Oct 3, 2026 | Agricultura
En la campaña 2026/27 el negocio del trigo pan será altamente rentable para quienes logren partidas segregadas de calidad, impulsados por una demanda industrial desesperada y una compleja situación regional en Brasil.
Buenos Aires sábado 3 octubre(PR/26)– Tal como sucedió en la última campaña, en el ciclo 2026/27 el negocio del trigo pan será para aquellos que puedan lograr partidas segregadas de calidad panadera ante una demanda industrial que estará desesperada por originar mercadería, trabajando a la par de un sector exportador poco entusiasmado.
Buenos auges en el norte y la incógnita climática
Comenzaron a realizarse las primeras pruebas de cosecha de trigo al norte del país con resultados superiores al promedio histórico, según señaló este jueves la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.
Con un 34% del cereal transitando de espigazón en adelante, concentrado en el centro y norte del área agrícola, los rindes esperados son alentadores y podrían concretarse de no mediar condiciones adversas durante el llenado de granos.

Si bien el área en condición buena a excelente mejoró tras lluvias oportunas, los técnicos siguen evaluando el impacto de las heladas en las principales zonas cerealeras del centro del país.
El verdadero desafío: volumen versus calidad panadera
De todas maneras, el dato clave en la presente campaña no será el volumen total, sino cuánto de lo recolectado tendrá calidad para panificación, ya que la cosecha coincidirá con lluvias torrenciales en gran parte de la zona pampeana.

La situación en Brasil está por demás complicada según la Conab, proyectando una cosecha de apenas 5,74 millones de toneladas (un 27% menos) y gran parte con baja calidad.
Crisis en Brasil y un panorama regional ajustado
La Abitrigo estima que el país vecino debería importar al menos 9,0 millones de toneladas de cereal apto para panificación frente a los 6,1 millones previos, una tarea difícil dado que Paraguay también enfrenta un clima complicado.
El informe oficial indica que al 25 de septiembre se había cosechado un 28,9% del área nacional, con un 46% en Paraná, mientras que en Rio Grande do Sul la recolección aún no comenzó.
Precios locales rezagados y estrategias comerciales
En el mercado argentino, el trigo muestra precios con un descuento superior al 20% respecto a los valores negociados en Brasil al contrastar referencias de Rosario y el Cepea-Esalq de San Pablo.
Esa situación, explicada por el agotamiento de partidas exportables, se replica en la nueva cosecha. El contrato Trigo Rosario Diciembre 2026 cerró a 218,5 u$s/tonelada y Marzo 2027 a 229,0 u$s/tonelada, con el disponible cotizando a 225,0 u$s/tonelada.

Semejantes cotizaciones, ante el apagón logístico del Mar Negro, solo se explican bajo la hipótesis de una avalancha de ventas durante la cosecha que no puede descartarse.
En esta coyuntura, el negocio dependerá primero de lograr partidas con calidad panadera y, posteriormente, de segregar y almacenar la mercadería en condiciones óptimas para negociar con la molinería o exportación.
Primicias Rurales
Fuente: bichosdecampo.com
Ago 31, 2026 | Informes Técnicos, Lechería
El especialista Gustavo Schüenemann demostró en Córdoba cómo la higiene ambiental, la reducción de tierra en la dieta y el control estricto de micotoxinas resultan determinantes para optimizar la producción lechera.
Buenos Aires lunes 31 agosto (PR/26)– Nada mejor que abrir un gran Congreso con una voz potente y muy esperada en los procesos de alimentación para vacas de tambo. Un auditorio que ocupó todas las sillas acompañó atento la disertación del Dr. Gustavo Schüenemann.
Para no andar con titubeos, el especialista compartió la primera placa en el Congreso Argentino de Contratistas Forrajeros en Córdoba: Agua + Consumo de Materia Seca + Ambiente y manejo.
“La calidad de los forrajes define la suerte de la actividad”, afirmó contundente el investigador. Y allí nomás espetó retóricamente: ahora bien, ¿qué es lo que define realmente a un programa de forrajes?

