Declaran a la Mariposa Bandera Argentina «Monumento Natural Provincial», una buena noticia para la especie vulnerable

Declaran a la Mariposa Bandera Argentina «Monumento Natural Provincial», una buena noticia para la especie vulnerable

La Mariposa Bandera Argentina no vuela sola. Su aleteo CELESTE Y BLANCO p —sutil y firme— necesita del monte nativo, de los coronillos , del silencio interrumpido apenas por el viento. Y también necesita de la gente. De una comunidad entera que entendió, hace más de veinte años, que conservar no es una tarea individual, que como las mariposas, nadie se salva solo.

Cerrar este 2025 levantando la Bandera de la Conservación y la Educación Ambiental no es una consigna vacía: es el resumen de un camino colectivo. Embanderados con su vuelo, Punta Indio y Magdalena —unidas por la Ruta 11, hoy reconocida como Santuario y Corredor Biológico de la Banderita— celebran que la Legislatura bonaerense haya sancionado una ley que protege a la especie en todo el territorio provincial.

Monumento Natural Provincial Mariposa Bandera Argentina, 📷🎥 Lau Gravino / @MariposaBanderaArgentina
Monumento Natural Provincial Mariposa Bandera Argentina, 📷🎥 Lau Gravino / @MariposaBanderaArgentina

 

Una norma que prohíbe su caza, su captura, la alteración de su hábitat, y que promueve estudios periódicos, campañas educativas y trabajo comunitario para cuidar los bosques donde habita.

Pero la ley no llega sola. Llega acompañada de una historia tejida en red. En 2012 y 2013, la mariposa ya había sido declarada Especie Emblemática de los partidos de Punta Indio y Magdalena.

Mucho antes de los reconocimientos formales, hubo maestras, guardaparques, fotógrafas, estudiantes y vecinos que eligieron mirar hacia el monte y no hacia otro lado.

El Programa Embanderados —único proyecto ambiental del país llevado adelante por una escuela especial— es prueba viva de eso. Desde la Escuela Especial René Favaloro, Escuela 501 de Punta Indio, la educación ambiental se volvió acción concreta.

Con la docente Alicia Ojer, Estela Cesaroni y toda una comunidad educativa; con la guardaparques Flor Tuñón y la fotógrafa Laura Gravino, el cuidado dejó de ser una palabra abstracta para convertirse en una politica publica. Aprender a cuidar fue aprender a mirar, a esperar, a respetar los tiempos de la naturaleza.

En ese mismo andar nació la Fiesta de la Mariposa Bandera Argentina, un hecho tan singular como la especie que celebra: el único insecto del mundo con una fiesta propia, que hoy también es Fiesta Provincial.

En febrero próximo se realizará la 11ª edición, nuevamente en Punta Indio y Magdalena. No es solo una fiesta: es un ritual comunitario donde la ciencia dialoga con el arte, donde la educación se cruza con la memoria y donde el monte se vuelve aula abierta.

La declaración como Monumento Natural Provincial inscribe a la mariposa en una tradición de protección profunda. Los monumentos naturales, como el delfín franciscana, el venado de las pampas, el cauquén colorado, el Cerro Ventana, el Árbol Cristal o la iguana de cobre, resguardan aquello que es único e irremplazable.

No se trata de cercar por miedo, sino de limitar para preservar, de entender que hay elementos de la naturaleza que no admiten reemplazo.

En la provincia de Buenos Aires, la Ley 10.907 organiza las categorías de conservación: parques provinciales, reservas integrales, reservas de objetivos definidos, reservas de uso múltiple y refugios de vida silvestre. Todas distintas, todas necesarias. Pero cuando una especie se convierte en Monumento Natural, el mensaje es claro: su cuidado es una responsabilidad colectiva y prioritaria.

La Mariposa Bandera Argentina nos enseña eso sin discursos. Nos lo dice con su migración, con su fragilidad aparente y su fortaleza real. Nos recuerda que el monte no se defiende desde un escritorio, que la educación ambiental no se declama sino que se practica, que la conservación es siempre un trabajo en equipo.

 

 

Esta crónica no celebra sólo una ley. Celebra una forma de hacer. Una lógica mariposa: redes invisibles, cooperación, comunidad. Porque así como la mariposa necesita del monte para existir, el monte necesita de personas dispuestas a cuidarlo. Y en ese ida y vuelta, en ese aleteo compartido, se construye futuro.

