Ciudad del Vaticano, viernes 5 diciembre (PR/25) — El Vaticano ha hecho pública este jueves una nueva decisión significativa del Papa León XIV respecto a la recaudación de fondos de la Santa Sede.
Por medio del nuevo quirógrafo Vinculum unitatis et caritatis, el Santo Padre suprime la actual estructura Commissio de donationibus, creada por el Papa Francisco para recaudar fondos en febrero de 2025 y aprobada ad experimentum por tres años.
Este organismo tenía la tarea de incentivar las donaciones con campañas específicas entre los fieles, las conferencias episcopales y otros potenciales benefactores.
El Pontífice deroga así las normas vigentes hasta ahora y establece que ya no tendrán “ninguna fuerza canónica o jurídica”, así como los eventuales actos adoptados hasta ahora. Además, el Papa León XIV dispone que todos sus bienes deben ser destinados a la Santa Sede.
Por medio del quirógrafo se cesa de inmediato a los miembros de la Comisión, compuesta por Roberto Campisi, asesor para Asuntos Generales de la Secretaría de Estado, que la preside; el arzobispo Flavio Pace, secretario del Dicasterio para la Promoción de la Unidad de los Cristianos; Alessandra Smerilli, secretaria del Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral; Silvana Piro, subsecretaria de la Administración del Patrimonio de la Sede Apostólica, y Giuseppe Puglisi-Alibrandi, subsecretario general de la Gobernación del Estado de la Ciudad del Vaticano.
La decisión de León XIV surge después de haber consultado a personas expertas en la materia y a raíz de las recomendaciones del Consejo para la Economía, con la finalidad de reforzar la eficacia administrativa en la gestión económica de la Santa Sede.
La liquidación de la antigua comisión será gestionada por la Administración del Patrimonio de la Sede Apostólica, mientras que la Secretaría para la Economía resolverá cualquier asunto pendiente y deberá mantener informado a su vez al Consejo para la Economía sobre todas las acciones emprendidas a este respecto.
El Santo Padre también ordena crear un nuevo grupo de trabajo encargado de diseñar un modelo renovado y más adecuado para la recaudación de fondos, cuyos integrantes serán propuestos por el Consejo para la Economía.
Esta medida entra en vigor inmediatamente tras su publicación en L’Osservatore Romano.
Cabe recordar que el pasado 26 de noviembre el Papa León XIV también hizo un ajuste de las reformas emprendidas por su predecesor con un nuevo decreto para revisar las normas financieras y administrativas que rigen las basílicas de San Pedro y Santa María la Mayor
El Pontífice puso ambas instituciones bajo la supervisión ordinaria del Consejo de Economía del Vaticano, subrayando que la reforma económica y financiera de la Santa Sede requiere una “reevaluación y redefinición periódica” del marco regulatorio.
En la rueda de prensa en el vuelo de regreso a Roma, el pontífice reveló que le gustaría seguir las huellas de San Agustín por el país africano. El Vaticano trabaja en bajar la tensión en el Caribe.
El Papa en el vuelo de regreso conversó con los periodistas (VaticanMedia)
Ciudad del Vaticano, martes 3 diciembre (PR/25) — «Espero que mi próximo viaje sea a Argelia», reveló el Santo Padre León XIV en el avión de regreso a Roma de su visita apostólica al Líbano. En conversación con los periodistas manifestó su deseo de seguir las huellas de San Agustín por el país africano.
«En cuanto a los viajes, dijo, no hay nada seguro, espero realizar un viaje a África, posiblemente sea el próximo», dijo León XIV, al responder a la periodista argentina Elisabetta Piqué.
«Personalmente, espero ir a Argelia para visitar los lugares de San Agustín, y al mismo tiempo, continuar el diálogo y la construcción de puentes entre el mundo cristiano y el mundo musulmán», explicó el pontífice.
«Es interesante: la figura de San Agustín ayuda mucho como puente, porque en Argelia es muy respetado como hijo de la patria. Ese es uno de los destinos posibles. Luego hay algún otro país, pero estamos trabajando en ello», aseveró.
Señaló, además, que «evidentemente me gustaría mucho visitar América Latina, a la Argentina y el Uruguay, que están esperando la visita del Papa. También Perú, y si voy a Perú, muchos países vecinos podrían recibirnos, pero el proyecto aún no está definido».
Las tensiones en el Caribe
En relación a Venezuela y su situación política, el Papa señaló que «a nivel de la Conferencia Episcopal, junto con el nuncio, estamos buscando maneras para calmar la situación y procurar sobre todo el bien del pueblo, porque tantas veces quien sufren en estas cirunstancias son los ciudadanos, no son las autoridades».
«Las voces que llegan de los Estados Unidos cambian con cierta frecuencia», apuntó. «Por un lado, parece que ha habido una conversación por teléfono de los dos presidentes; por otro, existe el peligro de que produzca alguna operación, incluso invadiendo territorio venezolano».
