Manto de neblina mileísta sobre Malvinas

Manto de neblina mileísta sobre Malvinas

Islas Malvinas | CEDOC

Entre sanciones, obras paralizadas y empresas con negocios cruzados en las islas, la ofensiva libertaria por Malvinas muestra más gesto que sustancia. El análisis político detalla los límites, contradicciones y gestos superficiales de la reciente ofensiva del gobierno de Javier Milei sobre la cuestión Malvinas. 

 

 

 

 

 

Buenos Aires, lunes 14 septiembre (PR/26) — Con el paso de los días, los rimbombantes anuncios por cadena nacional de Javier Milei sobre la nueva política de su gestión sobre la cuestión Malvinas empezaron a desnudar muchas de sus limitaciones.

La súbita “malvinización” libertaria, ideada por el resucitado asesor Santiago Caputo, obtuvo rindes políticos y comunicacionales rápidos. El Gobierno impuso en la agenda un tema que impacta como pocos y que hasta le generaba algún demérito.

Lo que generó el triunfo ante Inglaterra en el Mundial y la bandera reivindicativa sobre la soberanía argentina de las islas (que los jugadores tomaron de los hinchas pese a los avisos represores previos de la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva) activaron una señal de alerta para además dejar atrás el archivo de Milei sobre su admiración a Margaret Thatcher.

Pero la gran oportunidad la propició, una vez más, Donald Trump. En su tensión con Gran Bretaña por su nulo apoyo en la guerra con Irán y su resistencia a aportar mayores fondos a la OTAN, al presidente de EE.UU. se le ocurrió que una buena manera de presionar era admitir que la tradicional postura de respaldo a Londres en el conflicto por Malvinas podía ser objeto de revisión. (ver: https://www.instagram.com/reels/DdNTu4SAsbh/)
En las últimas horas, durante una visita a Irlanda, volvió a repetir que podría intervenir en el diferendo. La gran Trump.

Con esas gotas, Milei y Caputo se tiraron a la pileta. Sanciones para las empresas que formen parte de la exploración y explotación petrolera en los alrededores malvinenses, acelerar la reconstrucción de la base naval en Ushuaia y la formación de un Consejo de Seguridad Nacional, otro viejo anhelo del asesor.

Como un rayo, se reasignaron partidas para reforzar el presupuesto de la SIDE (bajo el control de Caputo, casualmente) y de Defensa, sin que quede en claro qué áreas del Estado perdieron recursos.

Se anticipó también que se iban a armar proyectos de ley para sostener esta ofensiva, en el que están trabajando la Secretaría de Legal y Técnica (con la caputista María Ibarzábal Murphy al frente), Cancillería y Defensa.

La puesta en marcha de este andamiaje incluyó una llamativa reacción empresaria. El propio Gobierno se encargó de propalar que tres de las principales compañías globales de servicios petroleros no iban a trabajar en Malvinas, como sí lo hacen en Vaca Muerta.

Fuentes del ámbito energético confiaron que ninguna de esas tres firmas tenía previsto involucrarse en el posible negocio malvinero, al igual que las grandes petroleras, por los riesgos que tiene para cualquier gran inversión un espacio en disputa internacional. Mucho antes del inesperado nacionalismo de Milei.

Esas mismas fuentes señalaron que para que tres empresas informaran que no iban a tener actividad en un lugar donde no proyectaban hacerlo se recurrió a los buenos oficios de algunos directivos y empresarios argentinos del negocio petrolero. Tal sería el caso de Horacio Marín, presidente y CEO de YPF.

Marín, además, debió recurrir a sus saberes tenísticos de antaño para resistir con consistencia el dato de que una empresa neerlandesa que participa en el megaproyecto para llevar gas de Vaca Muerta a la futura terminal marítima rionegrina de Punta Colorada, que lidera YPF asociada a otras firmas, participa como proveedor en Malvinas.

Esta compañía, llamada Bluewater, aún no fue denunciada por el Gobierno, como sí lo fueron cerca de medio centenar de firmas. Tampoco fue observada la británica Harbour Energy, a la que YPF sumó en la sociedad para el plan de gas licuado Argentina LNG, y había absorbido a una petrolera ya sancionada años atrás por operar en Malvinas.

Este tipo de episodios reflejan tanto el muñequeo estatal ante los intereses del sector privado como las dificultades para desatar los enmarañados nudos societarios en el ancho mundo de los mercados internacionales.

Con la misma lógica de mirar para otro lado, horas antes de la cadena nacional, Milei prescindió de cualquier consulta o queja en la cumbre con su colega de Chile, José Antonio Kast. El día previo, en Santiago, se informaba que una compañía naviera chilena cerró un acuerdo para llevar provisiones de Punta Arenas a Puerto Argentino, en las islas, de manera directa y regular.

La campaña “malvinizadora” continuó esta semana y tuvo pico de acciones el viernes 11. Ese día, el ministro de Defensa, Carlos Presti, y el canciller Pablo Quirno viajaron a Tierra del Fuego a verificar las obras que deben hacerse para actualizar la base naval. Las obras están avanzadas apenas un 10% y se hallaban paralizadas por la motosierra mileísta.

