Jul 21, 2026 | Actualidad, Opiniones
La final se perdió. El ejemplo permanece. En esta carta dirigida a la Selección Argentina, el autor encuentra en el recorrido de este equipo una lección sobre resiliencia, liderazgo y la capacidad de inspirar incluso en la derrota.
A toda la Selección Argentina:
Quiero decirles simplemente gracias. 
Gracias por haber llevado la camiseta argentina con un honor que excede cualquier resultado deportivo. Durante estos años, bajo el liderazgo de Lionel Scaloni, nos recordaron que un equipo puede ganar títulos, pero solo deja una huella profunda cuando vive de acuerdo con valores.
Ustedes hicieron de la resiliencia una forma de caminar, del coraje una actitud frente a la adversidad, de la humildad una marca de identidad y del espíritu de equipo una demostración de que nadie llega lejos solo.
Hace cinco años recibí el diagnóstico de ELA. Desde entonces aprendí que las batallas más importantes no siempre se ganan. Algunas simplemente se libran con dignidad. Descubrí que el verdadero liderazgo no consiste en evitar el sufrimiento, sino en elegir quién queremos ser mientras lo atravesamos.
Eso es lo que ustedes le regalaron a la Argentina durante este ciclo.
En mi próximo libro, Liderazgo Espiritual, sostengo que un líder no es quien acumula poder, sino quien despierta lo mejor de los demás. Y eso fue exactamente lo que hicieron. Millones de argentinos volvimos a creer que el esfuerzo compartido vale la pena, que el talento necesita del servicio y que la grandeza nunca puede sostenerse sin humildad.
Quiero dedicarle unas palabras a Lionel Messi.

Leo, durante muchos años el mundo habló de tus goles. Yo creo que tu mayor obra fue otra.
Elegiste responder a la crítica con silencio, a la frustración con perseverancia y al éxito con una humildad que conmovió incluso a quienes no aman el fútbol. Nos enseñaste que la serenidad también es una forma de coraje y que un líder no necesita imponerse cuando su ejemplo habla todos los días.
Hiciste mejor a quienes te rodeaban y esa es, quizás, la definición más hermosa del liderazgo.
Sé que estas horas pueden estar llenas de tristeza. Es lógico. Cuando uno entrega el alma, una final perdida duele. Pero el tiempo tiene una virtud extraordinaria: pone cada cosa en su verdadera dimensión.
Dentro de algunos años, cuando miren hacia atrás, descubrirán que el legado más importante que dejaron no fue una copa más o una menos. Será haber inspirado a millones de chicos y chicas que hoy vuelven a soñar. Chicos que aprendieron que el talento sin trabajo no alcanza, que el éxito sin humildad es vacío y que caer nunca es el final cuando existe un equipo dispuesto a volver a levantarse.
Los pueblos también necesitan ejemplos. En tiempos donde tantas veces se premia el individualismo, el agravio y la búsqueda del beneficio personal, ustedes eligieron otro camino. Eligieron confiar unos en otros, compartir el protagonismo, celebrar al compañero y poner siempre a la Argentina por delante de cada nombre propio.
Ese ejemplo vale mucho más que cualquier trofeo.
Gracias por haber defendido a nuestro país con el corazón. Gracias por recordarnos que el verdadero triunfo no siempre se mide en un marcador, sino en la capacidad de despertar esperanza en los demás.
Y de esperanza, créanme, sé un poco.
Primicias Rurales Buenos Aires, martes 21 de julio 2026
Fuente: Esteban Bullrich – Facebook
Esta carta la escribió el lunes 20 de julio 2026 y la publicó a las 22 horas en su página de facebook
Esteban Bullrich es un político argentino y exsenador nacional. Nació en Buenos Aires en 1969. Es Licenciado en Sistemas (Universidad CAECE) y tiene un Máster en Administración de Empresas (Kellogg School of Management, EE.UU.).
Trayectoria política:
- 2005 – 2009: Diputado Nacional por la Provincia de Buenos Aires.
- 2007 – 2008: Ministro de Desarrollo Social de la Ciudad de Buenos Aires.
- 2010 – 2015: Ministro de Educación de la Ciudad de Buenos Aires.
- 2015 – 2017: Ministro de Educación de la Nación durante el gobierno de Mauricio Macri.
- 2017 – 2021: Senador Nacional por la Provincia de Buenos Aires.
Actualidad:
En 2021, Bullrich renunció a su banca en el Senado debido al diagnóstico de Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA). Desde entonces, se dedica a promover la investigación y ayudar a pacientes con esta enfermedad a través de su propia fundación.
Jul 18, 2026 | Aventura y Turismo, Desarrollo Humano
En Arusha, Tanzania, un grupo de religiosas convirtió su carisma en un refugio de paz para viajeros de todo el mundo. Así nació el St. Carolus Retreat Centre, un lugar donde la oración, el descanso y la hospitalidad se entrelazan cada día.
Buenos Aires 18 julio (PR/26)–Todo comenzó hace más de tres siglos y medio, en una pequeña ciudad de Francia. El 18 de junio de 1652, en Nancy, Emmanuel Chauvenel fundó la Congregación de las Hermanas de la Caridad de San Carlos Borromeo, una comunidad religiosa que desde entonces no dejó de crecer ni de expandirse por el mundo.

