El diputado peronista dijo que el Presidente “está encerrado” y “no tiene contacto con la realidad”
Germán Martínez, presidente del bloque de diputados nacionales de Unión por la Patria. Fotografía: Agencia Noticias Argentinas / Archivo
Buenos Aires, viernes 19 septiembre (PR/25) — El presidente del bloque de Unión por la Patria en Diputados, Germán Martínez, afirmó hoy que el presidente Javier Milei “está encerrado” y que “no tiene contacto con la realidad”, y lo atribuyó a la dependencia que mantiene con su hermana, la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, a la que definió como “una relación tóxica”.
“El Presidente está encerrado, no tiene contacto con la realidad, no sabe lo que está pasando en la Argentina, no comprende las necesidades que está teniendo el pueblo argentino”, aseguró Martínez en declaraciones al programa “Sin corbata” que se emite por Splendid AM 990.
El legislador sostuvo que Milei “tiene una barrera de comunicación que le impide, no solo cualquier contacto racional, sino cualquier contacto emotivo con lo que está viviendo la gente. El encierro es absoluto y ningún Presidente toma buenas decisiones cuando está encerrado”, recalcó.
Puntualizó que esto es consecuencia de la relación “absolutamente tóxica”, entre el mandatario y su hermana, que “en términos políticos” complica “la gestión de los intereses del Estado y la gestión del Gobierno”.
Para Martínez, Milei no está viendo que “cambió la situación social, cambió la paciencia de la gente, cambió la tolerancia de los sectores productivos, que la relación con las provincias que tenías ya no la tenés, y que la relación con los medios de comunicación que tenías ya no la tenés”.
Entre los cambios de humor social, el diputado peronista destacó también que “la relación con los grupos de poder económico en la Argentina ya no es la de antes”, y subrayó que “cuando no te das cuenta de todo eso, tenés los problemas que tiene hoy el Presidente de la Nación”.
Martínez consideró que el rechazo a los vetos que aprobó la Cámara de Diputados deja un mensaje para el Presidente, en el sentido de que “no hay motosierra posible sobre la salud de nuestros chicos y sobre el sistema universitario”.
Respecto de las iniciativas de Emergencia en Pediatría y Financiamiento Universitario, recordó que “el Gobierno arrancó diciendo que judicializaba todo, que nos iba a hacer denuncias penales a los diputados y (el jefe de Gabinete, Guillermo) Francos ahora está diciendo que las va a promulgar pero no las va a aplicar”
Advirtió que las leyes deben ser promulgadas por el jefe de Gabinete, porque en caso de que no lo haga “está incumpliendo lo que dice la Constitución Nacional” y “puede someterse al voto de censura” del Congreso.
Tras el impacto de la derrota bonaerense, Milei intentó reinventarse con su discurso con un tono moderado y conciliador. Cercanía y búsqueda de acuerdos con la odiada política. Acaso sea tarde para la persuasión.
Por Walter Curia @waltercuria1Buenos Aires, miércoles 17 septiembre (PR/25) — A diferencia de otras cadenas nacionales, Javier Milei habló sin el Gabinete a sus espaldas. Tal vez para escenificar, como anticiparon los voceros, que se pondría el Gobierno al hombro. O simplemente para evitar mostrar a su hermana Karina, una figura que resta. El Presidente anunció el lunes desde el Salón Blanco de la Casa Rosada el envío delproyecto de Presupuesto 2026 al Congreso.Ofreció un mensaje distinto a todos los que le conocimos: abandonó el lenguaje oscuro de la técnica económica; mencionó por su nombre demandas sociales como empleo, educación, salud y pensiones por discapacidad; habló de la necesidad de acuerdos y consensos con gobernadores, diputados y senadores; la quimera del superávit dio lugar al mantenimiento del «equilibrio fiscal», y, finalmente, Milei mostró cercanía y agradeció el esfuerzo que han hecho los argentinos bajo su gestión.Hasta aquí llegué. Es la frase que se repite en los puntos cardinales de la Rosada. | Bloomberg
Patricia Bullrich fue entrevistada unos minutos más tarde en TN. Dijo que en su discurso, el Presidente “puso los puntos sobre las íes y le planteó al pueblo argentino lo que está pasando y qué necesitamos hacer para llegar a tierra firme”.
