El clima volvió a golpear a la chicharrita: monitorear y eliminar maíces guachos es clave para evitar que la plaga prospere

El clima volvió a golpear a la chicharrita: monitorear y eliminar maíces guachos es clave para evitar que la plaga prospere

El clima provocó un marcado retroceso de la chicharrita del maíz en todo el país durante septiembre, según el último informe de la Red Nacional de Monitoreo. Sin embargo, los especialistas remarcan la urgencia de mantener los controles y eliminar los maíces guachos.

 

 

 

 

 

Buenos Aires, jueves 17 septiembre (PR/26) — El SENASA y la Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis informaron sobre el impacto climático en las poblaciones del insecto. A continuación se detalla el informe completo con toda la información disponible sobre la situación sanitaria actual de la plaga en el país.

Situación general del 50º informe de la Red

El 50º informe de la Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis vuelve a mostrar un marcado retroceso de la plaga en todo el país durante la primera quincena de septiembre, producto del impacto climático, que provocó una disminución significativa de las poblaciones y un aumento de las localidades con ausencia del insecto. Las regiones endémicas (NOA y NEA) y el área de transición del Centro-Norte son las que registran mayor abundancia.

Para los especialistas de la Red, esta buena noticia no debe llevar a bajar la guardia. Por el contrario, sostener esquemas de monitoreo activos y sistemáticos, en especial ante el inicio de las siembras tempranas de maíz, permitirá actuar a tiempo frente a cualquier cambio de situación. En el mismo sentido, sostienen que continúa siendo prioritario el control de los maíces voluntarios (“guachos”), para evitar que actúen como un “puente verde” que favorezca la supervivencia y persistencia del vector entre campañas.

Relevamiento por regiones productivas

En la región del NOA se observa nuevamente una retracción de las poblaciones de Dalbulus maidis muy significativa, con una marcada disminución del mayor nivel de capturas (más de 100 adultos por trampa), que sólo se registró en una localidad (Huasa Pampa, Tucumán). El promedio de capturas regional también se redujo fuertemente, de 51 adultos por trampa en la segunda quincena de agosto, a 18 en el relevamiento actual. No obstante, esta cifra es superior al promedio de 10 adultos por trampa de un año atrás.

También se profundizó la retracción de la plaga en la otra región endémica, el NEA: un 46% de las localidades tuvo ausencia de chicharritas, mientras que la categoría de mayor abundancia se dio solo en la localidad formoseña de Comandante Fontana. En cuanto al promedio regional, frente a la quincena anterior se produjo un descenso de 20 a 5 adultos por trampa, un poco por debajo que el año pasado a la misma altura.

En el Litoral, la ausencia de Dalbulus maidis creció hasta abarcar el 84% de las localidades, y la categoría más baja aparece en el 10%. En la localidad con mayor abundancia (Montecarlo, Misiones, incorporada recientemente) el nivel de chicharritas se redujo a menos de la mitad desde el informe previo. El promedio general de la región sigue en un nivel ínfimo, similar al de un año atrás (0,46 adultos por trampa).

En el Centro-Norte también pasó a predominar la ausencia del vector (63% de las localidades), y creció la categoría de menor presencia (1 a 4 adultos por trampa, que abarcó el 23% de las localidades). El promedio de capturas regional cayó de 5,47 adultos por trampa del relevamiento anterior, a 1,65 en el actual. No obstante, es mayor que el valor de 0,68 de la misma altura de 2025.

Finalmente, en la región Centro-Sur, el 99% de las localidades registró ausencia del vector, y el promedio regional fue de 0,01 adulto por trampa, valor semejante al de hace un año atrás.

