Las nuevas proyecciones globales anticipan un crecimiento sostenido del consumo agroalimentario hacia 2035, ubicando a nuestro país en una posición estratégica para liderar el abastecimiento de harinas, aceites, carnes, cereales y lácteos.

 

 

 

 

Por Bruno Ferrari – Emilce Terré

Buenos Aires domingo 18  octubre(PR/26)– La OCDE y la FAO publicaron una nueva edición de sus Perspectivas Agrícolas 2026-2035, un informe de referencia sobre la evolución esperada de los mercados agroalimentarios mundiales.

El análisis global anticipa que el mundo seguirá aumentando su producción y demanda de alimentos hacia la próxima década. En este escenario, el comercio internacional será clave para equilibrar la oferta y la demanda entre regiones y sostener la seguridad alimentaria a nivel mundial.

En términos generales, se espera que el valor de la producción agropecuaria mundial medido a precios constantes crezca un 13,3% hacia el año 2035.Por su parte, la producción ganadera se expandiría un 15,1%, la producción agrícola un 12,5% y el uso de proteínas para alimentación animal un 13,5%.

Cerca del 73% del aumento de la producción de cultivos provendría de mejoras en los rendimientos y solo un 9% por mayor intensificación del suelo.

El motor principal de este crecimiento se ubica en los países de ingresos medios de Asia-Pacífico, África Subsahariana y América Latina.Estas regiones explicarían en conjunto el 80% del aumento de la producción global durante los próximos diez años. La región de Asia-Pacífico aportaría el 57,5% del crecimiento total, con India a la cabeza aportando un impresionante 25,6%.

Por su parte, África Subsahariana elevaría de manera significativa su participación global del 11,2% al 15,6% en el mismo período.A su vez, los consumidores de países de ingresos medios-bajos diversificarían sus dietas incorporando una mayor proporción de productos de origen animal. Por su parte, los precios reales de los commodities agrícolas se mantendrían estables o levemente por debajo de los niveles actuales.

Debido a esto, la competitividad y los volúmenes exportados serán determinantes para el éxito de las naciones productoras.En este escenario, Argentina podría tener un papel sumamente relevante en el abastecimiento de la mayor demanda de los países importadores. En particular, las proyecciones de OCDE y FAO identifican oportunidades concretas donde el país se ubicaría entre los principales proveedores mundiales.

 

Harinas y aceites: Argentina liderará el crecimiento exportador global

 

Es en el complejo oleaginoso donde se vislumbran las mayores y más claras oportunidades de crecimiento para la economía argentina. Según las proyecciones, Argentina sería el país que más incrementará sus exportaciones conjuntas de harinas proteicas y aceites vegetales hacia 2035.

Se estima un aporte de 10,4 millones de toneladas adicionales con respecto al promedio registrado entre los años 2023 y 2025.Ese impresionante volumen supera con holgura lo proyectado para sus competidores más directos en el mercado internacional. Estados Unidos sumaría 5,9 Mt, Brasil 4,7 Mt, Malasia aportaría 1,7 Mt y Canadá unos 1,1 Mt adicionales.En el caso argentino, 8,3 Mt corresponderían a harinas y 2,1 Mt a aceites vegetales de alta calidad.

Esto refuerza el perfil de Argentina como el principal proveedor mundial de harinas proteicas y líder indiscutido en aceite de soja.En el extremo opuesto se posiciona Indonesia, cuyas exportaciones caerían de manera drástica en 6,2 Mt durante la década.

 

 

Esta baja en aceites se explica por su mayor demanda doméstica destinada a expandir el corte obligatorio de biocombustibles locales.La retracción del mayor exportador de aceite de palma abre un espacio clave para que otros orígenes ganen mercado. Por el lado de las harinas, el 80% del aumento de importaciones se concentrará en Asia, especialmente en el Sudeste Asiático.

Allí, la capacidad de molienda local no logrará acompañar la fuerte expansión programada para su producción animal.El crecimiento exportador argentino en harinas y aceites se sustentará en un incremento de la producción de soja. Puntualmente, se espera que el país alcance una cosecha de 56 millones de toneladas de soja hacia el año 2035. Este factor clave permitirá que Argentina se mantenga como el mayor exportador mundial, superando a Brasil y Estados Unidos.

