Papa León XIV advierte: Ningún médico debería permitirse jamás “decidir sobre la vida de un embrión”

Papa León XIV advierte: Ningún médico debería permitirse jamás “decidir sobre la vida de un embrión”

 

Ciudad del Vaticano, martes 23 junio (PR/26) — El Papa León XIV defendió este lunes en el Vaticano la dignidad de la vida humana en todas sus etapas y advirtió sobre los riesgos de una medicina subordinada a criterios técnicos o utilitaristas.

“Ningún médico debería permitirse jamás, basándose en algoritmos de laboratorio, decidir sobre la vida de un embrión o de una persona anciana”, manifestó este lunes en el Vaticano ante miembros de la Fundación Jérôme Lejeune. “¡La medicina nunca podrá convertirse en servidora de la muerte programada!”, subrayó.

La institución inició su labor en Francia en 1995, tras el fallecimiento del genetista Jérôme Lejeune, considerado el padre de la genética moderna por descubrir en 1958 la causa genética de la trisomía 21 (síndrome de Down).

Según su sitio web, la organización destina entre 4 y 5 millones de euros anuales a investigación, cuenta con un biobanco en París con más de 20,000 muestras y dispone de cuatro centros médicos —París, donde han sido atendidos más de 13,000 pacientes; Nantes (Francia); Córdoba (Argentina) y Madrid—.

 

El Papa agradeció la labor de la Fundación Lejeune, que continúa el trabajo de su fundador en los ámbitos de la investigación, la atención médica y la defensa de la dignidad humana. Crédito: Vatican Media

El Papa agradeció la labor de la Fundación Lejeune, que continúa el trabajo de su fundador en los ámbitos de la investigación, la atención médica y la defensa de la dignidad humana. Crédito: Vatican Media“Quiero expresarles mi aliento en su compromiso en favor de la vida y de la dignidad humana”, afirmó León XIV.

En su discurso, el Pontífice recordó también la figura del científico francés, cuya causa de beatificación avanzó cuando el Papa Francisco firmó en 2021 el decreto de sus virtudes heroicas. 

A pesar del reconocimiento internacional que le valió su descubrimiento, este fue posteriormente utilizado por la industria del aborto para identificar a los no nacidos con síndrome de Down, lo que Lejeune rechazó con firmeza.

El genetista francés, declarado venerable, defendió públicamente la vida de los más débiles a pesar del rechazo que sufrió en ciertos ámbitos científicos.

Durante el encuentro, celebrado con ocasión del centenario del nacimiento de Lejeune, el Papa subrayó que el profesor dedicó su vida a los niños con discapacidad: “Conmovido por la difícil situación de los niños con discapacidad, el profesor Lejeune les dedicó su vida como investigador científico”.

Recordó además que el descubrimiento de la anomalía cromosómica responsable de la trisomía 21 lo convirtió en “precursor de la genética moderna”.

 

“La medicina es el odio a la enfermedad y el amor al enfermo”

 

Asimismo, destacó su vocación médica y su compromiso con los pacientes, a quienes llamaba “los pobres entre los pobres”, y citó una de sus expresiones más conocidas: “La medicina es el odio a la enfermedad y el amor al enfermo”.

El Papa recordó también su influencia en la Iglesia, señalando que San Pablo VI lo nombró miembro de la Academia Pontificia de las Ciencias y que su cercanía con San Juan Pablo II contribuyó a la creación de la Academia Pontificia para la Vida.

 

 

El Papa recibió este lunes en el Vaticano ante miembros de la Fundación Jérôme Lejeune. Crédito: Vatican Media
El Papa recibió este lunes en el Vaticano ante miembros de la Fundación Jérôme Lejeune. Crédito: Vatican Media 

En su intervención, León XIV advirtió sobre el uso éticamente cuestionable de los avances científicos. “Hombre de ciencia y de sabiduría, Jérôme Lejeune comprendió rápidamente que su descubrimiento científico sería utilizado para erradicar a las personas con trisomía 21 antes de su nacimiento”, afirmó. El Pontífice añadió que el genetista denunció este fenómeno como “racismo cromosómico”.

“Sean, como él, testigos comprometidos en la sociedad, al servicio de la búsqueda constante del bien común”, afirmó.

El Papa reiteró que la técnica no puede sustituir a la medicina ni desligarse de un marco ético: “Ahora bien, el valor de la persona no depende de lo que realiza o produce”.

