“Le pondrás por nombre Jesús”

“Le pondrás por nombre Jesús”

Lectura del santo evangelio según san Mateo 1, 18-24

 

La generación de Jesucristo fue de esta manera:

María, su madre, estaba desposada con José y, antes de vivir juntos, resultó que ella esperaba un hijo por obra del Espíritu Santo.

José, su esposo, como era justo y no quería difamarla, decidió repudiarla en privado. Pero, apenas había tomado esta resolución, se le apareció en sueños un ángel del Señor que le dijo:
«José, hijo de David, no temas acoger a María, tu mujer, porque la criatura que hay en ella viene del Espíritu Santo. Dará a luz un hijo y tú le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de los pecados».

Todo esto sucedió para que se cumpliese lo que habla dicho el Señor por medio del profeta:
«Mirad: la virgen concebirá y dará a luz un hijo y le pondrán por nombre Emmanuel, que significa “Dios-con-nosotros”».

Cuando José se despertó, hizo lo que le había mandado el ángel del Señor y acogió a su mujer.

Palabra del Señor
“Van por delante en el reino de Dios”

“Van por delante en el reino de Dios”

Lectura del santo evangelio según san Mateo 21,28-32

 

En aquel tiempo, dijo Jesús a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo:
«¿Qué os parece? Un hombre tenía dos hijos. Se acercó al primero y le dijo: “Hijo, ve hoy a trabajar en la viña”.

Él le contestó:
“No quiero”. Pero después se arrepintió y fue.

Se acercó al segundo y le dijo lo mismo.

Él le contestó:
“Voy, señor”. Pero no fue.

¿Quién de los dos cumplió la voluntad de su padre?».

Contestaron:
«El primero».

Jesús les dijo:
«En verdad os digo que los publicanos y las prostitutas van por delante de vosotros en el reino de Dios. Porque vino Juan a vosotros enseñándoos el camino de la justicia y no le creísteis; en cambio, los publicanos y prostitutas le creyeron. Y, aun después de ver esto, vosotros no os arrepentisteis ni le creísteis».

Palabra del Señor
“El bautismo de Juan ¿de dónde venía?”

“El bautismo de Juan ¿de dónde venía?”

Lectura del santo evangelio según san Mateo 21, 23-27

 

En aquel tiempo, Jesús llegó al templo y, mientras enseñaba, se le acercaron los sumos sacerdotes y los ancianos del pueblo para preguntarle:
«¿Con qué autoridad haces esto? ¿Quién te ha dado semejante autoridad?».

Jesús les replicó:
«Os voy a hacer yo también una pregunta; si me la contestáis, os diré yo también con qué autoridad hago esto. El bautismo de Juan ¿de dónde venía, del cielo o de los hombres?».

Ellos se pusieron a deliberar:
«Si decimos “del cielo”, nos dirá: “¿Por qué no le habéis creído?”. Si le decimos “de los hombres”, tememos a la gente; porque todos tienen a Juan por profeta».

Y respondieron a Jesús:
«No sabemos».

Él, por su parte, les dijo:
«Pues tampoco yo os digo con qué autoridad hago esto».

Palabra del Señor
El Papa León XIV invitó este miércoles al mundo a mirar de frente aquello que más teme: la muerte

El Papa León XIV invitó este miércoles al mundo a mirar de frente aquello que más teme: la muerte

Por Patricia Ynestroza –
Ciudad del Vaticano, jueves 11 diciembre (PR/25) — En una catequesis marcada por profundidad espiritual y un tono casi contemplativo, el Papa León XIV invitó hoy al mundo a mirar de frente aquello que más teme: la muerte. Lejos de ser un final oscuro —afirmó—, es el umbral luminoso que Cristo abrió con su Resurrección, el paso que revela lo que el corazón humano siempre ha deseado: la vida plena y eterna.
En la audiencia general, el Papa León XIV dedicó su catequesis a uno de los temas más universales y, a la vez, más evitados en la sociedad contemporánea: la muerte. En esta catequesis, el Papa ofreció una profunda meditación que busca devolver a la muerte su sentido espiritual y abrir al mundo a una visión más humana y más esperanzada del final de la vida.

Un acontecimiento natural y antinatural

El Pontífice comenzó señalando la paradoja que este misterio representa para el ser humano: un acontecimiento natural, pero percibido como profundamente antinatural debido al deseo de eternidad presente en todo corazón humano.