Fuentes oficiales revelan que los 142 millones de dólares reasignados a Presti para acelerar la construcción de la base serán insuficientes. Administrativos del Ministerio están viendo qué magia pueden hacer para que Carlos Guberman, el secretario de Hacienda de Luis “Toto” Caputo, les acepte cambiar los números del área en el Presupuesto 2027. Ni hablar de la asistencia a la casi quebrada obra social de las Fuerzas Armadas, de la que al parecer salió indemne el exministro Luis Petri.

El viernes mismo se dejó trascender que Milei finalmente desactivaba su posible viaje a Gran Bretaña de octubre, aunque en el Ministerio de Relaciones Exteriores nunca hubo precisiones sobre si iba a ir a Oxford, una nueva ronda de Argentina Week en Londres o qué. Otro anuncio de que se deja de hacer algo que nadie sabe si se iba a hacer.

La Cancillería suma más aportes a la confusión general. También el viernes, lanzó el Sistema de Articulación de Política Exterior para coordinar todas estas nuevas decisiones oficiales sobre Malvinas. Estarán bajo la órbita de la Secretaría de Malvinas, encabezada por Paola Di Chiaro.

Fuentes diplomáticas le reconocen a Di Chiaro, politóloga especializada en seguridad y relaciones internacionales, sus dotes para sobrevivir. Designada en la gestión de Diana Mondino, subsistió a su salida, a las llegadas de Gerardo Werthein y Quirno y a la influencia en el ministerio de la hermanísima Karina.

Según relatan en los pasillos de la Cancillería, ese don de permanencia de Di Chiaro obedecería más al desinterés que tenía para el Gobierno la problemática de Malvinas que a su capacidad. Lenguas viperinas.

Amén de las maldades, los focos sobre la secretaria –y ahora coordinadora– Di Chiaro acaso le hagan perder ciertos beneficios que tiene andar por debajo del radar. Junto a su padrino político, el macrista Fulvio Pompeo, la funcionaria lidera la fundación Argentina Global, que promueve becas para futuros líderes financiadas por el gobierno británico, a través de su embajada en Buenos Aires. ¿Con el cambio de viento será desplazada?

Límites, peligros y contradicciones de decisiones políticas apuradas, para desplazar en la noble causa Malvinas un manto de neblina movilizador por nubes de humo oportunistas. Otro clásico de la dirigencia argentina.

 

Primicias Rurales
Fuente: Perfil
El Gobierno evalúa incluir la pesca y otras actividades en el proyecto de sanciones en Malvinas

El Gobierno evalúa incluir la pesca y otras actividades en el proyecto de sanciones en Malvinas

El Gobierno analiza endurecer las sanciones por Malvinas incorporando la actividad pesquera al proyecto que enviará al Congreso, mientras el primer ministro británico, Andy Burnham, advirtió que su administración será implacable en la defensa del archipiélago.

 

Buenos Aires, miércoles 9 septiembre (PR/26) — El Gobierno estudia la posibilidad de ampliar el alcance de las sanciones que contempla la anunciada Ley de Defensa de la Soberanía Nacional y evalúaincluir a otras actividades vinculadas con las Islas Malvinas, entre ellas la pesca.

Según pudo constatar la Agencia Noticias Argentinas, el tema fue abordado en la última reunión de mesa política y supone la modificación de la Ley 26.659, conocida como «Ley Pino Solanas», que establece sanciones para actividades vinculadas con la exploración y explotación de hidrocarburos en la Plataforma Continental Argentina sin autorización.

Tras la cadena nacional del presidente Javier Milei, el peronismo reclamó la inclusión del sector pesquero en el endurecimiento de las sanciones; incluso el titular de la bancada, Germán Martínez, lo propuso durante la sesión de esta tarde.

El Poder Ejecutivo prevé enviar la iniciativa al Congreso el próximo lunes y analiza si realizará una presentación tradicional o si enviará a un funcionario para explicar los detalles del articulado. Entre los posibles están los ministros de Defensa, Carlos Presti, y de Relaciones Exteriores, Pablo Quirno, que participaron en la redacción del texto.

La administración libertaria apuesta a que la normativa se trate en Diputados entre fines de septiembre y principios de octubre y confía en que tendrá un rápido avance parlamentario.

La discusión se da en paralelo a la ofensiva del Gobierno contra empresas vinculadas con supuestos negocios petroleros ilegales en las Islas Malvinas, en particular el proyecto Sea Lion.

En la misma línea, Milei anunció además la construcción de una base naval integrada en Tierra del Fuego, cuyo financiamiento estará contemplado en el Presupuesto 2027 y no afectaría al equilibrio fiscal.

“Con esta ley, quienes provean servicios a empresas vinculadas a la explotación ilegal de recursos argentinos no podrán contratar ni con el Estado ni con privados en nuestro país”, sostuvo el mandatario durante la inauguración del Museo del Regimiento de Granaderos a Caballo “General San Martín”.