Hoy la Bandera de la Conservación flamea en CELESTE Y BLANCO. No por casualidad, sino porque alguien la sostuvo durante años. Y porque entendimos, al fin, que en la naturaleza —como en la vida— nadie, absolutamente nadie, se salva solo. 🦋

 

Algunos datos

🦋 Nombre común y científico

  • Nombre común: Bandera argentina

  • Nombre científico: Morpho epistrophus argentinus

  • Familia: Nymphalidae

  • Subfamilia: Morphinae

🎨 Características biológicas

  • Coloración:

    • El dorso de las alas es celeste metálico intenso, con bordes negros, evocando los colores de la bandera argentina.

    • El reverso es marrón con ocelos (manchas en forma de ojos), lo que le sirve de camuflaje.

  • Tamaño:

    • Envergadura alar aproximada de 9 a 11 cm.

  • Vuelo:

    • Lento, elegante y ondulante, generalmente a baja y media altura.

  • Hábitat:

    • Selvas en galería, montes ribereños y zonas boscosas del noreste y centro del país.

  • Distribución:

    • Argentina, Uruguay, sur de Brasil y Paraguay.

  • Actividad:

    • Diurna, más visible en primavera y verano.

🐛 ¿De qué gusano nace?

Como todas las mariposas, nace de una oruga (larva) que emerge del huevo.

  • Aspecto de la oruga:

    • De color verde intenso, cuerpo robusto, con pequeñas protuberancias y pelos cortos.

  • Plantas hospederas (alimento de la oruga):

    • Principalmente árboles de la familia Fabaceae, especialmente:

      • Ceibo (Erythrina crista-galli), flor nacional argentina

      • Otras especies del género Erythrina y leguminosas nativas

  • Función ecológica:

    • La oruga se alimenta de hojas, crece, forma una crisálida, y luego emerge la mariposa adulta.

🌱 Importancia simbólica y ecológica

  • Es considerada mariposa emblemática nacional.

  • Indicadora de ambientes naturales bien conservados.

  • Vinculada simbólicamente al ceibo y a los colores patrios.

 

Fuente: noticias ambientales / IA

Primicias Rurales

No son las Cataratas de Iguazú: el tesoro natural más salvaje de Misiones

No son las Cataratas de Iguazú: el tesoro natural más salvaje de Misiones

En la reserva Margay, a los pies de la biosfera Yabotí, trabajan para restaurar la flora nativa y reintroducir fauna amenazada.
Un ecosistema inesperado: el regreso del puma y el nuevo rol de los pingüinos como presa en la Patagonia

Un ecosistema inesperado: el regreso del puma y el nuevo rol de los pingüinos como presa en la Patagonia

Los pingüinos: Esta fuente de alimento marina en el sur de Argentina provoca la mayor concentración de estos depredadores y los vuelve más sociables.

Buenos Aires, sábado 20 diciembre (PR/25) —  Durante el siglo XX, los pumas, así como los zorros y grandes herbívoros, fueron extirpados de la Patagonia argentina para dar lugar a la ganadería ovina tras el asentamiento europeo.

Su ausencia permitió que las colonias de pingüinos de Magallanes, antes confinadas a islas frente a la costa atlántica, se expandieran por el continente.

Hoy ese escenario ha cambiado y los pumas han retornado tras un intento de restaurar la fauna del pasado. Su regreso a un ecosistema transformado, con grandes cantidades de pingüinos, está alterando su comportamiento y ha llevado a registrar densidades poblacionales inéditas para la especie.

 Un equipo internacional de científicos ha documentado este hallazgo en el Parque Nacional Monte León (PNML), en el sur de Argentina, específicamente en la provincia de Santa Cruz.
De acuerdo con el ecólogo Mitchell Serota, de la Universidad de California en Berkeley, y quien ha liderado la investigación, el estudio pone de manifiesto los efectos de la conservación en ecosistemas transformados.
“La fauna está recolonizando ecosistemas que han cambiado de forma radical desde que estas especies desaparecieron”, explica Serota.

Una presa inesperada

Los pingüinos de Magallanes forman colonias enormes y pasan más de la mitad del año en tierra firme. Son abundantes, previsibles e indefensos frente a un gran felino. A diferencia de otras presas, estas aves no están adaptadas a la predación en tierra.

“Aquí se combinan dos factores clave para los pumas: hay muchísimos pingüinos y son fáciles de capturar”, resume Serota.

