“Jesús, el Señor, nos llama a la autenticidad”

“Jesús, el Señor, nos llama a la autenticidad”

“Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí”

“Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí”

Primera lectura

Lectura del primer libro de los Reyes 8, 22-23. 27-30

 

En aquellos días, Salomón se puso en pie ante el altar del Señor frente a toda la asamblea de Israel, extendió las manos al cielo y dijo:
«Señor, Dios de Israel, no hay Dios como tú arriba en los cielos ni abajo en la tierra, tú que guardas la alianza y la fidelidad a tus siervos que caminan ante ti de todo corazón.

¿Habitará Dios con los hombres en la tierra? Los cielos y los cielos de los cielos no pueden contenerte, ¡cuánto menos este templo que yo te he erigido!

Inclínate a la plegaria y a la súplica de tu siervo, Señor, Dios mío. Escucha el clamor y la oración que tu siervo entona hoy en tu presencia. Que día y noche tus ojos se hallen abiertos hacia este templo, hacia este lugar del que declaraste: “Allí estará mi Nombre”. Atiende la plegaría que tu servidor entona en este lugar. Escucha la súplica que tu siervo y tu pueblo Israel entonen en este lugar. Escucha tú, desde el lugar de tu morada, desde el cielo, escucha y perdona».

 

Salmo de hoy

Salmo 83, 3. 4. 5 y 10. 11 R/. ¡Qué deseables son tus moradas, Señor del universo!

 

Mi alma se consume y anhela
los atrios del Señor,
mi corazón y mi carne
retozan por el Dios vivo. R/.

Hasta el gorrión ha encontrado una casa;
la golondrina, un nido
donde colocar sus polluelos:
tus altares, Señor del universo,
Rey mío y Dios mío. R/.

Dichosos los que viven en tu casa,
alabándote siempre.
Fíjate, oh, Dios, escudo nuestro,
mira el rostro de tu Ungido. R/.

Vale más un día en tus atrios
que mil en mi casa,
y prefiero el umbral de la casa de Dios
a vivir con los malvados. R/.

 

Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Marcos 7, 1-13

 

En aquel tiempo, se reunieron junto a Jesús los fariseos y algunos escribas venidos de Jerusalén; y vieron que algunos discípulos comían con manos impuras, es decir, sin lavarse las manos. (Pues los fariseos, como los demás judíos, no comen sin lavarse antes las manos, restregando bien, aferrándose a la tradición de sus mayores, y al volver de la plaza no comen sin lavarse antes, y se aferran a otras muchas tradiciones, de lavar vasos, jarras y ollas).

Y los fariseos y los escribas le preguntaron:
«¿Por qué no caminan tus discípulos según las tradiciones de los mayores y comen el pan con manos impuras?».

Él les contestó:
«Bien profetizó Isaías de vosotros, hipócritas, como está escrito: «Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí. El culto que me dan está vacío, porque la doctrina que enseñan son preceptos humanos». Dejáis a un lado el mandamiento de Dios para aferraros a la tradición de los hombres».

Y añadió:
«Anuláis el mandamiento de Dios por mantener vuestra tradición. Moisés dijo: “Honra a tu

padre y a tu madre” y “el que maldiga a su padre o a su madre es reo de muerte”. Pero vosotros decís: “Si uno le dice al padre o a la madre: los bienes con que podría ayudarte son ‘corbán’, es decir, ofrenda sagrada”, ya no le permitís hacer nada por su padre o por su madre; invalidando la palabra de Dios con esa tradición que os transmitís; y hacéis otras muchas cosas semejantes».

 

Evangelio de hoy en vídeo

Reflexión del Evangelio de hoy

“¿Es posible que Dios habite en la tierra?”

Este fragmento del primer Libro de los Reyes, nos presenta el relato de la consagración del Templo que Salomón había construido al Señor. Se traslada el Arca de la Alianza que contiene las tablas de la ley, desde la tienda llamada del encuentro, que había levantado el rey David, al magnífico Templo en el que no se habían escatimado materiales de calidad y ornamentación muy rica.

El rey Salomón que había sucedido a su padre David al frente del pueblo de Israel, estaba consolidando y organizando todas la conquistas realizadas y, al mismo tiempo, construye el Templo que su padre había prometido hacer al “Nombre de Dios”, expresión que en el lenguaje de la época venía a significar verdaderamente a la persona y la representa, donde está el “Nombre de Yahvé” está Dios presente de una manera muy especial, pero no exclusiva.

