Un imán para todos los turistas, miles peregrinan a Tierra Santa para recorrer el camino de Jesús a pie y descubrir todo tipo de experiencias.
Un imán para todos los turistas: en esta iglesia de Canaán se cree que Jesús hizo el primer milagro con el vino. Foto: Manuel Meyer/dpa
Ficha
Ya desde tempranas horas de la mañana los autobuses turísticos con decenas de peregrinos invaden la ciudad de Nazaret, en el norte de Israel.
Frente a la Iglesia de la Anunciación se forman larguísimas filas. Algunos empujones, un rezo rápido, una que otra fotografía y nuevamente al autobús. Aún quedan por visitar otros lugares bíblicos en Nazaret y Galilea.
Las turistas alemanas Anette Jonczyk, de 56 años, y su hija Franziska, de 21, no quieren hacer un viaje tan agitado en autobús y por eso decidieron quedarse unos días en el hotel «Fauzi Azar Inn», una mansión restaurada de la época otomana que se encuentra en el casco antiguo de Nazaret. Desde aquí ambas quieren recorrer el mismo camino que hizo Jesús.
El Camino de Jesús a pie
El llamado Camino de Jesús (www.jesustrail.com.), un recorrido de 65 kilómetros que va desde Nazaret hasta el pueblo de pescadores de Cafarnaún en el Mar de Galilea, no comienza en el «Fauzi Azar Inn» por casualidad.
El propietario del hotel Maoz Inon creó el camino de peregrinación. Según dice la ruta aproximada fue revelada por el evangelista Mateo: «Y dejó Nazaret para vivir en Cafarnaún, que está en el lago».
Maoz y un amigo conectaron varios senderos panorámicos, rutas históricas y en parte empedrados, que se remontan a la época romana y que Jesús también debió haber tomado en su camino hacia el mar de Galilea. El itinerario está marcado con puntos amarillos.
Con sus mochilas al hombro, Anette y Franziska se pusieron en marcha. A través de calles muy estrechas, el primer tramo conecta el hotel con el barrio del bazar.
En un sinuoso laberinto de calles, donde se encuentra la sinagoga, Jesús aprendió a leer y escribir. Huele a especias, a naranjas, a pan de pita, a artículos de marroquinería e incienso. Un festín para la nariz.
A la salida de Nazaret aún hay varios hoteles y desafortunadamente también una gran cantidad de basura. Pero cuanto más se alejan madre e hija de la ciudad, más limpio se vuelve todo.
Los prados brillan con flores amarillas, rojas y lilas y los olivos y las chumberas bordean el camino de tierra.
Ruinas solitarias
El camino conduce a las ruinas de la antigua ciudad de Séforis, a menos de diez kilómetros.
Es muy probable que Jesús también haya tomado esta senda varias veces por semana, ya que Nazaret era en aquel entonces una pequeña aldea y Séforis una ciudad comercial floreciente. Los historiadores creen que José y Jesús trabajaron aquí como carpinteros.
El sitio arqueológico, ubicado en una colina en el Parque Nacional de Zippori, es impresionante pero casi no se visita. Las antiguas calles romanas, los restos de villas señoriales, la sinagoga, la fortaleza de los cruzados y el anfiteatro con 4.000 asientos muestran la importancia de la ciudad.
Aún restan casi seis kilómetros para llegar a Kfar Caná, la bíblica Canaán, el destino de la primera etapa del día.
A través de los bosques de pinos, el camino lleva primero a la aldea árabe de Mashad, en cuya mezquita se encuentran los huesos del profeta Jonás, que según la Biblia fue tragado por una ballena.
El primer milagro de Jesús
Anette y Franziska caminan a través de las plantaciones de naranjas y olivos hacia una iglesia donde probablemente Jesús logró su primer milagro: convertir el agua en vino durante una boda. La llamada Iglesia de la Boda ya está cerrada.
Desde la terraza del hospedaje «Cana Wedding Guest Houses» Suad Bellan y su esposo Sami saludan a las dos peregrinas alemanas y las reciben a la entrada con un té de menta.
Sami enciende una pipa de agua y la hace circular. Forma parte de la cultura árabe de bienvenida. Caná es musulmana, pero Suad y Sami son palestinos cristianos.
La mayoría de los turistas no se quedan más de dos horas, cuenta Suad.
«El autobús los lleva primero a la Iglesia de las Boda, puede que beban un jugo de granada típico de Caná y luego siguen viaje. Nuestro pueblo no saca mucho provecho de eso», agrega.
Anette opina que los turistas tampoco sacan ningún provecho. «Los que viajan por Galilea en autobús siguiendo los pasos de Jesús y no caminan, rara vez tienen la oportunidad de conversar con los lugareños.
«No sólo las iglesias y los lugares bíblicos, sino también las personas son importantes para entender Tierra Santa», asegura.
Pernoctar en un kibutz
Después de realizar una compra en el supermercado del pueblo, madre e hija siguen camino por los senderos de arena, pasando por campos y bosques de eucaliptos hasta llegar al kibutz Lavi, donde se alojan en casa de una familia a través del sistema couchsurfing.
