Un maestro tejedor del paraje rural Pachango dedicó dos meses a confeccionar una valiosa pieza en lana y algodón que plasma los paisajes serranos y las nacientes de los ríos locales.
Por Orlando Morales
Córdoba, martes 27 octubre (PR/26)– La provincia de Córdoba alista un valioso obsequio lleno de identidad y cultura ancestral para el papa León XIV. Se trata de un poncho artesanal tejido en el pintoresco paraje rural de Pachango, una comunidad escondida en el corazón de Traslasierra, a solo 38 kilómetros de Mina Clavero.
El talentoso hacedor de esta obra es Erick Rojas, un artesano que preserva con orgullo las costumbres de la región. Su historia con el telar comenzó desde muy pequeño, aprendiendo a hilar lana a los 6 años y dando sus primeros pasos en el tejido a los 16 años.

Para dar vida a esta pieza ceremonial, el artesano combinó materias primas nobles como lana de oveja, llama y algodón. Mediante el uso de tintes naturales y una refinada destreza técnica, logró plasmar diseños únicos en el tejido.
Esta trascendental encomienda no es una novedad para su trayectoria, ya que en el pasado tuvo el alto honor de elaborar una prenda similar para el papa Francisco. Hoy vuelve a asimilar con entusiasmo el enorme reto de proyectar la identidad cordobesa al mundo.
El legado vivo de un instrumento histórico
La elaboración de esta prenda autóctona cobra valor al emplear un tradicional telar de palo. Este histórico instrumento de madera fue introducido por las misiones de jesuitas durante los siglos XVII y XVIII para dinamizar la labor textil de las comunidades.
A lo largo del tiempo, la emblemática estructura se ha confeccionado con madera disponible en la zona. Su práctica sigue latiendo fuerte en familias con raíces de ascendencia indígena y afrodescendiente, transmitiendo saberes de generación en generación.
Para el ropaje destinado al sumo pontífice, la encomienda exigía un requisito central: plasmar la geografía local. Así, el creador diseñó dos símbolos representativos de las sierras cordobesas y las nacientes de ríos.
Dos meses de labor y la conexión con la tierra
Llevar a cabo la confección integral de la prenda demandó un minucioso trabajo de dos meses. La bella pieza final despertó una inmensa admiración y permitió visibilizar la enorme riqueza cultural de la provincia de Córdoba.
El laborioso proceso de hilado manual resulta imprescindible para obtener la materia prima que luego se transforma en indumentaria. A la par de su arte textil, Rojas complementa sus días con tareas de agricultura y ganadería.

Incluso la denominación del paraje donde reside encierra un poema con el entorno natural. La palabra Pachango deviene de Pacha, que se traduce como tierra, y ango, que representa al río, configurando el bello significado de río de la tierra.
Rodeado por el frondoso monte nativo de Traslasierra, este artesano norteño logró tejer una huella imborrable que viajará al Vaticano tras la visita oficial, llevando consigo la esencia viva de sus ríos y montañas.


