Bueno, lo que ocurrió con el mensaje de Milei es exactamente lo contrario de lo interpretado por la ministra de Seguridad: el que puso los puntos y le planteó al Presidente qué cosas necesita que haga fue «el pueblo argentino», una semana atrás en la elección bonaerense, territorio en el que Milei no hace mucho prometía arrasar.
La confusión de Bullrich es una muestra acabada de cómo suele verse a sí mismo este Gobierno. O cómo lo venía haciendo hasta ahora. Tiene todavía varios peldaños por bajar.
Milei encajó el golpe, dirían los españoles. Reconoció que tiene que cambiar. El Presidente se había atrevido a vislumbrar hasta un empate técnico en la provincia en los días previos a la elección. Pero el pulso de lo que estaba pasando ya lo habían marcado en realidad, no las encuestas, sinolos gobernadorescuando se plantaron en la pelea por los recursos.
Milei los ignoró y encadenó una serie interminable de derrotas en el Congreso. También fueron un aviso la sucesión de marchas por los haberes de los jubilados y la emergencia en pediatría con epicentro en el Hospital Garrahan; podríamos incluso remontarnos a las primeras marchas en defensa de la universidad pública. Fueron desestimadas y, los jubilados, reprimidos desde la primera manifestación.
Hubo otras señales claras, recientes, de pérdida de confianza en el rumbo del Gobierno, más estrechamente vinculadas a su fraseología económica: el fracaso del proyecto para que la gente saque los dólares del colchón para darle liquidez a la economía, que naufragó antes de zarpar; la pelea con los bancos por el zafarrancho con los instrumentos de deuda y las tasas y el comportamiento del dólar, que sigue en busca de romper el techo de las bandas cambiarias, cuando Milei hablaba no hace mucho de un dólar de $900. Ninguna de esas señales fue atendida.
El Presidente se enfrenta a un momento desconocido. Se sabe que encabeza el Gobierno más débil desde la recuperación de la democracia, medido en términos de representatividad en el Congreso nacional y poder territorial. Con minorías escuálidas y divisibles en las Cámaras y sin gobernadores ni intendentes, el principal factor de poder de Milei residía en el nivel de aceptación social que recogía su gestión. Ese activo ha desaparecido.
Milei montó su poder relativo en torno a su propio personaje, real o imaginario, a la agresividad de sus palabras y sus gestos. Su incorrección, su actitud rupturista encarnaron un rasgo de época y supo atraer a una minoría nada despreciable de seguidores, que arrastró luego a desencantados y furiosos, mayoritariamente jóvenes. Representó como nadie, a la manera de Trump, la crisis de representatividad y la falta de respuestas de las democracias liberales a demandas no satisfechas, una deuda que arrastra años la Argentina.
Un Milei empático es un Milei deconstruido. Un león domado.
Con un Milei descendido al nivel del conjunto de la clase política, la pregunta es qué sucederá a partir de ahora. Ya no entre quienes depositaron una expectativa moderada de cambio, sino en aquellos que vieron en él un vehículo para expresar su propia rebeldía. El Presidente ya había resignado los insultos, no sabemos bien por qué razón, tal vez su inconsciente se lo ordenó. Permitió que los marginales de la casta se encargaran del armado político y se mezclaran en las derrotadas listas bonaerenses. Ahora debe arrojarse a los brazos de la odiada política para que vaya en su rescate.
“Lo peor ya pasó”. Lo peor, precisamente, no fue que Milei copiara la frase del Mauricio Macri empoderado de 2018, pero desde un lugar de derrota. Ni siquiera que el Presidente recordara a aquel De la Rúa que auguró la salida de la crisis a las puertas del 2001. Un Milei empático es un Milei deconstruido. Un león domado. ¿Correrá el riesgo de no satisfacer a ninguna audiencia?