Se crea un paralelismo entre la Alianza que Dios realizó con el pueblo en el Sinaí, y la promesa que Dios hizo a David que su reino y su casa perduraría, por lo que Salomón reconoce la fe en Yahvé como único Dios, y confía en que el pueblo de Israel cumplirá su compromiso con Dios.

Reconoce la magnificencia de Dios, que en su inmensa grandeza pueda habitar simplemente en el Templo, pues ni en los cielos ni en la tierra cabe Dios, pero le implora que dirija su mirada hacia él y hacia el pueblo que suplica, para que proteja al templo que quiso para que residiera su Nombre, y proteja al pueblo que le implora su ayuda.

El salmo 83 es un canto a la magnificencia de Dios. Alabando la morada del Señor, deseando gozar de su presencia pues “vale más un día en tus atrios que mil en mi casa.

Hoy la Iglesia celebra la memoria de Santa Escolástica, hermana gemela de San Benito de Nursia, que como él se inclina hacia la vida monástica y, siguiendo el ejemplo de su hermano, fundó un monasterio en Piumarola, cerca de Montecasino, del que fue abadesa, y llevó una vida ejemplar entregada a la oración y al estudio de la Palabra de Dios.

“Dejáis a un lado el mandamiento de Dios para aferraros a la tradición de los hombres”

Jesús al ser increpado por los fariseos, porque sus discípulos no guardaban los preceptos de lavarse las manos antes de comer, y otras similares, les recrimina por fijarse más en las apariencias externas que respetar los fundamentos de la ley, que había sido desvirtuada al asociar a la misma una enorme cantidad de preceptos humanos.

Es verdad que muchos de estos preceptos tenían como fin el prevenir frente a enfermedades contagiosas, aunque la gran mayoría lo ignoraban, pero a los fariseos poco les importaba las distintas situaciones humanas, su objetivo último era el cumplimiento de la ley y, fundamentalmente, si la interpretación de la misma redundaba a favor suyo.

Jesús les pone un ejemplo incontestable, y es que los preceptos eximen de la ayuda a los padres ancianos, si los bienes con los que iban a ayudarles los declaraban como “corbán”, es decir, ofrenda al templo, con lo que el mandamiento de honrar a los padres, quedaba eximido por la donación al templo.

Desgraciadamente, no se tratan de problemas ancestrales, hoy en día se sigue dando más importancia a la forma externa que al núcleo de nuestra fe, y sobre todo si con esto se mantienen los privilegios de unos pocos.

Jesús nos está animando continuamente a mantenernos firmes en lo realmente importante, el amor a Dios y al prójimo, y olvidarnos un poco de todo lo accesorio.

¿Nos mantenemos firmes en nuestra fe, o tenemos una fe de quita y pon? ¿Le damos más importancia a la forma externa, o lo que nos importa realmente es el fondo de nuestras convicciones?

 

D. José Vicente Vila Castellar O.P.

D. José Vicente Vila Castellar O.P.
Fraternidad de Laicos Dominicos de Torrente (Valencia, España)

 

Nací en Valencia en febrero de 1951 y bautizado en la Pila Bautismal de San Vicente Ferrer, en el seno de una familia con valores religiosos. Soy Licenciado en Medicina y Cirugía con la especialidad en Obstetricia y Ginecología que he ejercido hasta la jubilación. Siempre he estado vinculado a movimientos eclesiales y en 1996, tras varios años colaborando con el convento de los P.P. Dominicos de El Vedat en Torrent, fuí admitido en la Fraternidad Laical de Santo Domingo de dicho convento. He sido elegido presidente de la misma y también Presidente Provincial en varias ocasiones. En noviembre de 2024 fuí designado Presidente del Consejo Nacional de la Familia Dominicana de España.

Evangelio de hoy en audio

“Dios camina a nuestro lado y se deja tocar”

“Dios camina a nuestro lado y se deja tocar”

Primera lectura

Lectura del primer libro de los Reyes 8, 1-7. 9-13

 

En aquellos días, congregó Salomón a los ancianos de Israel en Jerusalén —todos los jefes de las tribus y los cabezas de familia de los hijos de Israel ante el rey—, para hacer subir el Arca de la Alianza del Señor desde la ciudad de David, Sion. En torno al rey Salomón se congregaron todos los varones de Israel. En el mes de Etanín, el mes séptimo, por la fiesta, vinieron todos los ancianos de Israel y los sacerdotes condujeron el Arca e hicieron subir el Arca del Señor y la Tienda del Encuentro, con todos los objetos sagrados que había en ella.