A la mañana siguiente el camino lleva a los Cuernos de Hattin, la montaña donde los cruzados fueron aplastados por el sultán Saladino en el año 1187. Desde allí se puede disfrutar de la vista panorámica hasta la llanura, donde en el horizonte ya se puede ver el destino del día, el pueblo de Moshav Arbel.
Los últimos kilómetros
Desde Moshav Arbel continúa al día siguiente el sendero hasta la cima del Parque Nacional de Arbel. Delante de Anette y Franziska se extiende el Valle del Jordán y el Mar de Galilea.
El camino conduce a través de plantaciones de plátanos y albaricoques y pasa por la ciudad árabe de Migdal, el pueblo natal de María Magdalena.
En la Iglesia de Tabgha, el lugar bíblico de la multiplicación de los panes y los peces, comienza de nuevo la locura turística. Hasta Cafarnaún restan dos kilómetros y medio a lo largo de la orilla del lago.
Los restos arqueológicos de la sinagoga y de las viviendas dan una idea de cómo debía ser entonces este sitio histórico.
«Es interesante conocer el lugar donde Jesús vivió con sus discípulos. Se puede ver en imágenes lo que se lee en la Biblia», señala Anette mientras hunde sus pies en el lago sobre el que se dice que caminó Jesús.
Entre caminatas tranquilas, pesca, ríos de aguas azul profundo y miradores naturales, El Bolsón se convierte en un destino ideal para escapar del ruido y reconectarse con la naturaleza durante el verano.
Ríos de aguas cristalinas, bosques patagónicos y lagunas escondidas forman el paisaje natural de El Bolsón. (Foto: Turismo Rio Negro)
Buenos Aires, sábado 27 diciembre (PR/25) — Rodeado de montañas imponentes, ríos de aguas cristalinas y bosques patagónicos, El Bolsón se consolida como uno de los destinos más atractivos del verano argentino. Su microclima único garantiza tardes agradables y noches frescas, incluso en los días más calurosos.
Ubicado en el norte de la Patagonia, en la provincia de Río Negro, este pueblo se encuentra en un valle fértil protegido por la Cordillera de los Andes. Esta ubicación geográfica suaviza las temperaturas y ofrece un entorno verde y respirable, perfecto para disfrutar del aire libre sin el agobio del calor extremo.
Con tardes tranquilas y noches frescas, El Bolsón se consolida como un refugio patagónico. (Foto: Turismo Río Negro)
El Bolsón está lleno de sorpresas y rincones encantadores que aparecen a cada paso: arroyos transparentes, lagunas escondidas, bosques frondosos y senderos silenciosos que invitan a explorar sin apuro. Incluso quienes ya conocen la zona encuentran postales irrepetibles en cada caminata hacia miradores naturales, cascadas y paisajes únicos.
La calma del entorno también se refleja en la vida cotidiana del pueblo. Las ferias locales y encuentros al aire libre permiten acercarse a productores y artesanos, quienes reciben a los visitantes con cercanía y calidez. Este contacto directo con la cultura local es un valor añadido para quienes llegan por primera vez y un motivo para que los visitantes frecuentes vuelvan cada verano.
Laguna Paraíso, uno de los secretos mejor guardados de El Bolsón. (Foto: El Bolsón Guía)
Qué hacer en El Bolsón
Laguna Paraíso: uno de los secretos mejor guardados de la región. Un espejo de agua rodeado de bosque, ideal para descansar, tomar sol o simplemente reconectar con la naturaleza lejos del turismo masivo.
Río Azul: famoso por sus aguas cristalinas, ofrece balnearios naturales, senderos y sectores ideales para refrescarse durante el verano.
Cascada Escondida: una caminata corta y accesible que termina en una cascada rodeada de vegetación, perfecta para quienes buscan una excursión rápida sin alejarse del pueblo.
Miradores naturales del valle: senderos suaves que permiten disfrutar de vistas panorámicas del río, el valle y la cordillera, ideales para tardes de contemplación y fotografía.
Cerro Piltriquitrón: un clásico para trekking, parapente y miradores con vistas espectaculares del valle y la Cordillera de los Andes.
En la reserva Margay, a los pies de la biosfera Yabotí, trabajan para restaurar la flora nativa y reintroducir fauna amenazada.
Margay es un área protegida de 65 hectáreas en Misiones. Sofía López Mañá
Buenos Aires, viernes 26 diciembre (PR/25 ) Cuando uno piensa en Misiones lo primero que se le viene a la mente son las imponentes y maravillosas cataratas del Iguazú, sin embargo, la provincia va más allá de los grandes saltos.
Hay lugares, rincones recónditos donde los pequeños saltos, la fauna silvestre, la flora colorida y la selva espesa sorprenden.
La reserva Margay, a los pies de la biosfera Yabotí, es uno de los tesoros más salvajes y naturales de la provincia mesopotámica.