Pumas menos solitarios

El puma es famoso por ser un cazador solitario y territorial. Sin embargo, el nivel de interacción social que han presenciado estos científicos argentinos, estadounidenses y alemanes ha sido sorprendentemente alto.

“Es la densidad de pumas más alta registrada hasta ahora”, resalta Serota. Más del doble de los valores máximos vistos en otros lugares de Sudamérica.

Hembras adultas, que normalmente evitan a sus congéneres, se toleran en el mismo espacio.

Además, se consideraba que las interacciones entre pumas se limitaban sobre todo al comportamiento reproductivo. Sin embargo, el estudio señala que no se puede descartar la posibilidad de que exista un parentesco genético entre estos animales, lo cual podría estar favoreciendo una mayor tolerancia social entre ellos.

Los pingüinos juegan un papel clave en la densidad poblacional de los pumas, pero no explican por sí solos este fenómeno.

“Creemos que son un motor importante, pero hay que tener en cuenta que los pingüinos son un recurso estacional, están presentes poco más de la mitad del año”, aclara el autor. Cuando las aves migran al mar, los pumas, el único gran carnívoro de la región, deben recurrir a otras presas, como los guanacos, un animal silvestre de la Patagonia que compite por las pasturas con las ovejas.

 

 

“Hay una gran población de guanacos. Eso ayuda a los pumas cuando los pingüinos se han ido”, explica el experto, y agrega que la combinación de recursos es lo que permite mantener densidades tan elevadas de depredadores.

La caza regular de aves marinas por grandes carnívoros terrestres no es habitual, pero existen algunos precedentes.

El investigador compara el fenómeno con la relación entre los osos y los salmones. “Los osos se congregan en los ríos durante las migraciones de salmón, y algo muy parecido está ocurriendo aquí con los pumas y los pingüinos: crean un punto caliente que reorganiza su comportamiento en todo el paisaje”.

También existen registros de demonios de Tasmania que cazan pingüinos, así como otros estudios recientes sobre leones y jaguares que se alimentan de recursos marinos.

La creación del Parque Nacional Monte León data de 2004, pero la investigación fue realizada desde 2019 hasta 2023. “Mucha gente nos ha preguntado si esto supone una amenaza para los pingüinos”, reconoce el investigador. Sin embargo, afirma que los datos indican que la población de pingüinos en la zona parece estable e incluso en crecimiento desde la creación del parque.

Los depredadores suelen ser el centro de proyectos de restauración por su capacidad de regular a otras especies, pero los cambios en el paisaje, el clima y la disponibilidad de presas alteran cómo, cuándo y dónde obtienen alimento.

“Restaurar fauna no significa retroceder los ecosistemas al pasado. Puede generar interacciones completamente nuevas que modifiquen el comportamiento y las poblaciones de formas inesperadas”, argumenta Serota.

El investigador dice que, ahora que se sabe cómo la nueva presa ha cambiado la conducta de los pumas, queda por entender en qué otros aspectos se traduce.

“El siguiente paso es averiguar qué significan estos cambios para el resto del ecosistema”, señala Serota, en especial para los guanacos, el principal gran herbívoro de la Patagonia.

“La relación puma y guanaco es central en la región, y cualquier cambio en la forma en que los pumas se mueven y cazan puede tener efectos en cadena”, dijo el investigador.

 

Fuente:  El País – .Por Selva Vargas Reátegui y IA

Primicias Rurales

Cultivos de cobertura: la inversión silenciosa que reconstruye la fertilidad del suelo

Cultivos de cobertura: la inversión silenciosa que reconstruye la fertilidad del suelo

Durante años, los cultivos de cobertura o de servicio fueron vistos como un “costo extra” dentro del sistema productivo. Sin embargo, la evidencia científica y la experiencia de miles de productores muestran que, cuando se incorporan de manera sostenida, estos cultivos se transforman en una de las herramientas más efectivas para mejorar la estructura del suelo y recuperar su fertilidad física y biológica.

Por Ing Agr Pedro A Lobos

Buenos Aires, martes 17 de diciembre (PR/25) .- Lejos de ofrecer resultados inmediatos, los cultivos de cobertura funcionan como una inversión a largo plazo, cuyos beneficios se acumulan campaña tras campaña.

Raíces que construyen suelo

Uno de los principales aportes de los cultivos de cobertura ocurre debajo de la superficie. Las raíces vivas, presentes durante más meses del año, actúan como verdaderos ingenieros del suelo.