Asimismo, destacó la reasignación de recursos, tras aclarar que “no pone en juego el superávit”, para la creación de la Base Naval Integrada en Tierra del Fuego e inversiones en telecomunicaciones. “Desde el anuncio en cadena nacional, ya abrimos procesos sancionatorios contra 60 empresas y personas que operan directa o indirectamente la cuenca Malvinas sin nuestra autorización”, precisó además.

 

El primer ministro británico afirmó que su gobierno será «implacable» con respecto a las Islas Malvinas

Andy Burnham compareció ante la Cámara de los Comunes

 

Andy Burnham

El primer ministro de Reino Unido, Andy Burnham, afirmóeste miércolesque su gobiernoserá «implacable» a la hora de defender la soberanía sobre las Islas Malvinas.

El político compareció ante la Cámara de los Comunes -según informaron medios internacionales consultados por la Agencia Noticias Argentinas-, en su primera alusión a la cuestión luego de que Donald Trump lo amenazara con quitarle apoyo en el tema y de que el presidente argentino Javier Milei anunciara sanciones a empresas que operan en las Islas.

En una sesión de preguntas parlamentarias y en respuesta a la líder conservadora Kemi Badenoch, Burnham repitió la postura que todos los gobiernos británicos, laboristas o conservadores, vienen pronunciando sobre la cuestión desde la gestión de Margaret Thatcher (1982) a la fecha.

“Siempre respetaremos los derechos de los habitantes de las Malvinas que decidieron ser británicos”, apuntó Burnham, en alusión al último referéndum en las islas.

En tanto, comentó que “esto nunca cambiará con este Gobierno” y lanzó la frase: “Vamos a ser implacables a la hora de defenderlo”.

 

 

Primicias Rurales
Fuente: Noticias Argentinas

 

A continuación versión en inglés: 

 

The Government is considering including fishing and other activities in the Malvinas sanctions bill.

Buenos Aires, Sep 9, 2026 | Current Affairs, Malvinas, Politics, Fishing Resources

The Government is considering toughening sanctions over the Malvinas by incorporating fishing activity into the bill it will send to Congress, while British Prime Minister Andy Burnham warned that his administration will be relentless in defending the archipelago.

Buenos Aires, Wednesday, September 9 (PR/26) — The Government is studying the possibility of expanding the scope of the sanctions included in the announced National Sovereignty Defense Law and is considering including other activities linked to the Malvinas Islands, including fishing.

​According to the Argentine News Agency (Agencia Noticias Argentinas), the issue was addressed during the last political committee meeting and involves amending Law 26.659, known as the «Pino Solanas Law,» which establishes sanctions for activities related to hydrocarbon exploration and exploitation on the Argentine Continental Shelf without authorization.

​Following President Javier Milei’s national broadcast, Peronism demanded the inclusion of the fishing sector in the toughening of sanctions; even the head of the bloc, Germán Martínez, proposed it during this afternoon’s session.

​The Executive Branch expects to send the initiative to Congress next Monday and is evaluating whether to make a traditional submission or send an official to explain the details of the text. Possible candidates include the Minister of Defense, Carlos Presti, and the Minister of Foreign Affairs, Pablo Quirno, both of whom participated in drafting the text.

​The libertarian administration is betting that the legislation will be addressed in the Chamber of Deputies between late September and early October and is confident that it will make rapid parliamentary progress.

​The debate is taking place alongside the Government’s offensive against companies linked to alleged illegal oil businesses in the Malvinas Islands, particularly the Sea Lion project.

​Along the same lines, Milei also announced the construction of an integrated naval base in Tierra del Fuego, whose funding will be included in the 2027 Budget and will not affect the fiscal balance.

​»With this law, those who provide services to companies linked to the illegal exploitation of Argentine resources will not be able to contract with either the State or private parties in our country,» the president said during the inauguration of the Museum of the «General San Martín» Horse Grenadiers Regiment.

​Likewise, he highlighted the reallocation of resources—clarifying that it «does not jeopardize the surplus»—for the creation of the Integrated Naval Base in Tierra del Fuego and investments in telecommunications. «Since the national broadcast announcement, we have already opened sanction proceedings against 60 companies and individuals operating directly or indirectly in the Malvinas basin without our authorization,» he added.

 

The British Prime Minister stated that his government will be ‘relentless’ regarding the Malvinas Islands

​Andy Burnham appeared before the House of Commons

UK Prime Minister Andy Burnham stated this Wednesday that his government will be ‘relentless’ when it comes to defending sovereignty over the Malvinas Islands.

​The politician appeared before the House of Commons—according to international media outlets cited by the Argentine News Agency—in his first reference to the issue after Donald Trump threatened to withdraw support on the matter and Argentine President Javier Milei announced sanctions against companies operating in the Islands.

​During a parliamentary question session and in response to Conservative leader Kemi Badenoch, Burnham repeated the stance that all British governments, Labour or Conservative, have maintained on the issue from Margaret Thatcher’s administration (1982) to the present day.

