El SENASA aplicó la herramienta de zonificación para asegurar el flujo del comercio avícola con Brasil tras detectarse un brote en Santa Catarina, reforzando las medidas de bioseguridad en las granjas nacionales.
Buenos Aires, sábado 24 octubre (PR/26)– Ante la reciente detección de un brote de la enfermedad de Newcastle (ENC) en una granja comercial de pavos de engorde en Santa Catarina, Brasil, el SENASA reforzó sus medidas de control para prevenir el ingreso de mercancías aviares de alto riesgo.
El hallazgo fue informado formalmente por el Ministerio de Agricultura y Pecuaria (MAPA) del país vecino, tras confirmar los resultados positivos en el municipio de Nova Itaberaba, activando de inmediato las acciones de contención contempladas en su plan de contingencia.
Para salvaguardar el estatus sanitario nacional y proteger la producción avícola, el organismo argentino aplicó la estrategia de zonificación, una herramienta clave que permite preservar la continuidad del comercio seguro sin comprometer la sanidad animal.
Acuerdo de zonificación y reconocimiento mutuo
Desde 2025, Argentina y Brasil mantienen vigente un acuerdo de reconocimiento mutuo para los esquemas de compartimentación y zonificación en enfermedad de Newcastle e influenza aviar, bajo los lineamientos de la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA).
Este sistema contempla un continuo intercambio de información técnica y epidemiológica que permite demostrar la equivalencia sanitaria, asegurando la trazabilidad y la segregación de los productos aviares provenientes de áreas libres de contagio.
De este modo, se suspendieron únicamente las importaciones procedentes de la zona de restricción delimitada, mientras que los demás productos avícolas brasileños continuarán comercializándose siempre que posean certificación oficial del MAPA.
Asimismo, dentro del marco normativo acordado, el organismo brasileño podrá certificar zonas o compartimentos libres autorizados por el SENASA al momento de enviar lotes de aves de un día hacia el mercado argentino.
Prevención y refuerzo de la bioseguridad en granjas
Es importante destacar que Argentina es país libre de enfermedad de Newcastle y no registra brotes desde 1987, por lo que preservar esta condición resulta una prioridad absoluta para sostener el patrimonio productivo avícola nacional.
Frente al escenario regional, se insta a todos los establecimientos comerciales a fortalecer de manera urgente las medidas de manejo, higiene y bioseguridad establecidas formalmente en la Resolución N.° 1699/2019.
Entre las principales recomendaciones se destaca inspeccionar minuciosamente la integridad de las mallas antipájaros, desinfectar periódicamente instalaciones, vehículos e insumos, y eliminar zonas de agua estancada que puedan atraer a la avifauna silvestre.
Del mismo modo, resulta primordial controlar el ingreso y circulación de personas y equipos, además de garantizar el uso correcto de equipos de protección personal sin permitir su desplazamiento entre los diferentes sectores de la granja.
Vacunación y red de notificación inmediata
Por otra parte, las autoridades sanitarias recomiendan incorporar a los planes sanitarios la vacunación contra la ENC, evaluando su adopción de acuerdo a la categoría productiva de las aves del establecimiento.
Es indispensable que la estrategia de vacunación se implemente bajo la supervisión directa del profesional veterinario responsable, constituyendo una medida preventiva complementaria de gran valor técnico para la producción.
Debido a que la migración de aves silvestres favorece la diseminación del virus, se solicita a los productores mantener vigilancia permanente sobre los lotes ante eventuales incrementos inusuales de mortalidad o signos compatibles.
Ante la detección de cualquier síntoma sospechoso, es vital dar aviso inmediato al SENASA a través de sus oficinas locales, la línea de WhatsApp 11 5700 5704, la App Notificaciones Senasa o su correo notificaciones@senasa.gob.ar.
Entre enero y agosto de 2026 los envíos sumaron 2.580 toneladas por más de USD 20 millones, un 18% más en valor que un año atrás, impulsados sobre todo por la mejora de los precios de exportación.
Buenos Aires miércoles 14 octubre (PR/26)– Las exportaciones argentinas de ovoproductos viven un gran momento: entre enero y agosto de 2026 alcanzaron un valor superior a los USD 20,23 millones, el más alto para ese período en los últimos diez años.
El dato surge de las estadísticas de comercio exterior del INDEC, analizadas por la Subsecretaría de Producción Agropecuaria y Forestal de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca del Ministerio de Economía de la Nación.
