meses.

Finalizó la siembra de cebada y se evalúa el contexto con Brasil

 

Por otra parte, la siembra de cebada en Argentina finalizó al 100% sobre una superficie total implantada de 1,27 millones de hectáreas. Las perspectivas productivas resultan ampliamente favorables, dado que el 91% de los lotes se encuentra en estado normal a bueno y el 94% ostenta condiciones hídricas óptimas.

En cuanto a la proyección de rendimiento por zonas productivas, el oeste bonaerense estima un promedio de 35 qq/ha, el centro de Buenos Aires prevé alcanzar los 55 qq/ha, mientras que el sudeste de la provincia lidera las previsiones con un estimado de 58 qq/ha.

En el frente comercial exterior, el mercado debe atender un factor cambiario clave: la devaluación del real brasileño encarece las importaciones del trigo argentino por parte de Brasil. Este fenómeno financiero local impacta en la competitividad regional, aun cuando el estado de Rio Grande do Sul avanza de forma simultánea con su propia cosecha.

Tensión logística en el mar Negro y alternativas de exportación

 

En el contexto internacional, el mercado triguero continúa condicionado por el conflicto geopolítico en el mar Negro. En el marco de un acercamiento diplomático entre Rusia y Ucrania, promovido por Estados Unidos, Turquía y otros países, Rusia autorizó el tránsito de buques graneleros desde el mar de Azov hacia el mar Negro bajo escolta militar, aunque persiste la tensión tras registrarse un ataque con drones marítimos contra un buque mercante en Bulgaria.

Ante los bloqueos e inconvenientes de tráfico habituales, ambas naciones buscan rutas logísticas alternativas para sostener los envíos. Como hito comercial, Rusia concretó su primer embarque de granos desde el puerto ártico de Múrmansk hacia Marruecos, al tiempo que la consultora Sovecon proyectó las exportaciones rusas de octubre en 2,8 Mt, igualando a septiembre pero reduciéndose marcadamente frente a las 5,1 Mt del año anterior.

Sobre esta coyuntura global, Romano sostiene que la incertidumbre logística y geopolítica sigue siendo el factor determinante de los precios. La capacidad técnica de sostener los embarques desde puertos no tradicionales resulta crítica para la oferta mundial, mientras el mercado empieza a ponderar el ingreso de las nuevas cosechas.

Proyecciones en Australia y recuperación del comercio en EE. UU.

 

En el hemisferio sur, el comienzo de las labores en Australia aporta mayor certeza a la demanda internacional. El agregado del USDA en Canberra elevó su proyección de producción a 32 Mt, cifra que supera la previsión oficial estadounidense de 31 Mt, aunque se sitúa por debajo de las 36 Mt del ciclo previo debido a un impacto del fenómeno El Niño sensiblemente menor al esperado.

Paralelamente, Estados Unidos registró una fuerte recuperación en sus ventas semanales de exportación, alcanzando las 850.000 toneladas de trigo. Este volumen superó con creces el rango esperado por los analistas private (ubicado entre 200.000 y 800.000 toneladas), representando un dato muy favorable para las ventas norteamericanas que venían rezagadas.

De cara a la nueva campaña del hemisferio norte, la siembra de trigo de invierno en suelo estadounidense alcanzó el 76% de la superficie, alineándose con las proyecciones del mercado. En suma, el mercado combina mayor disponibilidad física sudamericana con riesgos de transporte internacional, donde los rindes locales y los embarques globales dictarán el rumbo de las cotizaciones.

Primicias Rurales
Fuente: Universidad Austral