“Cambiaron los híbridos, mejoró la genética y con ellos aparecieron los forrajes de alta digestibilidad. Si a eso le ingresamos un mínimo contenido de tierra y baja contaminación de micotoxinas, obtenemos un programa eficiente”.
“Como verán, esto tiene que ver directamente con la higiene necesaria para mejorar los resultados productivos”, justificó. En Córdoba y otros puntos del país la calidad ha mejorado mucho, pero se deben moderar los riesgos asociados.
Entre los principales peligros a controlar se destacan la contaminación con tierra, las fallas en el guardado del forraje y, por supuesto, la presencia de hongos que deterioran la reserva.
“El ácido butírico tiene un impacto directo que hay que monitorear. Debemos pensar a los sistemas como un proceso integrado donde resulta vital cuidar cada uno de los eslabones”, subrayó el experto.
A su vez, Schüenemann recordó un concepto fundamental que todos conocemos pero que no siempre se vigila con el celo suficiente: el agua es determinante en todo este proceso nutricional.
El kit de control higiénico y el impacto de la tierra
Para garantizar la pulcritud de los alimentos, el especialista detalló un kit imprescindible para controlar la higiene. Este incluye saber tomar adecuadamente la muestra y analizar la digestión a las 7 horas.
Asimismo, se requiere un riguroso conteo de mohos y levaduras, junto al seguimiento de micotoxinas clave como DON, Zearalenona, Fumonisinas, T-2 y Aflatoxinas que atentan contra el ganado.
También es decisivo medir el Clostridium perfringens, bacteria que daña la barrera intestinal y altera el epitelio. Esto genera un entorno propicio para que prolifere secundariamente en animales de alta producción.

Finalmente, el protocolo exige el conteo de enterobacterias, microorganismos muy peligrosos capaces de producir infecciones graves en el pulmón, intestino y vías urinarias de las vacas.
¿Saben cuánta tierra puede comer una vaca en una alimentación sin cuidados?, preguntó el investigador egresado de Tandil e integrante de la Universidad de Ohio en Estados Unidos.
Sin los recaudos adecuados, un animal puede llegar a ingerir 1,5 kilos de tierra por día. Aunque es imposible reducirla a cero, lo normal y aceptable oscila entre los 250 y 300 gramos diarios.
Las cenizas totales en un maíz deben situarse en torno al 4 o 5%, mientras que en el sorgo se tolera hasta un 8%. Hay que auditar la dieta completa con extrema atención.

Existen raciones TMR que alcanzan un insólito 11% de cenizas, lo que representa unos 60 kilos de tierra por tonelada. Una solución práctica es contar con mayor superficie cementada.
El especialista dedicó un párrafo aparte a los lotes en terrenos arcillosos, los cuales acrecientan este problema. En Córdoba la presencia es moderada salvo en el sur, mientras que en Santa Fe y Entre Ríos es de alta a moderada.
Claves operativas: picado, logística y sellado del silo
Por todo ello, Schüenemann enfatizó que si se logra reducir la tierra en la ración, ese sobrante se reemplaza por comida real, elevando la producción de leche de manera sustancial.
A modo de repaso, los pilares centrales consisten en eliminar la contaminación por cenizas, asegurar la estabilidad microbiana y combatir sin tregua a las micotoxinas dañinas.