Margay es un área protegida de 65 hectáreas, de gestión privada, inmersa en el área de amortiguación de la Reserva de Biosfera Yabotí. Aquí se protegen 253.000 hectáreas de uno de los últimos remanentes continuos de selva paranaense del planeta. Es un lugar especial, donde la naturaleza emerge y el hombre es un invitado más.
La reserva se ubica a 40 km de El Soberbio, asentamiento próximo y base también para conocer los famosos Saltos de Moconá. Está a 290 kilómetros de Iguazú. La reserva invita al descanso, al turismo educativo, pero sobre todo a concientizar sobre lo frágil que es la región del noreste argentino. Ofrece un lodge con cuatro cabañas inmersas en la selva sobre la ribera del arroyo paraíso. Sobre un deck de madera con vista al arroyo se puede desayunar o merendar contemplando los sonidos de la selva. En materia culinaria, la gastronomía regenerativa se distingue por su elaboración fresca, orgánica y sentido misionero.
Más allá del vértice turístico, la reserva busca contribuir con la regeneración de la selva paranaense y la biodiversidad, el impulso de economías restaurativas a través de la diversificación de actividades productivas y la revitalización de la cultura e identidad de las comunidades que habitan en la región.
Dentro de sus pilares se encuentra el cuidado del área protegida para evitar la extinción de especies en peligro crítico como el palo amargo. Otro de los puntos claves en el proyecto es la protección de fauna nativa, minimizando la cacería a través del monitoreo de especies como tapir, mono car, yacutinga y coatí vía el uso de cámaras trampas.
El tercer pilar es la agrofloresta, un sistema agrícola basado en cultivos sucesionales sintrópicos. Esta manera de producir alimentos permite regenerar los bosques nativos al plantar especies nativas como parte del sistema agroflorestal, restaurar el suelo, el agua, la biodiversidad y los servicios ecosistémicos.
La reserva Margay, a los pies de la biosfera Yabotí, es uno de los tesoros más salvajes y naturales de la provincia mesopotámicaEstrella Herrera
Senderos y kayak
En cuanto a las actividades, se puede caminar por senderos autoguiados y otros acompañados de un guía profesional para adentrarse en la selva paranaense donde habitan vastas aves, mamíferos e insectos. Los guías, como Emanuel, poseen un amplio conocimiento haciendo del paseo una clase de biología y geografía a cielo abierto.
En los caminos se repasan las especies de plantas y animales que habitan en el monte. Como alternativa, se puede ir en kayak por el arroyo Paraíso y así disfrutar de la fauna próxima a la biosfera Yabotí
. En las noches se enciende el fogón para conversar sobre la influencia y creencias de la cultura guaraní mientras se cocinan unos pescados en hojas de bananos.
Además, se puede visitar el vivero, un espacio ideal para adentrarse en el universo de la flora misionera y los programas vigentes que buscan protegerla.
Se puede ir en kayak por el arroyo Paraíso y así disfrutar de la fauna próxima a la biosfera YabotíEstrella Herrera
Siguiendo al guía, Emanuel, en el recorrido por el vivero Kawsay se descubre su laboratorio de regeneración. Aquí se producen entre 100.000 y 200.000 plantines de especies nativas al año y germoplasma para restauración ecológica y arbolado urbano. El vivero pregona la restauración de ecosistemas degradados, la recuperación de biodiversidad y la mejora de calidad en la salud de las ciudades.
En los senderos rojizos se descubre el proyecto Refundar, un programa de cría en cautiverio y reintroducción de dos especies de roedores nativas amenazadas por la caza: la paca y el agito.
Más adelante, el guía, presenta el proyecto M2 x Naturaleza, que invita a restaurar metros cuadrados de selva paranaense degradados por el hombre por la extracción de madera nativa, el monocultivo del tabaco o yerba mate y los incendios. Así se pasan los días en la reserva entre ocio, contemplación y concientización.
La reserva es un destino oculto de Misiones como tantos otros. Además, se puede visitar los Saltos de Moconá, una falla geológica única en el mundo que produce una cascada de más de 900 metros de longitud transversal al río Uruguay.
Hacia el centro de la provincia se encuentra El Parque Provincial Salto Encantado, aquí se puede caminar en silencio mientras se aprecia la delicadeza de la selva Paranaense.
Se aconseja ir en febrero/marzo, la temperatura es agradable y se puede complementar con otras actividades.
La estada recomendada es de dos o tres días. Llevar muda para el agua, abrigo para la noche, protector solar, anteojos, repelente de mosquitos, sombrero, zapatos de trekking, pantalón largo y camisa de trekking manga larga.
Los Cabos, ubicado en Baja California Sur, tiene una vida marina muy rica y su geografía permite realizar snorkel, senderismo y surf; pueblos mágicos, playas y atardeceres únicos.
