El SENASA activó la primera alerta fitosanitaria de la temporada contra la Lobesia botrana. Los productores deben tratar cuando los racimos florales midan entre 5 y 7 centímetros, aunque las heladas pueden mover el calendario.
Buenos Aires Jueves 8 octubre (PR/26)– Los viñedos de Mendoza ya tienen su señal de largada: en el marco de la Resolución N.° 870/2026, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) puso en vigencia la primera alerta para controlar la plaga Lobesia botrana, la conocida polilla de la vid.
Cuándo y cómo aplicar el tratamiento
El aviso apunta a los productores de vid de la provincia, que deberán realizar el control de la polilla cuando sus cultivos muestren racimos florales visibles de 5 a 7 cm de longitud. Para hacerlo, tienen que usar únicamente productos autorizados por el SENASA y seguir al pie de la letra las indicaciones del marbete.
Los plazos, oasis por oasis
El calendario no es igual para todos. Las fincas del Oasis Norte, Este y Sur tienen tiempo hasta el 25 de octubre para efectuar los tratamientos, mientras que los establecimientos del Oasis Centro podrán hacerlo hasta el 8 de noviembre.
Las heladas pueden cambiar el panorama
Si bien ya se alcanzaron las condiciones de temperatura acumulada y de tamaño de los racimos que marcan el momento de control, las recientes heladas registradas en distintas zonas de la provincia pueden modificar el desarrollo del cultivo y, con ello, el momento óptimo para aplicar.
Por eso, se recomienda seguir de cerca la evolución de los cultivos y verificar el estado de los racimos antes de realizar la aplicación, a fin de determinar el momento adecuado para controlar el primer vuelo de la plaga.
También para quienes usan confusión sexual
Un recordatorio importante: los productores que implementen la Técnica de Confusión Sexual (TCS) mediante difusores de feromonas también deberán realizar las aplicaciones correspondientes para el control de la polilla.
Un buen control depende del momento justo
Las alertas tienen como objetivo indicar el momento oportuno para llevar a cabo los tratamientos. Para lograr un control efectivo, es fundamental aplicar en el momento adecuado, considerando tanto las condiciones establecidas para la alerta como el estado fenológico del cultivo.
Asimismo, se recuerda la importancia de mantener actualizado el Cuaderno de Registro de Medidas Fitosanitarias. Para mayor información, los productores pueden comunicarse por correo electrónico a lobesiamendoza@senasa.gob.ar.
En el marco de la Semana Mundial del Huevo, especialistas recuerdan que su calidad comienza mucho antes de llegar a la mesa: con la salud y el cuidado de las aves.
Buenos Aires, 7 octubre (NA) — El huevo es uno de los alimentos que carga con algunos mitos, ya que, durante décadas fue señalado por su contenido de colesterol, se discutió si era mejor consumir solo la clara, si los marrones eran más nutritivos que los blancos e, incluso, si comerlos crudos aportaba mayores beneficios, pero, en la actualidad, la evidencia permite revisar muchas de esas creencias y devolverle su lugar como un alimento nutritivo, versátil y accesible.
Según un informe al que accedió la Agencia Noticias Argentinas, en nuestro país el huevo ocupa un lugar central en la alimentación debido a que, con cerca de 400 unidades por persona al año, Argentina registra el mayor consumo per cápita del mundo con una diferencia es significativa incluso dentro de la región, ya que, Brasil alcanza aproximadamente 283 huevos por habitante, Chile, 251 y el promedio latinoamericano ronda los 304. De esta manera, el consumo argentino supera en alrededor de un 40% al brasileño y en casi un 60% al chileno.
Parte del protagonismo del huevo puede explicarse por su perfil nutricional: una porción de dos huevos -aproximadamente 100 gramos- aporta alrededor de 13 gramos de proteínas de alta calidad, además de vitaminas B12 y D, ácido fólico y biotina, y minerales como fósforo, hierro, zinc y selenio.