​’We will always respect the rights of the Malvinas Islanders who chose to be British,’ Burnham noted, referring to the latest referendum in the islands.

​Meanwhile, he remarked that ‘this will never change under this Government’ and delivered the phrase: ‘We are going to be relentless when it comes to defending it.’

Primicias Rurales

​Source: Noticias Argentinas

Traducción: María Marta Cafiero
El Gobierno prepara la salida “ordenada” de Adorni y el relanzamiento de la Jefatura de Gabinete

El Gobierno prepara la salida “ordenada” de Adorni y el relanzamiento de la Jefatura de Gabinete

El presidente Javier Milei recibirá a Adorni en Olivos antes de confirmar su renuncia que aseguran es consensuada.

 

 

Buenos Aires, sábado 27 junio (PR/26) – La Casa Rosada prepara por estas horas el anuncio de la renuncia del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, tras una sangría de meses.

Según supo la Agencia Noticias Argentinas de fuentes oficiales, esta tarde el presidente Javier Milei recibirá a Adorni en la Quinta de Olivos y luego se realizará el anuncio de su salida, antes del inicio del partido de la Selección argentina contra Jordania por el Mundial 2026.

Sin éxito para intentar cambiar el foco de las denuncias por enriquecimiento ilícito, el presidente Javier Milei finalmente dejará de lado la estrategia de respaldo absoluto a Adorni que mantuvo desde el día uno.

La decisión no fue fácil de adoptar y se fue construyendo a medida que se sumaban nuevos capítulos a la historia que empezó con los viajes de la esposa del funcionario.

Con el Congreso presionando y los aliados a favor de la interpelación, el Gobierno no puede darse el lujo de seguir sosteniendo a un jefe de Gabinete que solo provoca internas y frentes de discusión.

La secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, estuvo detrás de los movimientos que comenzaron este viernes y terminaron con la «renuncia» de Adorni.

Si bien el jefe de Gabinete viene cuestionado desde hace tres meses y tuvo muchas oportunidades para presentar su dimisión, la escena cambió en las últimas horas y lo dejó en jaque.

La secretaria general de la Presidencia que había impulsado su ascenso de vocero a titular de ministros le quitó su respaldo, en coincidencia con la ausencia de Milei en la Argentina.

Si estaba planeado de antemano que así sucediera nadie lo blanqueó aún, pero lo cierto es que el Presidente quedó al margen de las horas más álgidas de la negociación.

Se lo esperó para finalizar el trámite, pero la salida ya estaba consumada.

Tras su regreso al país, Milei tiene previsto en horas de la tarde recibir a Adorni en la Quinta de Olivos y recibir la carta de despedida.

 

El gobierno volvería a encumbrar a Santilli

Fuentes libertarias comunican que hay una carta de renuncia redactada. Estaría prevista una reunión para esta tarde-noche con Javier Milei en la Quinta de Olivos. 

«La renuncia es consensuada», aseguran fuentes de Casa Rosada por estas horas, mientras el foco se deposita en intentar dar vuelta la página.

A finales de octubre de 2025, cuando Adorni llegó a la Jefatura de Gabinete por la salida de Guillermo Francos, Diego Santilli desembarcó en el Ministerio del Interior para aportar diálogo y demostrar apertura.

Ocho meses después, Santilli vuelve a aparecer en la escena como reemplazo de Adorni y con una misión similar.

«El Colo» se alzó en este tiempo con la confianza de Milei, Karina Milei y Santiago Caputo, el triángulo de hierro.

Hoy aparece como el mejor candidato para suceder al desgastado funcionario, que esta semana fue reemplazado en su cargo de vocero y pronto lo será también como jefe de Gabinete.

Se espera que tras el anuncio de Santilli se de durante el domingo y que en la semana se termine de definir día y hora de la jura.

En el plano parlamentario, el diagnóstico de las espadas libertarias respecto a la vulnerabilidad del funcionario frente a los pedidos de interpelación de la oposición resulta categórico: “No podemos abrir el recinto. Este tipo se tiene que ir”.

A esta parálisis política se añade el creciente malestar interno por las últimas revelaciones sobre los movimientos patrimoniales del ministro y sus declaraciones juradas, lo que termina por licuar su credibilidad como vocero e interlocutor, a pesar de que el propio Milei manifestara en el exterior que si la Justicia lo considera culpable lo “eyecta de una patada”.

 

Agencia NA
Primicias Rurales
La Argentina al revés

La Argentina al revés

El análisis de una realidad política donde los roles institucionales se confunden, la autoridad se dispersa en internas digitales y la épica del agravio empieza a desgastar la paciencia del votante clave.

 

 

Por Sergio Marcelo Mammarelli

Abogado laboralista, especialista en negociación colectiva. Ex Titular de la Catedra de Derecho del Trabajo y Seguridad Social de la Universidad Nacional de la Patagonia. Autor de varios libros y Publicaciones. Ex Ministro Coordinador de la Provincia del Chubut

Buenos Aires, martes 26 mayo (PR/26) — El que manda no lidera, el que ejecuta conduce, y un pastor desde California viene a salvar la patria. La épica del insulto comienza a cansarnos a todos.