 

Cereales: el maíz y el trigo cuentan con un amplio margen de crecimiento

 

En el mercado de cereales, el crecimiento de exportaciones estará liderado por Rusia y Brasil con 15,5 Mt y 15,2 Mt extras. Serán seguidos por Ucrania con un adicional de 12,5 Mt y por los Estados Unidos, que sumará cerca de 8,9 Mt.

La composición difiere según el país: Rusia crecería en trigo, Brasil en maíz y Ucrania combinaría ambos cultivos. Por su parte, los Estados Unidos sumarían mayor volumen en envíos de trigo que en sus embarques de maíz. Respecto a Argentina, incrementaría sus envíos en unas 5,5 Mt, compuestas por 3,5 Mt de trigo y 2 Mt de maíz.

Aunque el aumento es más moderado, el país se mantendrá firme entre los principales orígenes para la demanda global. El resto de los países exportadores de cereales aportaría en conjunto unos 7,4 Mt adicionales, mayormente de trigo. Importantes mejoras en productividad, infraestructura y comercialización permitirían a Argentina captar una porción aún mayor.

 

 

Más allá de los volúmenes, Argentina, Rusia y Pakistán explicarán el 40% del incremento de producción mundial de trigo. En el mercado del maíz, la comercialización continuará sumamente concentrada entre cuatro principales potencia agrícolas. Estados Unidos, Brasil, Argentina y Ucrania concentrarán cerca del 90% de las exportaciones globales del grano.

La participación proyectada para la Argentina alcanzará un sólido 16% del mercado mundial hacia 2035. Del lado de la demanda, el aumento en el consumo estará impulsado por compras de maíz desde Asia y África.

 

Carnes: la carne vacuna se consolida y proyecta un récord de un millón de toneladas

 

La diversificación de las dietas hacia proteínas animales abre un abanico de valiosas oportunidades para las cadenas cárnicas. Las exportaciones de carne vacuna argentina podrían alcanzar el hito histórico de 1 millón de toneladas en el año 2035. Esta importante proyección se apoya firmemente en el gran salto exportador experimentado por el sector a partir del año 2017.

En aquel período, los envíos pasaron de unas 300.000 toneladas a superar holgadamente las 850.000 toneladas en solo tres años.

Tras alcanzar un pico cercano a las 934.000 toneladas en 2024, las cifras muestran una breve meseta técnica.  Posteriormente se espera una sostenida recuperación durante todo el resto de la década analizada por los organismos. El informe ubica a Argentina entre los países de mayor expansión junto con China, Tailandia y Turquía.

Este importante crecimiento se sostendrá sobre ganancias de productividad, disponibilidad de alimento y costos competitivos. En cuanto a la carne aviar, los envíos crecerán gradualmente hasta alcanzar un volumen cercano a las 228.000 toneladas en 2035.

 

 

Esa cifra representa un notable incremento relativo del 35,9% en comparación con el promedio 2023-2025. Por su parte, la carne de cerdo mantendrá cifras marginales con una caída proyectada del 11,3% respecto a la base. De este modo, la bovina seguirá consolidándose como el indiscutido producto estrella de la canasta cárnica exportadora.

 

Lácteos: Argentina será el segundo país de mayor crecimiento en leche en polvo

 

El consumo de lácteos continuará expandiéndose por el aumento poblacional y los cambios de hábitos en el consumidor. El comercio mundial alcanzaría las 13,7 Mt en 2035, registrando un alza del 11% respecto al período base. En el mercado de leche entera en polvo, Nueva Zelanda liderará la oferta con 118.000 t adicionales hacia 2035.

Inmediatamente detrás se posicionará Argentina con un valioso aporte incremental de casi 34.000 toneladas. Completan el podio India con 32.800 t, Estados Unidos con 21.200 t y China aportando unas 17.600 t.

 

 

En paralelo, el resto de los competidores globales reducirá conjuntamente sus envíos en unas 77.000 toneladas. Entre las naciones en retroceso destacan Vietnam (-22.900 t), Australia (-10.500 t) y la Unión Europea (-57.000 t). Esto configura un mercado lácteo internacional cada vez más concentrado en un puñado de proveedores altamente eficientes.

De este modo, Argentina se posiciona como el segundo país con mayor crecimiento exportador de leche entera en polvo. Esta es una señal sumamente relevante para una industria nacional que busca recuperar escala y dinamismo internacional. Según los datos del informe, la Argentina explicará el 6% total de las exportaciones globales de leche en polvo para 2035.

 

 

 

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Fuente: www.bcr.com.ar