El rey Salomón y todo Israel, la comunidad de Israel reunida en torno a él ante el Arca, sacrificaron ovejas y bueyes en número no calculable ni contable.

Los sacerdotes acarrearon el Arca de la Alianza del Señor al santuario del templo, el Santo de los Santos, a su lugar propio bajo las alas de los querubines. Estos extendían sus alas sobre el lugar del Asca, cubriendo el Asca y sus varales.

No había en el Asca más que las dos tablas de piedra que Moisés depositó allí en el Horeb: las tablas de la alianza que estableció el Señor con los hijos de Israel cuando salieron de la tierra de Egipto.

Cuando salieron los sacerdotes del santuario —pues ya la nube había llenado el templo del Señor—, no pudieron permanecer ante la nube para completar el servicio, ya que la gloria del Señor llenaba el templo del Señor.

Dijo entonces Salomón:
«El Señor puso el sol en los cielos,
mas ha decidido habitar en densa nube.
He querido erigirte una casa para morada tuya,
un lugar donde habites para siempre».

 

Salmo de hoy

Salmo 131 R/. ¡Levántate, Señor, ven a tu mansión!

 

Oímos que estaba en Efratá,
la encontramos en el Soto de Jaar:
entremos en su morada,
postrémonos ante el estrado de sus pies. R/.

Levántate, Señor, ven a tu mansión,
ven con el arca de tu poder:
que tus sacerdotes se vistan de justicia,
que tus fieles vitoreen.
Por amor a tu siervo David,
no niegues audiencia a tu Ungido. R/.

 

Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Marcos 6, 53-56

 

En aquel tiempo, terminada la travesía, Jesús y sus discípulos llegaron a Genesaret y atracaron.

Apenas desembarcados, lo reconocieron y se pusieron a recorrer toda la comarca; cuando se enteraba la gente dónde estaba Jesús, le llevaba los enfermos en camillas. En los pueblos, ciudades o aldeas donde llegaba colocaban a los enfermos en la plaza y le rogaban que les dejase tocar al menos la orla de su manto; y los que lo tocaban se curaban.

 

Evangelio de hoy en vídeo

Reflexión del Evangelio de hoy

Dios inmenso y Dios cercano

La auténtica experiencia religiosa del ser humano consiste en situarse ante un Dios que es inmenso, inabarcable, misterioso y eterno (si no, no sería Dios) y que, a la vez, es cercano, asequible, garantía del sentido de su vida, luz para su camino vital, meta absolutamente deseable, porque es capaz de dar la felicidad completa y sin fin, (de lo contrario no sería MI Dios).

Unir esa transcendencia y esa cercanía del Ser “más superior de todo lo que puedo concebir como mi superior, y simultáneamente, Aquel que es lo más íntimo de mi propia intimidad”, como explicaba san Agustín, es entrar en el misterio de lo fascinante y tremendo en que consiste la vivencia clave del ser creyente.

En la lectura de hoy, en la que se recuerda la consagración del Templo de Salomón en Jerusalén, se exponen bien esos dos aspectos: la nube que lo llena es símbolo de que Dios es Dios y la concreción del Arca dentro del Templo, señal de su cercanía misericordiosa. Y también se indican tanto el protagonismo de Dios, “El Señor ha decidido habitar en la nube oscura”, como el necesario protagonismo del pueblo, representado por Salomón: “Sí, yo te he construido la casa de tu Señorío, un lugar donde habitarás siempre”. La finalidad buscada por estos dos protagonistas, el divino y el humano, es la alianza, la cercanía, el amor fiel: «Un lugar donde habitarás para siempre».

Para nosotros no es fácil vivir en esa tensión entre transcendencia e inmanencia, entre Dios y nuestro mundo. Tendemos a separarlos. O una imagen de Dios que es simple proyección de nuestros sueños de omnipotencia, un Dios mágico e infantilizador, o, en el otro extremo, un hombre autosuficiente, cerrado en sí mismo, narcisista, que termina devorado por los límites que tiene (dolor, angustia, muerte, fracasos) y que hace tener a los demás (injusticia, guerras, violencia, desamor).