El investigador recordó que las micotoxinas elevan los niveles de cortisol e impactan fuertemente en la reproducción, generando un marco de inflamación y estrés físico permanente en el rodeo.
En cuanto a la estructura del alimento, volvió a poner el foco en evaluar con precisión la calidad de la fibra y el almidón, diseñando reglas prácticas y parámetros claros para interpretarlos.
Al abordar el momento clave del picado de silo, advirtió: “Si no se cuenta con máquinas propias hay que contratar según día y hora. Organizar la logística del silaje resulta determinante”.
Mostró una picadora con cabezal de 6 hileras y recomendó realizar cortes de 1,4 cm de largo, con una velocidad de avance que no debería superar nunca los 5 a 6 km por hora.
Aconsejó además mantener una altura de corte óptima, ya que al cortar demasiado bajo la maquinaria termina arrastrando e incluyendo una mayor cantidad de tierra en la reserva guardada.
Otro aspecto crítico es la velocidad para tapar el silo. El experto exhibió videos de tambos estadounidenses donde un ejército de operarios logra un sellado hermético y veloz de las reservas.
Como un recitado imprescindible, repasó la química del proceso: las condiciones anaeróbicas, bacterias y azúcares solubles elevan el ácido láctico y hacen descender rápidamente el valor del pH.
Si el pH se detiene en 6 habrá serios problemas. Para esterilizar el forraje y conservarlo impecable, es requisito indispensable lograr una caída profunda y veloz de dicho indicador ácido.
Precisó que el ácido butírico es un ácido graso de cadena corta que estimula la producción hepática de cuerpos cetónicos, actuando en sinergia con la cetosis para proteger la salud intestinal.
La auditoría como herramienta para el éxito nutricional
Si se reconoce que se trabaja en campos arcillosos, la preocupación por la higiene debe ser máxima. Es necesario someter a una auditoría completa a todo el proceso de alimentación.
Resulta imperioso repasar el diseño de la dieta, supervisar en qué condiciones se mezclan los insumos, cómo se realiza la distribución en mixer y qué come realmente la vaca.
“Si detectamos micotoxinas debemos incorporar secuestrantes de toxinas y suplementar minerales, evitando las graves hemorragias intestinales que provoca la contaminación”, alertó Schüenemann.

