Vacas con GPS y vallado virtual: la innovadora solución tecnológica para prevenir devastadores incendios forestales

Vacas con GPS y vallado virtual: la innovadora solución tecnológica para prevenir devastadores incendios forestales

 

Un agrónomo español revolucionó la prevención de incendios utilizando vacas con collares inteligentes y mapas digitales, una técnica de silvopastoreo de precisión que se expande con éxito por toda España.

 

 

Buenos Aires sábado 5 septiembre (PR/26)– En la tranquila localidad de Caldes de Montbui, a menos de 40 kilómetros de Barcelona, Enric Ullar traza desde su tablet los límites por donde caminarán sus 20 vacas durante el próximo mes. No se trata de magia ni de un truco mental: cada animal lleva un collar especial conectado a un mapa interactivo para no salir del área asignada.

Cuando las vacas se aproximan al límite fijado en la pantalla, un suave pitido las alerta para que cambien de rumbo inmediatamente. Si deciden cruzar la línea invisible, reciben un pequeño pulso eléctrico que las corrige sin causarles estrés ni sufrimiento alguno. Rápidamente comprenden la dinámica y se dedican a pastar pacientemente durante treinta días en esa zona.

 

Enric Ullar vacas con GPS

 

Gracias a esta rutina diaria, las vacas dejan el terreno completamente libre de matorrales y vegetación seca. Esta genial idea fue la solución definitiva que encontró Enric Ullar para reducir la peligrosa biomasa acumulada en su finca y evitar así la propagación de devastadores incendios forestales en la región.

 

Un trauma del pasado transformado en innovación

 

El termómetro marcaba 33 grados a la sombra y el zumbido constante de las cigarras recordaba el intenso calor estival mientras el mapa oficial de riesgo marcaba máxima alerta roja. Un fuego reciente ya había arrasado la propiedad vecina, pero Enric Ullar confió plenamente en su sistema e invitó a National Geographic a presenciarlo.

Descendiente de la histórica familia Prat, Enric es el vigésimo propietario de un predio de 150 hectáreas que rodea a una clásica masía catalana del siglo XIV. Debido a la baja rentabilidad agrícola y maderera actual, cien de esas hectáreas carecían de actividad, transformándose en un auténtico polvorín forestal, una realidad muy común en la Península Ibérica.

 

Enric Ullar vacas con GPS

 

Esta problemática afectó directamente a Enric hace cuarenta años, cuando un fuerte incendio consumió parte de su propiedad. Aquella impactante experiencia lo marcó como un trauma, motivándolo a estudiar Ciencias Agrarias para dedicar su vida entera a buscar soluciones prácticas, eficientes y sostenibles para el cuidado de los bosques.

 

La búsqueda de la especie perfecta para limpiar el terreno

 

Consciente de que limpiar el bosque a mano o con maquinaria requería un gasto descomunal de energía y dinero, entendió que el ganado era la mejor opción. Sin embargo, las cabras exigían presencia humana los 365 días y las ovejas rechazaban los matorrales densos, por lo que eligió la opción de la vaca.

Las seleccionadas fueron las tudancas, una raza sumamente rústica, delgada y acostumbrada a los terrenos de montaña que no requiere labores de ordeño. Los transeúntes que pasaban cerca de Barcelona no salían de su asombro al observar a estos animales alimentándose en las inmediaciones urbanas.

 

Enric Ullar vacas con GPS

 

Enric distribuyó estratégicamente puntos de agua, colocó hilos sencillos para delimitar parcelas y dejó a sus animales trabajar en el desbroce natural. Al pisar las hierbas y alimentarse de los arbustos, las vacas redujeron drásticamente la biomasa ubicada por debajo de 1.5 metros de altura, un paso fundamental.

Esta acción clave logra cortar con éxito la denominada escalera de fuego, impidiendo eficazmente que las llamas escalen hacia las copas de los árboles, donde se vuelven incontrolables para los bomberos. Mientras muchos vecinos abandonaban sus campos aumentando el riesgo ambiental, Enric mantuvo al día su impecable plan de prevención.

 

Tecnología Nofence: el salto al silvopastoreo inteligente

 

A pesar de los excelentes resultados obtenidos, Enric reconocía con franqueza que no podía sostener su economía vendiendo solo veinte vacas. Por ello, decidió modernizar su propuesta para transformar su vocación en un servicio profesional aplicable a parcelas que llevan años sumidas en el abandono.

