Oct 17, 2026 | Actualidad, Ganadería, Salud
Una actualización normativa del SENASA amplía el margen de prevención contra la brucelosis bovina al permitir la vacunación estratégica de hembras adultas, incorporando innovaciones de biotecnología argentina como la vacuna DELTA-PGM para fortalecer la sanidad y productividad del rodeo.
Una actualización normativa amplía las herramientas contra la brucelosis bovina
Buenos Aires, sábado 17 octubre (PR/26) — La brucelosis bovina continúa siendo uno de los desafíos sanitarios más críticos para la ganadería argentina, debido a que sus consecuencias pueden traducirse en abortos, dificultades reproductivas, severas pérdidas productivas y riesgos directos para la salud humana.
Sin embargo, una reciente actualización del marco sanitario nacional ha ampliado sustancialmente las posibilidades de prevención y control. De esta manera, se incorporan nuevas alternativas para proteger a los rodeos más allá de la tradicional vacunación obligatoria de las terneras.
Esta medida representa un paso clave para los productores ganaderos y los médicos veterinarios, ya que habilita la implementación de estrategias complementarias de vacunación en vacas adultas, siempre bajo condiciones sanitarias específicas y dentro de un programa integral de manejo.
En este nuevo escenario, la biotecnología argentina adquiere un rol preponderante a través de DELTA-PGM, una vacuna desarrollada por científicos de la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM) y producida comercialmente por Agropharma, la cual forma parte del listado de vacunas autorizadas para la vacunación estratégica.
El impacto directo de la enfermedad en la productividad y la salud pública
La brucelosis bovina es una enfermedad infecciosa de origen bacteriano provocada por la especie Brucella abortus. Entre sus principales consecuencias clínicas destacan los abortos espontáneos, predominantemente en la etapa final de la gestación, así como diversas alteraciones que comprometen de forma directa la eficiencia reproductiva de los rodeos.
Para los establecimientos ganaderos, estos problemas se traducen en una menor producción de terneros, un incremento sostenido de los costos sanitarios y serias dificultades para sostener los indicadores productivos de la empresa.
Además de su severo impacto económico, la brucelosis se clasifica como una zoonosis, lo que significa que posee la capacidad de transmitirse desde los animales infectados hacia las personas.
Por este motivo, la prevención sanitaria no solo responde a una necesidad de rendimiento productivo en los campos, sino que se constituye como una cuestión prioritaria de salud pública.
En respuesta a esta problemática, el país sostiene el Plan Nacional de Control y Erradicación de Brucelosis Bovina, el cual combina la vacunación, el diagnóstico serológico, la vigilancia epidemiológica y las tareas de saneamiento.
La primera barrera sanitaria: la vacunación obligatoria con Cepa 19
En el marco de la regulación sanitaria de Argentina, la vacunación contra la brucelosis bovina con Cepa 19 mantiene su carácter de obligatoriedad para el 100% de las terneras de entre 3 y 8 meses de edad.
Esta disposición del SENASA se aplica en todo el territorio nacional, con la excepción territorial prevista para Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur. Esta inmunización representa el pilar fundamental del programa nacional, buscando asegurar la protección de las hembras desde las primeras etapas de vida, antes de que se incorporen formalmente al ciclo reproductivo.
No obstante, la situación sanitaria de cualquier establecimiento ganadero es dinámica y puede experimentar variaciones con el paso del tiempo.
Dado que el riesgo de exposición a la bacteria no se extingue necesariamente cuando los animales alcanzan la edad adulta, las estrategias de control deben contemplar un seguimiento continuo. Por ello, resulta indispensable evaluar herramientas complementarias que acompañen la vida útil de las hembras dentro del rodeo.
Los cambios introducidos por las resoluciones del SENASA
El esquema sanitario nacional evolucionó mediante la Resolución SENASA 957/2024, la cual incorporó al Plan Nacional la posibilidad de realizar vacunación estratégica voluntaria empleando las cepas RB51 y DELTA-PGM. Inicialmente, esta medida quedó destinada a hembras bovinas adultas pertenecientes a establecimientos con casos confirmados de la enfermedad.
Posteriormente, la Resolución SENASA 936/2025 extendió las condiciones de acceso, permitiendo su aplicación en establecimientos con estatus sanitario definido y registrado ante el organismo, ya sea bajo la condición de caso, negativo o libre.
Esta modificación clave evita que la vacunación estratégica se restrinja únicamente a predios infectados, habilitando su uso con fines preventivos en aquellos establecimientos que cumplan con la reglamentación.
Es fundamental remarcar que se trata de una medida voluntaria y complementaria, que de ninguna manera reemplaza a la vacunación obligatoria con Cepa 19 en terneras ni a las tareas habituales de diagnóstico.
La normativa contempla la aplicación en hembras de 24 meses o más, con esquema previo de Cepa 19, durante los períodos de pre-servicio o posparto, siempre bajo la supervisión y gestión de un médico veterinario acreditado en brucelosis bovina.
DELTA-PGM: innovación biotecnológica argentina para la prevención
Dentro de las alternativas disponibles para la vacunación de adultos se destaca DELTA-PGM, una formulación desarrollada por investigadores de la Universidad Nacional de San Martín en conjunto con la empresa Agropharma.