Por María Alexander
Los Cabos, un destino de lujo para la aventura y el placer
Buenos Aires, lunes 22 diciembre (PR/25) — El amanecer del Cabo San Lucas pelea con el atardecer por ver quién es más lindo. Ninguno gana. Es empate técnico. No hay manera de elegir uno u otro. El naranja que pinta ese cielo es un naranja especial. Un naranja brilloso. Como la figurita difícil de conseguir. Algo así como una edición limitada de la Baja California Sur, en la punta de México. Solo se puede apreciar ahí. Los más privilegiados son los surfistas que lo miran desde el agua, pero se puede observar desde cualquier punto de la ciudad.
Uno de los más especiales es desde el restaurante Sunset Monalisa. Reservar una mesa para cenar temprano ahí es como completar el álbum de figuritas: experiencia de alta cocina más la mejor vista del mundo.
El atardecer desde Sunset Monalisa
Esa vista da a El Arco, una formación rocosa que es un ícono del lugar. La actividad turística más popular es acercarse durante el día en una navegación y apreciarlo de cerca. No solo es impactante a la vista, sino que tiene una historia particular: justo en ese punto el Mar de Cortés se encuentra con el océano Pacífico. De un lado la calma, del otro el caos. Por esa razón hay dos playas allí que llevan los siguientes nombres: la Playa del Amor y la Playa del Divorcio. Queda a merced del viajero cuál elegir, aunque la recomendación suele ser siempre apostar por el romance.
El Arco, un ícono de Cabo San LucasRedacción LA NACION
La opción de acercarse a El Arco para después navegar por el Mar de Cortés, es una oportunidad imperdible para avistar delfines, orcas y ballenas jorobadas, especialmente en la temporada alta de ballenas que va de diciembre a abril.
En Los Cabos se pueden ver varias especies de ballenas: la jorobada, la gris y la azulVisita Los Cabos
En el viaje realizado a fines de octubre se acercaron a saludar las primeras ballenas que llegaban desde Alaska y Canadá. No sé en qué idioma hablaron, pero lanzaron un soplido gigante a metros de la embarcación y dejaron en claro que están listas para recibir a los próximos viajeros.
La mayoría de los paseos en barco incluyen la más deliciosa comida local y la opción de tirarse al agua calentita del Mar de Cortés para hacer snorkel, pádel surf o simplemente nadar como un pez más.
El tour de Luxury Day Sailing es una gran opción que ofrece vistas cercanas a lugares como El Arco, además de comida deliciosa servida a bordoRedacción LA NACION
Atención: quien puede estar observando mientras uno navega es la famosa cantante Britney Spears, quien en 2024 se compró una mansión que se encuentra a orillas del mar. Otros famosos que tendrían sus lujosas casas en este destino son Jennifer Aniston, George Clooney, Adam Levine y Leonardo DiCaprio. Allí encuentran el mejor combo: privacidad y playas paradisíacas con agua transparente y calentita.
Muchos famosos eligen este destino para disfrutar de sus paradisíacas playasVisista Los Cabos
Cabo Pulmo, “el acuario del mundo”
A tan solo dos horas del Cabo San Lucas está el Parque Nacional Cabo Pulmo. Otro imperdible de Los Cabos. “El acuario del mundo”, según el explorador Jacques Cousteau. ¿Por qué el acuario del mundo? El 30% de las especies marinas del mundo están en el Mar de Cortés. Su agua turquesa, la temperatura ideal y el arrecife de coral de más de 20.000 años, lo transforman en un lugar soñado para hacer snorkel y buceo.
Hace más de 25 años, Cabo Pulmo se encontrabaamenazado por el turismo y la sobrepesca y fueron las localidades locales quienes se organizaron para cambiar la situación. Gracias a ello, en 1995 fue declarado un Área Natural Protegida. Desde entonces, la biomasa de especies aumentó un 400% gracias a esos esfuerzos.
Cabo Pulmo tiene el arrecife de coral más grande del Golfo de California y es posible bucear ahíVisita Los Cabos
Rodrigo Esponda, director general de FITURCA (Fideicomiso de Turismo de Los Cabos), asegura que lo que motiva al turista a viajar a ese destino es justamente la naturaleza: “No es venir a encerrarse a un all inclusive, es ver a las ballenas, galerías de arte, cultura. Todo es posible: playa, desierto y montaña, sumado a la gastronomía con todo súper fresco”.
Rodrigo Esponda, en un traje distinto al que suele utilizar para ir a bucear a Cabo PulmoVisita Los Cabos
Con Rodrigo es posible hablar gracias a que está a punto de subir a un avión para viajar a Nueva York. Hubiera sido muy difícil coincidir con él si no fuera por eso ya que cada vez que tiene un rato libre, aprovecha para ir a bucear a Cabo Pulmo.
Sólo por esta vez no lo tenía permitido por los cambios de altitudes si uno bucea y luego sube a un avión. Al preguntarle por números sobre el turismo, Rodrigo detalla: “Tenemos 3.7 millones de llegadas aéreas al año en Los Cabos, de los cuales 2.2 son internacionales. Obviamente hay también gente que vive y que no viene solo por turismo. Pero, por ejemplo, lo que hemos visto en Cabo Pulmo, es que en un año llegan unos 140.000 turistas, y hay capacidad de carga”.
