Un proyecto del PROCISUR, Programa Cooperativo para el Desarrollo Tecnológico Agroalimentario y Agroindustrial del Cono Sur que es una red de cooperación entre los institutos de investigación agropecuaria de los países del Cono Sur de América Latina, en en conjunto con el INTA logró un aumento del 40% en los kilos producidos por vientre y proyecta una baja potencial del 15% en las emisiones ganaderas hacia el período 2027-2040.
Eficiencia productiva y sustentabilidad en el marco del proyecto GANASUR

 

 

Buenos Aires, martes 20 octubre (PR/26) — La productividad ganadera y la huella de carbono forman parte de una estrategia integral de mejora de los sistemas pecuarios evaluada en el marco del proyecto GANASUR, iniciativa desarrollada dentro del Programa Cooperativo para el Desarrollo Tecnológico Agroalimentario y Agroindustrial del Cono Sur (PROCISUR).

Según los datos identificados en la cobertura de Clarín Rural, el esquema registró un aumento del 40% en la producción por vientre, pasando de 197 a 275 kilos de peso vivo, al tiempo que contempla un conjunto de medidas orientadas a reducir el impacto ambiental de la actividad.

La iniciativa aborda dos objetivos estrechamente vinculados: mejorar los resultados productivos de los establecimientos ganaderos y disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero asociadas con sus sistemas de producción.

Para evaluar de manera precisa sus resultados, es necesario distinguir entre las mejoras productivas ya informadas y las reducciones de emisiones proyectadas, las cuales dependen de la aplicación completa de las medidas tecnológicas propuestas.

La información técnica identificada destaca la participación activa de especialistas del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), organismo que trabaja de forma continua en el desarrollo, validación y evaluación de herramientas para optimizar la eficiencia de los sistemas pecuarios.

Detalles del proyecto GANASUR y el incremento de la productividad ganadera

 

El proyecto GANASUR se consolida en el ámbito de la cooperación tecnológica agropecuaria regional del Cono Sur, proponiendo un enfoque que vincula directamente la eficiencia productiva con el desempeño ambiental de los sistemas pecuarios.

El resultado productivo concreto informado por el programa es un incremento del 40% en los kilos de peso vivo obtenidos por vientre, dado que el indicador pasó de un valor inicial de 197 kilos a 275 kilos.

Esta diferencia absoluta representa una mejora neta de 78 kilos adicionales por vientre respecto del valor de referencia utilizado durante el ensayo, marcando un avance significativo en la eficiencia física del rodeo.

Este indicador resulta fundamental porque permite comparar el resultado productivo de un sistema con el escenario utilizado como base de evaluación. Sin embargo, para interpretar correctamente su alcance, es necesario conocer en detalle las condiciones del ensayo y el período considerado.

Asimismo, se requiere precisar las prácticas de manejo implementadas y la composición de los establecimientos ganaderos evaluados para comprender cabalmente el impacto del modelo aplicado.

La productividad por vientre es una variable determinante para analizar la eficiencia ganadera, ya que relaciona directamente la producción de carne obtenida con el rodeo reproductivo.

Su evolución técnica debe evaluarse siempre en conjunto con otros indicadores clave, tales como los resultados reproductivos, la disponibilidad y calidad del alimento y las condiciones sanitarias del rodeo.

La reducción potencial de emisiones como objetivo ambiental a largo plazo

Más allá de la eficiencia en kilos, el proyecto contempla un paquete de medidas específicas destinadas a disminuir la huella de carbono en la producción pecuaria nacional.

Los datos técnicos señalados por la fuente indican una reducción potencial del 15% de las emisiones acumuladas en comparación con un escenario de referencia, siempre que se alcance una implementación completa de las medidas evaluadas.

El horizonte temporal considerado para proyectar esta mitigación ambiental comprende el período 2027-2040, estableciendo una meta estratégica de mediano y largo plazo.

Este porcentaje de disminución debe interpretarse como una estimación condicionada y no como un logro ya alcanzado en la totalidad de los campos.

Para precisar su alcance definitivo, se requiere determinar qué prácticas de manejo se contemplan y cómo se realiza formalmente el cálculo de las emisiones.

De igual manera, resulta imprescindible transparentar cuáles son los supuestos metodológicos utilizados en el escenario de comparación para validar las cifras.

La evaluación ambiental de la ganadería exige ponderar rigurosamente las características particulares de cada sistema productivo y sus distintas fuentes de emisión para no generar distorsiones.

Por esta razón, cualquier comparación entre escenarios requiere mantener criterios metodológicos consistentes y estandarizados que permitan certificar los avances ambientales.

El rol de la investigación técnica y los equipos del INTA

Entre los especialistas mencionados en el informe se destaca Mauricio Álvarez, quien se desempeña como coordinador del Programa Nacional de Carnes y Fibras Animales del INTA.

La participación activa de estos equipos técnicos resulta indispensable para evaluar tanto los resultados productivos como los indicadores ambientales bajo parámetros científicos comparables.

La definición transparente de la metodología permite separar los cambios ya observados en la producción física de aquellas mejoras ambientales que dependen de una adopción futura.

En este análisis en particular, el incremento de 197 a 275 kilos de peso vivo por vientre constituye el dato productivo verificado, mientras que la reducción potencial del 15% en las emisiones corresponde a una proyección de mitigación ligada al ciclo 2027-2040.

De cara a una publicación técnica definitiva, se considera necesario confirmar formalmente las condiciones específicas de los ensayos, la totalidad de las prácticas promovidas por GANASUR y el alcance de las conclusiones científicas obtenidas.

Perspectivas futuras y desafíos para la ganadería argentina

La búsqueda de una articulación equilibrada entre productividad y sostenibilidad plantea el desafío constante de mejorar los rendimientos económicos de los productores sin perder de vista el impacto ambiental.

Los indicadores provistos por el proyecto reflejan tanto una mejora productiva concreta como un objetivo de reducción de emisiones a mediano y largo plazo para el sector pecuario.

La posibilidad de trasladar y replicar estos resultados a escala masiva dependerá de las condiciones particulares de cada establecimiento, de la adopción efectiva de las prácticas propuestas y de la continua evaluación técnica de sus efectos sobre el terreno.

Sobre PROCISUR
¿Quiénes lo integran?
Está conformado por los organismos oficiales de investigación agrícola de seis países:
  • Argentina: INTA (Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria)
  • Brasil: EMBRAPA (Empresa Brasileira de Pesquisa Agropecuária)
  • Chile: INIA (Instituto de Investigaciones Agropecuarias)
  • Uruguay: INIA (Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria)
  • Paraguay: IPTA (Instituto Paraguayo de Tecnología Agraria)
  • Bolivia: INIAF (Instituto Nacional de Innovación Agropecuaria y Forestal)
También cuenta con el apoyo ejecutivo e institucional del IICA (Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura).

 

 

Primicias Rurales
Fuente: Agro.Empresario.Com