Un reciente relevamiento nacional refleja un profundo pesimismo sobre el futuro socioeconómico ante una eventual reelección de Javier Milei, aunque la paridad política mantiene el escenario presidencial totalmente abierto.
Buenos Aires, sábado 31 octubre (PR/26)– El 59% de los argentinos sostiene que una eventual reelección de Javier Milei derivará en un escenario con muchos pobres y casi sin clase media. A pesar de este marcado pesimismo social, la mirada crítica de la ciudadanía aún no se traduce de forma automática en una derrota electoral para el oficialismo.
Los datos pertenecen al último estudio nacional elaborado por la consultora Hugo Haime & Asociados, sobre un universo de 1200 casos presenciales relevados en todo el país entre el 17 y el 25 de octubre. En dicho relevamiento, únicamente el 35% imagina un país pujante si el actual mandatario renueva su mandato.

En el plano estrictamente político, la competencia por la presidencia muestra hoy un claro empate técnico. Al medir la preferencia por espacio, el Peronismo cosecha un 35,1% de las intenciones de voto frente al 33,2% que reúne La Libertad Avanza, dejando a un 20% del electorado en condición de indefinido.
Escenarios de primera vuelta y el reclamo de cambio
Esa paridad se replica al analizar las fórmulas individuales de primera vuelta. El presidente Javier Milei alcanza un 35,2% frente al 33,3% del gobernador Axel Kicillof, mientras que ante Sergio Massa obtiene un 35,4% contra un 31,4%, registrándose cerca de un 18% de votos en blanco, nulos o indecisos.
El informe destaca que el 55% de la sociedad considera que lo más conveniente para la Argentina en 2027 sería el triunfo de un candidato opositor. En contraposición, un 41% respalda la continuidad del esquema actual, ya sea impulsado por el propio Milei con un 29% o mediante otro dirigente de su línea con un 12%.

En la síntesis de la investigación, Hugo Haime remarca que existe una exigencia de girar el rumbo económico expresada por el 64% de la gente, un porcentaje sustancialmente mayor al universo que actualmente se inclina de forma explícita por elegir a la oposición.
El rol decisivo de los desencantados y el balotaje
El grupo estratégico para definir los comicios reside en los votantes desencantados de Milei. Se trata de un sector que pretende modificar aspectos centrales del modelo, pero valora dos activos clave de la gestión: la estabilidad económica y el orden en las calles.
Este fragmento del electorado carece de una representación política consolidada. Un 40% no se define por ningún espacio, el 30% migraría hacia el PJ y la franja restante distribuye su preferencia entre La Libertad Avanza, el centro y las fuerzas de izquierda.
Proyectando una segunda vuelta, tanto Axel Kicillof como Sergio Massa lograrían imponerse sobre Milei, aunque con márgenes estrechos. Kicillof registra un 45,4% frente al 42% del mandatario, acumulando 11% de voto en blanco y 1,6% de indecisos.
Por su parte, Sergio Massa obtiene un 44,4% ante el 42,2% del jefe de Estado. Dado que las ventajas peronistas, de 3,4 y 2,2 puntos respectivamente, se ubican por debajo del 13% de electores no definidos, el resultado final del balotaje permanece abierto.
Límites electorales y perspectivas de cara al future
Dentro del segmento desencantado, el comportamiento para la segunda vuelta favorece a la oposición: el 45% optaría por Kicillof, mientras que el 30% retornaría a Milei. Sin embargo, el peronismo enfrenta un techo electoral significativo que condiciona sus posibilidades.
El 49% de los encuestados teme que con un triunfo peronista retornen la inflación y la corrupción, contra un 43% que confía en que mejorarán los salarios y volverá la clase media. De la demanda total de cambio, un 12% jamás votaría al PJ.
El informe concluye afirmando que la necesidad de transformaciones es potente, aunque su canalización en votos no es matemática: la contienda de 2027 no se reducirá a elegir entre continuidad o cambio, sino en capitalizar al electorado que rechaza ambas propuestas.



