La gran solución llegó mediante la tecnología del sistema noruego Nofence. A través de su tablet, delimita el vallado virtual en el mapa digital y su rodeo cumple con precisión el pastoreo indicado. Aun así, Enric visita frecuentemente al ganado en el campo para mantener un contacto cercano y cuidar la salud animal.

 

Enric Ullar vacas con GPS

 

Durante una tarde de verano, llevó al equipo de National Geographic a la finca vecina de Aleix, a quien le prestó sus vacas por 15 días. El dueño del predio quedó totalmente impactado al ver cómo el hambre voraz de los animales eliminó el espeso matorral, reduciendo el riesgo de ignición.

La estrategia plantea que tras el paso del ganado, el propietario complemente el trabajo utilizando motosierras mecánicas para rematar la limpieza del bosque. Esta innovadora técnica de vallado virtual ya se implementa en Guadalajara, Navarra, Álava, Palencia y Zamora con importantes subvenciones gubernamentales.

 

Gestión del territorio contra el combustible natural

 

El renombrado experto Martí Boada explicó que cada metro cuadrado rural abandonado se convierte progresivamente en un bosque no gestionado. Este vegeta de forma vertical acumulando de cuatro a cinco toneladas de masa por hectárea y se extiende horizontalmente ganado terreno agrícola, aumentando el combustible disponible.

Ante este desafío, la experta Cristina Santín afirmó que se requiere una urgente cultura de emergencia similar a la que tienen otros países frente a los terremotos. La tecnología actual permite controlar el pastoreo en extensiones grandes o pequeñas optimizando al máximo el forraje disponible.

Los collares utilizados cuentan con paneles solares, baterías de larga duración y conectividad GPS por satélite que envía alertas inmediatas si el animal se desvía o deja de moverse. El pulso eléctrico es muy leve y en el 99% de los casos las vacas se adaptan al pitido sonoro sin sobresaltos.

Aún es pronto para determinar si esta solución tecnológica se consolidará a gran escala en toda la Península Ibérica. Sin embargo, los resultados en la finca de Enric Ullar son contundentes: donde antes reinaba el matorral peligroso, hoy pastan tranquilamente vacas con GPS protegiendo el ecosistema.

 

 

Primicias Rurales
Fuente: nationalgeographic.com

 

Cómo los drones y la inteligencia artificial revolucionan la estimación del rendimiento del maíz

Cómo los drones y la inteligencia artificial revolucionan la estimación del rendimiento del maíz

 

Investigadores del INTA Pergamino desarrollaron modelos de alta precisión basados en imágenes aéreas para medir la radiación solar interceptada, optimizando el fenotipado y potenciando el mejoramiento genético del cultivo.

 

 

 

Buenos Aires, viernes 28 agosto (PR/26)– Con el firme objetivo de transformar los métodos tradicionales de fenotipado y optimizar al máximo los tiempos de trabajo en el campo, la Estación Experimental Agropecuaria (EEA) Pergamino del INTA dio un paso clave al incorporar un Vehículo Aéreo No Tripulado (VANT) equipado con tecnología multiespectral y térmica de última generación.

Esta iniciativa se desarrolla en el marco del Programa Nacional de Ecofisiología y Agroecosistemas, buscando establecer protocolos precisos de procesamiento de datos remotos para asistir de manera directa a los programas de mejoramiento genético de la región.

 

El Impacto de la IA en la Agricultura | HorizonteA Digital

 

“Este desarrollo se consolidó mediante un esquema asociativo que vincula internamente a las áreas de Sistemas de Información Geográfica (SIG), Ecofisiología de cultivos, Mejoramiento de Girasol y Mejoramiento de Maíz de la experimental”, explicó Javier Portillo, investigador de la EEA INTA Pergamino.

A su vez, el especialista remarcó que la sinergia de trabajo se extiende a escala federal mediante la interacción continua con las distintas Estaciones Experimentales de la región, articuladas a través de la sólida Red Nacional de Drones del INTA.

 

El salto cualitativo frente a las evaluaciones manuales

 

De acuerdo con el investigador, la evaluación clásica de los ensayos en los programas de mejoramiento se realiza históricamente de forma manual. Esto demanda una alta carga horaria y conlleva la natural subjetividad del operario durante las observaciones directas en el lote.

“Frente a esto, los sensores remotos emergen como una alternativa estratégica. Permiten estimar de manera totalmente objetiva y repetitiva en el tiempo aquellas características de las plantas que surgen de la interacción entre el genotipo y el ambiente”, indicó Portillo.

