Un recorrido fascinante por una histórica villa marinera del siglo XII donde la arquitectura de granito, la brisa de la ría y el ritual gastronómico del mejor pulpo del mundo se funden en una experiencia inolvidable.

 

 

 

 

 

 

 

 

Por Sara Fernández García

Buenos Aires, domingo 1° noviembre (PR/26)– Hay lugares donde el océano Atlántico no representa únicamente un horizonte lejano, sino una auténtica despensa viva y un modo singular de medir el paso del tiempo.

En las encantadoras villas marineras de Galicia, el rumor acompasado del oleaje rompe suavemente contra los antiguos muelles de piedra para dar la bienvenida a la tradición culinaria más venerada de la región.

 

Entramos en el pueblo con el pulpo más cotizado de España: una villa marinera del siglo XII con casas de piedra frente a una ría gallega

 

El imponente pulpo gallego se consagra allí como el tesoro más codiciado, transformando cada jornada en una auténtica fiesta gastronómica impregnada del inconfundible aroma del salitre.

 

Huellas del siglo XII entre casonas y granito

 

Al adentrarse por los intrincados callejones empedrados de esta comarca, el visitante percibe de inmediato el aliento y la herencia medieval que envuelven cada rincón del poblado marinero.

Con raíces históricas asentadas en el siglo XII, la villa conserva intacta su majestuosa arquitectura señorial, destacando sus casonas de granito y sus emblemáticos balcones de época.

 

Entramos en el pueblo del pulpo más cotizado de España: una villa marinera documentada desde el siglo XII, con casas de piedra frente a una ría gallega única

 

Los antiguos escudos nobiliarios lucen con orgullo en las fachadas, mientras los tradicionales soportales de piedra protegen del salitre a quienes contempla la impresionante vista hacia la ría.

En cada esquina, la luz matizada sobre la roca húmeda evoca aquellas épocas doradas donde navegantes y pescadores forjaron la identidad de estos queridos gremios del mar.

 

El ritual sagrado del mar a la caldeira

 

Al despuntar la mañana en la lonja local y en las tabernas junto al muelle, las embarcaciones de pesca de bajura retornan cargadas con el botín más ansiado de las aguas frías.

Las extraordinarias propiedades y la textura firme del ejemplar capturado obedecen a la abundante concentración de nutrientes naturales que caracterizan a las prósperas rías gallegas.

Las maestras pulpeiras artesanales custodian un saber ancestral que inicia sumergiendo el ejemplar en hirvientes calderas de cobre hasta lograr la cocción exacta.

 

Entramos en el pueblo del pulpo más cotizado de España: una villa marinera documentada desde el siglo XII, con casas de piedra frente a una ría gallega única

 

Posteriormente, con destreza milimétrica y mediante un impecable corte a tijera, distribuyen las jugosas rodajas sobre tradicionales y característicos platos de madera.

Un toque perfecto de sal gruesa, la combinación ideal de pimentón dulce y picante y un generoso chorro de aceite de oliva completan la icónica preparación.

 

Un compromiso firme con el desarrollo sostenible

 

Para nuestra redacción, la vitalidad de esta comunidad costera evidencia el enorme valor económico y cultural que reside en el entorno rural ibérico.

El resguardo de los oficios tradicionales, sumado al estricto cumplimiento de las vedas de pesca, garantiza la conservación ecosistémica y el sustento de las futuras generaciones.

 

Una antigua villa marinera conserva su relación con el mar entre casas tradicionales, fortalezas y una receta de pulpo que lleva su propio nombre.

 

Asimismo, la apuesta firme por un turismo gastronómico responsable impulsa el crecimiento de la población sin alterar lo más mínimo su arraigada identidad secular.

Recorrer este enclave al atardecer, cuando la bruma marina acaricia los soportales y el perfume especiado invade el ambiente, confirma que la auténtica esencia de Galicia perdura intacta.

 

 

 

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Fuente: viajar.elperiodico.com