Finalmente, agradeció la labor de la Fundación Lejeune, que continúa el trabajo de su fundador en los ámbitos de la investigación, la atención médica y la defensa de la dignidad humana. “Me alegra el lugar que ocupan a nivel mundial en la investigación sobre las discapacidades intelectuales de origen genético”, dijo.

El Pontífice concluyó alentando a sus miembros a seguir promoviendo una cultura de la vida y del bien común, y les impartió su bendición apostólica extensiva a sus familias y a los pacientes atendidos por la institución.

 

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Fuente; ACI Prensa
La ciencia da un paso histórico: editan genes de embriones humanos con precisión milimétrica

La ciencia da un paso histórico: editan genes de embriones humanos con precisión milimétrica

 

 

Investigadores de la Universidad de Columbia lograron reescribir letras individuales del ADN embrionario sin dañar el resto del genoma abriendo una puerta que muchos creían lejana.

 

 

 

 

 

Buenos Aires, lunes 15 de junio (PR/26)–Durante décadas, la idea de modificar el ADN de un embrión humano fue más ciencia ficción que realidad. Hoy, un equipo de científicos acaba de demostrar que es posible hacerlo con una precisión sin precedentes.

El logro, obtenido en la Universidad de Columbia bajo la dirección del genetista Dieter Egli, representa un salto cualitativo en el campo de la genómica y reabre un debate que la ciencia no puede eludir: ¿hasta dónde queremos llegar?

 

Una herramienta más fina que el bisturí

 

El equipo utilizó una técnica llamada edición de bases, una evolución superadora del ya famoso CRISPR. A diferencia de su predecesor, que en muchos casos producía cortes y daños colaterales en el ADN, la edición de bases permite sustituir una sola “letra” genética por otra — con la delicadeza de un orfebre trabajando sobre una cadena de átomos.

 

 

El resultado es una intervención quirúrgica a nivel molecular que, por primera vez, no deja rastros indeseados en el genoma.

 

Los genes elegidos no son al azar

 

En esta instancia, los investigadores enfocaron su trabajo en genes que regulan los niveles de colesterol LDL y de hemoglobina en la sangre.

 

He Jiankui

 

La elección no es trivial: alteraciones en ambos pueden derivar en enfermedades cardiovasculares y sanguíneas graves. Demostrar que es posible corregir esos genes en embriones tempranos sienta las bases para una medicina preventiva que actuaría antes, incluso, del nacimiento.

 

 

El poder y su sombra

 

Pero el avance trae consigo una pregunta que los bioeticistas llevan años formulando: si podemos editar genes asociados a enfermedades, ¿qué impide que en el futuro se editen rasgos como la altura, la inteligencia o el color de ojos?

Para muchos expertos, ese escenario roza peligrosamente la eugenesia — el diseño deliberado de seres humanos según preferencias externas.

Es una frontera que la humanidad ya cruzó con consecuencias devastadoras en el pasado, y que hoy reaparece con ropas científicas.

 

El científico que pide que otros decidan

 

El propio Dieter Egli fue claro al respecto: su rol es proveer los datos, no dictar el rumbo. «Como científico, puedes proporcionar los datos para el debate, pero luego dejas que otros tomen las riendas», declaró.

Una postura que refleja una conciencia creciente dentro de la comunidad científica: los descubrimientos más poderosos necesitan supervisión social, ética y regulatoria para no convertirse en un problema mayor que el que intentan resolver.

Lo que está claro es que la ciencia acaba de abrir una puerta que no se cerrará fácilmente.

La pregunta ahora no es solo si podemos editar el genoma humano con precisión milimétrica.

Es si, como sociedad, estamos preparados para decidir cuándo, cómo y hasta dónde hacerlo.

 

 

 

 

 

 

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Fuente: The New York Times / Carl Zimmer
Edición genética en embriones: ¿El futuro de la medicina o un límite ético superado?

Edición genética en embriones: ¿El futuro de la medicina o un límite ético superado?

Científicos han logrado editar ADN en embriones humanos con una precisión sin precedentes gracias a una técnica avanzada llamada edición de bases. Este avance promete curar enfermedades hereditarias, pero reaviva un intenso debate global sobre los riesgos, la seguridad y la línea divisoria con la eugenesia.