 

Los drones revelan el futuro del maíz en tiempos de sequía: ¿qué significa esto para la agricultura?

 

Gracias al uso de sensores remotos de alta resolución, se lograron aplicaciones sumamente exitosas y con elevados niveles de coincidencia con la realidad en diversos cultivos agrícolas de la región pampeana.

 

Resultados comprobados en soja, girasol y trigo

 

“En soja, mediante vuelos programados durante el ciclo, se estimó la evolución de la cobertura foliar, logrando medir la altura de las plantas con un margen de error menor al 8 % respecto a las mediciones manuales”, detalló el especialista del INTA.

Por su parte, en el cultivo de girasol, el equipo combinó las imágenes aéreas con algoritmos de inteligencia artificial (machine learning) para automatizar y agilizar la detección de híbridos resistentes a herbicidas comerciales.

 

Inteligencia artificial en el agro: datos que ayudan a decidir — AgroConceptos

 

Esta herramienta digital permitió evaluar un volumen mucho mayor de parcelas al mismo tiempo, mientras que en trigo se inició una línea para monitorear índices de vegetación específicos y medir la velocidad de secado de grano previo a la cosecha.

 

Innovación y hallazgos en el XIII Congreso Nacional de Maíz

 

El impacto global de esta línea de investigación se desarrollará a fondo durante el próximo XIII Congreso Nacional de Maíz, donde se presentarán dos estudios liderados por José Menes, del grupo SIG, enfocados exclusivamente en este cereal.

El primer trabajo validó la estimación de la altura de las plantas mediante modelos digitales de superficie (MDS) generados por drones, alcanzando una destacada precisión de entre el 81 % y el 86 % de coincidencia con las mediciones tradicionales.

Este avance resulta sumamente clave para evaluar la estructura del cultivo y anticipar a tiempo problemas de quebrado y vuelco de tallos, factores que suelen provocar pérdidas económicas significativas durante la cosecha. Por otro lado, la segunda investigación desarrolló modelos matemáticos para estimar la fracción de radiación solar interceptada por la planta, una variable biológica clave vinculada directamente con la producción de biomasa y el rendimiento final.

 

La cobertura verde: el mejor predictor del rendimiento

 

Tras analizar más de 60 indicadores, los investigadores descubrieron que la simple estimación del porcentaje de cobertura verde desde el aire superó a todos los índices tradicionales de la agricultura digital como predictor de radiación interceptada.

Si bien el reconocido índice NDVI explicó la variable de manera satisfactoria, no logró posicionarse entre los indicadores de mayor capacidad predictiva, quedando por debajo de la precisión alcanzada por el porcentaje de cobertura verde.

Con niveles de precisión superiores al 92 % en híbridos comerciales y al 86 % en líneas de maíz, estos resultados confirman el rol estratégico de los drones para potenciar la competitividad del sector semillero nacional, tanto público como privado.

 

Primicias Rurales
Fuente: intainforma.inta.gob.ar
Destacan iniciativa para fortalecer el desarrollo Forestal Argentino

Destacan iniciativa para fortalecer el desarrollo Forestal Argentino

 

El Consejo Foresto Industrial Argentino (CONFIAR), espacio que reúne a las principales entidades de la cadena forestal y foresto-industrial del país, participó del proceso impulsado por el Consejo Federal de Inversiones (CFI), donde representantes de 19 provincias y del sector privado identificaron las prioridades estratégicas para potenciar el desarrollo, la competitividad y las inversiones de una actividad clave para las economías regionales.

 

 

 

Buenos Aires, miércoles 24 de junio (PR/26) .- En el marco de la iniciativa “Una Hoja de Ruta hacia un Futuro Federal”, promovida por el CFI, funcionarios provinciales, equipos técnicos y representantes de las principales organizaciones vinculadas al sector forestal participaron de una jornada de trabajo orientada a construir una agenda común de largo plazo para el desarrollo forestal argentino.

El Consejo Foresto Industrial Argentino (CONFIAR), integrado por la Asociación Forestal Argentina (AFoA), la Federación Argentina de la Industria Maderera y Afines (FAIMA), la Asociación de Fabricantes de Celulosa y Papel (AFCP), la Asociación de Fabricantes y Representantes de Máquinas, Equipos y Herramientas para la Industria Maderera (ASORA) y la Sociedad Rural Argentina (SRA), formó parte de este proceso de diálogo y construcción colectiva que reunió a representantes de 19 provincias y actores de toda la cadena de valor.