Informe completo de la Red y el detalle por regiones: https://www.maizar.org.ar/vertext.php?id=1036

Acerca de la Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis
La Red Nacional de Monitoreo de Dalbulus maidis surgió en 2024, en respuesta al problema del complejo del achaparramiento del maíz transmitido por esta plaga, que afectó gran parte de la superficie maicera de la Argentina. Coordinada por la Asociación Maíz y Sorgo Argentino (Maizar), participan en ella instituciones claves del sector agropecuario argentino: la Asociación Argentina de Protección Profesional de Cultivos Extensivos (AAPPCE), la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa (Aapresid), los Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola (CREA), el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (EEAOC).

 

 

Primicias Rurales
Fuente: MAIZAR
Maíz: diagnóstico, nutrición y agua, tres claves para aprovechar el potencial de rendimiento

Maíz: diagnóstico, nutrición y agua, tres claves para aprovechar el potencial de rendimiento

Con buenas condiciones hídricas para el inicio de la campaña, pero con suelos que muestran un progresivo empobrecimiento nutricional, desde FERTILIZAR AC destacan la importancia de realizar análisis de suelos y ajustar la fertilización para aprovechar el potencial del cultivo de maíz.

 

 

Una nutrición adecuada permite, además, mejorar la eficiencia en el uso del agua y sostener la productividad de un cultivo estratégico para el país.

 

 

 

Buenos Aires, miércoles 9 septiembre  (PR/26) — El maíz se consolida año tras año como uno de los cultivos más estratégicos de la producción agropecuaria argentina, con una superficie sembrada que en la última campaña superó los 10 millones de hectáreas, y una producción cercana a los 70 millones de toneladas.

Además de su importancia en la generación de divisas a través de la exportación de granos, el cultivo tiene un rol fundamental en el agregado de valor en origen y en la producción de proteínas animales. Su utilización resulta especialmente relevante en los sistemas ganaderos y lecheros, donde el silo de maíz representa más del 40% de la alimentación animal. Por eso, mejorar la productividad y la calidad nutricional del cultivo tiene impacto directo sobre otras cadenas productivas.

En este contexto, María Fernanda González Sanjuan, gerente ejecutiva de FERTILIZAR AC, destacó la oportunidad que presenta la nueva campaña: “Tenemos agua disponible y genética con un enorme potencial. El desafío es que la nutrición no se transforme en el factor que limite ese rendimiento. Cuando las condiciones acompañan, es justamente cuando más tenemos que conocer qué nutrientes puede aportar el suelo y cuáles debemos complementar para transformar esos recursos en más producción.”

En las últimas décadas, el mejoramiento genético permitió incrementar sostenidamente el potencial de rendimiento del maíz y otorgarle una enorme versatilidad, posibilitando planteos de siembras tempranas y tardías en ambientes productivos muy diversos.

Genética, requerimientos nutricionales y reposición de nutrientes

Sin embargo, los especialistas advierten que ese avance genético debe estar acompañado por una nutrición adecuada. Independientemente de la fecha de siembra, el cultivo mantiene sus requerimientos nutricionales y necesita disponer de los nutrientes necesarios para expresar su potencial. Según González Sanjuan, un maíz de 120 quintales de rendimiento tiene un requerimiento aproximado de 260 kg de Nitrógeno y 48 kg de Fósforo como nutriente entre otros nutrientes. Si transformamos esos valores a fertilizante, entenderemos que la brecha de aplicación de nutrientes explica, en gran medida, las brechas de rendimientos. A nivel país y en promedio, cosechamos un 30% menos del grano de maíz que podríamos cosechar.

Actualmente, la reposición de nutrientes en los sistemas agrícolas argentinos continúa siendo inferior a la extracción que realizan las cosechas, lo que genera balances negativos en nutrientes esenciales como nitrógeno, fósforo, azufre y zinc. En la última campaña, se repuso menos del 40% de los principales nutrientes exportados con los granos. Esta situación contribuye a ampliar las brechas entre los rendimientos actuales y los que podrían alcanzarse mediante un manejo nutricional balanceado.