También se destaca por su aporte de colina, un nutriente esencial involucrado, entre otras funciones, en el funcionamiento del cerebro y del sistema nervioso.
El liderazgo y la producción
El liderazgo argentino también se refleja del lado productivo. El plantel nacional de gallinas ponedoras superó los 62 millones de aves en el último año, con un crecimiento cercano al 9%, y se proyecta que alcance entre 65 y 67 millones durante 2026.
La producción cerró 2025 en alrededor de 19.000 millones de huevos y este año podría superar los 20.000 millones Buenos Aires y Entre Ríos concentran cerca del 70% de la producción nacional. Este crecimiento plantea un desafío central: acompañar la expansión productiva con altos estándares de sanidad, prevención y bioseguridad.
«El crecimiento de la industria no es casualidad: es el resultado de años de inversión sostenida en genética, sanidad y tecnología por parte de los productores argentinos. Pero ese ritmo de expansión también nos exige más. Cada gallina que sumamos al sistema tiene que estar acompañada por los más altos estándares sanitarios, porque ahí es donde se juega la sustentabilidad de todo el sector», comenta Javier Prida, Presidente Ejecutivo de la Cámara Argentina de Productores e Industrializadores Avícolas (CAPIA).
El huevo puede agregarse a una ensalada.
Por otro lado, detrás de cada huevo que llega a la mesa existe un trabajo sanitario que comienza en la granja.
La prevención de enfermedades, los programas de vacunación, la bioseguridad, el monitoreo permanente y el acompañamiento veterinario son pilares para proteger la salud de las aves y sostener una producción segura y eficiente.
En Argentina, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) establece requisitos sanitarios y de bioseguridad para los establecimientos avícolas, incluyendo planes sanitarios y la intervención de profesionales veterinarios responsables.
Estas medidas son fundamentales tanto para proteger la producción nacional como para sostener los estándares necesarios para la comercialización de alimentos.
La sanidad avícola también permite entender de manera concreta el concepto de Una Salud, que reconoce la estrecha relación entre la salud de los animales, las personas y el ambiente.
«La salud animal, la salud humana y la salud del ambiente están profundamente conectadas. Cuando protegemos la salud de las aves, contribuimos también a una producción de alimentos segura y sostenible. Ese es el sentido del enfoque Una Salud y el que guía nuestro trabajo junto a productores y veterinarios, desarrollando soluciones que permitan prevenir enfermedades y acompañar los desafíos de una industria en permanente evolución», explica Eugenia Sanz, directora de la Unidad de Negocios de Avicultura de MSD Salud Animal.
Los cinco mitos sobre el huevo
El huevo dispara el colesterol en sangre. Durante años, el contenido de colesterol del huevo llevó a limitar su consumo. Sin embargo, hoy se reconoce que el riesgo cardiovascular debe analizarse en el contexto global de la alimentación y el estilo de vida, y no a partir de un único alimento. En personas sanas, el huevo puede formar parte de una alimentación equilibrada.
Los huevos marrones son más nutritivos que los blancos. El color de la cáscara depende principalmente de la genética de la gallina y no determina que un huevo sea nutricionalmente superior a otro.
Consumir huevo crudo permite aprovechar mejor sus nutrientes. En realidad, la cocción mejora la digestibilidad de algunas de sus proteínas y, además, reduce el riesgo asociado a microorganismos como Salmonella. Por eso, cocinarlo adecuadamente es la opción más segura.
Hay que lavar los huevos antes de guardarlos. La cáscara posee una barrera natural protectora. Lavarlos antes de almacenarlos puede alterar esa protección y favorecer el ingreso de microorganismos a través de sus poros. Si fuera necesario limpiarlos, debe hacerse siguiendo las recomendaciones de manipulación segura.