Este desarrollo es un claro ejemplo de la articulación entre la investigación científica y la industria veterinaria nacional. Su principal diferencial tecnológico radica en que utiliza una cepa modificada de Brucella abortus a la cual se le ha suprimido el gen de la enzima fosfoglucomutasa (PGM).
Gracias a esta modificación genética, la vacuna induce una respuesta inmunitaria efectiva sin generar la habitual interferencia serológica en las pruebas de laboratorio convencionales. De este modo, en animales adultos se logra aplicar la inmunización estratégica sin alterar las lecturas del diagnóstico serológico de rutina, evitando los falsos positivos por anticuerpos vacunales.
Esta tecnología argentina cuenta con una marcada proyección internacional, habiendo registrado exportaciones por más de 500.000 dosis de DELTA-PGM hacia diversos mercados de la región.
Una estrategia sanitaria integral que exige planificación profesional
La apertura normativa para aplicar vacunas estratégicas no implica que deba adoptarse de forma automática o indiscriminada en todos los campos.
Cada rodeo ganadero presenta un escenario único en cuanto a historial sanitario, esquemas de vacunación antecedentes y parámetros reproductivos.
Por lo tanto, antes de definir una intervención complementaria, es imprescindible analizar el estatus del establecimiento, los resultados de los análisis de laboratorio y las categorías de animales a intervenir.
Para aquellos predios clasificados como caso, el SENASA impone protocolos estrictos de saneamiento y diagnóstico previo. En tanto, las pautas vigentes establecen que la vacunación estratégica debe ir acompañada por medidas de bioseguridad, controles reproductivos periódicos y la correcta tramitación del veterinario acreditado dentro del sistema oficial.
La prevención eficaz no responde a medidas aisladas, sino a un conjunto planificado de decisiones profesionales.
Fortalecer la prevención para resguardar la rentabilidad ganadera
En el marco de la ganadería moderna, la eficiencia reproductiva es un factor determinante para garantizar la rentabilidad del negocio. Un foco de brucelosis no solo deteriora el estado de salud individual de las vacas, sino que afecta de manera directa la tasa de destete, la disponibilidad de reemplazos y el margen económico general de la explotación.
La opción de incorporar vacunación estratégica en adultos refuerza el abanico de herramientas disponibles para proteger el capital del productor.
En conclusión, la evolución legislativa sumada al desarrollo de soluciones biotecnológicas nacionales como DELTA-PGM demuestra que el abordaje de la brucelosis bovina requiere de un enfoque integral y actualizado.
Aunque la vacunación obligatoria de las terneras con Cepa 19 continúe siendo el pilar indestructible de la sanidad, la protección del rodeo exige una planificación continua, el asesoramiento veterinario especializado y la adopción de tecnologías de vanguardia.
Primicias Rurales
Fuente: Agropharma.
Oct 16, 2026 | Actualidad, Agricultura
La Secretaría de Agricultura aprobó el evento biotecnológico que combina resistencia al glifosato, glufosinato de amonio, 2,4-D y herbicidas HPPD.
Buenos Aires, viernes 16 octubre (PR/26) — La Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca del Ministerio de Economía de la Nación autorizó, mediante la Resolución N° 200/2026, la comercialización para todo uso de una nueva soja genéticamente modificada.
Esta variedad incorpora tolerancia combinada a herbicidas a base de glifosato, glufosinato de amonio y 2,4-D, como así también a herbicidas inhibidores de la enzima 4-hidroxifenilpiruvato dioxigenasa (HPPD), lo que permite un control eficaz de las malezas sin generar perjuicios sobre el cultivo.
Esta nueva variedad de soja fue obtenida a través del cruzamiento convencional de dos eventos genéticamente modificados que ya contaban previamente con la correspondiente autorización comercial en la Argentina.
La medida oficial fue otorgada tras haber completado de manera satisfactoria todas las evaluaciones regulatorias correspondientes. En lo referido a la bioseguridad agropecuaria, la Comisión Nacional Asesora de Biotecnología Agropecuaria (CONABIA) analizó las características de los eventos individuales y evaluó la posible interacción entre las proteínas expresadas en la acumulación.
Dictámenes de CONABIA, SENASA y análisis de mercados internacionales
Como resultado de este exhaustivo análisis, la CONABIA concluyó formalmente que la nueva soja no presenta riesgos nuevos o incrementados en comparación con otras sojas del mercado. De este modo, el organismo garantizó que su liberación al agroecosistema resulta ser tan segura como la de cualquier otra soja comercial.
De forma complementaria, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) evaluó minuciosamente la aptitud del producto para el consumo humano y animal.
Tras las pruebas de laboratorio y de inocuidad, el organismo sanitario concluyó que esta soja es tan segura y no menos nutritiva que su contraparte convencional y otras variedades comerciales.
Asimismo, la Dirección de Políticas de Mercados analizó en detalle el impacto potencial de su comercialización a nivel global. A partir de dicho estudio técnico, el área gubernamental determinó que no se identifican riesgos para las exportaciones argentinas de poroto de soja ni de sus principales derivados procesados.