El agua y la eficiencia en el uso de los recursos

 

La nueva campaña comienza, en muchas regiones productivas, con perfiles de suelo recargados como consecuencia de las lluvias registradas durante los últimos meses. Este escenario representa una oportunidad para el maíz, pero también exige acompañar la disponibilidad hídrica con una adecuada estrategia de diagnóstico y de fertilización balanceada. Contar con una buena oferta hídrica no garantiza la oferta de nutrientes.

Por el contrario, una adecuada disponibilidad de nutrientes permite mejorar la eficiencia en el uso del agua y que el cultivo aproveche mejor cada milímetro disponible para transformarlo en rendimiento.

Ensayos de largo plazo de la Red de Estrategias de FERTILIZAR AC muestran incrementos entre 22 y 44% en la eficiencia de uso del agua cuando los cultivos de maíz están bien nutridos, pasando de menos de 12 kg de grano por milímetro de agua caída, a casi 17 kg de grano/mm (en 500 mm representa una diferencia aproximada de 2500 kg de maíz).

“Agua y nutrientes deben pensarse en forma integrada. Un cultivo bien nutrido tiene mejores herramientas para aprovechar el agua disponible. Por eso, frente a perfiles recargados, el diagnóstico cobra todavía más importancia: tenemos una oportunidad productiva que no deberíamos desaprovechar por deficiencias nutricionales que podemos anticipar y manejar”, explicó Esteban Ciarlo, coordinador técnico de FERTILIZAR AC.

El análisis de suelo como punto de partida

 

A pesar de ser una herramienta de bajo costo en relación con la inversión total del cultivo, los análisis de suelo todavía se realizan en una proporción limitada de los lotes agrícolas del país.

Según la reciente encuesta de FERTILIZAR Asociación Civil, sólo el 26 % de la superficie analizada se muestrea todos los años, mientras que un 9 % nunca se analiza y un 17 % lo hace con muy baja frecuencia.

Esta tendencia se mantiene al analizar por nutriente: el 30 % realiza análisis de nitrógeno todos los años y el 23 % lo hace para fósforo. La adopción es muy dispar por región: mientras que en el sudeste y oeste el 44 % muestrea todos los años, en el norte ese porcentaje cae al 15 % y un 26 % de los productores declara no muestrear nunca.

Para una correcta planificación del maíz, se recomienda evaluar fósforo extractable, zinc y azufre de sulfatos en los primeros 20 centímetros del suelo y determinar la disponibilidad de nitrógeno (nitratos) en pre siembra hasta los 60 centímetros de profundidad. Esta información permite definir con mayor precisión las necesidades reales del cultivo y evitar tanto deficiencias como aplicaciones innecesarias.

“El análisis de suelo es la inversión más pequeña dentro del costo total de implantación y, al mismo tiempo, una de las que más información aporta para tomar decisiones de manejo de gran impacto. Fertilizar sin diagnóstico implica trabajar sobre supuestos, cuando hoy contamos con herramientas para ajustar la nutrición a la realidad de cada lote”, agregó Ciarlo.

Ajuste del nitrógeno y sustentabilidad del sistema productivo

 

 

El nitrógeno es uno de los nutrientes que más condiciona el rendimiento del maíz. Para alcanzar un rendimiento objetivo de 12.000 kg/ha, por ejemplo, el cultivo necesita absorber aproximadamente 260 kg de nitrógeno por hectárea. La cantidad de fertilizante a aplicar debe determinarse considerando no sólo el requerimiento del cultivo, sino también la oferta inicial de nitratos del suelo y el aporte proveniente de la mineralización de la materia orgánica.

Para estimar esta última fuente, herramientas como el Nan —Nitrógeno incubado en anaerobiosis— permiten caracterizar el potencial de mineralización del suelo y mejorar el ajuste de las recomendaciones de fertilización según cada ambiente productivo. A su vez, durante el desarrollo del cultivo existen tecnologías que permiten monitorear su estado nutricional.