Límites que, si los vive en Dios y según Dios, se superan con la dinámica del Reino de Jesús: Dios como Padre, nosotros como hijos y hermanos, con el Espíritu que nos hace comunidad que busca y obra la justica y la paz y así, con Cristo, vence a la muerte.

En el año 587 antes de Cristo, el templo de Salomón, fue destruido y se perdió el Arca de la Alianza, los dos símbolos de la presencia generosa de Dios con su pueblo. ¿Se rompió esa unión de Yahveh con la humanidad? El pueblo había sido infiel, pero Dios mismo se va con ellos al destierro, compartiendo su suerte, sus dolores, sus crisis de fe, sus esperanzas (Ez 11, 22-24) y, con ellos, retornará a Jerusalén (Ez 43, 1-12).

Jesús: Dios con nosotros

Jesús nos muestra en el evangelio de hoy, que es uno de los sumarios-resúmenes de su actividad, cómo camina para encontrarse con las personas, para curarlas, para hacerse tocar y, a través de ese toque que une la concreción del cuerpo con la fe, se produzca la relación íntima que sana y da futuro.

Es curioso que este texto en el que Jesús y su acción es tan concreta y corporal, venga detrás del texto en que se habla de Jesús caminando sobre las aguas en medio de la tormenta del lago que amenaza a los discípulos.

En ese momento, dice el evangelio: “ellos, viéndole caminar sobre las aguas creyeron que era un fantasma y comenzaron a gritar” (Mc 6, 49).

Creyeron que era un fantasma, algo no real, fruto de la imaginación y del miedo. Esta es una tentación que nos amenaza a todos los creyentes. En medio de las dificultades, pensar que la fe, el Reino, Dios mismo, son unos fantasmas inútiles construidos por nuestros terrores y sueños.

La respuesta de Jesús es reveladora: “Animo, yo soy, no temáis” (Mc 6, 50). La causa para que venzan el miedo es el ánimo que les transmite. Y la fuente de ese ánimo es que él es el “Yo soy”, el misterioso nombre de Yahveh revelado a Moisés.

Dios con nosotros, Dios hecho carne, palpable, en una corporalidad que se continúa en los sacramentos. Dios hacia nosotros, a mi encuentro. Nunca Dios contra mí, contra nosotros, ni siquiera indiferente a mí, a nosotros.

Su cercanía y seguimiento no son, pues, fantasías, Son, de hecho, un realismo animoso y curativo.

En mi experiencia de Dios ¿uno la vivencia de su trascendencia: adoración alabanza, acción de gracias, conocimiento de él por la Escritura… con la inmanencia: Dios en mi corazón, en el hermano, en la sociedad, la Iglesia, la historia con sus gozos y esperanzas?

¿Me dejo tocar sanadoramente por Cristo (ahora resucitado) a través de los sacramentos y de la carne doliente de mi prójimo?

¿Soy, a imagen de Cristo y en su seguimiento, alguien que se acerca y cuida? ¿O voy por la vida “de fantasma?

 

Fr. Francisco José Rodríguez Fassio O.P.Fr. Francisco José Rodríguez Fassio O.P. Convento de Santo Domingo Ra’ykuéra (Asunción, Paraguay)

Soy dominico y sacerdote, nacido en Granada en 1951. Ingresé en la Orden de Predicadores en 1968 y fui ordenado sacerdote en 1975. He cursado estudios de Filosofía y Teología en España, Roma y Múnich, y me he dedicado durante décadas a la formación y docencia en diversos ámbitos.

Evangelio de hoy en audio

Fuente: Dominicos.Org
“Sois sal y luz para el mundo”

“Sois sal y luz para el mundo”

Evangelio de hoy y lecturas

Primera lectura

Lectura del libro de Isaías 58, 7-10

 

Esto dice el Señor:

«Parte tu pan con el hambriento,
hospeda a los pobres sin techo,
cubre a quien ves desnudo
y no te desentiendas de los tuyos.

Entonces surgirá tu luz como la aurora,
enseguida se curarán tus heridas,
ante ti marchará la justicia,
detrás de ti la gloria del Señor.

