El INTA Córdoba y la Universidad de Florida unieron fuerzas para potenciar la producción agrícola mediante tecnología avanzada, analizando datos históricos de la RECSO para llevar innovación agronómica a cinco países latinoamericanos.
Buenos Aires, domingo 1° noviembre (PR/26)– El Centro Regional Córdoba del INTA y la Universidad de Florida iniciaron una alianza estratégica de gran impacto. Ambas instituciones trabajan en calibrar modelos de simulación a partir de los datos históricos de la Red de Evaluación de Cultivares de Soja.
Esta ambiciosa investigación busca identificar variedades de soja y prácticas agronómicas optimizadas. El propósito central radica en expresar el máximo potencial productivo en los diversos ambientes de Argentina y la región.
Intercambio científico de vanguardia en Estados Unidos
Los investigadores Cristian Vissani y Marcos Murgio, de las estaciones experimentales de Marcos Juárez y Manfredi, viajaron a Estados Unidos para trabajar en el Centro de Transformación de Cultivos.
En dicho centro especializado se aplican herramientas de mejoramiento genético, edición génica e inteligencia artificial. Estas innovaciones buscan acelerar el desarrollo de nuevas variedades adaptadas a las exigencias climáticas actuales.

Según explicó Murgio, el foco principal está en aprovechar al máximo los datos de los ensayos agrícolas para generar información estratégica que ayude directamente a los productores en la toma de decisiones de manejo.
Por su parte, Vissani, coordinador nacional de la red, remarcó que la meta clave de esta colaboración internacional es reducir significativamente la brecha productiva entre los rendimientos reales y los potenciales del cultivo.
Calibración precisa de herramientas y proyección regional
La iniciativa forma parte del proyecto RECSO-Américas, una red de alcance internacional que busca expandir el modelo de evaluación argentino hacia Uruguay, Paraguay, Colombia y Perú.
El equipo de especialistas de la Universidad de Florida está liderado por Carlos Messina junto a los científicos Ignacio Hisse, Gustavo Visentini y Juan Sebastián Panelo.
Durante las sesiones de trabajo conjunto se definieron avances para estimar la ganancia genética, redefinir los megaambientes productivos y analizar la relación entre el rendimiento, la proteína y el aceite.
Murgio enfatizó lo enriquecedor que resultó el intercambio, destacando que la interacción entre investigadores con diversas miradas y habilidades científicas fortalece las capacidades analíticas de todos los equipos involucrados.
Toma de decisiones asistida frente al cambio climático
Un eje fundamental es construir herramientas para orientar las decisiones agronómicas ante la creciente variabilidad climática, facilitando la elección estratégica de fechas de siembra y grupos de madurez.
Para lograrlo, se ajustan modelos predictivos utilizando la interfaz GEM desarrollada en Florida, evaluando los techos de rendimiento, la variabilidad entre campañas y los riesgos productivos asociados a cada zona.
La plataforma digital interactiva de la RECSO integrará los resultados de simulación para brindar a técnicos y asesores recomendaciones personalizadas que incorporen criterios agronómicos integrales a la selección de cultivares.
Una trayectoria sólida que traspasa las fronteras
Fundada en 1980 en el INTA Marcos Juárez y desarrollada en convenio con la Asociación de Semilleros Argentinos desde 2004, la red constituye un pilar objetivo e imparcial para el sector.
Vissani remarcó que este sistema proporciona bases técnicas sólidas respaldadas por pruebas en múltiples ambientes, permitiendo determinar con precisión qué materiales expresan la mejor ganancia genética en cada condición.
La expansión anunciada a inicios de 2026 bajo el proyecto RECSO-Américas posibilitará realizar ensayos rigurosos bajo protocolos unificados en una diversidad de suelos y climas significativamente mayor.
Esta iniciativa cuenta con el cofinanciamiento de FONTAGRO y la ejecución conjunta del INTA, AGROSAVIA de Colombia, INIA Uruguay, INIA Perú e IPTA Paraguay.
Además, participan activamente entidades clave como ASA, el INASE Uruguay, la compañía Corteva Agriscience y la propia Universidad de Florida.
Eugenia Saini, secretaria ejecutiva de FONTAGRO, celebró la alianza estratégica al destacar que conectar las capacidades científicas de América Latina con centros académicos de excelencia internacional potencia el conocimiento y la innovación agropecuaria.



