Uno de los principales resultados del encuentro fue la identificación de consensos amplios respecto de los desafíos estructurales que enfrenta el sector y las condiciones necesarias para aprovechar plenamente su potencial productivo, ambiental y social.

Entre las prioridades señaladas por los participantes se destacan la necesidad de fortalecer el acceso al financiamiento para productores e industrias, mejorar la infraestructura logística y de transporte, impulsar la incorporación de tecnología y promover una mayor coordinación institucional para acompañar el crecimiento de una actividad con fuerte presencia territorial y capacidad de generar empleo, inversiones y agregado de valor en todo el país.

 

Reforestación Misiones

Las conclusiones también pusieron de relieve las oportunidades vinculadas a la construcción con madera, la bioenergía, los servicios ecosistémicos, los mercados de carbono y el aprovechamiento sostenible de los recursos forestales, en un escenario internacional que demanda cada vez más materiales renovables y soluciones productivas de baja huella ambiental.

Entre las líneas de acción identificadas durante la jornada se encuentran el fortalecimiento de las herramientas de financiamiento para productores e industrias, la mejora de la competitividad logística, el impulso a la innovación tecnológica, el desarrollo de nuevos mercados, la promoción de la construcción con madera, la valorización de la biomasa, el fortalecimiento de los sistemas de manejo del fuego y la consolidación de mecanismos de gobernanza federal para el sector.

Para CONFIAR, el principal valor del proceso radica en haber construido una visión común entre provincias, sector privado y actores técnicos sobre los desafíos y oportunidades que definirán el futuro forestal argentino durante las próximas décadas.

La construcción de una hoja de ruta compartida constituye un paso fundamental para consolidar al sector forestal y foresto-industrial como uno de los motores de la bioeconomía argentina, promoviendo desarrollo productivo, generación de empleo, arraigo territorial e inversiones de largo plazo en todo el país.

Más información en www.confiar.org.ar // Redes: @confiar_org

¿Qué es CONFIAR?

El Consejo Foresto Industrial Argentino (CONFIAR) es el espacio institucional que nuclea y representa a toda la cadena foresto-industrial del país, desde la producción forestal hasta el agregado de valor industrial, incluyendo tecnología, servicios y comercialización.

Está integrado por cinco entidades clave del sector: AFCP, AFoA, ASORA, FAIMA y la Sociedad Rural Argentina (SRA), lo que le otorga una representatividad transversal y federal.

CONFIAR tiene como objetivo promover el desarrollo de la forestación y de la industria de base forestal en todo el territorio nacional, bajo tres ejes inseparables:

  • Competitividad económica
  • Responsabilidad social
  • Sostenibilidad ambiental

Todo esto enmarcado en una visión de bioeconomía circular, donde la madera y los productos forestales se posicionan como materiales estratégicos para el desarrollo productivo y climático de la Argentina.

Las entidades que lo integran

→ AFoA – Asociación Forestal Argentina – Es la única entidad nacional que representa específicamente al sector forestal. Reúne empresas, productores, profesionales y estudiantes vinculados a la actividad forestal y sus servicios asociados. Tiene presencia regional en las principales zonas forestales del país:
Misiones, Corrientes, Río Uruguay, Delta y Pampeana. AFoA aporta la mirada del bosque, la producción primaria y el territorio.

→ AFCP – Asociación de Fabricantes de Celulosa y Papel – Agrupa a los principales productores de pastas celulósicas, papeles y cartones de Argentina. Su rol está enfocado en:

  • desarrollo industrial
  • innovación tecnológica
  • sostenibilidad del sector
  • representación institucional a nivel nacional e internacional

AFCP aporta el peso industrial, exportador y tecnológico del complejo celulósico-papelero.

→ ASORA – Asociación de Fabricantes y Representantes de Máquinas, Equipos y Herramientas – Desde 1993 representa a los proveedores de tecnología para la industria de la madera.

Es un puente entre:

  • empresas nacionales
  • tecnología internacional
  • capacitación y actualización permanente

Organiza FITECMA, la feria más importante del sector, y lidera el flujo informativo técnico a través de www.MaderayTecnologia.com.ar – ASORA aporta innovación, tecnología y futuro.

→ FAIMA – Federación Argentina de la Industria Maderera y Afines – Es la única entidad de segundo grado que representa a nivel nacional a la industria maderera. Integra 28 cámaras provinciales y representa a:

  • aserraderos
  • fabricantes de muebles
  • construcción en madera
  • tableros, pellets, envases, pallets, viviendas industrializadas, etc.