Justamente, hace unos días se sumó también Copa Airlines con un vuelo nuevo que conecta la Argentina con Panamá y Panamá directo a San José del Cabo.
“Hay una concepción errónea de que hay hoteles muy caros y solo el millonario puede venir. No es así, hay para todos los rangos. El nivel de experiencia que uno puede tener es muy alto y es un destino súper fácil para recorrer y manejar”, afirma Esponda y destaca: “Es un contexto de naturaleza, cultura y sofisticación que es difícil de encontrar”. Con tan solo viajar desde Cabo San Lucas a Cabo Pulmo bordeando el Mar de Cortés uno lo puede comprobar.
Recorrer la Baja California en una todoterreno es una gran experiencia; a la izquierda, las vistas que uno tiene cuando va de Cabo San Lucas a Cabo PulmoRedacción LA NACION
Si a ese paseo se le suma una experiencia en una 4×4 por el off road en uncamino de tierra, rodeado de cactus, burros, vacas, mariposas monarca y hasta el famoso Correcaminos,nada puede salir mal. Es como estar adentro de una película y ser el protagonista en todo momento.
Las vacas, los burros y algunos toros, compañeros de ruta en el off road rumbo a Cabo PulmoRedacción LA NACION
La velocidad, la adrenalina de esa velocidad y sobre todo saber que el destino final es Cabo Pulmo genera una mezcla de sensaciones que van desde felicidad a sorpresa y shock. Ese shock positivo que te deja sin palabras. O con, aunque puede ser otro problema. Al llegar y meternos al agua cristalina con el snorkel, se me escapó un “wow” tan grande que me entró agua en la boca. Era imposible no decir nada. Desde el pez arcoíris con un traje brilloso de muchos colores hasta el pez botete, de un elegante smoking azul con puntitos blancos, todos se acercaron a saludar.
Verlos nadar debajo de uno junto a tortugas marinas da una sensación de paz y adrenalina que se transforma en un combo mágico y adictivo. También pueden aparecer cardúmenes como si estuvieran haciendo una coreagrafía que ya saben de memoria. Otros invitados son los tiburones toro, el Marlin rayado con pico largo y las mantarrayas. Al nadar somos uno más de ellos, a tal punto, que es una regla de oro utilizar protector solar biodegradable para cuidarlos y proteger su casa. Incluso, por más ganas que le den a uno de quedarse en el agua para siempre, hay un tiempo límite que se debe respetar por esa misma razón.
La experiencia más recomendada a Cabo Pulmo es un recorrido privado en un Jeep con guías locales. Es aconsejable ir con los choyeros, como se los conoce a los de ahí, porque no solo es un seguro de viaje para estar tranquilos, sino que a medida que uno se adentra en el camino aprende sobre la historia del lugar y de quienes allí viven.
‘Monito’, el copiloto asignado del día, tiene poco tiempo libre durante la temporada alta de turismo. Dice que “es vago” y que “el océano lo atrapó”. Lo primero es falso, lo segundo es cierto. De vago no tiene nada y su vida resume la vida en Los Cabos: juega al fútbol para sumar deporte y disciplina (y de paso ganar unos pesos extra porque le pagan por jugar), practica surf con sus hijas de 9 y 3 años, da clases también, le gusta la pesca, lo aburre esperar, hace apnea y puede descender hasta 35 metros en dos minutos, tocó una vez una orca, habla mucho, sabe arreglar autos y construyó su propia casa.}
“Crecí en el agua y el apnea es consistencia. Automáticamente el cuerpo se acostumbra. También es persistencia. Mientras bajo pienso cosas lindas y a la vez no pienso en nada”, cuenta mientras nos adentramos en el desierto.
Monito, compañero de ruta en la aventura de Cabo Pulmo y Sol de MayoRedacción LA NACION
Un buen tour para hacer también con los locales puede ser con la empresa High Tide Sea Expeditions que, sumado a la experiencia de Cabo Pulmo, ofrece una caminata hasta el rancho ecológico Sol de Mayo, donde uno hace senderismo y termina en un oasis junto a una impresionante cascada de 12 metros de altura.
El rancho ecológico Sol de Mayo esconde dentro un oasis con la famosa cascada Sol de Mayo de 12 metros de alturaVisita Los Cabos
Esa cascada tiene el agua más fría, lo cual es un alivio en medio del calor, y también tienen unos pequeños peces que, según dicen los locales, “te hacen unos masajitos”. Esos masajitos son unos pequeños mordiscos que hacen a la experiencia casi completa.
La famosa cascada dentro del oasisRedacción LA NACION
El tour y el día terminan solo cuando después de toda la actividad deportiva y aventurera, a uno lo llevan a saborear un delicioso almuerzo mexicano en un restaurante de la zona. Un sitio bien local en donde hay que pedir quesadillas de harina, no de maíz. “Si son de harina ni me las calientes”, reza el dicho de los choyeros.