Comer sólo la clara es siempre más saludable. Clara y yema tienen perfiles nutricionales diferentes y complementarios. Mientras la clara concentra buena parte de las proteínas, la yema aporta vitaminas, minerales, grasas y nutrientes como la colina. Consumir el huevo completo permite aprovechar su matriz nutricional.
Con anticipación, consultando el destino y a través de los canales oficiales, el SENASA acompaña a quienes viajan con perros, gatos y otras especies para que el trámite sea seguro, simple y sin demoras.
Buenos Aires martes 6 octubre (PR/26)– Cada vez más personas suman a sus animales de compañía a los planes de viaje, incluso cuando el destino implica cruzar una frontera. Para que ese traslado salga sin contratiempos, hay que gestionar ante el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) el Certificado Veterinario Internacional (CVI).
Ese documento acredita que la mascota cumple con los requisitos sanitarios que exige el país de destino. Y hay un primer consejo que vale para todos, sin importar el destino, el tipo de mascota ni la modalidad elegida: informarse con tiempo.
Primer paso: averiguar qué pide el país de destino
La forma de hacerlo es muy simple. Hay que consultar en el buscador de requisitos qué solicita el país al que se desea viajar, según el tipo de animal que se traslade.
Una vez conocidas esas exigencias, es fundamental iniciar la gestión con suficiente anticipación. Hay que contemplar los tiempos de análisis y corrección documental que lleva la emisión del certificado, y más todavía en la temporada alta de turismo, cuando la demanda del trámite crece de forma considerable.
CVI Digital: todo desde la compu, sin pisar una oficina
Entre las alternativas disponibles, el CVI Digital se destaca como la forma más ágil, cómoda y confiable de tramitar el certificado. Se trata de una opción 100% online, con firma electrónica.
Permite iniciar la solicitud, cargar la documentación sanitaria y recibir el certificado sin necesidad de dirigirse a una oficina: todo se resuelve desde una computadora y a través de una casilla de correo electrónico.
Uruguay, Paraguay, Brasil y Chile: los destinos más elegidos
Esta modalidad está habilitada para los destinos preferidos de quienes viajan con perros o gatos: Uruguay, Paraguay, Brasil y Chile. En temporada alta, esos cuatro países concentran el 90% de la demanda.
En el caso de Uruguay, el trámite digital tiene un peso particular. Además de ser el destino más frecuente para quienes viajan con sus mascotas desde Argentina, uno de cada tres viajeros ya gestiona su CVI a distancia.
El paso a paso y cuánto demora
El circuito es simple. Se inicia la solicitud en el Sistema de Mascotas del SENASA y se presenta la documentación, que será analizada dentro de las 72 horas hábiles para verificar que cumpla con las exigencias del país de destino.
Si todo está en regla, se abonan los cupones de pago y se acreditan los comprobantes. Entonces el certificado llega por correo electrónico dentro de las 24 horas hábiles siguientes, listo para descargar y presentar en los controles oficiales, ya sea impreso o directamente desde el smartphone.
Rumbo a Tierra del Fuego: el Certificado Veterinario Austral
Quienes se trasladan por vía terrestre desde o hacia Tierra del Fuego deben contar con el Certificado Veterinario Austral (CVA) para atravesar territorio chileno. Este documento, emitido por el Servicio Nacional, acredita el cumplimiento de las certificaciones de salud, la vacunación antirrábica y el tratamiento antiparasitario del animal.
Cabe destacar que este certificado es de uso exclusivo para viajar por tránsito terrestre desde Tierra del Fuego hacia otra provincia o para ingresar a la isla, y no permite el ingreso y permanencia en Chile. Para ese caso se deberá seleccionar un CVI con destino Chile.
El CVA también puede tramitarse de manera digital. Se selecciona en el Sistema de Mascotas el destino Argentina–Chile–Argentina y se carga la documentación requerida, sin necesidad de asistir a una oficina.