Hoy, en Tanzania, esas mismas hermanas siguen fieles a un mismo llamado: “Unión con Dios en el amor perseverante”, el carisma que guía cada uno de sus pasos. Es una misión que las lleva a cuidar tanto el alma como el cuerpo de cada persona que se cruza en su camino.
El camino a Tanzania
Las religiosas llegaron a Tanzania en 1985, procedentes de los Países Bajos. Su primera comunidad se instaló en Mtinko, en la diócesis de Singida, y desde allí comenzó una historia de entrega silenciosa.
Con el paso de los años, el trabajo de las hermanas se fue multiplicando: educación, catequesis y pastoral ocuparon buena parte de sus días. Pero algo faltaba todavía.

Religiosos, sacerdotes y fieles laicos empezaron a pedir lo mismo: un lugar de silencio, descanso y renovación espiritual. De esa necesidad, y de la invitación de Jesús en el Evangelio de Marcos a “retirarse a un lugar solitario a descansar un poco”, nació la idea de construir una casa de retiro.
Un refugio en Tengeru
El St. Carolus Retreat Centre abrió sus puertas de manera oficial el 14 de octubre de 2017, en Tengeru, muy cerca de Arusha.
“Nació para responder a las necesidades de nuestro tiempo y compartir el carisma de la Congregación, ofreciendo atención tanto espiritual como material”, explica la hermana Agatha, una de las religiosas que impulsó el proyecto.

Arusha es, además, uno de los principales polos turísticos e internacionales de Tanzania. Por eso el centro recibe huéspedes de los más diversos rincones del planeta, cada uno en busca de lo mismo: paz interior.
La hospitalidad como forma de servir a Dios
Para las hermanas Juliana y Michaella, encargadas de recibir a los huéspedes, la hospitalidad no es un trabajo más: es una manera profunda de servir a Dios.
“Es una gran alegría acoger y servir a los huéspedes, los que vienen de Tanzania o del extranjero. Cuando una persona llega y luego se va con alegría y serenidad en el corazón, sentimos un profundo consuelo”, cuentan las religiosas.
El intercambio, aseguran, es mutuo. “A través de este servicio aprendemos de nuestros huéspedes y, al mismo tiempo, ellos también aprenden de nosotros”, explican.
El centro no se limita a los retiros espirituales. También cuenta con una amplia sala multifuncional para seminarios, convenciones, reuniones y celebraciones como confirmaciones, bodas y ordenaciones sacerdotales.
Cuidado, sostenibilidad y autosuficiencia
Cuidar a los huéspedes también significa cuidar lo que llega a la mesa. Por eso las hermanas cultivan sus propias huertas y jardines, de donde surgen los productos frescos que se usan cada día en la cocina del centro.
“Al cultivar directamente lo que llevamos a la mesa, tenemos la certeza de ofrecer alimentos frescos y seguros, evitando el uso de productos químicos nocivos”, explica la hermana Agatha.

