El cuidado de la salud no tiene temporada: por qué el invierno no debe frenar tu bienestar

El cuidado de la salud no tiene temporada: por qué el invierno no debe frenar tu bienestar

 

Cuando bajan las temperaturas, sostener los buenos hábitos se vuelve un desafío. Descubrí cómo adaptar tu rutina con una mirada amorosa, libre de culpas y enfocada en el bienestar a largo plazo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Buenos Aires domingo 28 de junio(PR/16)–Llegó el invierno y, casi sin darnos cuenta, aquello que veníamos haciendo tan bien por nuestra salud empieza a costar un poco más.

No es una decisión consciente de abandonar el camino, sino una transición sutil que a menudo ni registramos.

Sin embargo, este cambio de ritmo tiene una explicación biológica y ambiental muy clara: los días se vuelven más cortos, la falta de luz natural disminuye nuestra energía y el frío nos invita a buscar el refugio del hogar, reduciendo de manera drástica el movimiento cotidiano.

 

 

Más allá de la fuerza de voluntad

 

 

Ante esta dificultad, el primer sentimiento que suele aparecer es la culpa. Tendemos a pensar que si nos cuesta entrenar o elegir opciones saludables es por una falta de compromiso personal.

 

 

 

🥘 “EL CUERPO NOS PIDE HARINAS Y COSAS HIPERCALÓRICAS”: POR QUÉ EN INVIERNO COMEMOS MÁS, La médica especialista en nutrición, diabetes y obesidad María de los Ángeles Sánchez Calvin explicó por qué ...

 

 

 

Pero la realidad es que no todo es cuestión de voluntad. En nuestras decisiones influyen la biología, nuestra historia y el contexto. Las ensaladas pierden su atractivo con la baja temperatura y las rutinas cambian por completo, exigiéndonos una reorganización que no siempre tenemos disponible. Entender este panorama completo es fundamental para cambiar la perspectiva.

 

 

Un compromiso con vos mismo, libre de presiones

 

 

Mantener el cuidado personal en los meses fríos no tiene el objetivo de ‘llegar bien al verano’ ni evitar unos kilos de más, sino el de seguir construyendo salud integral: física, mental y emocional. Cuando el bienestar nace de la imposición, la exigencia o el rechazo al propio cuerpo, suele durar muy poco. Por el contrario, cuando logramos conectar el autocuidado con un deseo propio y una mirada respetuosa, se transforma en algo sostenible en el tiempo.

 

 

 

Desafíos para cuidar la salud en invierno - Suterh

 

 

 

Muchas veces, nuestra relación con los hábitos saludables está marcada por exigencias del pasado, dietas restrictivas o comentarios ajenos que convirtieron la alimentación y el ejercicio en una obligación. Romper con esa estructura lleva tiempo, pero reconocer el proceso es el primer paso.

Una vez que el deseo genuino se activa, el siguiente paso no es mágico: requiere organización, diseño de estrategias adaptadas a tu realidad y, en muchos casos, la valentía de pedir acompañamiento profesional, especialmente si convivís con desafíos específicos como la obesidad o enfermedades crónicas.

 

 

Estrategias prácticas para el día a día

 

 

Si el éxito no depende únicamente de la fuerza de voluntad, ¿por dónde empezamos? El secreto está en observar el presente sin juzgarnos. No pienses en las metas de todo el año; preguntate qué podés hacer hoy con las herramientas que tenés a mano. Te propongo sentarte un momento a solas, con un té calentito, y planificar pequeñas decisiones concretas que te hagan sentir bien.

  • Planificación semanal: Diseñar un menú previo te ayuda a sostener las elecciones saludables cuando el cansancio o el frío acechan.
  • Platos cálidos y nutritivos: Asegurate de incluir en tus comidas calientes una buena base de verduras, legumbres, frutas, semillas y cereales integrales.
  • Ensaladas tibias: No abandones los vegetales crudos; podés combinarlos de forma deliciosa con vegetales cocidos y preparaciones calientes.
  • Movimiento adaptado: Buscá alternativas de actividad física en casa para los días donde salir a la intemperie resulta imposible.
  • Pedir ayuda: El acompañamiento profesional es una estrategia valiosa que adapta el proceso a tu contexto real, dejando de lado el foco exclusivo en la balanza.

 

Este invierno no necesitas hacer las cosas exactamente igual que en el verano. Está bien reorganizarse, buscar nuevos caminos y entender que distinto no significa imposible. Al fin y al cabo, tu salud merece atención constante, porque el verdadero cuidado no tiene temporada.