Entonces clamarás al Señor y te responderá;
pedirás ayuda y te dirá: “Aquí estoy”.

Cuando alejes de ti la opresión,
el dedo acusador y la calumnia,
cuando ofrezcas al hambriento de lo tuyo
y sacies al alma afligida,
brillará tu luz en las tinieblas,
tu oscuridad como el mediodía».

 

Salmo

Salmo 111 1, 4-5. 6-7. 8a, y 9 R/. El justo brilla en las tinieblas como una luz

 

En las tinieblas brilla como una luz
el que es justo, clemente y compasivo.
Dichoso el que se apiada y presta,
y administra rectamente sus asuntos. R/.

Porque jamás vacilará.
El recuerdo del justo será perpetuo.
No temerá las malas noticias,
su corazón está firme en el Señor. R/.

Su corazón está seguro, sin temor.
Reparte limosna a los pobres;
su caridad dura por siempre
y alzará la frente con dignidad. R/.

 

Segunda lectura

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios 2, 1-5

 

Yo mismo, hermanos, cuando vine a vosotros a anunciaros el misterio de Dios, no lo hice con sublime elocuencia o sabiduría, pues nunca entre vosotros me precié de saber cosa alguna, sino a Jesucristo, y este crucificado.

También yo me presenté a vosotros débil y temblando de miedo; mi palabra y mi predicación no fue con persuasiva sabiduría humana, sino en la manifestación y el poder del Espíritu, para que vuestra fe no se apoye en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios.

 

Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Mateo 5, 13-16

 

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Vosotros sois la sal de la tierra. Pero si la sal se vuelve sosa, ¿con qué la salarán?

No sirve más que para tirarla fuera y que la pise la gente.

Vosotros sois la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad puesta en lo alto de un monte.

Tampoco se enciende una lámpara para meterla debajo del celemín, sino para ponerla en el candelero y que alumbre a todos los de casa.

Brille así vuestra luz ante los hombres, para que vean vuestras buenas obras y den gloria a vuestro Padre que está en los cielos».

“Venid a un lugar desierto a descansar un poco”

“Venid a un lugar desierto a descansar un poco”

Primera lectura

Lectura del primer libro de los Reyes 3, 4-13

 

En aquellos días, el rey Salomón acudió a Gabaón a ofrecer mil holocaustos sobre aquel altar, pues era aún el santuario principal.

Aquella noche el Señor se apareció allí en sueños a Salomón y le dijo:
«Pídeme lo que deseas que te dé».

Salomón respondió:
«Has actuado con gran benevolencia hacia tu siervo David, mi padre, porque caminaba en tu presencia con lealtad, justicia y rectitud de corazón. Has tenido para con él una gran benevolencia, concediéndole un hijo que había de sentarse en su trono, como sucede en este día.

Pues bien, Señor mi Dios: Tú has hecho rey a tu siervo en lugar de David mi padre, pero yo soy un muchacho joven y no sé por dónde empezar o terminar. Tu siervo está en medio de tu pueblo, el que tú te elegiste, un pueblo tan numeroso que no se puede contar ni calcular. Concede, pues, a tu siervo, un corazón atento para juzgar a tu pueblo y discernir entre el bien y el mal. Pues, cierto, ¿quién podrá hacer justicia a este pueblo tuyo tan inmenso?».

Agradó al Señor esta súplica de Salomón.

Entonces le dijo Dios:
«Por haberme pedido esto y no una vida larga o riquezas para ti, por no haberme pedido la vida de tus enemigos sino inteligencia para atender a la justicia, yo obraré según tu palabra: te concedo, pues, un corazón sabio e inteligente, como no ha habido antes de ti ni surgirá otro igual después de ti.
Te concedo también aquello que no has pedido, riquezas y gloria mayores que las de ningún otro rey mientras vivas».

 

Salmo de hoy

Salmo 118, 9. 10. 11. 12. 13. 14 R/. Enséñame, Señor, tus decretos

 

¿Cómo podrá un joven andar honestamente?
Cumpliendo tus palabras. R/.

Te busco de todo corazón,
no consientas que me desvíe de tus mandamientos. R/.

En mi corazón escondo tus consignas,
así no pecaré contra ti. R/.

Bendito eres, Señor,
enséñame tus decretos. R/.

Mis labios van enumerando
todos los mandamientos de tu boca. R/.