El filósofo Richard Rorty, quien profetizó en los 90 sobre la llegada de alguna forma de fascismo a los Estados Unidos, sostenía que una sociedad “idealmente liberal”, en el sentido progresista que le atribuyen al término los norteamericanos, es una en la que los objetivos pueden ser alcanzados por medio de la “persuasión” antes que por la mera imposición.
A cincuenta días de la elección nacional de medio término, acaso para Milei ya sea tarde.
El presidente de Carbap, Ignacio Kovarsky dijo que las prioridades están ligadas a las necesidades cotidianas. “Si no responde a la mayoría, pierde”, sentenció.
Buenos Aires, lunes 15 septiembre (PR/25) — El presidente de Carbap, Ignacio Kovarsky, analizó el resultado electoral en la provincia de Buenos Aires y rechazó la idea de que el voto del interior sea equivalente al voto del campo. Aseguró que en los pueblos, donde reside la mayor parte de la población, las prioridades no están ligadas directamente a la producción agropecuaria, sino a las necesidades cotidianas de jubilados, maestros, empleados públicos y comerciantes.
“Trenque Lauquen tiene 55 mil habitantes y apenas 700 u 800 productores. Es decir, el 10% del padrón puede estar vinculado al campo. El resto es gente que trabaja en los comercios, en las escuelas o en la administración pública. Votan por lo que les pasa a ellos, no por lo que le pasa al campo”, ejemplificó Kovarsky en diálogo con Radio Rivadavia.
En ese marco, cuestionó la lectura simplista de que el peronismo recuperó secciones electorales con fuerte presencia agropecuaria -la segunda, cuarta y séptima- porque el campo votó al oficialismo. “Que el peronismo haya ganado ahí no significa que lo votó el campo. Significa que lo votó la mayoría de la población, que no necesariamente está vinculada a la producción agropecuaria”, remarcó.
Consultado sobre por qué el sector rural habría votado en contra del gobierno aun después de la baja de retenciones, Kovarsky consideró que una parte de los productores pudo haberla visto insuficiente. Pero, al mismo tiempo, relativizó el peso electoral del agro: “El electorado del campo es menos del 10% del padrón. No alcanza para definir una elección”.
Finalmente, el dirigente dejó una advertencia más amplia sobre el vínculo entre política y demandas sectoriales: “Un gobierno le puede dar al campo, a los bancos o a cualquier sector lo que pidan, pero si desatiende a los jubilados, a los maestros, a los discapacitados, a la universidad pública o al Garrahan, no va a ganar elecciones. Puede atender reclamos puntuales, pero si no responde a la mayoría, pierde”, sentenció.
Referentes del sector indicaron que la situación económica pesó más que las medidas hacia la actividad
Buenos Aires, 14 de septiembre (PR/25) .- En distritos clave del interior bonaerense donde se esperaba un respaldo más fuerte a las fuerzas opositoras al gobernador Axel Kicillof, como a la Alianza La Libertad Avanza, los resultados dejaron un sabor amargo tanto para los candidatos ligados al agro como el propio sector. Pese al peso económico de la producción, dirigentes rurales reconocieron que el voto del campo sigue siendo marginal frente al aparato político y de los intendentes. Entre los partidos que se tiñeron de violeta estuvieron Bahía Blanca, Coronel Pringles y Necochea, que quedaron para La Libertad Avanza, mientras que Bolívar, Bragado, 25 de Mayo, Salto y Daireaux, del núcleo productivo, fueron para Fuerza Patria. El mapa electoral expuso que el voto lo definió la agenda urbana y local.
Mario Coux, presidente de la Sociedad Rural de Salto, señaló. “Cuando en la Capital Federal se habla de campo, se piensa en el productor, pero el interior tiene sus ciudades, sus comercios y su gente. El dueño del campo o el que trabaja en él representa, con suerte, el 10% de la población frente a lo que son las ciudades. El campo no mueve una elección, pero sí, cuando al campo le va bien, porque derrama toda la plata en el pueblo, en las fábricas y las ciudades crecen, las ciudades están mejor y se tiene mejor sueldo en la fábrica. Ahí empuja para una buena sinergia, pero no es que el campo te va a definir una elección», analizó.