 

Primicias Rurales
Fuente: Lic. Leila Grynwald / Dra. Virginia Busnelli
Cómo eliminar los saboteadores complejos de tu vida

Cómo eliminar los saboteadores complejos de tu vida

¿Te has preguntado sobre la forma de detectar y aplacar el complejo de inferioridad y el de superioridad? A veces, su origen tiene que ver en la infancia

España, sábado 31 enero (PR/26) — Escribir (y leer) sobre los complejos es importante. En este mundo cargado de belleza, fama y necesidad de aprobación, escribir sobre los complejos es necesario.

Hay complejos que se basan en problemas reales y otros en monstruos imaginarios. ¡No permitas que ellos te impidan la experiencia maravillosa de ser persona!

¿Qué son?

 

complejo

 

Un complejo es una percepción distorsionada que una persona tiene de sí misma. Se mira en el espejo y lo que mira no le gusta. En coaching, a los complejos diría yo que les llamamos saboteadores, eso es lo que son. Un saboteador es la fuente de todos tus miedos, sentimientos de falta de valía personal, pensamientos negativos y depresiones.

¿Qué se esconde detrás?

Detrás de los complejos se esconden conflictos inconscientes cual nido de cucarachas. Según el doctor en Psiquiatría y profesor de Psicopatología en la Facultad de Educación de la Universidad Complutense de Madrid Javier de las Heras, los complejos son conflictos psíquicos que permanecen escondidos en la mente.

La persona, al no poder asimilarlos, los reprime: por eso no se percata de que existen. ¿Y  por qué los reprime? Ahora la neurociencia sabe que esto pasa porque el cerebro todavía no está maduro como para comprender los impactos tan dañinos de las burlas, los desprecios de algunos padres y el abandono de una madre.

El doctor de las Heras explica que para evitar que el conflicto retorne a la consciencia, el sujeto pone en marcha mecanismos de inhibición y bloqueo, estableciendo una personalidad perturbada y creando un complejo.

Entonces se puede hablar de complejo de inferioridad, de superioridad, de mala imagen (no te gustas cuando te ves en el espejo) y de culpabilidad por hablar solamente de cuatro de ellos. Profundicemos un poco en dos de ellos.

 

1Complejo de inferioridad

Es sentirse pequeño y menos que los demás. La persona que lo sufre huye y evita relacionarse. Le incomoda la vida social y cree que no puede cambiar ni gustarse. Es la persona cuya conducta es insegura. Este complejo generalmente nace cuando nos hemos visto rechazados de pequeños y esto se queda como una marca en la personalidad.

Cómo superarlo

Luchando. Ahora bien, para que esta lucha sea positiva, la persona que sufre de este complejo deberá aceptar que existe y, si es posible, buscar ayuda. Este no es un complejo que desaparece rápidamente, hará falta mucha paciencia para poco a poco irlo superando hasta sentirse una persona normal, igual que las demás.

2Complejo de superioridad

Es el que sufre aquella persona que trata de parecer más que el resto. Su conducta es orgullosa y altanera. Además es muy perfeccionista y poco tolerante. La persona que lo padece no necesariamente es consciente de ello. Esta persona además tiene mucha dificultad para hacer amigos. Esto es así porque él mismo levanta muros para que los demás no entren. Nunca se muestra tal y como es.

Cómo superarlo

Generalmente la persona que padece de este complejo, no se da cuenta de él hasta que se encuentra en situaciones en las que queda muy perjudicado: la pérdida de un trabajo, de una relación o de amigos. Podrían pasar muchas experiencias amargas antes de que el sujeto llegara a plantearse ‘¿por qué me pasa tanto esto?’.

Lo mismo que el complejo de inferioridad, se supera reconociendo que algo no está bien en mí. Acompañarse de un profesional de la salud mental es muy importante.

Para superar este complejo, hay que trabajarse mucho mental e interiormente y después de un tiempo, con mucha humildad buscar a las personas a las que se les ha hecho daño con la propia conducta y pedir perdón. Son estas acciones las que provocarán una transformación interior y la persona se irá liberando de semejante complejo.

 

La autoestima es un trabajo esencial

 

autoestima

 

Cada persona es una promesa para el mundo y viene al mismo cargada de dones y talentos. El sufrimiento en la infancia, las burlas de los compañeros de colegio, etc. hacen que el niño vaya creciendo lleno de complejos y falta de autoestima.

Al acomplejado, la personalidad madura entonces se le presentará como todo un reto en el que hay que trabajar con perseverancia día a día. Pero vale la pena ayudar a otros y ayudarse a uno mismo a superar los complejos. Esa es la vía para lograr vivir en plenitud.

Hacer que alguien sea consciente de sus complejos requiere empatía, cariño, querer el bien del otro y fortaleza para hablar claramente de lo que ocurre. En el caso de uno mismo, es tener la valentía de enfrentarse a uno mismo. Ya de por sí, detectar que hay un problema es un gran primer paso.

 

 

 

Primicias Rurales

Fuente: Aleteia