Mi alegría es el camino de tus preceptos,
más que todas las riquezas. R/.

 

Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Marcos 6, 30-34

 

En aquel tiempo, los apóstoles volvieron a reunirse con Jesús, y le contaron todo lo que habían hecho y enseñado.

Él les dijo:
«Venid vosotros a solas a un lugar desierto a descansar un poco».

Porque eran tantos los que iban y venían, que no encontraban tiempo ni para comer.

Se fueron en barca a solas a un lugar desierto.

Muchos los vieron marcharse y los reconocieron; entonces de todas las aldeas fueron corriendo por tierra a aquel sitio y se les adelantaron. Al desembarcar, Jesús vio una multitud y se compadeció de ella, porque andaban como ovejas que no tienen pastor; y se puso a enseñarles muchas cosas.

 

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Reflexión del Evangelio de hoy

Todos necesitamos sabiduría

De los que están al frente de la comunidad siempre se espera capacidad y sabiduría para saber discernir en la vida y gobernar bien. Entonces, como en la actualidad, no era fácil gobernar por las divisiones sociales y políticas, y los criterios por los que se rigen los políticos.

Todos necesitamos sabiduría porque a veces nos resulta difícil discernir. Necesitamos tener juicio y mucho sentido común, saber decir bien. Y a nosotros, como cristianos, nos iría mucho mejor ir adquiriendo la sabiduría de Dios, o sea, la visión de las cosas, acontecimientos  y de las personas con la mirada de Dios.

Digamos con el Salmo: “Enséñame tus leyes… no consientas que me desvíe de tus mandamientos… mi alegría es el camino de tus preceptos, más que todas las riquezas”.

El apostolado tiene una dimensión contemplativa

En nuestro trabajo diario cosechamos algunos éxitos y también algunos fracasos. Vemos que esto mismo les pasaba a Jesús y sus discípulos. De ahí que Jesús invitara a los suyos a retirarse en búsqueda de un poco de paz. Momentos de paz y momentos para el silencio y la oración.

El activismo nos agota y empobrece. Los apóstoles se encontraban llenos de “todo lo que habían hecho y enseñado”. También nosotros necesitamos paz y serenidad. Y es lógico observar que, cuando no hay paz interior, todo son nervios y el resultado de nuestra misión disminuye la eficacia evangelizadora.

Tener tiempo para los demás a pesar de nuestro cansancio es una finura espiritual que Jesús nos ha enseñado.

 

Fr. Carlos Oloriz Larragueta O.P.

por Fr. Carlos Oloriz Larragueta O.P.
Convento de la Virgen del Camino (León)

Evangelio de hoy en audio

“Jesús llamó a los Doce y los fue enviando de dos en dos”

“Jesús llamó a los Doce y los fue enviando de dos en dos”

Primera lectura

Lectura del primer libro de los Reyes 2, 1-4. 10-12

 

Se acercaban los días de la muerte de David y este aconsejó a su hijo Salomón:

«Yo emprendo el camino de todos. Ten valor y sé hombre. Guarda lo que el Señor tu Dios manda guardar siguiendo sus caminos, observando sus preceptos, órdenes, instrucciones y sentencias, como está escrito en la ley de Moisés, para que tengas éxito en todo lo que hagas y adondequiera que vayas. El Señor cumplirá así la promesa que hizo diciendo:

“Si tus hijos vigilan sus pasos, caminando fielmente ante mí, con todo su corazón y toda su alma, no te faltará uno de los tuyos sobre el trono de Israel”».

David se durmió con sus padres y lo sepultaron en la Ciudad de David.

Cuarenta años reinó David sobre Israel; siete en Hebrón y treinta y tres en Jerusalén.

Salomón se sentó en el trono de David su padre y el reino quedó establecido sólidamente en su mano.

 

Salmo de hoy

1 Crón 29, 10-12 R/. Tú eres Señor del universo

 

Bendito eres, Señor,
Dios de nuestro padre Israel,
por los siglos de los siglos. R/.

Tuyos son, Señor, la grandeza y el poder,
la gloria, el esplendor, la majestad,
porque tuyo es cuanto hay en cielo y tierra. R/.

Tú eres rey y soberano de todo.
De ti viene la riqueza y la gloria. R/.