“Es natural porque todo ser vivo, en la tierra, muere. Es antinatural porque el deseo de vida y de eternidad que sentimos por nosotros mismos y por las personas que amamos nos hace ver la muerte como una condena, como un “contrasentido”.”

 

El Papa y su ternura hacia los niños   (@VATICAN MEDIA)

La muerte no es un tabú

León XIV se refirió a la tendencia actual a convertir la muerte en un tabú y a evitar los cementerios, lugares que —recordó— guardan viva la memoria de la esperanza cristiana de la resurrección.

“Una especie de tabú, un acontecimiento que debe mantenerse lejos; algo de lo que hablar en voz baja para no perturbar nuestra sensibilidad y tranquilidad.”

Mirar la muerte sin temor

Apoyándose en san Alfonso María de Ligorio, León XIV recordó que la muerte es una “gran maestra de vida” y que meditar sobre ella ayuda a discernir qué merece la pena y qué es efímero. “El paso por la tierra nos prepara para la eternidad”, afirmó, invitando a los fieles a no huir de esta reflexión.

“¿Qué es entonces la muerte? ¿Es realmente la última palabra sobre nuestra vida? Solo el ser humano se plantea esta pregunta, porque solo él sabe que debe morir. Pero ser consciente de ello no lo salva de la muerte, es más, en cierto sentido lo “carga” más que a cualquier otra criatura viviente.”

 

El Papa León XIV arropado por los fieles y peregrinos presentes en la Plaza

Cristo ha transformado la muerte para siempre

El Papa abordó también los debates actuales sobre el transhumanismo, que promueven la idea de una posible inmortalidad tecnológica. Ante ello preguntó: “¿Puede la ciencia vencer la muerte? Y si pudiera, ¿garantizaría una vida feliz?”. Subrayó que la respuesta cristiana va más allá de cualquier promesa tecnológica.

 

En espera de la llegada del Papa a la Plaza de San Pedro   (ANSA)

El centro de su mensaje llegó con la referencia a la Resurrección de Cristo, que —según explicó— transforma totalmente la comprensión de la muerte. “No se opone a la vida, sino que es su paso definitivo hacia la vida eterna”, dijo. Citando al evangelista san Lucas, evocó la luz que anticipa la mañana de Pascua como símbolo de la victoria de Cristo sobre las tinieblas de la muerte.

“la luz nueva de la Resurrección. Solo este acontecimiento puede iluminar plenamente el misterio de la muerte. A esta luz, y solo a ella, se hace verdadera la esperanza profunda del corazón humano: que la muerte no sea el final, sino el paso hacia la luz plena, hacia una eternidad feliz.”

Finalmente, León XIV invitó a los fieles a mirar la muerte con la confianza que brota de la Pascua: “Gracias al Resucitado, podemos llamarla ‘hermana’, como san Francisco. La esperanza de la resurrección nos libera del miedo a desaparecer y nos prepara para la alegría de la vida sin fin”.

Llamamiento del Papa

El Papa ha expresado su profundo pesar por el renovado conflicto en la frontera entre Tailandia y Camboya:

«Estoy profundamente entristecido por la noticia del renovado conflicto a lo largo de la frontera entre Tailandia y Camboya; también ha habido víctimas entre los civiles y miles de personas se han visto obligadas a abandonar sus hogares. Expreso mi cercanía en la oración a estas queridas poblaciones y pido a las partes que cesen inmediatamente el fuego y retomen el diálogo».

 

 

Primicias Rurales

Fuente: Vatican News

“¡Alégrate, llena de gracia!”

“¡Alégrate, llena de gracia!”

Lectura del santo evangelio según san Lucas 1, 26-38

En aquel tiempo, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David; el nombre de la virgen era María.

El ángel, entrando en su presencia, dijo:

«Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo».

Ella se turbó grandemente ante estas palabras y se preguntaba qué saludo era aquel.

El ángel le dijo:
«No temas, María, porque has encontrado gracia ante Dios. Concebirás en tu

vientre y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús. Será grande, se llamará Hijo del Altísimo, el Señor Dios le dará el trono de David, su padre; reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin».

Y María dijo al ángel:

«¿Cómo será eso, pues no conozco varón?».

El ángel le contestó:

«El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la fuerza del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el Santo que va a nacer será llamado Hijo de Dios. También tu pariente Isabel ha concebido un hijo en su vejez, y ya está de seis meses la que llamaban estéril, “porque para Dios nada hay imposible”».

María contestó:
«He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra».

Y el ángel se retiró.

 

Palabra del Señor