FAIMA aporta escala productiva, empleo PyME y valor agregado.

→ Sociedad Rural Argentina (SRA) – Con más de 150 años de historia, representa al sector agropecuario argentino y participa activamente en temas de:

  • forestación
  • bosques nativos
  • sostenibilidad
  • infraestructura rural

La SRA aporta anclaje institucional, visión agro-forestal y peso histórico.

 

 

 

Primicias Rurales
Fuente: CONFIAR
Nunca imaginaron lo que podían hacer en 1.000 hectáreas de desierto en la Patagonia

Nunca imaginaron lo que podían hacer en 1.000 hectáreas de desierto en la Patagonia

Lo que comenzó como el desafío de llevar agua a la árida meseta de Río Negro, se convirtió en un modelo productivo que combina riego, tecnología y construcción de suelos. Un campo y «una fábrica» que albergan 16 bombas, cinco kilómetros de canales y 10 pivotes de riego.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Por  Alan Agustini

 

Buenos Aires, viernes 19 de junio (PR/26)–Todo empezó con un recorte de diario. Un aviso clasificado que llegó a las manos de Luis Fernando Defferrari, fundador de una empresa agropecuaria familiar del sudeste de Buenos Aires, despertó una inquietud que terminaría cambiando el rumbo de la firma. Lo que en 2014 era apenas una idea (y para muchos una apuesta difícil de imaginar) se convirtió una década después en uno de los desarrollos agrícolas bajo riego más importantes del norte de la Patagonia.

Un clasificado en Buenos Aires y un sueño en la Patagonia

 

 

El Refugio Sur SA es una empresa familiar integrada por los hermanos Luis, María y Clara Defferrari, junto a sus padres, Luis Fernando y María Estela, quienes continúan participando activamente en el directorio. El origen productivo de la firma está en Necochea, donde desarrollan agricultura y ganadería en secano, pero hace más de diez años comenzaron a mirar hacia el sur.

La historia arrancó de manera inesperada. “Un día papá vino con un recorte de un diario de papel. Era un clasificado de un campo en venta en Río Negro con costa de río. Me lo dejó y me dijo: ‘Vos sabés de esto’. Agarré el teléfono y llamé a Guillermo Pailhé”, recuerda Luis Defferrari.

Pailhé, ingeniero agrónomo y responsable de producción de la firma, conocía la región porque había participado en desarrollos agrícolas previos en el norte patagónico. A partir de ese llamado comenzó una extensa recorrida por el Valle Medio del río Negro y el Valle de Viedma.

 

 

Clara, Luis y María Defferrari a la izquierda. A la derecha sus padres, Luis Fernando y María Estela.
Clara, Luis y María Defferrari a la izquierda. A la derecha sus padres, Luis Fernando y María Estela.

 

 

 

El campo del aviso finalmente no fue adquirido. Estaba fuera del alcance económico de la empresa. Sin embargo, la búsqueda continuó durante casi un año hasta que apareció una alternativa distinta: un campo de monte virgen sobre la meseta de Guardia Mitre que ni siquiera tenía acceso al agua.

Paradójicamente, esa limitación terminó siendo una oportunidad. La empresa buscaba precisamente un campo de barda. Pailhé ya había trabajado en un desarrollo similar en Carmen de Patagones y los estudios de suelo confirmaron el potencial productivo del lugar. Las calicatas mostraron perfiles de clase 1 y clase 2, entre los más aptos para agricultura.

El desafío era otro: llevar el agua hasta allí. “Mirábamos los mapas y los estudios nos decían que se podía hacer. Pero yo veía la barda y decía: ‘Esto es imposible, no se puede traer agua hasta acá’. Parecía un sueño”, admite Defferrari.

 

 

Guillermo Pailhé y Luis Defferrari, junto a un pivote de riego y un lote de vicia, en Río Negro, Patagonia.
Guillermo Pailhé y Luis Defferrari, junto a un pivote de riego y un lote de vicia, en Río Negro, Patagonia.

 

 

 

Ese sueño comenzó a tomar forma en 2015 con la compra del establecimiento, bautizado como Cuatro Chañares, y posteriormente con la incorporación de La Medialuna, un campo ubicado en el valle, también en la zona de Guardia Mitre. Lo que siguió fue la obtención de permisos y una inversión sostenida para construir infraestructura y desarrollar un sistema de riego capaz de convertir monte árido en superficie agrícola
Hoy la empresa produce soja, trigo, maíz, cebada, garbanzos, maíz pisingallo, cebollas, papas, alfalfa y verdeos de invierno, además de sostener un sistema ganadero de ciclo completo.