Asimismo, brindó recomendaciones de manejo: mantener pisos de cemento y gomas de tractores limpias, regando caminos de tránsito frecuente para evitar levantar densas polvaredas sobre el pasto.
Es fundamental monitorear los equipos de confección, cuidar la presencia de microorganismos aeróbicos y controlar la temperatura para que la ración no pierda calidad en el comedero.
Evitar en la mezcla la selección de alimento por parte de la vaca es clave para que no descarte el forraje buscando solo el grano. En este esquema, los inoculantes de calidad juegan un rol central.
“Hay que medir absolutamente todo. No es una cuestión de suerte, es estar preparados. Para tener éxito hay que aprender incluso de los fallidos”, concluyó el reconocido investigador de Ohio.
Primicias Rurales
Fuente: todolecheria
Ago 20, 2026 | Actualidad, Economía / Economía del Agro, Informes Técnicos
La plaza local de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) registró este miércoles un ritmo sostenido de negocios impulsado por la búsqueda de maíz y soja, acompañado por subas en el mercado de Chicago y mejoras en las condiciones de compra de las fábricas.
Rosario, jueves 20 agosto (PR/26) — El Mercado físico de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) sostuvo que este miércoles la plaza local experimentó un ritmo sostenido de negocios, liderados por la búsqueda de maíz y soja. En paralelo, en trigo destacó un incremento en el nivel de actividad correspondiente a la campaña 2026/27.
En un escenario de subas tanto en el mercado de Chicago como en el tipo de cambio, a nivel local, los granos gruesos concentraron la atención de la demanda.
En este sentido, se sostuvieron los niveles negociados para el disponible de maíz, mientras que las fábricas locales ajustaron al alza sus condiciones de compra en su búsqueda por soja.
Por su parte, se observó un mayor dinamismo en las negociaciones por trigo del próximo ciclo comercial, cultivo que mostró referencias mayoritariamente estables entre sesiones.
Jornada teñida de verde para el mercado de Chicago. El trigo anotó una suba de 2,3%, sostenido por las crecientes disrupciones en las exportaciones del Mar Negro y la desaceleración de los embarques agrícolas de Ucrania.
El maíz encontró impulso en las menores perspectivas de rindes relevadas por Pro Farmer en Indiana y Nebraska y en el deterioro de las condiciones de los cultivos informado por el USDA. La soja, por su parte, también se vio respaldada por las dudas sobre los rindes en el Medio Oeste, a lo que se suman nuevas ventas a China y el elevado ritmo de procesamiento doméstico estadounidense.
Luego de las subas del martes, el girasol vio caer sus referencias frente a la sesión previa.
Ante un número estable de compradores que continúan focalizados en las entregas a cosecha, la oferta abierta y generalizada fue de US$ 440/ toneladas (t) para la entrega entre diciembre y marzo de 2027, implicando una merma de US$ 10/t entre sesiones.
El trigo encontró un mayor nivel de actividad frente a las ruedas previas, principalmente en los tramos correspondientes al próximo ciclo comercial.
En materia de precios, se volvieron a ofrecer abiertamente US$ 220/t para la mercadería disponible, aunque se esperaban negocios por encima de dicho valor.
En las posiciones diferidas, la tira comprendida entre septiembre y octubre fue ofrecida en US$ 230/t, aunque para octubre este valor solo correspondió a mercadería con un mínimo de 11% de proteína.
Respecto de la nueva cosecha, las ofertas abiertas se sostuvieron en US$ 220/t para la entrega entre noviembre y diciembre. Sin embargo, para dichos tramos se concertaron negocios en torno a US$ 225/t, según la información brindada por SIO-Granos. Finalmente, enero, febrero y marzo de 2027 se sostuvieron en US$ 225/t.
El maíz continúa con su buen ritmo de negociación, en una rueda de precios sostenidos para los tramos cortos de entrega, mientras que las posiciones forwards mostraron variaciones dispares.
La oferta abierta para la entrega inmediata trepó US$ 5/t hasta US$ 185/t, mientras que la entrega contractual fue ofrecida en US$ 190/t.
En paralelo, septiembre alcanzó US$ 190/t y octubre US$ 193/t, resultando en mermas de US$ 5/t y US$ 4/t, respectivamente. Para dichos tramos también hubo ofertas en moneda local de $ 285.000/t. Luego, la oferta fue de US$ 193/t para noviembre, US$ 195/t para diciembre y US$ 200/t para enero y febrero.
Para la campaña 2026/27, las propuestas se establecieron en US$ 195/t para la tira comprendida entre marzo y julio de 2027.
La cebada no se comercializó. En el mercado de sorgo, no se presentaron novedades relevantes.
Ante un recorte marginal en la cantidad de ofertas, las propuestas del día se sostuvieron en US$ 187/t tanto para la descarga inmediata y contractual como para el mes de septiembre.
Primicias Rurales
Fuente: BCR
Jul 14, 2026 | Agricultura, Economía / Economía del Agro
Gabriel Carpenco, titular de la filial Entre Ríos de ACA, repasa un año récord para las cooperativas entrerrianas y cuenta, de primera mano, cómo se gestó el histórico embarque de harina de soja no GMO rumbo a Dinamarca.
Un año récord para las cooperativas
Buenos Aires martes 14 julio(PR/26)–Para Gabriel Carpenco, jefe de la filial Entre Ríos de la Asociación de Cooperativas Argentinas (ACA), el 2026 quedará marcado como un año excepcional.

Según explicó, las cooperativas y acopios de la entidad estuvieron muy cerca de comercializar el 30% de toda la producción agrícola de la provincia, un número que calificó como un récord histórico.
Ese crecimiento no se limitó a los granos: las cooperativas también ampliaron su participación en otras actividades que antes no formaban parte de su radar de negocios.
El trigo, la soja y el desafío del maíz
El trigo fue, sin dudas, la estrella del año pasado, con una participación que superó el 30% de la producción provincial.