 

 

 

 

 

 

 

Buenos Aires, lunes 8 de junio(PR/26)–La ciencia ha dado un paso adelante que parece sacado de la ciencia ficción. Un equipo de investigadores de la Universidad de Columbia, liderado por el genetista Dieter Egli, ha logrado editar el código genético de embriones humanos en sus etapas más tempranas con una exactitud nunca antes vista. Este avance utiliza una tecnología denominada edición de bases, que permite realizar cambios sutiles y específicos sin los daños colaterales que presentaban los métodos anteriores.

De CRISPR a la precisión molecular

 

Hace poco más de una década, la llegada de CRISPR revolucionó la biología al permitir «cortar y pegar» ADN de forma económica y sencilla. Aunque esta herramienta ha sido fundamental para entender el genoma e incluso para aprobar tratamientos contra enfermedades graves, tenía fallos críticos: a menudo cortaba donde no debía o dañaba fragmentos de cromosomas, lo que en embriones generaba resultados, según el propio Egli, «catastróficos».

La nueva técnica de edición de bases cambia las reglas del juego. En lugar de realizar cortes drásticos, esta tecnología realiza una pequeña «muesca» en la cadena de ADN y guía a la célula para corregir la mutación de forma natural. En sus experimentos, los científicos lograron modificar genes relacionados con el colesterol y la hemoglobina, evitando los daños extensos que caracterizaban a CRISPR.

Entre la cura y el diseño de «bebés a medida»

 

A pesar de este éxito técnico, el estudio no está exento de retos. Todavía persiste el problema de los embriones mosaico, donde solo algunas células presentan la edición correcta mientras otras mantienen la versión original, lo que podría derivar en complicaciones médicas. Además, como señalan voces críticas como la del genetista Fyodor Urnov, la pregunta no es solo si podemos hacerlo, sino si debemos hacerlo.

La capacidad de manipular el genoma humano pone sobre la mesa dilemas éticos profundos. Mientras que defensores como Nathan Treff ven en esto una luz de esperanza para familias con enfermedades hereditarias graves, otros advierten sobre el riesgo de deslizarse hacia la eugenesia. La posibilidad de seleccionar rasgos como la estatura o la inteligencia —aunque hoy esté limitada por la complejidad biológica de estos factores— preocupa a la comunidad científica y bioética, que teme que esto abra la puerta a la creación de «bebés diseñados».

Un debate sin fecha de caducidad

 

Por ahora, los investigadores son cautelosos. Egli enfatiza que esto no se utilizará en clínicas de forma inmediata y que la comunidad necesita una conversación abierta y pública sobre los límites de estas intervenciones. El camino hacia la aplicación clínica sigue lleno de incertidumbres, no solo técnicas, sino también morales. La pregunta que queda en el aire, planteada por el propio Urnov, es si vale la pena arriesgarse con una tecnología tan compleja cuando ya contamos con métodos de prevención eficaces como el diagnóstico genético durante la fecundación in vitro.

Primicias rurales

 

Fuente: Artículo basado en investigaciones de la Universidad de Columbia y reportes sobre edición de bases en embriones humanos.

 

 

 

 

 

 

“Defender la vida y fortalecer a la familia”: la visión que marcó al Papa León XIV desde Chiclayo

“Defender la vida y fortalecer a la familia”: la visión que marcó al Papa León XIV desde Chiclayo

La defensa de la vida desde la concepción, el matrimonio y las políticas públicas en favor de la familia fueron ejes centrales del ministerio pastoral de Robert Prevost en Chiclayo, una visión que hoy marca el pontificado del Papa León XIV y proyecta continuidad doctrinal con caridad pastoral.

 

El Papa León XIV en el encuentro con el alcalde de Roma en la base de las escaleras del Ayuntamiento de Campidoglio, 25 de mayo 2025. | Crédito: Rocco Pettini – Shutterstock

Perú, sábado 24 enero (PR/26) —  La defensa de la vida desde la concepción, el matrimonio como unión entre un hombre y una mujer y el desarrollo de políticas públicas en favor de la familia fueron pilares en el ministerio pastoral de Mons. Robert Prevost, entonces Obispo de Chiclayo, hoy Papa León XIV, según recuerdan quienes colaboraron con él en el norte del Perú.

“Él insistía en que los jóvenes debían tener claro que formar una familia es algo bueno y que debían prepararse para ello”, dijo a ACI Prensa Erika Valdivieso-López, vicerrectora académica de la Universidad San Ignacio de Loyola y exdirectora del Instituto de Ciencias para el Matrimonio y la Familia de la Universidad Católica Santo Toribio de Mogrovejo (USAT).