Las gramíneas aportan sistemas radiculares densos que mejoran la agregación, mientras que las especies de raíz pivotante exploran capas más profundas, ayudando a aliviar compactaciones y facilitando el movimiento del agua y el aire.       

Con el paso de los años, los lotes con cultivos de cobertura muestran:

  • Mayor estabilidad de agregados

  • Menor densidad aparente

  • Mejor infiltración y almacenamiento de agua

  • Menor riesgo de encostramiento y erosión

En términos prácticos, el suelo se vuelve más “esponjoso”, más resistente al tránsito de maquinaria y más estable frente a eventos climáticos extremos.

Fertilidad física: más agua, menos pérdidas

La mejora estructural se traduce directamente en una mayor eficiencia hídrica. Un suelo bien estructurado infiltra más agua cuando llueve y la retiene mejor durante períodos secos. Esto explica por qué muchos productores observan, con los años, mayor estabilidad de rendimientos, especialmente en campañas con estrés hídrico.

Además, la cobertura permanente del suelo reduce el impacto de las gotas de lluvia, disminuye el escurrimiento superficial y protege contra la erosión, uno de los principales factores de pérdida de fertilidad a largo plazo.

Fertilidad biológica: el motor invisible del sistema

Otro de los grandes beneficios, muchas veces subestimado, es el impacto de los cultivos de cobertura sobre la vida del suelo. Las raíces vivas liberan exudados que alimentan bacterias, hongos, micorrizas y macroorganismos como lombrices, reactivando procesos biológicos clave.

Los sistemas que incorporan cultivos de servicio de manera frecuente y con mayor diversidad muestran:

  • Aumento de la biomasa microbiana

  • Mayor diversidad biológica

  • Mejores procesos de ciclado de nutrientes

  • Mayor disponibilidad de nitrógeno y fósforo en el mediano plazo

Las mezclas de especies potencian estos efectos, ya que cada grupo funcional aporta distintos tipos de raíces y compuestos orgánicos, generando un suelo más activo y resiliente.

Beneficios que se construyen con el tiempo

La experiencia indica que los mayores beneficios aparecen a partir del tercer o quinto año de uso continuo. Por eso, los sistemas que abandonan la práctica de manera temprana suelen no alcanzar a percibir sus ventajas, reforzando la idea errónea de que los cultivos de cobertura “no funcionan”.

En cambio, los productores que sostienen la práctica en el tiempo coinciden en que el suelo responde con:

  • Mejor transitabilidad

  • Menor necesidad de intervenciones correctivas

  • Mayor eficiencia del uso de insumos

  • Sistemas productivos más estables

Un cambio de enfoque

Más que una práctica aislada, los cultivos de cobertura representan un cambio de enfoque en la forma de manejar el suelo: pasar de explotarlo a reconstruirlo. En un contexto de suelos cada vez más exigidos y climas más variables, mantener raíces vivas y diversidad durante todo el año deja de ser una opción para convertirse en una estrategia clave de sustentabilidad productiva.

En definitiva, los cultivos de cobertura no solo protegen el suelo: lo mejoran, lo estructuran y lo devuelven a su rol central como base de la producción agrícola 

Primicias Rurales

Fuente; IA/ Ing. Agr. Pedro A Lobos

Ganadería regenerativa: producir más cuidando el suelo y la biodiversidad

Ganadería regenerativa: producir más cuidando el suelo y la biodiversidad

Sus pasturas permanentes son un recurso valioso que, hasta ahora, ha sido desaprovechado.
Olvídese de cómo son hoy sus pastos. Piense en cómo podrían ser si se gestionaran con la misma atención que dedica a sus otros cultivos.

Por Ing Agr Pedro Lobos

Buenos Aires, 14 de diciembre (PR/25) .- El Pastoreo Racional Voisin (PRV) considera las necesidades tanto de las plantas como de los animales, no sólo las del ganado. Bien aplicado, puede duplicar o incluso triplicar la productividad de sus pasturas.

¿Cansado de que los flujos de caja le dejen sin dinero en el bolsillo?


Gran parte de ese problema no está en el precio de la carne o la leche, sino en cómo se produce. Los sistemas ganaderos basados en confinamiento o suplementación excesiva generan altos costos, dependencia de insumos externos y una presión constante sobre la rentabilidad.

Mientras tanto, muchos establecimientos poseen un recurso subutilizado: sus pasturas y pastizales permanentes.