Sensores de vegetación, clorofilómetros y herramientas para determinar índices como NDVI brindan información complementaria para detectar deficiencias y evaluar la necesidad de realizar aplicaciones posteriores de nitrógeno.

Cerrar las brechas nutricionales constituye una de las principales oportunidades para mejorar los rendimientos y, al mismo tiempo, hacer un uso más eficiente de los recursos disponibles. Los relevamientos sobre balances de nutrientes muestran que la agricultura argentina continúa extrayendo del suelo más nutrientes de los que repone, una tendencia que condiciona su capacidad productiva futura.

Conocer la fertilidad de cada lote mediante análisis de suelo, diseñar estrategias balanceadas de nitrógeno, fósforo, azufre y zinc y acompañar el desarrollo del cultivo con tecnologías de diagnóstico y monitoreo son herramientas fundamentales para aprovechar el potencial que ofrecen la genética y una campaña con buena disponibilidad hídrica.

“No se trata solamente de pensar cuánto podemos producir esta campaña. Cada cosecha se lleva nutrientes y, si sistemáticamente extraemos más de lo que devolvemos, estamos consumiendo parte de la fertilidad que construyó nuestro sistema productivo. Para quienes administramos recursos naturales en la producción de alimentos, fibras y energías, el manejo de las tecnologías y la preservación del amiente productivo es una responsabilidad”, concluyó González Sanjuan.

Fuente: Paula Vázquez . Más información en: www.fertilizar.org.ar
Primicias Rurales

Las proyecciones de maíz temprano le marcan el pulso a la logística 2026

Las proyecciones de maíz temprano le marcan el pulso a la logística 2026

Por Matías Contardi – Franco Peninno – Emilce Terré de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR)
Con una proyección récord de 61 Mt para el maíz 25/26, la alta participación de siembras tempranas anticipa un flujo logístico inédito hacia marzo-abril, que podría llevar los ingresos a puerto a máximos históricos y condicionar precios y comercialización.

Rosario, domingo 21 diciembre (PR/25) — La recarga de humedad en los suelos de los últimos meses y la regularidad de lluvias en pleno desarrollo crítico del maíz en gran parte del territorio nacional generan excelentes perspectivas para el maíz temprano en Argentina.

Según la Secretaría de Agricultura Ganadería y Pesca (SAGyP) prácticamente toda el área agrícola nacional tiene niveles de humedad que van de muy buenos a excesivos y prácticamente no hay maíces que estén en condiciones regulares o malas. }

Teniendo en cuenta lo que se ha visto con el desempeño de la cosecha de trigo este año, se hace muy difícil descartar aumentos en la producción de maíz para la nueva campaña.

Ya simplemente basándose en rindes normales, la expectativa de producción para la campaña maicera 2025/26 de GEA-BCR apunta a 61 millones de toneladas (Mt), un récord histórico.

Pero si sobre esa base imputamos la alta participación de las siembras tempranas en el total, se tiene que ésta condicionará todo el flujo logístico a puerto a partir de marzo del año próximo.

Para comenzar, el área sembrada con maíz temprano alcanzó un récord este año, según estimaciones propias en base a datos de avances de labores de SAGyP. Sobre ello, haciendo un ejercicio teórico y extrapolando los rendimientos observados por cada delegación nacional en los últimos diez años, si el rinde se ubica en el promedio de la última década, la producción total de maíz temprano, que se cosecha en torno al mes de marzo, sería un 40% más alta que el promedio de los últimos cinco años. Ahora bien, si en base a las excelentes perspectivas que se tiene a la fecha el rinde alcanza el 75% de la mejor productividad histórica para cada zona, la cosecha de maíz temprano sería un 58% superior a la del último lustro y, finalmente, si iguala su mejor rendimiento, estaríamos hablando de una producción de maíz temprano un 70% superior al promedio de cinco años.