Trabajar por la paz
Sobre la paz entre Israel y Palestina, el Papa afirmó que cree «posible una paz sostenible» en la región. «Cuando hablamos de esperanza, cuando hablamos de paz, cuando miramos hacia el futuro, lo hacemos porque es posible que la paz vuelva a la región y también al Líbano», subrayó. «Ya he mantenido conversaciones con algunos de los líderes de los países mencionados y tengo la intención de continuar, personalmente o a través de la Santa Sede, porque mantenemos relaciones diplomáticas con la mayoría de ellos. Sin duda, nuestro deseo es seguir elevando este llamamiento a la paz, del que he hablado al final de la misa de hoy».
Cuestionado acerca de la tensión entre la OTAN y Rusia, León XIV señaló que, aunque que se trata de «un tema de gran importancia para la paz en el mundo», la Santa Sede no participa directamente de todos los diálogos mantenidos hasta ahora «porque no somos miembros de la OTAN». Sin embargo, recordó que «muchas veces hemos pedido el alto el fuego, el diálogo y no la guerra».
«Es evidente que, por un lado, el presidente de los Estados Unidos cree que puede promover un plan de paz que le gustaría llevar a cabo y que, al menos en un primer momento, no cuenta con Europa», sin embargo «la presencia de Europa es importante», señaló el Papa.
«Concretamente, creo que el papel de Italia podría ser muy relevante. Cultural e históricamente, Italia tiene la capacidad de actuar como mediadora en un conflicto entre diferentes partes: Ucrania, Rusia, Estados Unidos. En este sentido, la Santa Sede podría fomentar este tipo de mediación y buscar juntos una solución que ofrezca una paz justa, en este caso en Ucrania», explicó.
Diálogo interreligioso
Otro de los temas abordados en el avión fue el del diálogo interreligioso. Al referirse al islam y a la convivencia religiosa, el Papa recordó que «todas las conversaciones que he mantenido estos días, se han centrado en el tema de la paz y el respeto por las personas de diferentes religiones».
Así, reconoció que en Europa existen temores frente al islam, «generados por personas que están en contra de la inmigración», pero destacó el testimonio del Líbano como tierra de convivencia. «Una de las cosas positivas de este viaje es haber llamado la atención del mundo sobre la posibilidad de que el diálogo y la amistad entre musulmanes y cristianos sean posibles», aseguró.
Respecto al Camino Sinodal alemán, León XIV advirtió que no debe interpretarse de manera aislada. De hecho, apuntó que toda la Iglesia ha vivido procesos sinodales recientes y que hay «espacio para el respeto de la inculturación»: que en cada país se viva la sinodalidad a su manera no significa «que tenga que haber una ruptura o una fractura».
Reconoció también que «muchos católicos en Alemania creen que ciertos aspectos del camino sinodal «no representan sus esperanzas». Por ello subrayó la necesidad de «un mayor diálogo y escucha dentro de la propia Alemania, para que ninguna voz quede excluida, para que la voz de los más poderosos no silencie la voz de aquellos que no tienen un lugar donde hablar».
Al ser preguntado por el lema ‘In Illo Uno Unum‘ (unidos en uno solo), León XIV habló del don de la unidad cristiana.
Observó que vivimos en una sociedad «muy individualista» que tiene que reaprender la comunión. «La unidad, la amistad, las relaciones humanas, la comunión son extremadamente importantes y extremadamente valiosas», afirmó el Papa.
Ante esto, el mensaje cristiano invita a ser uno en Cristo: «mi lema es ‘en Cristo, que es uno, todos somos uno'». Solo así, concluyó: «cuanto más logremos promover la auténtica unidad y comprensión, el respeto y las relaciones humanas de amistad y diálogo en el mundo, mayor será la posibilidad de que dejemos a un lado las armas de la guerra y que encontrar caminos de auténtica paz y justicia en todo el mundo».
Todo está en manos de Dios
Como era de esperar, los periodistas también se interesaron por cómo vivió León XIV las horas previas a su elección como Papa el pasado 8 de mayo. Al respecto, el obispo de Roma confesó que, cuando vio cerca la posibilidad de ser elegido por los cardenales, se puso en manos de Dios: «Cuando uno da su vida a Dios, deja que él actúe», expresó.
En este sentido, León XIV bromeó con la prensa al asegurar que estaba empezando a pensar en la jubilación, «pero algunos creen que debo seguir trabajando».
Aunque dejó claro que «el cónclave es secreto», ofreció algún detalle sobre aquel momento previo a su elección: «Cuando comprendí que podía ser realidad, respiré hondo y dije: aquí estamos, Señor, Tú eres el jefe, tú guías el camino».