Hay países que se gobiernan al derecho. En ellos, el presidente preside, el vocero vocea y la sociedad, cuando se enoja, es escuchada. La Argentina, en cambio, ha perfeccionado un sistema alternativo y propio: el presidente se inmola por el vocero, la que era ministra conduce desde el Senado, y un pastor evangelista radicado en California, que llena estadios con mensajes de fe y esperanza, es medido por las consultoras como posible presidente de la Nación.

Bienvenidos al reino del surrealismo político criollo, donde los roles están perfectamente intercambiados y nadie parece advertirlo o, peor aún, a nadie parece importarle.

Empecemos por el centro de la escena, que es también el centro del desastre. Javier Milei salió en televisión y, sacado, puso sus manos y su presidencia en el fuego por Manuel Adorni. Se encadenó al salvavidas de plomo: se obligó a sostenerlo en el cargo al precio de seguir despellejándose: “Ni en pedo se va”, declaró el Presidente con esa precisión quirúrgica que lo caracteriza cuando el lenguaje del llano reemplaza al del argumento.

El problema no es sólo Adorni. El problema es lo que esa defensa revela sobre el Presidente que la ejerce. Milei no lo respalda a través de voceros que podrían saltar como fusibles más o menos inocuos si las evidencias terminaran por condenar al investigado, sino que lo hace él mismo, eliminando de un plumazo todos los escudos que, según las máximas que rigen la política, se colocan delante del Jefe de Estado para protegerlo.

En la política convencional existe una sabiduría acumulada: los presidentes no mueren en la colina de sus subordinados. Milei, consecuente hasta el delirio, también rompió esa regla.

Lamentablemente, los números no mienten. El 79,9% considera que el caso Adorni afecta “mucho” o “algo” el principal argumento moral con el que Milei llegó al poder: ser una figura “anti casta” y “anticorrupción”. El 46,4% de los que votaron a La Libertad Avanza en el balotaje de 2023 afirman que el caso empeoró la imagen que tenían del Gobierno.

Dicho de otro modo: no es la oposición la que sangra al oficialismo. Es el oficialismo el que se autoinflige la herida y luego culpa al periodismo por haberla fotografiado.

Pero la Argentina al revés tiene un segundo protagonista, y este resulta aún más revelador. Patricia Bullrich, la mujer que durante años fue candidata presidencial sin ganar elecciones, luego fue Ministra de Seguridad sin terminar el mandato, y que hoy es Senadora con agenda propia y encuestas que envidiaría cualquier candidato en ejercicio, se ha convertido en la figura política con mejor imagen del país.

La exministra de Seguridad lidera la imagen positiva en Argentina con el 41%, desplazando por primera vez al Presidente Javier Milei, quien se ubica en segundo lugar con el 40%.

Vale aclarar que las mediciones más recientes muestran que la imagen de Milei parece haber encontrado, al menos transitoriamente, un piso: el índice de confianza al consumidor de la Universidad Di Tella subió 1,3% en mayo tras tres meses consecutivos de caída.

No es una recuperación. Es una pausa. Y esa diferencia, en política, importa: la macro retiene al votante pragmático justo en el límite; el estilo presidencial, en cambio, lo sigue empujando lentamente hacia otro lado.

Lo notable no es que Bullrich tenga buena imagen. Lo notable es por qué la tiene. Su figura aparece menos golpeada por la coyuntura inmediata; parece quedar más asociada a una idea general de orden, autoridad y cambio que a la gestión cotidiana del Gobierno. Es decir: Bullrich lidera precisamente porque no está gobernando.

Tiene autoridad moral porque no tiene que firmar decreto alguno. Es el liderazgo por sustracción, la influencia que nace del alejamiento estratégico. Es lo que ocurrió frente a un intento de Patricia Bullrich por abrir un debate sobre el caso Adorni en una reunión de gabinete, Milei se paró, saludó y se fue. El Presidente abandona la sala cuando la Senadora intenta razonar. En cualquier lectura de esa escena, los roles están perfectamente invertidos: la que debería obedecer es la que piensa, y el que debería conducir es el que se va.

Pero la política argentina nos ofrece otras escenas para este triángulo de lo insólito: Dante Gebel. Pastor evangélico, conferencista, influencer, actor, conductor televisivo y residente en Anaheim, California, Gebel ha sido instalado como potencial candidato presidencial para 2027. Está en tratativas con gobernadores, sindicalistas, empresarios y dirigentes de distintos partidos, y en su círculo aseguran que, si los planes de gobierno resultan viables para resolver los problemas del país, lanzará su candidatura.

El fenómeno Gebel no es anecdótico. La irrupción de Javier Milei rompió una barrera histórica: la posibilidad de que un outsider llegue al poder. Pero también dejó una enseñanza: sin estructura, el poder se vuelve inestable. Gebel parece haber tomado nota. La base de su proyecto descansa sobre una tríada que la Argentina ya conoce de memoria: fe, dinero y medios.