La quesadilla de harina y el ají picanteRedacción LA NACION
Para cumplir con ellos, pedimos unas quesadillas de harina de pollo y queso que le dan el cierre de lujo a un día de pura adrenalina. Algo importante para resaltar es que a quienes no les guste –o no les caiga bien- el picante, siempre está la opción de comer más suave. Por supuesto, nunca faltará el ají picante rojo en la mesa, pero es a elección. Lo mismo con las salsas y las micheladas.
Los nachos y el guacamole son los compañeros más fieles en la mesa de cada restaurante local. La buena onda de quienes viven ahí también. Sea en una casa de comida, en una tienda, en un tour, en un hotel o simplemente al cruzar una calle, reina en Los Cabos una energía positiva que contagia sonrisas y ganas de volver.
Evelia, Monito y Kikín; la buena onda de los locales le suma mucho a la experienciaRedacción LA NACION
Todos Santos, el pueblo mágico con un hotel de mucha historia
Para el lado contrario de Cabo Pulmo, uno puede ir de Cabo San Lucas hacia el norte a Todos Santos, un pueblo mágico conocido por su ambiente artístico y sus paisajes. El recorrido es de poco más de una hora en auto y el paisaje que uno observa al costado de la carretera es de película: un desierto verde con cáctus que se asoman como puños locos de abajo de la tierra, algunos con dos dedos, otros con tres, otros con seis, y algunos con más de veinte. Parecen manos que hacen señas, varios con gestos de rock, otros más desubicados con la mala palabra del dedo, otros simplemente estiran sus falanges hacia el cielo y algunos se enredan entre sí para bailar en ese desierto, junto al Pacífico.
El cactus cardón puede crecer hasta 20 metros, tener 30 brazos y vivir 300 años; tienen agua en su cuerpo y sobreviven con eso durante la sequíaRedacción LA NACION
Hay tres pueblos mágicos en la Baja California Sur: Loreto (2001-2002), Todos Santos (2006) y Santa Rosalía (2023). En todo México hay 177 pueblos mágicos. ¿Qué son los pueblos mágicos? Son localidades reconocidas por el gobierno mexicano por su riqueza histórica, cultural y natural.
A la izquierda, la parroquia del pueblo, y a la derecha, un paseo por sus calles coloridas repletas de galerías de arteRedacción LA NACION
1723 marcó el inicio de Todos Santos, aunque como pueblo fue fundado como una misión jesuita en 1733, hace ya casi 300 años. Hoy en día viven 10.000 personas, de las cuales el 40% son extranjeros. La parroquia Nuestra Señora del Pilar, con los banderines clásicos de colores que guían la entrada, es un espacio para visitar y entender más de sus inicios.
También lo es el Teatro Cine General Manuel Márquez de León que da a la plaza central. Sin embargo, el plus del pueblo, más allá de sus colores y edificios coloniales y galerías de arte, es un hotel. Y no cualquier hotel. El Hotel California. Sí, el de la canción.
El Hotel California hoy en día, a la espera de ver si lo vuelven a abrir o no, y si conversan o no su fachada históricaRedacción LA NACION
La foto delante del hotel es un imperdible para cualquier visitante. Es una foto que vale más de lo que uno cree, no solo por la historia que cuenta sino porque será demolido en diciembre, según informaron fuentes locales. Queda ver si conservan o no su fachada, aunque quienes conocen la historia creen que sí ya que sino perdería su encanto. El hotel hoy por hoy no funciona como tal. Cerró en la pandemia y no volvió a abrir sus puertas. ¿Por qué entonces es tan importante?
Se inauguró en 1948 por un inmigrante chino llamado Wong. En 1950, fue el quien trajo por primera vez hielo a Todos Santos e inauguró el único bar que servía cerveza fría en el pueblo. Esto lo hizo muy famoso y abrió una tienda llamada “La Popular”.
Una imagen del hotel en sus inicios cuando abrió con 16 habitaciones; y la tienda de «La Popular»Redacción LA NACION
Eso fue sólo el comienzo de la rica historia del hotel. Según la leyenda local, fue el lugar que sirvió de inspiración para que los Eagles escribieran la canción Hotel California. Sin embargo, la banda siempre negó esta conexión al punto tal de demandar al hotel en 2017 por el uso de su nombre.
Tras la disputa legal, llegaron a un acuerdo, pero el estatus mítico sigue vigente. No solo por la famosa canción sino por el contenido de la misma y las versiones de pactos satánicos, una misteriosa recepcionista, espíritus y fantasmas. ¿Volverá a abrir sus puertas al público? Posiblemente sí, con otros dueños y más moderno, pero con el mismo actractivo turístico.
Playa Santa María y El Chileno
Hay tanto para ver y visitar en Los Cabos que no hay más lugar en esta crónica para hablar de sus playas. Santa María y El Chileno son solo algunas para recomendar. Las playas son públicas y cualquiera puede acercarse y disfrutar de ellas. Incluso, hay 25 playas “bandera azul”, lo que significa que tienen todos los servicios: limpieza, seguridad, baños, duchas.
