Abr 11, 2026 | Actualidad, Economía / Economía del Agro
Las principales entidades del agro exigen la intervención de las autoridades para garantizar la libre circulación de granos, mientras los transportistas amenazan con un paro nacional por el costo del gasoil.
Buenos Aires, sábado 11 abril (PR/26) — Las Bolsas de Cereales y de Comercio de todo el país emitieron un comunicado conjunto en el que expresan su máxima preocupación ante las crecientes dificultades en el transporte de cargas de granos.
Las entidades subrayaron que las medidas de fuerza, localizadas en puntos estratégicos de las zonas productivas y accesos portuarios, están provocando una afectación directa en la actividad agroindustrial.
Según las Bolsas, las demoras e interrupciones en el flujo de mercaderías no son sólo un problema logístico, sino que golpean el funcionamiento de los mercados en un momento del año que es «fundamental para la economía en su conjunto».
El pedido de las Bolsas: Instan de manera urgente a las autoridades competentes a restablecer las condiciones de normalidad, recordando que la libre circulación es un principio constitucional básico para el desarrollo económico.

Por su parte, el Consejo Agroindustrial Argentino (CAA) expresó su preocupación «ante el avance de autoconvocados y algunas entidades de transportistas que practican acciones extorsivas a la vera de las rutas y caminos para amedrentar a los transportistas que buscan cumplir su trabajo trasladando granos y otros productos a diferentes puntos del país, incluyendo fábricas, semillas, insumos acopios y puertos».
El comunicado del CAA señala:
«No se llegó a acuerdos entre las partes esta semana en el marco de la Mesas provinciales. Es urgente, que se alcancen acuerdos para normalizar el transporte de carga agrícola en el país. Hoy estamos todos afectados, productores que no cobran por no poder cargar, acopiadores y cooperativas, semilleros, insumos fábricas, puertos y demás operadores comerciales, transportistas que pierden viajes, Estados provinciales y municipios que no recaudan, y finalmente el Estado nacional dado que ya existen embarques que están siendo atendidos por países competidores ante la falta de mercadería en Argentina».
Desde el CAA promueven que «prontamente se normalice la circulación del transporte de cargas y se celebren los acuerdos provinciales donde las partes realmente tengan la vocación de cumplir con los mismos».
Los motivos del conflicto: Combustibles y tarifas
El malestar de los transportistas tiene una raíz económica clara: el desfasaje entre los costos operativos y las tarifas de fletes.
-
El reclamo: Las agrupaciones exigen un ajuste de entre el 30% y el 35% en las tarifas de referencia.
-
El detonante: El precio del combustible, que ha trepado más de un 20% impulsado por la inestabilidad internacional tras el inicio de la guerra en Medio Oriente.
-
El ultimátum: De no abrirse una mesa de diálogo en las próximas 48 horas, el sector pasará de las manifestaciones actuales a un paro nacional de transporte, lo que vaciaría de granos las terminales portuarias.
La posición del Gobierno: «Libre negociación»

A pesar de la gravedad del cuadro, el Gobierno Nacional ha tomado una postura de no intervención. La Secretaría de Transporte, bajo la órbita del Ministerio de Economía, aclaró que no tiene responsabilidad en la fijación de precios desde que se disolvió la «Mesa de Negociación» en 2025.
La postura oficial se resume en tres puntos clave:
-
Desregulación: El sistema actual busca afianzar el principio de libertad económica, permitiendo que las partes pacten sus precios sin intermediación estatal.
-
Desburocratización: El Gobierno sostiene que la mesa anterior era percibida como una «instancia obligatoria que complejizaba el sistema» y no reflejaba las realidades regionales.
-
Responsabilidad Privada: El comunicado oficial de la Secretaría enfatiza que el arreglo es exclusivo entre productores y prestadores del servicio.

Consecuencias inmediatas
La falta de coordinación amenaza con generar un cuello de botella en la liquidación de divisas. Con los barcos esperando en las terminales y los camiones detenidos en las rutas, el sector agroindustrial advierte que la «capacidad de anticipación y planificación comercial» del país —que venía batiendo récords de ventas en marzo— podría verse severamente comprometida si no se restablece el diálogo de manera inmediata.
El Gran Rosario es el nodo agroexportador más importante del mundo, y cualquier interrupción en el flujo de camiones impacta de manera desproporcionada en esta región. Cuando los transportistas cortan las rutas o cesan actividades, el perjuicio no es solo económico, sino operativo y social.