“Decía que la investigación científica también debía ayudar a fortalecer políticas públicas que favorecieran a la familia”, recordó la catedrática universitaria, entonces directora del Instituto de Familia.

Defensor de la vida y la dignidad humana

Beba argentina recién nacida

 

Durante su labor como Gran Canciller de la USAT, León XIV respaldó el trabajo tanto del Instituto de Familia como del Instituto de Bioética. Según Valdivieso-López, “estaba muy involucrado en todo lo que tenía que ver con la defensa de la vida y el reconocimiento de la dignidad de la persona”, apoyando investigaciones, publicaciones y acciones pastorales.

Su apoyo no era simbólico.

La académica recuerda que el ahora Papa “estaba presente incluso en pequeñas actividades, como la inauguración del primer lactario en la universidad o la presentación de los libritos de divulgación del instituto”.

“No podemos dejarnos engañar”: su mensaje en la Marcha por la Vida de 2015 en Chiclayo

La defensa de la vida fue también un compromiso público y pastoral del entonces Mons. Robert Prevost. El 21 de marzo de 2015, a pocos meses de haber asumido como Obispo de Chiclayo, participó activamente en una Marcha por la Vida realizada en la ciudad, donde dirigió un mensaje claro y directo.

“He querido venir también a caminar un poco con ustedes como testimonio, no testimonio mío, sino nuestro como Iglesia, como hermanos”, expresó entonces, subrayando que la defensa de la vida debía entenderse como una misión comunitaria.

En su intervención, Mons. Prevost advirtió sobre los discursos que relativizan el valor de la vida humana. “Muchas veces escuchamos mensajes que tratan de convencernos de que no es aborto, que es simplemente ayudar a la mamá, pero no podemos dejarnos engañar y tenemos que defender la vida humana en todo momento”, afirmó.

El entonces obispo insistió en la necesidad de la unidad y la perseverancia en esta causa, señalando que la defensa de la vida implica una acción constante. “Tenemos que seguir luchando, caminando y marchando para que haya respeto por los derechos de todo ser humano”, sostuvo.

“El matrimonio es entre un hombre y una mujer” y no al aborto

 

Sobre temas como el aborto o la ideología de género, Valdivieso-López afirma que Mons. Prevost fue “muy claro” y sin ambigüedades doctrinales. “Decía que el matrimonio es entre un hombre y una mujer, que la vida se tiene que defender desde el momento de la concepción y que el aborto no debería permitirse ni legalizarse”.

Para el P. Jorge Millán, responsable de la oficina de pastoral familiar de la diócesis, la firmeza doctrinal del Papa León XIV se combinaba con una profunda caridad pastoral.

Su aporte ante los nuevos desafíos éticos

Valdivieso-López considera que la visión del Papa no solo se referirá a debates tradicionales, sino a desafíos éticos emergentes vinculados a la biotecnología, el transhumanismo y la ingeniería genética.

“Ahora hablamos de manipulación embrionaria, crioconservación, estudios de gametogénesis… el panorama para trabajar un apostolado de defensa de la vida es muchísimo más amplio hoy”, advirtió.

Continuidad con caridad: “Dejarlos entrar y luego enseñar”

 

Conscientes de que León XIV asume el liderazgo de la Iglesia en un mundo dividido, el P. Millán propone una mirada equilibrada ante algunas presiones que buscan modificaciones doctrinales.

“Los errores que puede haber en la Iglesia muchas veces no son con mala intención, sino fruto de circunstancias pastorales difíciles”. Pero cree que el Papa sabrá conducir con claridad sin romper la comunión: “Llegar y de un solo golpe decir ‘ustedes están mal’ sería falta de caridad”.

Y resume lo que considera será el estilo del nuevo pontificado: “El Papa Francisco abrió las puertas para que todos entren. Ahora León XIV se sienta con ellos y les empieza a decir: este es el Evangelio… Te he dejado entrar, te comprendo, te entiendo, pero ahora escúchame”.

Tanto Valdivieso-López como el P. Millán coinciden: León XIV ya mostró en Chiclayo cómo entiende la misión de la Iglesia.

“Él siempre impulsaba mantener a la familia y establecer políticas públicas que la fortalecieran. Espero que esta línea de defensa de la vida y cuidado del matrimonio continúe, porque ha sido muy coherente a lo largo de su vida pastoral”, concluyó la académica.

 

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Fuente: ACI Prensa