A la izquierda, la playa Santa María, vista desde el agua; a la derecha, la playa de Cabo Pulmo desde la orillaRedacción LA NACION
Los colores de los platos son los mismos colores que hay en el paisaje. Verde, amarillo, rojo, violeta, blanco, más verde. Es un deleite a los ojos primero y a la panza después, poder ver y disfrutar de todo eso. El combo entero y en una sola entrega: desierto, playa, mar, montaña, animales, peces, plantas, atardeceres, comida. Mucha comida. Mucho amor. Mucha aventura.
Sólo uno de los tantos platos increíbles que se puede disfrutar en Los Cabos; una ensalada con hojas de Nopal preparada en Monte CardónRedacción LA NACION
¿Qué más se puede pedir? Ah sí, hay un Árbol de los Deseos en Todos Santos. Dicen que uno debe dejar un deseo en un papelito y colgarlo ahí con la esperanza de que se cumpla. No puedo revelar qué dice el que dejé en mi paso por Los Cabos, pero si llego a volver algún día, de seguro lo sabrán, porque se habrá cumplido.
Datos útiles
Cómo llegar: Copa Airlines ofrecerá a partir del 4 de diciembre al menos tres vuelos diarios desde Argentina (sin necesidad de pasar por Buenos Aires).
Moneda: El peso mexicano es la divisa oficial, pero aceptan dólares.
Mejor época:Noviembre a mayo es la mejor época, siendo febrero el pico de temporada de ballenas; el mes menos recomendado es septiembre.
Los Cabos reúne desierto, mar y montaña y uno puede realizar muchísimas actividades, entre ello, algunas cabalgatas por la playaVisita Los Cabos
Restaurantes: La Lupita en el centro de San José del Cabo; Bar Esquina y Tres Sirenas en Cabo San Lucas; el mencionado Sunset Monalisa; y Oystera, en Todos Santos.
Bonus extra: Muy recomendada la experiencia de clases de cocina en Monte Cardón. Un restaurante slow-food que ofrece menús con ingredientes locales y una vista panorámica del desierto y el mar. Durante la clase se aprende a preparar platos tradicionales con técnicas guiadas por su chef Ubaldo Martínez.
Se trata del primer Sendero de Gran Recorrido de los Andes que unirá el Aconcagua con el Paso Pehuenche y está pensado para el turismo de montaña y el treeking
El gobernador Alfredo Cornejo le muestra al montañista Juan Martín Schiappa De Azevedo el decreto del Sendero de Gran Recorrido de los Andes.Foto: Gentileza Gobierno de Mendoza
Por Carolina Baroffio
Mendoza, miércoles 17 diciembre (PR/25) — Mendoza dio un paso histórico en materia de turismo de montaña con la presentación del Sendero de Gran Recorrido (SGR) de los Andes, también denominado Sendero de los Confines, una ambiciosa iniciativa que propone crear el primer sendero de cordillera que en unos 500 kilómetros recorre de norte a sur la Cordillera de los Andes.
El proyecto contempla un trayecto que unirá el Aconcagua, en el departamento de Las Heras, con el Paso Pehuenche, en Malargüe, atravesando algunos de los paisajes más imponentes, remotos y valiosos de la cordillera mendocina.Con una fuerte impronta de turismo de naturaleza responsable, gestión del riesgo y conservación ambiental, el SGR se desarrollará por etapas e incluirá señalización, equipamiento, cartografía digital y capacitación, con el objetivo de posicionar a la provincia como un destino de trekking de nivel internacional.
Lagunas y ríos en medio de la cordillera atraviesa este sendero pensado para el turismo de montaña.
Foto: Gentileza Juan Martín Schiappa De Azevedo
El recorrido atraviesa siete departamentos -Las Heras, Luján de Cuyo, Tupungato, Tunuyán, San Carlos, San Rafael y Malargüe- y cinco áreas naturales protegidas, entre ellas el Parque Provincial Aconcagua, el Cordón del Plata y la Laguna del Diamante.
El gobernador Alfredo Cornejo firmó el decreto que establece al Sendero de Gran Recorrido de los Andes como política pública de gestión, consolidando el proyecto dentro de las acciones del Estado en materia turística, ambiental y territorial.
De una travesía montañista a una oferta para el turismo internacional
Después de haber recibido el decreto en sus manos de parte del gobernador Cornejo, el montañista recordó que la idea surgió “recorriendo la montaña, pensando en un trayecto que uniera el norte y el sur de la Cordillera de los Andes en Mendoza”.
“Cuando hicimos la travesía completa entendimos que no era solo una experiencia deportiva, sino algo que podía transformarse en un producto turístico”, explicó Schiappa De Azevedo a Diario UNO. Y destacó que en 2022 el proyecto fue seleccionado por el Consejo Económico, Social y Empresario de Mendoza, lo que permitió su posterior articulación con el Gobierno provincial.