Granos se cargan en un barco en un puerto cerca de la ciudad de Rosario, Argentina, . Fotografía tomada con un dron REUTERS/Miguel Lo Bianco/File Photo
Algunas de las consecuencias son:
Desabastecimiento de las terminales portuarias
Las plantas procesadoras y terminales del Gran Rosario trabajan con un sistema de «justo a tiempo». Al no ingresar camiones, las terminales agotan sus reservas en silos en pocas horas. Esto puede obligar a frenar la molienda en las fábricas de aceite, lo que genera costos altísimos por parada y arranque de maquinaria industrial.
El «Costo de Espera» de los buques (Demurrage)
Este es quizás el perjuicio financiero más directo.
-
Los barcos que esperan en el Río Paraná para cargar tienen un costo diario de u$s 30.000 a u$s 50.000.
-
Si los granos no llegan al puerto por los cortes, el barco queda fondeado y el costo de esa espera lo terminan asumiendo los exportadores o, en última instancia, se traslada al precio que se le paga al productor.
Colapso logístico y riesgo vial
Cuando el conflicto se destraba, se produce el efecto «embudo»:
-
Saturación de accesos: Miles de camiones intentan ingresar simultáneamente a las terminales de San Lorenzo, Puerto Gral. San Martín y Timbúes.
-
Caos en la A012 y Ruta 11: Estas arterias quedan totalmente colapsadas, afectando la vida diaria de los vecinos de las localidades del Gran Rosario, impidiendo el tránsito de servicios de emergencia y aumentando el riesgo de accidentes.
Pérdida de calidad y cumplimiento
-
Incumplimiento de contratos: La imposibilidad de cargar en fecha genera multas internacionales y daña la reputación de los puertos argentinos como proveedores confiables.
-
Deterioro de la mercadería: Los granos que quedan varados en camiones a la vera de la ruta, expuestos a la humedad o al calor, pueden sufrir mermas en su calidad comercial.
Caída en la recaudación local
Muchos municipios del cordón industrial dependen de las tasas por el ingreso de camiones y la actividad portuaria. Una parálisis de 48 a 72 horas representa una pérdida directa en las arcas municipales que se utiliza para el mantenimiento de los propios caminos rurales y accesos.
Primicias Rurales
Fuente: Varias
Dic 12, 2025 | Actualidad
Buenos Aires, viernes 12 de diciembre (PR/25)– Ante el envío al Congreso de la Nación del Proyecto de Modernización Laboral, las Bolsas de Cereales y de Comercio del país valoraron la iniciativa como un paso muy positivo y necesario para fortalecer la competitividad de la economía argentina.
Las entidades señalaron que la propuesta del Poder Ejecutivo busca actualizar la normativa laboral vigente, que en muchos aspectos no refleja la dinámica productiva moderna ni las nuevas formas de organización del trabajo. Según destacaron, la legislación actual presenta rigideces que dificultan la creación de empleo formal, desincentivan la contratación y alimentan un nivel de informalidad que supera el 40% en algunas regiones.
El proyecto —que se debatirá en sesiones extraordinarias— introduce nuevas modalidades de contratación, un esquema de indemnización alternativo para ciertos regímenes, incentivos para la registración inmediata de trabajadores y mecanismos para reducir la litigiosidad laboral, uno de los costos más altos para las pequeñas y medianas empresas.
También incorpora herramientas de capacitación y reconversión laboral, especialmente orientadas a sectores tecnológicos y productivos que enfrentan escasez de mano de obra calificada.
Asimismo, las Bolsas de Cereales destacaron la inclusión del Régimen de Incentivo para Medianas Inversiones (RIMI) dentro del proyecto enviado al Congreso.
Consideran que este régimen puede generar condiciones más favorables para atraer capital al sector agropecuario y agroindustrial, promover la incorporación de maquinaria, nuevas tecnologías y procesos más eficientes, y ampliar la capacidad instalada en distintas regiones del país.
“Se trata de un avance necesario para lograr un entorno más competitivo, con reglas claras y modernas, que generen previsibilidad para invertir y contratar”, señalaron desde las entidades. Agregaron que el sector necesita un marco regulatorio que acompañe la transformación tecnológica y productiva que enfrenta la cadena agroindustrial.
En esa línea, remarcaron que la modernización laboral no implica pérdida de derechos, sino actualizar un sistema que lleva décadas sin reformas profundas.
Según las Bolsas, un marco más ágil y moderno contribuirá a reducir la informalidad, mejorar la productividad y favorecer el empleo registrado, especialmente en economías regionales donde la estacionalidad y la demanda variable de mano de obra exigen mayor flexibilidad operativa.
Finalmente, las entidades llamaron a que el debate legislativo se realice con una mirada federal y orientada al desarrollo, ya que —afirmaron— el proyecto representa “una oportunidad para dinamizar la economía y generar empleo genuino en 2025 y en los años próximos”.