El Pastoreo Racional Voisin (PRV) propone un cambio profundo de enfoque: dejar de pensar en el pasto como un recurso secundario y comenzar a manejarlo con la misma planificación y precisión que cualquier cultivo agrícola.

¿Qué es el Pastoreo Racional Voisin?

El PRV es un sistema de pastoreo intensivo de gestión, basado en cuatro principios formulados por André Voisin, que buscan equilibrar las necesidades de las plantas, los animales y el suelo:

  1. Tiempo de descanso adecuado para que la planta exprese su máximo crecimiento.

  2. Tiempo de ocupación corto, evitando el repastoreo.

  3. Alta carga instantánea, para un consumo uniforme.

  4. Prioridad animal, asegurando dietas de alta calidad.

Este enfoque no solo mejora la productividad forrajera, sino que transforma al sistema ganadero en un motor de regeneración ecológica.

Resultados productivos comprobados (INTA)

Diversas investigaciones y experiencias a campo del INTA en regiones como la Pampa Húmeda, NEA y NOA muestran que los sistemas de pastoreo intensivo bien manejados pueden:

  • Duplicar o triplicar la producción de materia seca por hectárea respecto a pastoreos continuos.

  • Incrementar la carga animal entre un 50 y un 200 %, sin degradar el recurso.

  • Mejorar la ganancia diaria de peso y la producción de leche por animal, gracias a una dieta más estable y de mayor calidad.

  • Reducir significativamente el uso de suplementos, fertilizantes y herbicidas.

En ensayos de largo plazo, el INTA también ha registrado aumentos sostenidos del carbono orgánico del suelo, con valores que oscilan entre 0,1 y 0,4 % anual, dependiendo del ambiente y manejo.

Suelo vivo: la base del sistema

Desde la mirada de la Permacultura, el PRV es un claro ejemplo de diseño regenerativo: trabaja con los procesos naturales en lugar de luchar contra ellos.

El impacto positivo sobre el suelo incluye:

  • Mayor actividad biológica (hongos micorrícicos, bacterias benéficas, lombrices).

  • Mejora de la estructura del suelo, aumentando la porosidad y la infiltración.

  • Reducción de la compactación superficial.

  • Mayor retención de agua, clave frente a sequías e inundaciones.

El estiércol y la orina distribuidos uniformemente, junto con el pisoteo controlado, aceleran los ciclos de nutrientes y reemplazan insumos externos por fertilidad biológica.

Biodiversidad funcional y servicios ecosistémicos

El pastoreo racional no empobrece el campo natural: lo diversifica.

Estudios del INTA muestran que los sistemas con descansos adecuados favorecen:

  • Mayor diversidad de especies forrajeras, incluyendo gramíneas y leguminosas.

  • Incremento de insectos benéficos y polinizadores.

  • Mejor equilibrio entre especies deseables y no deseables, sin herbicidas.

Estos cambios se traducen en servicios ecosistémicos clave:

  • Captura de carbono.

  • Regulación hídrica.

  • Control biológico de plagas.

  • Mayor resiliencia climática.

Calidad biológica de la producción ganadera

Desde la perspectiva de la Permacultura (Bill Mollison)  y la producción agroecológica, el PRV permite obtener:

  • Carne y leche con mejor perfil nutricional, mayor contenido de ácidos grasos beneficiosos (omega 3 y CLA).

  • Producción libre de estrés crónico animal.

  • Menor dependencia de antibióticos y aditivos.

Esto abre la puerta a mercados diferenciados, consumo consciente y valor agregado real, sin aumentar costos.

Menos trabajo, más vida

Uno de los mayores aportes del PRV es que simplifica el sistema:

  • Menos maquinaria.

  • Menos horas de trabajo pesado.

  • Menos decisiones urgentes y más planificación.

El resultado es un sistema más rentable, más estable y más humano.

No es teoría: es práctica

Olvídese de cómo son hoy sus pastos.
Piense en cómo podrían ser si se gestionaran con inteligencia.

El Pastoreo Racional Voisin demuestra, con respaldo científico y experiencias reales, que sí es posible producir carne y leche con alta rentabilidad en pasturas y pastizales naturales, regenerando el suelo y mejorando el ambiente.

No me crea: pruébelo.
Después de eso, nadie jamás podrá decirle que no se puede.

Me olvidaba de lo más importante, si no le gusta el campo y no le gusta trabajar no se meta o contrate a alguien que sepa

Primicias Rurales

Fuente: IA/ Ing. Agr. Pedro A. Lobos