Partiendo de estos tres escenarios (rinde promedio, rinde al 75% de su mejor marca histórica y rinde máximo registrado a la fecha), y suponiendo que no hay una falla productiva generalizada, el potencial de flujo de maíz en el mercado interno sería inédito. Teniendo en cuenta que el despacho de maíz a puerto se registraría mayormente en torno al mes de marzo/abril, justo cuando comienza a cosecharse la soja, y en el marco de una producción récord de trigo, el ingreso de camiones a puertos del Gran Rosario podría ser un 80% mayor al promedio de los últimos 10 años, y entre un 25% y un 30% más alto que el máximo anterior. En otras palabras, se adelantaría la estacionalidad de descarga típica que se observa durante el mes de abril y marcaría máximos históricos para los meses de la cosecha gruesa.

En el mercado, los precios futuros de maíz ya reflejan optimismo por el lado del maíz temprano. La presión de cosecha es un viejo conocido en el mercado de granos, pero si se confirma una gran performance en la campaña 2025/26 puede acentuarse aún más.

Teniendo en cuenta las proyecciones récord para la cosecha del temprano, la relación entre los contratos de abril y julio (de referencia para el maíz temprano y tardío) es la más baja en por lo menos de la última década. Es decir, en base a la oferta esperada de maíz el año que viene, el “premio” que se negocia en el mercado de futuros por maíz temprano sobre tardío es mínimo.

Esta dinámica es aún más relevante teniendo en cuenta el ritmo de comercialización de la campaña actual de maíz y de la 2025/26. De la actual campaña 2024/25 sólo se comprometieron por contrato 31,5 Mt de maíz, 20% menos que el año pasado a esta altura. Además, teniendo en cuenta la producción de esta campaña y neteando las toneladas de autoconsumo, aún quedaría por ponerle precio al 28% de la cosecha, cuando el promedio es del 9%. Mientras tanto, por la campaña 2025/26, se comprometieron anticipadamente 7,5 Mt, de las cuáles menos de la mitad tienen precio firme.

La soja no escapa a la espiral descendente del maíz

Para cerrar, un comentario respecto a la soja, cuyos fundamentos bajistas combinados con una oleada de ventas en Chicago marcaron la tercera semana consecutiva en baja. 

En Brasil el avance de la siembra de soja ya alcanza el 94% de la superficie objetivo a nivel nacional, 3,5 p.p. por encima de la media, por lo que el ritmo de implantación ya se puso completamente al día en los campos de ese hermano país. En su última estimación mensual, CONAB, la agencia gubernamental brasilera, apuntó su proyección de soja para el año que viene en 177 Mt, 6Mt más que el año pasado y récord histórico.

La oferta sudamericana sería mayor al año pasado y las buenas condiciones en Mato Grosso y Mato Grosso do Sul apuntalan el optimismo hacia 2026. Es en este escenario donde se enmarcan las especulaciones en torno a China y su ritmo de compras actual y futuro a Estados Unidos, el FOB brasilero para el año entrante se mantiene más competitivo en precio que el norteamericano.

En Chicago, el precio de la soja ya ajustó a la baja un 9% (US$ 38/t) desde el último pico de noviembre, cuando el optimismo por el acuerdo había llegado a su cenit. En ese entonces, la posición de los fondos especulativos llegó a un máximo de cinco años marcando un rally impresionante de compras netas por 230.000 contratos en veintiséis días hábiles que impulsó el precio en US$ 50/t. Desde entonces y frente a la decepción por la mediocre materialización del acuerdo, la evolución de la cartera cambió completamente su dirección y ya se desarmó en un 30%, presionando las cotizaciones.

Más allá del desarme de posiciones largas de estas últimas semanas, los fondos mantienen una cartera comprada estimada en 168.000 contratos, máximos desde el 2023.

Por lo tanto, aún resta mucho “poder de fuego” para continuar con el desarme lo que podría acentuar la tendencia bajista en Chicago, si es que las expectativas frente al flujo internacional de soja no cambian de rumbo. 

Primicias Rurales

Fuente: Informativo Semanal de la BCR