 

La «industria» detrás de un campo en la Patagonia

 

Cuando se le pregunta a Defferrari qué es realmente Cuatro Chañares, la respuesta sorprende. “Más que un campo, esto es una obra hidráulica puesta en valor”. La frase resume la lógica con la que funciona el establecimiento.

El sistema comienza en el río Negro. Dos bombas de alto caudal impulsan el agua hacia un canal principal. Cuando el agua llega a la base de la barda, entra en funcionamiento una estación de rebombeo equipada con cinco bombas que elevan el recurso hacia una segunda etapa del canal. En total, son 5 kilómetros de canales.

Desde allí, el agua alimenta dos nuevas estaciones de bombeo. La primera posee tres motores que abastecen parte de los pivotes; la segunda cuenta con otros tres equipos. A este esquema se suman las tres bombas que operan en La Medialuna. En plena temporada de riego, la empresa pone en marcha 16 motores y sus respectivas bombas de manera simultánea.

 

El comienzo de la obra hidráulica: se toma agua del río Negro, que es conducida por un primer tramo de canal hasta su rebombeo hacia la desértica meseta de la Patagonia.
El comienzo de la obra hidráulica: se toma agua del río Negro, que es conducida por un primer tramo de canal hasta su rebombeo hacia la desértica meseta de la Patagonia.

 

 

 

 

 

“Todo tiene que funcionar coordinadamente y en armonía. Hay sistemas de control, automatización y una demanda operativa completamente distinta a la de un campo tradicional”, explica Defferrari.

La infraestructura permite abastecer actualmente ocho pivotes en Cuatro Chañares y dos en La Medialuna. Además, la firma tiene superficie bajo riego por manto en La Medialuna.

Para Pailhé, esa complejidad obliga a pensar la producción desde otra perspectiva. “Hoy estas unidades productivas son industrias. Arrancás con una obra eléctrica e hidráulica, la combinás con suelo, genética, agronomía y terminás obteniendo un producto. Si no se maneja como un proceso industrial, no hay forma de alcanzar la eficiencia necesaria”.

 

La versatilidad del campo en Río Negro y la búsqueda de la rentabilidad

 

La diversidad productiva de El Refugio Sur no responde a una filosofía romántica de diversificación. Es una estrategia económica. “No tenemos una rotación fija. Estamos en una búsqueda constante de alternativas que permitan rentabilidad dentro de un sistema sustentable”, señala Defferrari.

En ese esquema hay cultivos permanentes, como trigo y maíz, que cumplen un rol central en la construcción de suelo. Pero también aparecen cultivos como soja, garbanzo y maíz pisingallo, además de producciones hortícolas desarrolladas junto a terceros, como papas y cebollas.

Los rindes muestran el potencial de la región. En los lotes más evolucionados la empresa ya alcanza entre 13.000 y 15.000 kilos de maíz por hectárea y entre 7.000 y 8.000 kilos de trigo. Es importante el trabajo diario de Tomás Jauge, ingeniero agrónomo encargado de la parte operativa de la unidad.

 

Tomás Juage, encargado del campo Cuatro Chañares en Río Negro, posando junto a un lote de maíz cultivado donde antes solo había desierto.

 

 

El objetivo es seguir creciendo. “Estamos convencidos de que estos suelos pueden llegar a 18.000 kilos de maíz. Los lotes evolucionan muchísimo con los años”, afirma Defferrari.

En horticultura, las expectativas son igualmente altas. Los rendimientos de papa rondan los 70.000 kilos por hectárea en lotes que entran en producción, aunque aseguran que las 100 toneladas son perfectamente alcanzables bajo niveles tecnológicos más intensivos.

En paralelo, la empresa está experimentando con sistemas de intersiembra que permitan implantar soja mientras el trigo aún permanece en pie. El objetivo es ganar tiempo y lograr una doble cosecha en una región donde las limitaciones térmicas suelen impedir los esquemas tradicionales trigo-soja.

 

 

Vicia, maíz y ganadería en pleno desierto de la Patagonia.
Vicia, maíz y ganadería en pleno desierto de la Patagonia.

 

 

 

La otra gran apuesta es la ganadería. El establecimiento cuenta con unas 900 vacas madres y desarrolla ciclo completo. Los índices reproductivos se ubican alrededor del 93% de preñez y 85% de destete. La recría se realiza sobre verdeos y alfalfas bajo riego, mientras que la terminación se completa a corral utilizando maíz producido dentro del propio sistema.