Consolidación del sistema regulatorio biotecnológico argentino
Esta importante resolución gubernamental reafirma el compromiso de la Argentina con un sistema de evaluación de biotecnología rigurosamente fundamentado en evidencia científica.
Este marco regulatorio nacional, que se mantiene vigente desde hace más de 35 años, promueve activamente la incorporación responsable de nuevas tecnologías para el desarrollo sostenible del sector agropecuario.
Primicias Rurales
Fuente: Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca
Oct 14, 2026 | Actualidad, Ganadería, Informes Técnicos
Con 2.097.509 cabezas al 1° de octubre, los corrales de engorde alcanzaron un nivel inédito para este mes. Pero la novedad no es solo el récord: la estacionalidad pierde fuerza y el sistema parece ajustar sus tiempos de terminación.
Rosario miércoles 14 octubre (PR/26)– La dinámica de ingreso y egreso de animales de los feedlots suele ser bastante estacional. El pico de ingresos se concentra entre febrero y junio, según el ritmo con el que los campos hacen salir la invernada.
Durante ese período, los ingresos superan a los egresos y se configura una etapa de llenado de los corrales de engorde.
A partir de julio, en cambio, empieza a salir un mayor volumen de hacienda terminada, mientras que la oferta de hacienda liviana comienza a escasear. Naturalmente, los corrales tienden a vaciarse o, al menos, a reducir de manera significativa su nivel de ocupación.

Cómo se mide el vaivén de los corrales
El Índice de Reposición de Feedlots (IRF) mide la relación entre los ingresos y los egresos de animales durante un período determinado. Cuando el índice se ubica por debajo de 1, salen más animales de los que ingresan; un valor superior a 1 indica una situación de reposición o llenado.
Por eso, el segundo semestre suele mostrar índices inferiores a 1: es el momento en que empieza a predominar la salida de animales terminados. Sin embargo, este año septiembre mostró un comportamiento distinto al de los últimos años.
Septiembre cambió el libreto
De acuerdo con los datos de SENASA, durante septiembre los feedlots registraron ingresos por 358.767 animales, un 5% más que en el mes previo. Los egresos, en cambio, alcanzaron las 341.468 cabezas, un volumen 20% inferior al de agosto.
Como resultado, los feedlots incrementaron sus existencias durante el mes, con un IRF de 1,05, frente al 0,79 observado al cierre de agosto. El valor también se ubica por encima del de igual período del año pasado (0,83) y del promedio de los últimos cinco años (0,94).

Otra particularidad de este año es la menor estacionalidad de la curva de reposición. A diferencia del patrón promedio, en el que las etapas de llenado y vaciado aparecen mucho más marcadas, esta vez prácticamente no se observa una brecha tan definida entre ambas fases de la actividad de engorde.
En consecuencia, el número de animales encerrados, que marca niveles récord desde comienzos de año, mantuvo esa misma dinámica hasta la fecha. Impulsadas por la reposición de septiembre, las existencias al 1° de octubre alcanzaron las 2.097.509 cabezas: más que el mes previo y el nivel más elevado para un mes de octubre desde que se dispone de esta serie de registros.
¿Cambia la oferta o cambia el sistema?
Más allá del desvío respecto de su patrón estacional, cabe preguntarse si este nuevo movimiento de aparente “llenado” puede modificar temporalmente la oferta esperada hacia fin de año. O si, en realidad, lo que está cambiando es la propia dinámica de ingreso y permanencia de los animales dentro de los corrales.
Para responder qué puede suceder con la oferta de los próximos meses, primero hay que determinar cuál de los dos componentes de esta relación, ingresos o egresos, es el que realmente se está desviando de su comportamiento habitual.
Por el lado de los ingresos, lo habitual es un comportamiento marcadamente estacional, asociado a la salida de invernada liviana de los campos. Este año, sin embargo, la dinámica fue mucho más estable, sin un momento de fuerte concentración de ingresos a los corrales.

En los egresos, la curva estacional es menos pronunciada que la de los ingresos, precisamente porque el productor puede ajustar la intensidad y la duración del proceso de engorde. Aun así, desde la segunda mitad del año la oferta de animales terminados suele aumentar, y esta vez se observa una fuerte caída en el último mes, en claro contraste con lo habitual.
Probablemente, en este punto empiece a pesar la decisión de prolongar el período de engorde, con el objetivo de obtener animales más pesados y con un mayor nivel de terminación y engrasamiento final.
Un sistema flexible que reparte la oferta
Lo cierto es que, aun con una ocupación récord de los corrales, la cantidad de animales aportados por los feedlots durante el último mes se retrajo un 25% respecto de un año atrás.
Más allá de esta baja puntual, los datos sugieren que algo está cambiando en la dinámica del engorde. La convivencia entre el corral y el potrero configura un sistema productivo de gran flexibilidad, capaz de ajustar los tiempos de terminación y, de este modo, distribuir de manera más estable la oferta de hacienda a lo largo del año.
Primicias Rurales
Fuente: ROSGAN