A esto se suman pequeñas granjas de aves de corral, ganado, cerdos y conejos. Una forma concreta de reducir costos y, al mismo tiempo, garantizar una alimentación genuina y nutritiva.
Una misión compartida con la comunidad
Fieles al espíritu de su fundador, las hermanas trabajan codo a codo con la comunidad local. Ofrecen formación catequética en escuelas y parroquias, además de cursos de habilidades prácticas para que las personas ganen mayor autonomía.

A través de esta misión compartida, las comunidades experimentan de manera concreta la presencia y el amor de Cristo, visible en el servicio diario de las religiosas.
Los frutos y los desafíos del camino recorrido
Desde su apertura, el centro de retiro de Tengeru recibió huéspedes de numerosos países para retiros espirituales, seminarios y encuentros. La constante afluencia de visitantes es, en sí misma, una prueba de confianza.
“Estamos profundamente agradecidas a los huéspedes que llegan tanto de cerca como de lejos. Sus comentarios y sugerencias nos ayudan a mejorar continuamente nuestros servicios”, afirma la hermana Agatha.
Como todo espacio de hospitalidad, el centro también enfrenta desafíos: las oscilaciones en el número de huéspedes y algunas necesidades sanitarias puntuales. Por suerte, la cercanía de centros médicos permite responder con rapidez cuando hace falta.
Un hogar lejos del hogar
El lema del St. Carolus Convent and Retreat House lo resume todo: ser “un hogar lejos del hogar”. Gracias a la experiencia de las hermanas en hospitalidad, gastronomía e idiomas, quienes hablan swahili, inglés, alemán o francés se sienten igual de bienvenidos.

Quien busque descanso, renovación interior y nutrición espiritual, tiene las puertas abiertas a las afueras de Arusha, donde las Hermanas de la Caridad de San Carlos Borromeo siguen sirviendo a Dios a través del amor, la oración y la hospitalidad.
Primicias Rurales
Fuente: vaticannews
Jul 13, 2026 | Evangelio
Lectura del santo evangelio según san Mateo 10, 34 – 11, 1
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles:
«No penséis que he venido a la tierra a sembrar paz: no he venido a sembrar paz, sino espada. He venido a enemistar al hombre con su padre, a la hija con su madre, a la nuera con su suegra; los enemigos de cada uno serán los de su propia casa.
El que quiere a su padre o a su madre más que a mí, no es digno de mí; el que quiere a su hijo o a su hija más que a mí, no es digno de mí; y el que no carga con su cruz y me sigue, no es digno de mí. El que encuentre su vida la perderá, y el que pierda su vida por mí, la encontrará.
El que os recibe a vosotros, me recibe a mí, y el que me recibe, recibe al que me ha enviado; el que recibe a un profeta porque es profeta, tendrá recompensa de profeta; y el que recibe a un justo porque es justo, tendrá recompensa de justo.
El que dé a beber, aunque no sea más que un vaso de agua fresca, a uno de estos pequeños, solo porque es mi discípulo, en verdad os digo que no perderá su recompensa».
Cuando Jesús acabó de dar instrucciones a sus doce discípulos, partió de allí para enseñar y predicar en sus ciudades.
Palabra del Señor
Jul 9, 2026 | Evangelio
Lectura del santo evangelio según san Mateo 10, 7-15
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles:
«Id y proclamad que ha llegado el reino de los cielos. Curad enfermos, resucitad muertos, limpiad leprosos, arrojad demonios.
Gratis habéis recibido, dad gratis.
No os procuréis en la faja oro, plata ni cobre; ni tampoco alforja para el camino, ni dos túnicas, ni sandalias, ni bastón; bien merece el obrero su sustento. Cuando entréis en una ciudad o aldea, averiguad quién hay allí de confianza y quedaos en su casa hasta que os vayáis. Al entrar en una casa, saludadla con la paz; si la casa se lo merece, vuestra paz vendrá a ella. Si no se lo merece, la paz volverá a vosotros.
Si alguno no os recibe o no escucha vuestras palabras, al salir de su casa o de la ciudad, sacudid el polvo de los pies.
En verdad os digo que el día del juicio les será más llevadero a Sodoma y Gomorra, que a aquella ciudad».
Palabra del Señor