“Con la ganadería agregamos valor en origen. Transformamos los kilos de maíz en carne”, resume Defferrari.

 

Construir suelo en el desierto de la Patagonia

 

Quizás el aspecto más llamativo del proyecto sea que la principal transformación no ocurrió sobre la superficie, sino debajo de ella. Cuando la empresa llegó a la meseta encontró suelos arenosos, con escasa materia orgánica y prácticamente sin actividad biológica. El desafío consistía en construir fertilidad.

La estrategia combina riego, fertilización, siembra directa y una secuencia de cultivos pensada para generar raíces y tener cobertura durante la mayor parte del año.

Los lotes nuevos suelen comenzar con horticultura. Como la preparación inicial exige remover el suelo para eliminar raíces y restos del monte original, la empresa aprovecha esa etapa para implantar cultivos intensivos. Luego aparecen las gramíneas, especialmente trigo y cebada, que aportan biomasa y estructura. Más tarde llegan maíz, soja o garbanzos.

 

Cinco círculos de riego en Cuatro Chañares, el productivo campo agrícola, hortícola y ganadero que se hace lugar en la árida barda del norte de la Patagonia.
Cinco círculos de riego en Cuatro Chañares, el productivo campo agrícola, hortícola y ganadero que se hace lugar en la árida barda del norte de la Patagonia.

 

 

 

“Las gramíneas empiezan a construir suelo. Las raíces generan canalículos, mejoran la infiltración y permiten que el agua penetre cada vez mejor”, explica Pailhé.

Los verdeos de invierno cumplen un doble rol. Por un lado mantienen la actividad biológica; por otro, alimentan la ganadería. El resultado es un sistema donde agricultura y ganadería se complementan permanentemente.

Los animales pastorean dentro de los pivotes, consumen los cultivos de servicio y devuelven nutrientes al suelo mediante sus deyecciones. Esa interacción acelera la acumulación de materia orgánica y mejora progresivamente la estructura física del perfil.

 

 

Cosecha de maíz en Cuatro Chañares: es un cultivo clave en la rotación agrícola del establecimiento.
Cosecha de maíz en Cuatro Chañares: es un cultivo clave en la rotación agrícola del establecimiento.

 

 

 

A ello se suman condiciones naturales excepcionales: abundancia de agua de excelente calidad proveniente del río Negro, elevada radiación solar y una sanidad ambiental difícil de encontrar en otras regiones agrícolas del país.

“Las condiciones agroclimáticas son extraordinarias. Hay muy pocos lugares donde se puede pensar en 18 toneladas de maíz por hectárea como una meta alcanzable”, sostiene Pailhé.

 

Seguir apostando al agro de Río Negro

 

La actualidad no es sencilla. El aumento de los costos energéticos y algunos precios deprimidos configuran una coyuntura desafiante. Sin embargo, en El Refugio Sur la mirada sigue puesta en el largo plazo.

La empresa continúa invirtiendo, instala un nuevo pivote y espera que futuras obras eléctricas permitan ampliar la disponibilidad de energía en Guardia Mitre para seguir desarrollando superficie bajo riego. “Al final del día somos productores agropecuarios. Este proyecto es sólido, es rentable y esta situación se va a modificar”, afirma Defferrari.

La frase tiene el mismo espíritu que aquel recorte de diario que inició todo. Diez años después, donde antes había monte y dudas, hoy funcionan canales, bombas, pivotes, cultivos y rodeos. La obra hidráulica ya está hecha. Y quienes apostaron por ella siguen convencidos de que el potencial recién empieza a desplegarse.
Primicias Rurales
Fuente: Rio Negro / www.rionegro.com.ar
El mapa secreto del subsuelo: Revelan la descomunal autopista de hongos que conecta la vida terrestre y absorbe el carbono global

El mapa secreto del subsuelo: Revelan la descomunal autopista de hongos que conecta la vida terrestre y absorbe el carbono global

Un histórico estudio internacional logró dimensionar por primera vez la monumental red fúngica oculta bajo las raíces, abriendo una ventana crucial para entender el almacenamiento de carbono y la lucha contra el cambio climático.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Buenos Aires miercoles 17 de junio (PR/16)–Bajo nuestros pies, en el absoluto silencio del subsuelo, opera la infraestructura biológica más asombrosa y masiva del planeta.