Ciudad del Vaticano, sábado 22 noviembre (PR/25)– Este viernes, 21 de noviembre, en nuestro programa Estudio 9 dialogamos con el padre Felipe Herrera-Espaliat, miembro de la Redacción Central de Vatican News y uno de los productores del documental «Leo from Chicago», que recorre la historia y las raíces de Robert Francis Prevost en su país natal, Estados Unidos.
Padre Herrera: “Este documental sigue al documental «León de Perú», que fue presentado en junio pasado, y busca mostrar las raíces del Papa León en los Estados Unidos”.
Vatican News
Este documental de los medios de comunicación vaticanos aborda las raíces de Robert Francis Prevost en su tierra natal, los Estados Unidos. Un recorrido que comienza con la infancia en el suburbio de Dolton, a través de los recuerdos de sus hermanos Louis y John, y continúa por escuelas y universidades, comunidades y parroquias, con las voces de compañeros de estudios, docentes, hermanos de congregación y viejos amigos.
Se trata de una producción audiovisual de la Dirección Editorial del Dicasterio para la Comunicación de la Santa Sede, en colaboración con la Arquidiócesis de Chicago y el Apostolado El Sembrador Nueva Evangelización (ESNE), transmitida en los canales oficiales de Radio Vaticana – Vatican News.
El documental «Leo from Chicago» recorre la historia y las raíces del cardenal Robert Francis Prevost en su país natal, Estados Unidos, desde su infancia hasta sus años universitarios y parroquiales.
Es una producción de la Dirección Editorial del Dicasterio para la Comunicación del Vaticano, que utiliza entrevistas, vídeos e imágenes para mostrar sus orígenes.
Contenido: Un recorrido que abarca su infancia en el suburbio de Dolton, sus años en escuelas y universidades, y su trabajo en comunidades y parroquias.
Colaboradores: Incluye testimonios de sus hermanos, compañeros de estudio, docentes y amigos de la congregación.
Realización: Es una producción de los periodistas del Vaticano Deborah Castellano Lubov, Salvatore Cernuzio y Felipe Herrera-Espaliat.
Idiomas: Se lanzó en español, inglés e italiano.
Colaboración: Contó con la colaboración de la Arquidiócesis de Chicago y el Apostolado El Sembrador Nueva Evangelización (ESNE).
«En cada rostro humano, se refleja la bondad del Creador», escribió León XIV a los participantes en un encuentro organizado por la Pontificia Comisión para la Protección de Menores.
Ciudad del Vaticano, miércoles 19 noviembre (PR/25) — El papa León XIV anima a los religiosos consagrados a construir comunidades que respeten la dignidad de cada persona, en un mensaje enviado a una conferencia promovida por la Comisión Pontificia para la Protección de Menores.
En su mensaje a los participantes a la conferencia titulada «Construyendo comunidades que salvaguarden la dignidad«, el pontífice animó a los representantes de diversas conferencias religiosas y numerosos institutos de vida consagrada, apostólica y contemplativa, que asistieron al Encuentro a reflexionar sobre cómo construir comunidades que respeten la dignidad de todas las personas, especialmente de las más vulnerables.
La dignidad humana es un don de Dios
«La dignidad es un don de Dios, que creó al hombre a su imagen y semejanza. No se adquiere por mérito ni por la fuerza, ni depende de lo que poseamos o logremos. Es un don que nos precede: nace de la mirada de amor con la que Dios nos ha querido a cada uno de nosotros, y sigue queriéndonos», escribió el Santo Padre.
Añadió: «En cada rostro humano, incluso cuando está marcado por las dificultades o el sufrimiento, se refleja la bondad del Creador, una luz que ninguna oscuridad puede extinguir».
El pontífice señaló que el cuidado y la protección de los demás son fruto de una mirada perspicaz y un corazón atento. Surgen del deseo de acercarse con respeto y ternura, de compartir las cargas y las esperanzas ajenas. «Es al asumir la responsabilidad por la vida del prójimo que aprendemos la verdadera libertad: aquella que no domina sino que sirve, que no posee sino que acompaña», puntualizó León XIV.
Amar a los demás con respeto, dulzura y un corazón libre
El Sucesor de Pedro añadió que la vida consagrada, expresión de entrega total a Cristo, está llamada de manera especial a ser un hogar acogedor, un lugar de encuentro y gracia. «Quien sigue el camino de la castidad, la pobreza y la obediencia descubre que el verdadero amor nace del reconocimiento de las propias limitaciones: de la certeza de ser amado incluso en la debilidad, y esto es precisamente lo que permite amar a los demás con respeto, ternura y un corazón abierto», escribió el Santo Padre.
Para concluir, León XIV expresó su apoyo a la labor de la Comisión Pontificia para la Protección de Menores y animó a los religiosos consagrados a trabajar juntos para promover el «crecimiento de la Iglesia en una cultura de protección».