Sus dos principales armadores provienen de espacios políticos antagónicos: un sindicalista peronista y un ex fundador de La Libertad Avanza. Nótese la elegancia del dato: el hombre que se presenta como alternativa al sistema convoca a sus filas a los arquitectos del sistema.

Desde la Casa Rosada le bajan el precio: “Gebel no dice nada. No es disruptivo en nada. Milei, en su época de candidato, generaba cosas que llamaban la atención”, deslizó una fuente oficialista. La comparación es involuntariamente autodestructiva: Milei generaba cosas que llamaban la atención, y hoy lo que llama la atención es el caso Adorni. Quizás el problema no sea Gebel sino el listón.

La Argentina al revés de este modo podría sintetizarse con un presidente que achica su estatura política para proteger a un funcionario cuestionado; una senadora sin cartera que crece en imagen, audiencia y capacidad de daño; un pastor desde California que recorre gobernadores, visita a la CGT y evalúa si Dios lo tiene en sus planes presidenciales para 2027; y —como coronación de la semana— un asesor sin cargo que declara la guerra digital al Presidente de la Cámara mientras el Presidente de la Nación, congelado, fracasa en imponer una tregua entre sus propios “hermanos”. Curioso, no? ¿Qué nos dice de un sistema político el hecho de que sus figuras más convocantes sean una senadora que no gobierna, un pastor que no vive en el país, y un presidente que se encadena a sus propios errores con la convicción del mártir?

El triángulo de hierro y la autoridad dispersa

La semana que cierra este editorial aportó a la galería de lo absurdo su capítulo más grave. Santiago Caputo, asesor informal sin cargo oficial, pero con acceso irrestricto a los resortes del Estado, declaró la guerra digital a Martín Menem, Presidente de la Cámara de Diputados y hombre de confianza de Karina Milei. El detonante fue una cuenta anónima en X, @PeriodistaRufus, que atacaba al entorno de Caputo y cuya autoría el asesor atribuyó a Menem. En pocas horas, la tropa digital del asesor inundó las redes de acusaciones. La pelea se tomó el espacio público oficialista con una virulencia que ya no sorprende pero que sigue espantando.

Lo revelador no fue la pelea. Fue la reacción del Presidente. Milei intervino con un dictamen salomónico: a Menem “le habían plantado” la cuenta, y Caputo seguía siendo “como un hermano”. La tregua duró horas. El Gordo Dan, divulgador estrella de Las Fuerzas del Cielo y subordinado de Caputo, desacató abiertamente al jefe: “Estoy convencido de que la cuenta era de Menem. Creo que le mintieron al Presidente”. Agustín Laje —Presidente de la Fundación Faro, el think tank ideológico de La Libertad Avanza— sumó: “Cómo molesta constatar que le están mintiendo al Presidente”. Caputo cerró con una amenaza velada en clave Game of Thrones: “Winter is coming”. El árbitro había arbitrado en el vacío.

El diagnóstico más preciso de la semana lo formuló Carlos Pagni: el desafío del Presidente no es lograr que Karina y el “Mago” se lleven bien, sino “reabsorber la autoridad que dispersó”. Milei construyó deliberadamente un triángulo de hierro: cedió parte del poder a su hermana y parte a su asesor. Ahora ninguno de los dos le debe obediencia completa porque ambos son depositarios de una porción del poder que el propio líder les entregó. La crisis no es una pelea de subordinados: es el costo de una estructura de gobierno inestable desde el origen.

La frase más reveladora de la semana la pronunció, sin buscarlo, Martín Menem: “No subestimen al Presidente”. Cuatro palabras que prueban exactamente que alguien lo está subestimando —y que ese alguien no está en la oposición sino en el vestuario. En la Argentina al revés, el Presidente de la Cámara baja debe salir a pedir que los operadores del Presidente respeten al Presidente.

La épica del insulto y un votante que comienza a cansarse

 

El 14 de mayo el Presidente de la Nación camina por la calle entre dos estudios de streaming oficialistas, encadenando casi cinco horas de entrevistas afines, insultando con nombre y apellido a periodistas, llamando “lechón iraní” a una diputada de su propio bloque, denunciando un “intento de golpe” y, en el medio, defendiendo a un legislador que llegó al Congreso en una camioneta Tesla de doscientos cincuenta mil dólares. Todo esto mientras su Jefe de Gabinete está siendo investigado por enriquecimiento ilícito.

La lectura de lo acontecido no es fácil. Va desde el diagnóstico psiquiátrico a distancia hasta la indignación moral pura. Lo verdaderamente novedoso no es el estilo —ese estilo ganó una elección— sino el contexto en el que ese estilo se sostiene y las grietas que empieza a abrir.

Desde su llegada al poder, Milei construyó una arquitectura comunicacional con tres pilares: un círculo de medios afines —Neura, Carajo, La Misa— que funcionan como cámara de eco y plataforma simultánea; un repertorio de enemigos rotativos pero estructurales —el “Kirchnerismo”, “la casta”, “los zurdos”, ahora también los periodistas con apellido— que organizan el campo discursivo en términos amigo/enemigo; y una identificación constante con figuras externas —Trump, Musk, Bukele— que opera como certificación de pertenencia a un movimiento más amplio que la política argentina.