El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, en el escenario
Observó que se precisa que al campo le vaya bien para que la ciudad tenga ese recurso y pueda moverse. “El que vota es la gente que día a día tiene que pagar la luz, los impuestos, todo. Y en este momento está en una situación en la que, si bien la macroeconomía parece estar mejorando, todavía no se vuelve palpable para el ciudadano de a pie. La gente que vota es la de los pueblos y falta más de un año para que se vea el resultado [de la baja de retenciones]“, observó.
La última sequía impactó en el derrame de dinero hacia el pueblo. “Los rindes y las cosechas fueron malos. El productor está agobiado por las deudas que no puede afrontar de cuatro años de sequía. Ahora que comenzó a llover se inundó todo: tenemos todos los extremos. Las medidas de bajas de retenciones que se tomaron para el campo fueron buenas, pero tras la sequía nosotros tendríamos que estar al menos con créditos, faltan [los resultados] para que puedan llegar finalmente”, precisó.
Mario Coux, presidente de la Sociedad Rural de Salto Gentileza
En Bahía Blanca, LLA ganó con el 46,41% mientras Fuerza Patria obtuvo el 30,51%. En tanto, en Bolívar Fuerza Patria se quedó con el 43,45% y LLA con el 31,55%. En Bragado Fuerza Patria alcanzó el 42,4% y LLA 38,55%. En 25 de Mayo Fuerza Patria obtuvo el 46,97% y LLA el 29,68%. En Necochea LLA 47,26% mientras que Fuerza Patria 31,75%. En Rojas LLA alcanzó 32,99% y Hechos 29,81%. En Salto Fuerza Patria se alzó con el 44,62% mientras que LLA 35,07%, en Daireaux Fuerza Patria consiguió 46,26% y LLA llegó a 30,82%. En Olavarría Fuerza Patria se quedó con el 39,41% y LLA con el 37,11%.
“Lo que vimos es que, en verdad, el aparato de los intendentes ha logrado que el conurbano se mantenga y que siga votando como viene. No creo que haya habido grandes sorpresas, en sí todo lo que se pensaba que se iba a poder traccionar no se pudo”, sintetizó Ignacio Kovarsky, presidente de la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap), en relación a que también el gobierno nacional buscaba votos en el conurbano para mejorar sus chances.
“Si en el interior productivo se votó al oficialismo de la provincia de Buenos Aires, no quiere decir que eso es lo que votó el campo, porque en realidad los productores que componen su familia y los directamente implicados en el sector agropecuario son un muy poco porcentaje del padrón electoral»,aseveró.
Ignacio Kovarsky, presidente de Carbap Instagram
El voto de los productores agropecuarios no mueve la elección, advirtió. “Un pueblo de más de 8000 habitantes ya se desconecta de lo que es el productor agropecuario. Puede entender y medir su comercio del pueblo, que cuando le va bien al campo a ellos les va bien como comerciantes del pueblo, pero eso no quiere decir que puedan evaluar al mismo nivel las necesidades de políticas agropecuarias de un gobierno u otro y digan: si a este gobierno le hace mejor al campo, en definitiva después me va a ir mejor a mí, pero no quiere decir que un pueblo vote conforme a lo que necesita el sector”.
“No creo para nada que las retenciones impacten en la gente del pueblo en la toma de decisión del voto”, dijo. LLA, señaló, se hizo de bancas que antes no tenía. Sobre los candidatos que hubo del campo, señaló que no es fácil para una campaña de dos meses lograr votos para la gente del sector.
Eliel Nabaes, presidente de la Federación Agraria de Bolívar, dijo que la oposición hizo una muy buena elección a nivel local. “Ojalá que sirva como reflexión a la gente del municipio y que tome cartas en el asunto, empezando a escuchar más los reclamos del sector agropecuario, que venimos planteando desde hace mucho tiempo”, advirtió.