Antes de viajar, consultá los canales oficiales
Más allá de la modalidad elegida, la recomendación es siempre la misma: planificar el viaje con tiempo, verificar los requisitos según el destino y el tipo de mascota, y elegir una sola vía para gestionar el trámite, ya que iniciarlo por distintos canales puede demorar su resolución.
Ante cualquier duda, el organismo pone a disposición sus canales de atención para resolver consultas antes de concurrir de forma presencial a una oficina. Se puede escribir por correo electrónico a responde@senasa.gob.ar o por WhatsApp al (11) 3585–9810. También se puede recurrir a las vías de comunicación de las oficinas del SENASA y al formulario de consulta ciudadana.
El SENASA intensifica la vigilancia ante el riesgo de ingreso de esta plaga ausente en el país, que puede afectar frutales, viñedos y especies forestales.
Buenos Aires, lunes 5 de octubre (PR/26) .- El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) reforzó las acciones de prevención y vigilancia para evitar el ingreso y establecimiento de la mosca linterna manchada (Lycorma delicatula), una plaga ausente en la Argentina que representa una amenaza para distintos cultivos y especies forestales.
El insecto puede afectar frutales como manzana, ciruela, cereza, pera, nectarina y durazno, además de la vid y diversas especies forestales. Por este motivo, la detección temprana de ejemplares o de sus masas de huevos resulta clave para preservar el estatus fitosanitario del país.
Cómo reconocerla
El ejemplar adulto mide entre 17 y 27 milímetros. Sus alas superiores son grises, con manchas negras y un patrón reticulado en los extremos, mientras que las alas posteriores presentan colores rojo, blanco y negro. El abdomen es amarillo, con franjas negras.
Las masas de huevos son de color marrón amarillento y, antes de la eclosión, suelen estar cubiertas por una capa cerosa de tonalidad gris. Una de sus características más relevantes es su capacidad para sobrevivir a temperaturas muy bajas.
La mosca linterna manchada provoca daños al succionar la savia de tallos, hojas y cortezas de ramas y troncos. Las plantas con infestaciones importantes pueden perder vigor, marchitarse e incluso morir.
Además del impacto sobre la producción vegetal, el insecto puede convertirse en una plaga molesta debido a que se concentra en grandes cantidades alrededor de viviendas y otras estructuras.
El riesgo del traslado de materiales
Si bien puede desplazarse caminando o mediante vuelos cortos, uno de los principales riesgos para su dispersión a grandes distancias está asociado al transporte de materiales u objetos que puedan contener sus masas de huevos.
Por esta razón, el SENASA destaca la importancia de revisar aquellos elementos que puedan trasladar accidentalmente la plaga y evitar su movilización cuando exista una sospecha.
La detección temprana, una herramienta clave
La vigilancia fitosanitaria permite recopilar y analizar información sobre plagas de interés y tomar medidas preventivas para proteger la producción agropecuaria y el patrimonio forestal argentino.
En esta tarea es fundamental la participación de productores, técnicos, organismos públicos, instituciones del sector agropecuario y de la ciudadanía en general. Cualquier hallazgo compatible con una plaga ausente debe ser comunicado para que pueda ser evaluado.
Las sospechas son recibidas a través del Sistema Nacional de Vigilancia y Monitoreo de Plagas (Sinavimo), que permite al organismo analizar los reportes y avanzar, cuando corresponde, con las acciones necesarias para confirmar o descartar la presencia de la plaga.
Cómo informar una sospecha
El SENASA recordó que ante la posible detección de la mosca linterna manchada es importante realizar una comunicación oficial. Los reportes pueden efectuarse a través del Sinavimo, mediante el correo electrónico dief@senasa.gob.ar o por el WhatsApp de orientación a la ciudadanía: 11 3585-9810.
La notificación temprana permite activar medidas de manera oportuna, mantener actualizado el estatus fitosanitario de la Argentina y reducir el riesgo de ingreso y dispersión de esta plaga.