Ese diseño no es improvisado. Pero por qué esto funcionó, y por qué empieza a no funcionar?

Durante 2024 y buena parte de 2025, el método tuvo un soporte material indiscutible: la inflación bajó, el dólar se mantuvo previsible y la sensación de “estar saliendo” fue real para amplios sectores. Mientras eso ocurrió, los excesos verbales operaron como costo aceptable, casi como una excentricidad tolerable a cambio de la macro. El votante que en la segunda vuelta optó por Milei no lo hizo porque le gustaran las puteadas; lo hizo porque consideraba que el régimen kirchnerista era una amenaza mayor que el riesgo libertario. Esa coalición se sostenía sobre dos vigas: un enemigo en común y un programa económico que se prometía doloroso pero finito.

Hoy, dos años y medio después, las dos vigas crujen. El Kirchnerismo ya no es la amenaza inminente que era en 2023 y por tanto, el voto antikirchnerista deja de tener urgencia. El programa económico, por su parte, dejó de ser una transición y se volvió un estado.

Lo notable es que la maquinaria económica no se ha detenido. En marzo la actividad creció el 5,5% interanual —muy por encima de cualquier pronóstico—, en mayo la inflación apunta a cerrar en torno al 2,1%, el nivel más bajo desde la pandemia, y el país acumula 29 meses consecutivos de superávit comercial. El FMI aprobó la segunda revisión del programa y la semana próxima desembolsará US$1.000 millones adicionales. Los números acompañan. El problema es que, en 2026, ya no alcanzan para opacar lo que se ve en el plano político.

Es en ese vacío donde la épica del insulto deja de ser excentricidad y empieza a ser problema. Lo que en 2023 sonaba a sinceridad disruptiva, en 2026 empieza a sonar a obsesión. Lo que sonaba a coraje, empieza a sonar a falta de proporción. Y, sobre todo, lo que sonaba a guerra contra una “casta” abstracta, empieza a sonar a guerra personal contra periodistas, diputadas y opositores con nombre y apellido. Esa transición es la que está revisando, en silencio, una parte importante del votante de balotage.

El votante de segunda vuelta: quién es y qué está mirando

El votante decisivo de la segunda vuelta de 2023 no es el militante libertario que hoy puebla los streamings afines; es, más bien, el adulto urbano de clase media —empleado, comerciante, profesional, jubilado activo— que llegó a Milei sin entusiasmo doctrinario, empujado por la inflación de 2022-2023 y por la convicción de que el sistema político tradicional había agotado sus respuestas. Es un votante pragmático, no ideológico. Vota resultados, no consignas.

Ese votante hoy hace, en privado, una contabilidad doble. En el haber: una inflación que cedió —en mayo apunta al 2,1%, con mediciones semanales de núcleo que no se registraban desde la pandemia—, una actividad que en marzo creció el 5,5% interanual superando todas las estimaciones, un dólar que no estalló y 29 meses de superávit comercial acumulados.

En el debe: salarios reales que no recuperan, tarifas que pesan, un sistema universitario en conflicto, una clase política libertaria que empezó a mostrar los mismos vicios —ostentación, opacidad patrimonial, internas vergonzosas— que el ciudadano creyó haber sancionado en las urnas.

Y, sobre todo, ese votante no se reconoce en el tono. Siente que el cargo presidencial supone un registro distinto al de un panelista.

Hay otro elemento que merece análisis. El Presidente atribuyó a un “intento de golpe de Estado” el ataque especulativo sobre la moneda que siguió a la victoria de Adorni en las legislativas porteñas de 2025.

Esa lectura tiene una virtud táctica innegable: ofrece al núcleo duro un relato totalizante, sin fisuras, en el que cada noticia adversa se reinscribe como prueba del complot. Pero tiene también un costo estratégico creciente. Cuando todo es golpe, la palabra golpe pierde sentido. Cuando todo crítico es operador, los aliados moderados empiezan a sentirse incómodos compartiendo la trinchera. Y cuando el adversario es siempre el mismo —los periodistas, los economistas heterodoxos, los rectores, los obispos, las diputadas díscolas— el votante pragmático empieza a sospechar que el problema no está, quizá, sólo afuera.

La discusión no se reduce a si Milei llega o no competitivo a las presidenciales del año próximo. Esa es una pregunta política legítima, pero acotada. Lo que está en juego es algo más serio: si la cultura política argentina resiste un estilo presidencial que normaliza el insulto al periodismo, la persecución verbal a opositores con nombre y apellido, y la lectura conspirativa permanente como sistema operativo del Estado.

Qué tipo de país queremos vivir cuando esto termine

 

Cada vez más, en estas semanas, se van revelando votantes que aun cuando no cuestionen al rumbo económico, quieren otra cosa. Quieren que las decisiones se expliquen sin agravios. Que la investigación al Jefe de Gabinete se trate como lo que es —un asunto institucional grave— y no como una operación periodística. Que la diferencia entre un panelista y un presidente vuelva a ser visible. Esos votantes no son fanáticos. Es más, en noviembre de 2023 pusieron la cruz con la nariz tapada.