Tú eres Señor del universo,
en tu mano está el poder y la fuerza,
tú engrandeces y confortas a todos. R/.

 

Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Marcos 6, 7-13

 

En aquel tiempo, Jesús llamó a los Doce y los fue enviando de dos en dos, dándoles autoridad sobre los espíritus inmundos.

Les encargó que llevaran para el camino un bastón y nada más, pero ni pan, ni alforja, ni dinero suelto en la faja; que llevasen sandalias, pero no una túnica de repuesto. y decía:

«Quedaos en la casa donde entréis, hasta que os vayáis de aquel sitio. Y si un lugar no os recibe ni os escucha, al marcharos sacudíos el polvo de los pies, en testimonio contra ellos».

Ellos salieron a predicar la conversión, echaban muchos demonios, ungían con aceite a muchos enfermos y los curaban.

 

Evangelio de hoy en vídeo

Reflexión del Evangelio de hoy

“Guarda lo que Yahvé tu Dios manda guardar”

Podemos considerar que en esta primera lectura del Libro de los Reyes hay pocas palabras, o sea, es una lectura corta, pero contundente y que puede servirnos de aliento y descanso en nuestro camino de peregrino.

Nos presenta al rey David en sus últimos momentos de vida. Estando cerca de morir da a su hijo unos consejos. Podría haberle enfatizado la importancia de los bienes materiales y haberlos dejado, pero no. Él pone en relieve la importancia de la ley, deja a su hijo el don de la fe, es ahí donde está la vida.  Expresa un tono imperativo en sus palabras: “Ten, sé, guarda, sigue, observa, y a medida que cumplas tendrás éxito” y aún más: la consecuencia es ver cumplida la fidelidad del Señor.

Por ello, es importante resaltar: si en nuestra vida ponemos nuestro corazón en las cosas del Señor, todo lo demás sabemos que nos viene por añadidura (Mt 6,33). Jesucristo vino y nos dejó como testamento la gracia, el amor y la fe como camino que nos puede conducir a Dios nuestro Padre. Que hoy sea este el deseo de nuestro corazón: amar a Dios sobre todas las cosas.

“Llamó a los Doce”

El evangelista san Marcos nos relata la misión de los Doce. Jesús les envía, les ordena para que vayan con el Espíritu Santo confiando en la providencia divina. Han sido llamados y enviados a continuar la actividad profética del gran Maestro, Jesucristo, teniendo como signo la pobreza. Fueron llamados a abandonarse a la fe, a predicar la buena noticia con autoridad bajo el modelo de la pobreza evangélica vivido por Jesús y también a poner sus vidas en la fuerza de Dios trasmitida por él.

Hoy nosotros, los cristianos, también hemos sido llamados, y por el bautismo fuimos enviados a proclamar la buena noticia: el evangelio, que es Jesucristo.  Con el mismo Espírito Santo el Señor nos invita a confiar en su providencia, a poner nuestras vidas en sus manos y a vivir la experiencia de la misión desde él, pues sabemos que somos frágiles, miedosos, cobardes y que sin él no podemos hacer absolutamente nada (Jn 15, 5).

Es él quién nos llama, nos envía, y frente a todas las adversidades que conlleva la misión nos infunde el Espíritu Santo y nos hace rebosar de alegría y de vida por haberle anunciado. La verdad es que hemos sido llamados a vivir como Cristo ha vivido, y él ha experimentado el dolor, el rechazo, las persecuciones por anunciar el reino de Dios, nuestro Padre.

Que las palabras de Jesús y su fuerza nos hagan salir al camino sin miedo y dispuestos a cumplir su voluntad. Pidamos al Señor el Espíritu Santo para que nos mantengamos firmes y fieles en la misión que él nos ha confiado.

 Monasterio Ntra. Sra. de la Piedad - MM. Dominicas

Monasterio Ntra. Sra. de la Piedad – MM. Dominicas
(Palencia, España)

Somos monjas dominicas. Nuestra comunidad está formada por 15 hermanas de tres países diferentes: España, Brasil y Paraguay. Con edades comprendidas entre los 30 y 100 años. Nuestro monasterio, fundado hace 500 años, se ubica frente a la plaza donde se encontraba la casa en la que vivió Santo Domingo de Guzmán en Palencia y frente al Convento de frailes dominicos que fundó él mismo, en su último viaje a España.

Fuente: Dominicos Org