Un consorcio global de científicos ha logrado por primera vez diseñar el primer mapa global de hongos micorrícicos arbusculares, unos microorganismos esenciales que viven en perfecta alianza simbiótica con las raíces de aproximadamente el 70% de las especies de plantas de la Tierra.

Los investigadores estiman que la capa superficial del suelo a nivel mundial contiene aproximadamente 110 billones de kilómetros de filamentos fúngicos

 

Este hallazgo sin precedentes transforma por completo nuestra comprensión sobre cómo respira, se nutre y procesa los elementos nuestro suelo.

La relación entre estos seres invisibles y el reino vegetal es un ejemplo perfecto de cooperación natural: mediante la fotosíntesis, las plantas capturan la luz y proveen al hongo de carbono vital; a cambio, esta colosal malla subterránea actúa como una extensión ultraeficiente que absorbe agua y nutrientes esenciales, con especial énfasis en el fósforo y el nitrógeno, llegando a rincones de la tierra imposibles de alcanzar para las raíces tradicionales.

Una longitud que desafía los límites de la imaginación humana

 

Medir el infinito microscópico que habita bajo la superficie supuso un desafío colosal para los científicos, dado que estas estructuras son completamente invisibles a simple vista.

Para desvelar el enigma, la investigación recopiló datos de 322 estudios previos, analizando meticulosamente más de 16.000 muestras de suelo en los ecosistemas más diversos de los cinco continentes.

Utilizando avanzados modelos de aprendizaje automático, lograron estimar de manera precisa la densidad de este tejido vivo a escala planetaria.Los resultados arrojados por el modelo estadístico son simplemente abrumadores.

Se estima que la capa superficial del suelo alberga la impresionante cifra de 110 cuatrillones de kilómetros de hifas vivas, que son los diminutos filamentos que constituyen el esqueleto del hongo. Para poner este número en perspectiva, el ecólogo Justin Stewart, de la Universidad Libre de Ámsterdam, señaló que esta distancia equivale a casi mil millones de veces el trayecto de la Tierra al Sol.

El peso de la vida invisible frente a la humanidad

 

Para comprender la magnitud física de este gigante oculto, el estudio publicado en la prestigiosa revista Science calculó el peso neto de esta red biológica.

La biomasa global de estos hongos alcanza la friolera de 300 millones de toneladas. Esta cifra resulta impactante al compararla con nuestra propia escala: representa entre cuatro y seis veces más que el peso combinado de todos los seres humanos que habitamos el planeta en la actualidad.

Este colosal peso no es estático; se traduce en una de las mayores fuerzas ecológicas del mundo. Las redes de hifas funcionan como un dinámico sistema de transporte subterráneo que mueve masivas cantidades de nutrientes hacia la vegetación y canaliza anualmente cerca de 1.000 millones de toneladas de carbono hacia el interior del suelo, jugando un papel absolutamente crítico en la regulación del ciclo global de este elemento.

La gran incógnita ante la crisis climática actual

 

El proceso mediante el cual el carbono viaja al subsuelo es fascinante. Las plantas absorben el dióxido de carbono (CO₂) de la atmósfera y lo transforman en azúcares a través de la fotosíntesis.

Posteriormente, entregan una parte sustancial de este carbono a los hongos, quienes lo distribuyen y estabilizan en la tierra firme, donde puede quedar resguardado durante meses, años o incluso periodos mucho más prolongados.

No obstante, la comunidad científica pide mantener una prudencia rigurosa. El mapa revela que la densidad de estas autopistas fúngicas varía de forma drástica según la región y el ecosistema, lo que significa que su aporte al almacenamiento de carbono es sumamente heterogéneo.

El estudio no asegura que estos hongos incrementen por sí solos el secuestro neto a largo plazo, ya que una fracción considerable regresa a la atmósfera mediante los procesos biológicos de respiración y descomposición natural.

Determinar qué porcentaje exacto permanece sepultado durante décadas o siglos sigue siendo la gran pregunta abierta de la ciencia actual.

Lejos de postularse como una solución milagrosa o una única red consciente que entrelaza a todo el planeta, el descubrimiento subraya que la verdadera infraestructura biológica que sostiene la vida está oculta.

Este revelador mapa proporciona la imagen más detallada lograda hasta la fecha de un universo subterráneo fundamental, cuyo cuidado y conservación resultan imperativos para salvaguardar el equilibrio ecológico y la productividad de los suelos de nuestro mundo.

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Fuente: El Espectador/ Science / Universidad Libre de Ámsterdam