Es ese votante el que decide las elecciones argentinas. No el militante intenso, sino el ciudadano cansado. Y ese ciudadano, hoy, mira el espectáculo de los streamings con una mezcla cada vez menos disimulada de gracia decreciente y preocupación creciente. El Gobierno tiene todavía tiempo y puede corregir el rumbo de su comunicación sin renunciar a su programa.

Sino lo hace, esta Argentina al revés dará muchísimo que hablar de acá al 2027.

Primicias Rurales
Caso Adorni: la estrategia que estudió Bullrich para presionar al jefe de Gabinete

Caso Adorni: la estrategia que estudió Bullrich para presionar al jefe de Gabinete

La senadora trabajó con su contadora en la declaración jurada que deberá presentar. Y la presentó y anticipó en contraste con Adorni.

 

 

Foto: El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, con la senadora Patricia Bullrich.

Buenos Aires, jueves 21 mayo (PR/26) — En sintonía con el contrapunto que marcó la senadora de La Libertad Avanza Patricia Bullrich, quien exigió que el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, anticipe la presentación de su declaración jurada, profundiza su postura

Patricia Bullrich, la senadora nacional de La Libertad Avanza, presentó este miércoles de forma anticipada su declaración jurada patrimonial ante la Oficina Anticorrupción, tal como pudo confirmar la Agencia Noticias Argentinas.

La jugada, que se adelantó más de dos meses al plazo legal del 31 de julio, se da en medio de la tormenta judicial y política que salpica al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, investigado por presunto enriquecimiento ilícito. Y sin la presentación del documento que la propia Bullrich le reclamó al funcionario hace más de dos semanas en una entrevista televisiva.

La funcionaria no ocultó el mensaje entre líneas de este movimiento: fue un tiro por elevación para que el jefe de ministros imite el gesto, transparente sus bienes de inmediato y frene el desgaste que el caso le genera al Ejecutivo.

La jugada también dejó expuesto a Javier Milei. Porque el jefe de Estado, cuando Bullrich declaró contra Adorni, se apuró en señalar que la declaración del ex vocero presidencial iba a aparece en el corto plazo. Sin embargo, eso no sucedió.

Incluso, el jefe de Gabinete avisó, un día posterior a los dichos del jefe de Estado y la legisladora, que la senadora «lo spoileó» y confirmó que iba a despejar dudas. Pero los tiempos se dilataron y la DDJJ nunca apareció. Su entorno no confirmó todavía cuando aparecerá el documento.

Por estos días, enterados de la jugada, en La Libertad Avanza aparecieron sectores que se quejaron del movimiento de Bullrich. Tal como consignó este medio, en Casa Rosada sotuvieron: «No sorprende. Es dañina y hace cosas para lastimar». #AgenciaNA

El gesto esconde una nueva gestualidad por presionar al ministro coordinador que prometió anticipar los plazos.

Hace catorce días atrás, cuando el presidente Javier Milei salió a matizar las declaraciones de la jefa de bloque libertaria, Adorni asumió el compromiso de explicar su situación patrimonial.

Desde su entorno anticiparon que está involucrado en el tema y garantizaron que podría presentar el detalle de su patrimonio para los primeros días de junio. 

Más allá de la jugada, lo que queda en evidencia es la tensión existente entre la senadora y el funcionario que fue blindado por los hermanos Milei en más de una oportunidad.

Lo cierto es que el reciente estallido de la interna entre el asesor presidencial, Santiago Caputo, y la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, en cabeza del titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem, parece darle aire al ministro coordinador que la semana pasada vivió momentos de tensión tras los movimientos en su causa a raíz de la declaración del contratista Mariano Tabar, quien realizó las refacciones de la casa ubicada en el country Indio Cuá.

Asimismo, luego de hacer público el contrapunto, Bullrich prometió desescalar la tensión y evitó nuevos reclamos sobre el tema. «Ya dejó en clara su posición. Ahora hace falta esperar un tiempo prudencial», sostuvieron desde su entorno.

Las tribus que coexisten en el Poder Ejecutivo parecen multiplicarse. Cansada de reclamar la intervención de Milei en la interna, Bullrich eligió tomar su propio camino.

La próxima semana, la administración libertaria organizó una serie de reuniones con intención de orden a la tropa y finalmente discutir las estrategias para retomar la agenda.

El lunes 25 de mayo, post Te Deum, se reunirá el Gabinete y al día siguiente la mesa política que incluye a varios funcionarios y legisladores enfrentados volverá a verse las caras.

El lunes será la primera vez que todos los actores vuelvan a reunirse luego de que Caputo acusara al entorno de los Menem de manejar una cuenta anónima de X con críticas al Gobierno. Además, comenzará a correr el plazo fijado por el ministro coordinador para presentar su declaración.

 

Primicias Rurales

Fuente: Noticias Argentinas