En plena primavera, con las temperaturas en ascenso, es habitual que los enjambres de abejas se hagan visibles en calles, plazas y jardines. El SENASA explica cómo actuar frente a ellos y con quién comunicarse para resolver la situación sin poner en riesgo a nadie.
Buenos Aires domingo 27 septiembre (PR/26)– Con el inicio de la primavera y el aumento de las temperaturas, las condiciones se vuelven ideales para el desarrollo de las colonias de abejas. Cuando una colmena crece demasiado, se produce algo parecido a una mudanza: una parte de la población se va a fundar un hogar nuevo.
A ese fenómeno se lo conoce como enjambre. Se manifiesta como una nube de insectos que vuela en conjunto hasta posarse en un árbol, una pared o cualquier otra superficie. La reina siempre viaja junto al grupo, acompañada por las obreras que llevan consigo las reservas de miel necesarias para sostenerse mientras buscan una ubicación definitiva.
Ese proceso, conocido como enjambrazón, puede durar apenas unas horas o extenderse hasta dos o tres días, mientras las abejas exploradoras recorren los alrededores en busca del lugar ideal para instalar la nueva colmena.
Un fenómeno llamativo, pero de bajo riesgo
El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) difundió una serie de recomendaciones para actuar frente a la aparición de enjambres en zonas urbanas y periurbanas. Aunque su aspecto pueda resultar intimidante, la realidad es que se trata de un comportamiento dócil.
Esto se debe a que, al abandonar la colmena, las abejas llevan consigo la miel suficiente para sobrevivir varios días, por lo que no tienen motivos para atacar. El riesgo real para las personas y las mascotas es, en la mayoría de los casos, bajo.
Aun así, ante la presencia de un enjambre en la vía pública, en una chacra o en un domicilio particular, la recomendación es siempre la misma: no acercarse, no espantarlas y mucho menos intentar retirarlas por cuenta propia. La paciencia y la distancia son las mejores aliadas en estos casos.
A quién llamar si aparece un enjambre
Lo primero que hay que hacer es comunicarse con las administraciones apícolas provinciales o con el Programa Nacional de Sanidad Apícola del SENASA, que pueden poner en contacto a los vecinos con apicultores rescatistas capacitados para el traslado seguro del enjambre.
También conviene averiguar en el municipio, ya que varias jurisdicciones cuentan con sus propios registros de rescatistas que trabajan en zonas urbanas y suburbanas. Las asociaciones y grupos de apicultores locales son otra alternativa, ya que muchas veces colaboran de forma activa en este tipo de rescates.
Si después de intentar estas vías no se logra una respuesta, el paso siguiente es contactar al cuerpo de bomberos o a Defensa Civil, que también están capacitados para intervenir en estas situaciones.
Alerta por el pequeño escarabajo de las colmenas
Por otro lado, el organismo recordó que la Argentina mantiene una alerta sanitaria vigente por el pequeño escarabajo de las colmenas (PEC), de acuerdo con lo establecido en la Resolución N.° 302/2016. La medida responde al riesgo epidemiológico que representa su presencia en países limítrofes como Brasil, Bolivia y Paraguay.
Por eso, al momento de manipular o retirar un enjambre, los apicultores deben tomar los recaudos sanitarios necesarios y revisar que no haya ejemplares del escarabajo, ya que este insecto puede recorrer largas distancias acompañando al enjambre hasta su nuevo destino.
Ante cualquier sospecha, se debe notificar de inmediato al SENASA a través del WhatsApp (11) 5700-5704, por correo electrónico a notificaciones@senasa.gob.ar, mediante el formulario web «Avisá al Senasa», de forma presencial o telefónica en la oficina regional más cercana, o completando el formulario N.° 6.144 de Sospecha de PEC en la aplicación SIG APP Formularios.
Para consultas generales sobre enjambres, el organismo puso a disposición la casilla apicultura@senasa.gob.ar, un canal directo para resolver dudas y coordinar acciones frente a este fenómeno tan propio de la temporada.