En la seccional a Fuerza Patria le fue bien, en lo local tuvieron un revés importante. “Ojalá que como institución podamos empezar a interactuar con los nuevos concejales y con el gobierno actual, y que sirva de escarmiento, porque hay que revisar: hay cosas que no se están haciendo bien. Hay que separar la elección en dos partes, porque en lo seccional Fuerza Patria hizo una buena elección, pero en lo local perdió la mayoría en el Concejo Deliberante», resumió.
Eliel Nabaes, presidente de la Federación Agraria Filial Bolívar
Daniel Ayçaguer, presidente de la Sociedad Rural de Olavarría, señaló que el campo no gana elecciones. “Indirectamente, contagia para todos lados, pero el que gana o pierde las elecciones no es el campo. En Olavarría la economía no depende tanto del agro; es muy ganadero, sí, pero sobre todo es industrial, minera, cementera y metalúrgica. Y todos esos sectores están muy deteriorados hace tiempo”, observó.
También dijo que “las medidas como la baja de retenciones no alcanzan». “El sacrificio que necesita este país para acomodarse lleva muchos años, y la gente no está dispuesta ni puede sostenerlo. Este país no se permite muchos años de sacrificio», cerró.
El resultado electoral, donde participó alrededor del 60% del padrón electoral tuvo una contundente muestra de fuerza del peronismo. Fuerza Patria logró, a nivel general, un 47,28% de los votos, mientras que La Libertad Avanza cosechó 33,71%. La diferencia es abismal; mucho mayor a la proyectada por los analistas en las etapas previas.
Buenos Aires, jueves 11 de septiembre (PR/25) .- Esta diferencia se hace aún más fuerte si se indaga en el resultado sección por sección. La Libertad Avanza ganó en solo 2 de 8 secciones, la 5ta y la 6ta, mientras que el peronismo se alzó en las otras 6. Los conurbanos de la 1era y la 3era jugaron un papel muy fuerte en ampliar la diferencia del resultado y hacer aún más catastrófica la diferencia.
Por fuera de lo contundente del hecho, si se miran los números absolutos en comparativa con octubre de 2023 (la elección más reciente), se vislumbra un hecho interesante. La participación electoral fue de 2 millones menos de personas (75% en 2023, 60% en 2025). En 2023, el peronismo obtuvo 4.3 millones de votos, mientras que en 2025 logró 3.8 millones (los porcentajes fueron 45% y 47% respectivamente). La Libertad Avanza, por el contrario, obtuvo 2.3 millones en 2023 y 2.7 millones en 2025 (siendo los porcentajes 24,5% y 33,71% respectivamente). En adición a esto, el PRO obtuvo en 2023 2.5 millones, mientras que en 2025 estuvo aliado a La Libertad Avanza. Un hecho determinante de la elección es que el ausentismo fue marcadamente opositor. No es posible extrapolar de forma perfecta los hechos; pero así explicados, parecería que el votante amarillo decidió abandonar (al menos por ahora) el barco libertario.
Para cerrar, así las cosas, en los votos, en las cámaras la situación es similar. Si bien La Libertad Avanza logró ampliar su participación legislativa, sumando diputados y senadores en un buen número, el peronismo obtuvo un importante resultado que le auspicia un fuerte control del congreso provincial; en el Senado obtuvo, con aliados que no le han fallado hasta ahora una cómoda mayoría, mientras que en la Cámara de Diputados se acercó bastante a tener mayoría simple, y por lo tanto un quórum propio.
Las elecciones del domingo resultaron un tembladeral para el gobierno de cara a octubre; se espera aún más volatilidad e incertidumbre, sin embargo, estos comicios no implican una derrota del oficialismo en las elecciones nacionales. Las diferencias entre una y otra son tajantes y hacen pensar en una administración libertaria que, con un golpe de timón, pueda recomponerse y llegar con renovados aires a la elección.
