Buenos Aires, viernes 31 julio (PR/26) — Hay destinos que sorprenden por sus paisajes y otros que dejan sin palabras por su historia. El Alerzal Milenario, ubicado dentro del Parque Nacional Los Alerces, combina ambas cosas: un bosque prácticamente intacto donde sobreviven árboles que comenzaron a crecer mucho antes del nacimiento de las grandes civilizaciones modernas.
Este rincón de la cordillera chubutense forma parte de un área protegida creada en 1937 y reconocida como Patrimonio Mundial de la Unesco desde 2017, gracias a la extraordinaria conservación de sus bosques andino-patagónicos y de la mayor extensión de selva valdiviana presente en la Argentina.
La gran estrella del recorrido es «El Abuelo», un alerce (Fitzroya cupressoides) que supera los 2.600 años, alcanza cerca de 60 metros de altura y posee un tronco de más de dos metros de diámetro. Su edad lo convierte en uno de los árboles más longevos de Sudamérica y en un verdadero símbolo de la conservación ambiental.
Cómo es el recorrido para llegar al Alerzal Milenario
Llegar hasta este bosque centenario es parte de la experiencia. El recorrido comienza en la pasarela del río Arrayanes, donde un puente colgante atraviesa aguas cristalinas rodeadas por un paisaje típico de la Patagonia.
Desde allí se realiza una caminata sencilla hasta Puerto Chucao, punto de partida de las excursiones lacustres que navegan por el lago Menéndez. Tras el desembarco en Puerto Sagrario, resta un sendero de aproximadamente dos kilómetros que atraviesa la selva valdiviana hasta el sector donde se encuentra el mítico alerce.






















