Abr 22, 2026 | Actualidad, Agricultura, Economía / Economía del Agro, Informes Técnicos
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El nuevo reporte de CAF señala que el futuro del crecimiento de América Latina y el Caribe dependerá en gran medida del desarrollo de sus territorios rurales, que concentran recursos estratégicos para la seguridad alimentaria, la biodiversidad y la transición energética. El informe plantea una nueva agenda de políticas para cerrar brechas históricas e impulsar la productividad, la conectividad y la diversificación económica.
Ciudad de México, miércoles 22 de abril (PR/26) — CAF -banco de desarrollo de América Latina y el Caribe-, en conjunto con la Secretaría de Economía de México y el Colegio de México (Colmex), presentó hoy en la Ciudad de México el Reporte de Economía y Desarrollo (RED) “Raíces del futuro: el nuevo mundo rural de América Latina y el Caribe”, una publicación que analiza las profundas transformaciones de los territorios rurales y plantea una nueva agenda de políticas para impulsar su desarrollo.
El informe sostiene que el crecimiento de la región está estrechamente vinculado al desarrollo de estos territorios, en un contexto global marcado por la creciente demanda de alimentos, la transición energética y la reconfiguración de las cadenas de valor.
En este escenario, el mundo rural de América Latina y el Caribe se consolida como un activo estratégico.
Con alrededor de 120 millones de habitantes, más de 18 millones de unidades productivas agropecuarias, el 22% de la superficie boscosa mundial, el 50% de la biodiversidad conocida y cerca del 60% de los recursos globales de litio, estos territorios son fundamentales para la seguridad alimentaria, la sostenibilidad ambiental y la transición energética.

“América Latina y el Caribe es una región solución para muchos de los grandes desafíos globales, y el enorme potencial de sus zonas rurales es una muestra clara de ello. Estos territorios pueden contribuir decisivamente al crecimiento, la seguridad alimentaria, la sostenibilidad ambiental y la cohesión social de la región. Pero para aprovechar plenamente ese potencial debemos invertir en infraestructura, servicios, tecnología, conectividad y oportunidades que mejoren la calidad de vida de millones de personas en el mundo rural”, afirmó Sergio Díaz-Granados, Presidente Ejecutivo de CAF.
Oportunidades para la diversificación de las economías
El reporte subraya que el mundo rural ha experimentado profundas transformaciones en las últimas décadas. La creciente diversificación de las actividades económicas y su mayor articulación con los centros urbanos han dado lugar a una nueva realidad productiva y social.
Por ejemplo, menos de la mitad de los trabajadores rurales se desempeña actualmente en actividades agropecuarias, mientras que un número creciente de personas genera ingresos en sectores como servicios, turismo, logística, comercio, manufactura, minería y energía. Esta tendencia abre oportunidades para diversificar las economías rurales, impulsar empleos de mayor calidad y fortalecer el desarrollo territorial.
Sin embargo, este potencial convive con importantes desafíos estructurales. Las zonas rurales concentran algunos de los rezagos sociales y económicos más persistentes de la región. La pobreza extrema, la baja productividad, la informalidad laboral y las brechas en infraestructura, conectividad y acceso a servicios básicos continúan limitando las oportunidades de millones de personas.

El informe evidencia, además, brechas significativas en productividad. La productividad agropecuaria por trabajador es aproximadamente el doble en países de Europa y Asia, y hasta 12 veces mayor en Estados Unidos y Canadá, lo que refleja una baja adopción de capital, tecnología y prácticas productivas más eficientes en la región.
A esto se suman déficits importantes en acceso a servicios básicos: el 33% de la población rural no tiene cuenta bancaria ni utiliza dinero móvil; solo el 55% cuenta con acceso a agua gestionada de forma segura; apenas el 11% de los hogares dispone de saneamiento adecuado conectado a red; y únicamente el 40% de la población vive a menos de dos kilómetros de una vía pavimentada.
Frente a este panorama, CAF propone una hoja de ruta integral orientada a transformar el potencial del mundo rural en desarrollo sostenible e inclusivo. Esta agenda combina políticas productivas, sociales y de infraestructura.

En el ámbito productivo, promueve la adopción tecnológica, la digitalización, la diversificación y la agregación de valor, junto con el fortalecimiento de la gobernanza de los recursos naturales.
En el plano social, enfatiza la necesidad de ampliar la protección social y desarrollar capacidades para acceder a empleos de mayor calidad. En materia de servicios, subraya la urgencia de cerrar las brechas tanto en acceso como en calidad.
El reporte se puede descargar aquí: Raíces del futuro: El nuevo mundo rural de América Latina y el Caribe
Fuente: FAO – Nahir Escobio Buono
Primicias Rurales
Mar 27, 2026 | Actualidad, Desarrollo Humano
El campanario de una iglesia. | Crédito: Pixabay.
España, viernes 27 marzo (PR/26) — El Arzobispo de Mérida-Badajoz, Mons. José Rodríguez Carballo, dispuso que suenen las campanas en defensa del mundo rural, “pues la herida de la despoblación, lejos de cerrarse, sigue exigiendo de nosotros una mirada de fe, compromiso y denuncia profética».
Las campanas repicarán al mediodía del martes 31 de marzo «como signo de presencia, vida y esperanza” por los pueblos de Extremadura.
Además, en las Misas del domingo 29, se incluirá una petición expresa «por los habitantes de las zonas rurales y por quienes tienen en sus manos la responsabilidad de revertir el proceso de despoblación”.
En una carta dirigida a sus fieles, Mons. Rodríguez afirma que ha constatado «que el diagnóstico de la ‘Extremadura vaciada’ sigue siendo una realidad punzante. Recorrer las calles de nuestros pueblos es, a menudo, contemplar un silencio que sobrecoge”.
El prelado, en su análisis, plantea que “no es solo la falta de servicios básicos o las deficientes comunicaciones” lo que más preocupa, sino “el dolor de ver cómo el talento de nuestros jóvenes se ve obligado a emigrar, dejando tras de sí una población envejecida que, aunque rica en sabiduría y fe, se siente a menudo olvidada por los centros de decisión”.

“La pérdida de habitantes sigue goteando de forma constante, y la brecha social en las zonas rurales se manifiesta en una soledad no deseada que afecta, de manera singular, a nuestros ancianos y a las mujeres que sostienen, casi sin apoyos, el cuidado de la vida”, describe.
Más allá del diagnóstico, continúa el Arzobispo de Mérida-Badajoz, «no podemos instalarnos en el lamento”, pues a lo largo de sus visitas pastorales ha visto «semillas de una Extremadura que se resiste a morir”.
Como ejemplos, cita “el teletrabajo, las iniciativas de economía circular y el inmenso patrimonio espiritual y cultural de nuestros pueblos son luces que brillan en la penumbra”.
Mons. Rodríguez también realiza un llamamiento a las instituciones civiles y autoridades políticas: “Extremadura no puede esperar más. Se requieren políticas valientes que no sean meros parches electorales, sino proyectos de largo alcance que garanticen la dignidad de la vida rural, el acceso a la sanidad, la mejora de las infraestructuras ferroviarias y el apoyo decidido a quienes desean emprender en nuestra tierra”.