La diferencia en el resultado fue lo peor que se vio de esta elección; ni impacta en el rumbo del gobierno, ni impacta en su vocación renovadora del estado nacional y hasta del provincial de cara a 2027. Sí deja un fortalecido Kicillof hacia la interna peronista y como claro candidato a presidente en 2027; aún así, para eso falta mucho.
El PJ se impuso en algunas localidades, donde el campo tiene una fuerte influencia, después de 20 años.
Milei en una de sus visitas al predio ferial de Palermo. (Foto; Presidencia)
Buenos Aires, martes 9 septiembre (PR/25) —La Libertad Avanza (LLA)sufrióun duro revés electoral en las elecciones legislativas que este domingo se celebraron en el territorio bonaerense para renovar el parlamento provincial, como lo reconoció incluso el propio presidente Javier Milei.
En este marco, el oficialismo no logró en el interior bonaerense revertir los resultados adversos en el conurbano, donde el peronismo suele tener una buena performance.
El espacio de Milei ganó sólo en la Quinta y Sexta secciones electorales, mientras que Fuerza Patria del gobernador bonaerense Axel Kicillof se impuso en la Primera, Segunda, Tercera, Cuarta, Séptima y Octava (La Plata), arrojando una diferencia final de 47,28% a 33,71% a favor del peronismo con un 98,9% escrutado.
Porque si bien el sector agropecuario tiene una fuerte influencia en la vida económica de las ciudades del interior, de manera directa e indirecta, los votantes urbanos también inclinan la balanza en una elección.
Asimismo, los sufragios también se volcaron por terceras opciones, como Somos Buenos Aires o Hechos que tuvieron una buena performance en algunas localidades, especialmente en el centro norte bonaerense, lo que le permitió al justicialismo quedarse con el primer lugar.
También hubo una opción electoral con menor caudal, Potencia liderada por la ex funcionaria del PRO y candidata a diputada nacional, María Eugenia Talerico, que postuló a varios productores y dirigentes del campo que se diferenciaron de Milei, como Ariel Bianchi y Pedro Vigneau, quien integró la cartera agropecuaria del Gobierno hasta abril del 2024. Con todo, este frente tuvo el efecto simbólico de dividir el voto antikirchnerista, pero obtuvo sólo el 1,37% de los sufragios a nivel provincial.
Cuáles fueron las zonas agrarias donde triunfó el peronismo luego de 20 años
En la Cuarta Sección Electoral, que abarca a los 19 municipios rurales del noroeste bonaerense, el peronismo fue la fuerza más votada después de 20 años y terminó con las ilusiones de Somos Buenos Aires, que buscaba romper con la polarización.
Allí, Fuerza Patria ganó con el 40,2%, en el segundo lugar quedó La Libertad Avanza con el 30,28%, mientras que Somos Buenos Aires logró el 19,95%, escrutado el 94,47%.
Con este resultado, la lista que encabezó el camporistaDiego Videla le dio al peronismo la primera alegría local desde 2005. Ese año compitió el Frente para la Victoria.
Hace cuatro años, el peronismo perdió en ese distrito por 16 puntos frente a Juntos. En esa elección, el frente Juntos llegó al 50,06% y el kirchnerismo quedó con el 34,16%. En 2017, la derrota peronista había sido por 25 puntos.
En el segundo lugar quedó la alianza violeta, que llevó como primer candidato a senador provincial a Gonzalo Cabezas, que había anticipado “buenas expectativas” y hasta logró que Milei fuera a un acto en Junín, el municipio más poblado de la Cuarta Sección.
Para esta elección, Somos Buenos Aires llevó como candidatos a senadores provinciales a dos intendentes fuertes. Pablo Petrecca, el intendente macrista de Junín, encabezó la lista al Senado, y en el tercer lugar fue el vecinalista Guillermo Britos, intendente de Chivilcoy.
Entre esos dos municipios representan el 27% de la Sección, donde 9 de los 19 municipios son gobernados por intendentes del espacio de Somos. Esperaban dar la sorpresa, sin embargo quedaron en el tercer lugar.