La señalética para el turismo del Sendero de Gran Recorrido de los Andes ya está instalada, de norte a sur en plena cordillera.
Foto: Gentileza Gobierno de Mendoza
Según detalló, el trabajo actual apunta a dotar al sendero de homologaciones internacionales, mejorando la gestión del riesgo para el turismo de montaña y transformándolo en una experiencia accesible para distintos perfiles de caminantes.
“Cuando tenés un sendero evaluado y homologado, el riesgo está mucho mejor gestionado que cuando alguien se interna solo en la montaña”, subrayó.
El acceso se realizará mediante un sistema de registro, cuya implementación estará a cargo del Estado provincial tal como funcionan otros senderos de montaña, y el recorrido podrá hacerse de manera parcial o por tramos, permitiendo que cada visitante diseñe su propia experiencia.
Un trazado integral con señalización, refugios y cartografía digital
El Sendero de Gran Recorrido de los Andes cuenta con una red troncal, denominada Sendero de los Confines, que conecta el Aconcagua con el Paso Pehuenche, de la cual se desprenden seis trazas transversales vinculadas a históricos pasos cordilleranos.
El proyecto abarca unos 450 kilómetros de senderos y casi 100 kilómetros de rutas de enlace paisajísticas, con 14 cruces de ríos, estaciones de acampe, refugios y portales de ingreso de norte a sur. Toda la traza ya cuenta con señalización física sustentable, balizamiento tradicional mediante pircas y señalamiento electrónico a través de tracks de GPS.
Además, el Emetur (Ente Mendoza Turismo) pondrá a disposición una cartografía digital online, de descarga libre y gratuita, compatible con dispositivos móviles utilizados por andinistas y guías.
En busca de posicionar y fortalecer el turismo de montaña en Mendoza es que nace este Sendero de los Confines en la cordillera.
Foto: Gentileza Gobierno de Mendoza
Desde el Ente Mendoza Turismo, su presidenta Gabriela Testa destacó que el proyecto “es una muestra de cómo una idea surgida desde el sector privado puede transformarse en una política pública cuando el Estado asume la obligación de innovar y poner en valor lo que tenemos”.
Testa agregó que la demarcación incluye zonas habilitadas y sectores restringidos por motivos de seguridad, conservación arqueológica o ambiental, y aclaró que “todavía no está para comercializarse el sendero completo”, ya que se continúa avanzando en estudios de impacto ambiental y trabajos arqueológicos.
Turismo de montaña, desarrollo local y política de Estado
Durante la presentación este lunes en la Enoteca, el gobernador Alfredo Cornejo asumió que el verdadero desafío no es normativo sino operativo.
“El sendero puede convertirse en un producto único en el mundo a esa altura, y eso es lo relevante”, señaló el mandatario, quien además vinculó la iniciativa con inversiones en hotelería de montaña, proyectos de esquí y el fortalecimiento de servicios turísticos a lo largo de la Cordillera de los Andes.
Este proyecto nace a partir de la certeza de que no está explotado aún todo el turismo de montaña que Mendoza tiene para ofrecer.
Foto: Gentileza Juan Martín Schiappa De Azevedo
Cornejo sostuvo que el Sendero de Gran Recorrido complementa otros atractivos tradicionales de la provincia, “como el vino, la gastronomía y las bodegas”, y permite diversificar la oferta turística con experiencias de naturaleza y aventura.
En ese sentido, destacó la necesidad de gestionar de manera sostenible las áreas naturales protegidas, promoviendo más visitas turísticas sin comprometer su conservación, y reafirmó el rol del Estado como acompañante del sector privado en materia de turismo en el desarrollo de nuevas oportunidades como ésta.
Una experiencia transformadora para el turismo del futuro
Más allá de su dimensión territorial, el Sendero de los Confines (o SGR) propone una experiencia profundamente vivencial.
“Es increíble estar en esos lugares, hay que hacerlo, nada más”, expresó Schiappa De Azevedo, quien describió el recorrido como “mágico” y adaptable a diferentes intereses y tiempos de acuerdo con cada turista que desee hacer treeking en la inmensidad de la cordillera andina.
Para Gabriela Testa, el proyecto busca facilitar el disfrute seguro de la montaña y promover una nueva cultura turística. “La aptitud no es solo física, también es psicológica y técnica. Hay que respetar profundamente esa montaña tremenda que tenemos”, advirtió.
El Campamento Cascada Arriba es una de las paradas del sendero que ya está señalizado para el turismo.
Foto: Gentileza Gobierno de Mendoza
La presidenta del Emetur destacó que el turismo de naturaleza es una tendencia global y que este tipo de experiencias generan un fuerte impacto emocional: “He visto gente llorando al hacer este camino. El encuentro con la naturaleza, el trabajo en equipo y la superación personal te ponen a flor de piel”.
Con el Sendero de Gran Recorrido de los Andes, Mendoza consolida una propuesta que integra aventura, identidad, conservación y desarrollo local, y se proyecta como un destino de referencia internacional para los amantes de la montaña y el trekking en cordillera.