La soja, en cambio, sufrió las consecuencias de la falta de lluvias en el sur entrerriano, en localidades como Gualeguaychú, Gualeguay y Concepción del Uruguay, lo que impidió repetir ese porcentaje.
El verdadero logro, sin embargo, fue el maíz: alcanzar el 30% de comercialización en un cultivo que se consume mayormente puertas adentro, en los feedlots y en la creciente producción avícola y porcina de la provincia, representa según Carpenco el desafío más difícil de sostener.
Un mercado interno consolidado
Desde hace años, ACA apuesta fuerte al mercado interno entrerriano y hoy se posiciona como el principal proveedor de la avicultura provincial.
Esa relación cercana con toda la cadena avícola incluye acompañarla en sus momentos difíciles, e incluso abastecerla con granos de otras cooperativas cuando la producción local no alcanza.

Aun así, la mayor parte de lo comercializado tiene como destino la exportación, el otro gran pilar del negocio cooperativo.
Rentabilidad, retenciones y cultivos alternativos
Carpenco fue categórico al hablar del futuro: el productor agropecuario seguirá produciendo, más allá del clima o la coyuntura, porque es lo único que sabe hacer.
Hoy, remarcó, el trigo es el cultivo con menor rentabilidad, aunque la baja de retenciones mejoró levemente su panorama, algo que podría derivar en menos hectáreas sembradas con ese cereal.
En ese contexto, ACA redobla la apuesta a cultivos alternativos como la colza, la camelina y la carinata, que el año pasado mostraron mejores números y rindes que el propio trigo.
Más infraestructura para sostener el crecimiento
La falta de espacio en los puertos es, según Carpenco, uno de los principales cuellos de botella del sector, lo que obliga a las cooperativas a reforzar su capacidad de almacenaje en origen.
Por eso, ACA financia desde hace años la ampliación de plantas de silos, para reducir la dependencia de los silobolsas y mejorar la conservación de la mercadería.
El proyecto más ambicioso es la construcción de un puerto propio en La Paz, en sociedad con la cooperativa local, que promete ser el puerto de barcazas más rápido y más grande de toda Sudamérica, con inauguración prevista para el año próximo.
El sueño cumplido: soja no GMO rumbo a Europa
Hace algunos años, ACA se asoció con la cooperativa danesa DLG para tomar el control accionario mayoritario de Entre Ríos Crushing, la aceitera de Gualeguaychú.
Allí nació un proyecto único en el país: la producción de harina de soja no genéticamente modificada, libre de glifosato, con trazabilidad completa desde la semilla hasta la bodega del barco.

Ese sueño, que empezó siendo apenas una idea entrerriana, se transformó en el único proyecto de exportación de harina no GMO de la Argentina, con sede íntegramente en Entre Ríos.
Para sostenerlo, ACA firmó un acuerdo con el Gobierno provincial y alquiló el puerto de Concepción del Uruguay junto con su balanza y todas sus celdas, desde donde este año saldrán cinco buques cargados con esta harina especial.
El primer embarque, con destino a Dinamarca, se originó en porotos sembrados en Gualeguaychú, Crespo, Ramírez y María Grande, que luego se muelen en la aceitera y se cargan directamente en el puerto entrerriano.

Se trata de un producto que genera nueva mano de obra portuaria y que resulta bastante más rentable para el productor que la soja tradicional, en sintonía con el fuerte trabajo ambiental que impulsa ACA.
La meta a futuro es ambiciosa: alcanzar las 150 mil hectáreas sembradas con soja no GMO en los próximos tres años.
Una nueva casa para ACA en Paraná
La filial entrerriana también prepara un cambio importante en su propia infraestructura: la mudanza a un nuevo predio ubicado en Circunvalación y Don Bosco.
El terreno ya cuenta con agua, cloacas y luz, y la obra, adjudicada por licitación, comenzará el 27 de julio con un plazo de ejecución de once meses.

Será un edificio de relevancia para Paraná, pensado para recibir cómodamente a todas las cooperativas asociadas, resolviendo así las actuales dificultades de espacio y estacionamiento del edificio céntrico.
Primicias Rurales
Fuente: Campo en Acción