El perfil rural de la cuarta sección lo marcan los 19 municipios que la integran: Alberti, Bragado, Carlos Casares, Carlos Tejedor, Chacabuco, Chivilcoy, Florentino Ameghino, General Arenales, General Pinto, General Viamonte y General Villegas.
Pero también Hipólito Yrigoyen, Junín, Leandro N. Alem, Lincoln, Nueve de Julio, Pehuajó, Rivadavia y Trenque Lauquen. Muchas de ellas, gravemente afectadas por las inundaciones en las zonas rurales.
Dentro de esos 19 distritos, el peronismo se impuso en 15, mientras que La Libertad Avanza ganó en 4.
En General Pinto, Fuerza Patria logró el 57%; en Carlos Tejedor, el 56,8%; en Rivadavia el 55%, y en Chacabuco y Alberti arañó el 50%.
Axel Kicillof celebró el contundente triunfo en las elecciones y Javier Milei admitió la fuerte derrota en la provincia de Buenos Aires. (Foto: EFE – Nicolas Aboaf – Gobernación / Reuters – Tomás Cuesta)
Los único cuatro que ganaron los libertarios fueron Trenque Lauquen, por tres puntos; General Villegas por 9; Nueve de Julio por 12; y Lincoln por 4 puntos.
La última victoria peronista en una elección legislativa en la Cuarta fue en 2005, cuando el Frente Para la Victoria llegó al 38,61%, mientras que la UCR había logrado el 22,23%.
Cuando años más tarde, en la elección marcada por el conflicto del kirchnerismo con el campo, el peronismo salió tercero, con el 30,67%; detrás del Acuerdo Cívico y Social, que se llevó el 32,6%, y de Unión PRO con el 31,24%.
En la Segunda Sección Electoral, donde están los municipios del norte de Buenos Aires, se dio una situación espejo a la Cuarta. El peronismo se impuso después de 20 años en unos comicios legislativos con el 35,48%.
La elección de diputados provinciales la encabezó el peronista Diego Nanni, mientras que el segundo puesto fue para la libertaria Natalia Blanco.
Fuerza Patria logró el 35,45%, mientras que La Libertad Avanza se llevó el 29,84%, con el 86% escrutado.
En ese circuito electoral, tuvo una fuerte influencia el frente Hechos, que se quedó con casi un 24% de los sufragios.
Dicho espacio fue impulsado por los hermanos Manuel y Santiago Passaglia, que gobiernan la ciudad bonaerense de San Nicolás, la cual tiene un fuerte peso electoral en ese distrito.
Otra de las sorpresas también fue en la sección más chica de la Provincia, la Séptima. Con solo ocho municipios ubicados en el centro de la geografía bonaerense, el peronismo no ganaba una elección legislativa desde 2005.
Fuerza Patria llegó al 38,23% (59,014 votos), mientras que LLA se quedó con el segundo lugar al cosechar el 32,84% (50.696). Pero por cómo es el complejo sistema electoral del Cociente Hare para definir las bancas, LLA no logró romper el piso del 33% de los votos y las tres bancas en juego para el Senado de la Provincia quedaron para el peronismo.
Fuerza Patria se impuso en 25 de Mayo con el 46,97% y casi 18 puntos de diferencia sobre LLA; en Bolívar por el 43,45% y 12 puntos sobre LLA; También en Olavarría por apenas dos puntos; en General Alvear por 12; y en Tapalqué por 20 puntos.
La Libertad Avanza solo ganó Azul con el 35,63% y ahí el peronismo quedó muy cerca con el 35,48%.
Dos de los ocho municipios de la sección quedaron para Somos Buenos Aires. Roque Pérez, con el 37,75%, donde el peronismo quedó segundo con el 29,73% y LLA tercero con el 21,14%. Mientras que en Saladillo, Somos se llevó el 30,93%, Fuerza Patria el 28.60% y tercero LLA con el 25,53%.