Diciembre de 2025
Bolsa de Cereales de Bahía Blanca
Bolsa de Cereales de Buenos Aires
Bolsa de Cereales de Córdoba
Bolsa de Cereales de Entre Ríos
Bolsa de Comercio de Chaco
Bolsa de Comercio de Rosario
Bolsa de Comercio de Santa Fe
Primicias Rurales / IA
Fuente: Bolsa de Cereales de Buenos Aires
Dic 10, 2025 | Actualidad, Economía / Economía del Agro, Opiniones
Buenos Aires, diciembre de 2025 (PR/25) — Las principales entidades del sector agroindustrial celebraron el anuncio del Gobierno Nacional sobre la reducción permanente de los Derechos de Exportación (DEX) para los principales complejos granarios, medida que profundiza el camino de alivio impositivo iniciado por la actual administración y que busca fortalecer la competitividad del campo argentino.
El Centro de Corredores y Agentes de la Bolsa de Cereales destacó que la baja en las alícuotas contribuye a “mejorar la competitividad, fomentar la inversión y fortalecer el rol del campo como motor de la economía”. Sin embargo, remarcaron que la meta debe ser la eliminación total y permanente de las retenciones, un tributo que consideran “distorsivo” y contraproducente para la producción destinada a los mercados internacionales.
“La Argentina compite con otros grandes productores de alimentos donde las exportaciones son incentivadas y no gravadas con impuestos de esta naturaleza”, señaló la entidad, que reafirmó su compromiso de impulsar un marco regulatorio que favorezca el crecimiento sostenible de la agroindustria.

La Sociedad Rural Argentina: “Bajar impuestos es clave para recuperar competitividad”
La Sociedad Rural Argentina (SRA) también celebró el anuncio realizado por el ministro de Economía, Luis Caputo, que retoma el compromiso expresado por el presidente Javier Milei durante la última Exposición Rural de Palermo. Desde la entidad subrayaron que la baja permanente de retenciones es “otra señal hacia el campo” y un paso clave para reconstruir un elemento vital para los productores: la confianza.
“Está claro que el camino para recuperar competitividad en el sector agropecuario es bajar impuestos. Las retenciones son un tributo que frena el crecimiento y la inversión”, expresaron desde la SRA.
La entidad recordó que desde su conducción viene manteniendo un diálogo activo con las autoridades nacionales y que presentó propuestas concretas a las reformas que el Poder Ejecutivo enviará al Congreso, varias de las cuales fueron contempladas. “Estamos convencidos de que el diálogo y el intercambio permiten conseguir resultados importantes para el campo argentino. Seguiremos en ese rumbo, con el objetivo de que todos los argentinos vivamos en un país con desarrollo como nos merecemos”, afirmaron.
Las cadenas granarias respaldan el rumbo económico
Las cuatro cadenas de cultivos —ACSOJA, ARGENTRIGO, ASAGIR y MAIZAR— también señalaron que la reducción de impuestos distorsivos y la paulatina normalización macroeconómica fortalecen la competitividad del sector. Sus presidentes, Rodolfo Rossi, Gonzalo Agusto, Juan Martín Salas Oyarzun y Federico Zerboni, remarcaron que la baja permanente de retenciones se alinea con el mensaje que vienen sosteniendo: “No pedimos privilegios ni ayudas especiales; necesitamos remover obstáculos para ser más competitivos y aprovechar las oportunidades que ofrece el mundo”.
Asimismo, pidieron que los gobiernos provinciales y municipales acompañen este proceso, reduciendo la carga impositiva local para acelerar el crecimiento del interior productivo.

Las Bolsas de Cereales y Comercio: previsibilidad y reglas claras
En un comunicado conjunto, las Bolsas de Cereales de Bahía Blanca, Buenos Aires, Córdoba y Entre Ríos, junto con las Bolsas de Comercio de Chaco, Rosario y Santa Fe, celebraron la decisión oficial al considerarla un paso clave para mejorar la competitividad y promover la inversión. Las entidades resaltaron que avanzar hacia la eliminación definitiva de un impuesto “sumamente distorsivo” es fundamental para el desarrollo de la cadena agroindustrial, uno de los motores esenciales de la economía nacional.
Reafirmaron, además, la importancia de construir una agenda que garantice previsibilidad, reglas claras y un marco impositivo acorde al potencial productivo del país.
Primicias Rurales / IA
Fuente: Entidades del agro