Más toneladas y mejores precios
En esos ocho meses se comercializaron 2.580 toneladas, y el valor de lo exportado creció cerca de un 18% frente al mismo período de 2025.
Ese salto estuvo impulsado principalmente por la mejora de los precios de exportación, que le dio un empuje extra a un negocio que ya venía firme.
Los mercados que más compran
Dinamarca, Japón, Austria y Chile concentraron aproximadamente el 80% de los envíos, y allí está hoy el corazón de la demanda del producto argentino.
El resto se repartió entre diversos mercados de Europa, Asia y América: Macedonia del Norte, Suecia, Rusia, Arabia Saudita, Costa Rica, Perú, Colombia, Uruguay, Ecuador y México.
Una calidad reconocida en el mundo
Argentina mantiene una trayectoria consolidada como exportador de ovoproductos y un reconocimiento internacional asociado a la calidad de su producción.
Entre los principales productos que se venden afuera están el huevo entero, la yema y la albúmina en polvo, insumos que usan industrias alimentarias como las de mayonesas, panificados, pastas, budines y helados.
Nuevas puertas que se abren
Este desempeño se da en un contexto de recuperación y diversificación de mercados, favorecido por la reapertura de destinos tras la declaración de Argentina como país libre de Influenza Aviar.
A eso se suman las oportunidades comerciales derivadas del Acuerdo Mercosur-Unión Europea, que amplía el horizonte para el sector.
Una cadena con peso económico y territorial
La cadena de producción de huevos es una actividad de gran relevancia económica y territorial, con presencia principalmente en Buenos Aires, Entre Ríos, Córdoba, Santa Fe, Mendoza y Salta.
En esas provincias genera empleo y actividad productiva y contribuye al abastecimiento de un mercado interno en expansión.
Primicias Rurales
Fuente: Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca del Ministerio de Economía de la Nación
En el marco de la Semana Mundial del Huevo, especialistas recuerdan que su calidad comienza mucho antes de llegar a la mesa: con la salud y el cuidado de las aves.
Buenos Aires, 7 octubre (NA) — El huevo es uno de los alimentos que carga con algunos mitos, ya que, durante décadas fue señalado por su contenido de colesterol, se discutió si era mejor consumir solo la clara, si los marrones eran más nutritivos que los blancos e, incluso, si comerlos crudos aportaba mayores beneficios, pero, en la actualidad, la evidencia permite revisar muchas de esas creencias y devolverle su lugar como un alimento nutritivo, versátil y accesible.
Según un informe al que accedió la Agencia Noticias Argentinas, en nuestro país el huevo ocupa un lugar central en la alimentación debido a que, con cerca de 400 unidades por persona al año, Argentina registra el mayor consumo per cápita del mundo con una diferencia es significativa incluso dentro de la región, ya que, Brasil alcanza aproximadamente 283 huevos por habitante, Chile, 251 y el promedio latinoamericano ronda los 304. De esta manera, el consumo argentino supera en alrededor de un 40% al brasileño y en casi un 60% al chileno.
Parte del protagonismo del huevo puede explicarse por su perfil nutricional: una porción de dos huevos -aproximadamente 100 gramos- aporta alrededor de 13 gramos de proteínas de alta calidad, además de vitaminas B12 y D, ácido fólico y biotina, y minerales como fósforo, hierro, zinc y selenio.
También se destaca por su aporte de colina, un nutriente esencial involucrado, entre otras funciones, en el funcionamiento del cerebro y del sistema nervioso.
El liderazgo y la producción
El liderazgo argentino también se refleja del lado productivo. El plantel nacional de gallinas ponedoras superó los 62 millones de aves en el último año, con un crecimiento cercano al 9%, y se proyecta que alcance entre 65 y 67 millones durante 2026.
La producción cerró 2025 en alrededor de 19.000 millones de huevos y este año podría superar los 20.000 millones Buenos Aires y Entre Ríos concentran cerca del 70% de la producción nacional. Este crecimiento plantea un desafío central: acompañar la expansión productiva con altos estándares de sanidad, prevención y bioseguridad.
«El crecimiento de la industria no es casualidad: es el resultado de años de inversión sostenida en genética, sanidad y tecnología por parte de los productores argentinos. Pero ese ritmo de expansión también nos exige más. Cada gallina que sumamos al sistema tiene que estar acompañada por los más altos estándares sanitarios, porque ahí es donde se juega la sustentabilidad de todo el sector», comenta Javier Prida, Presidente Ejecutivo de la Cámara Argentina de Productores e Industrializadores Avícolas (CAPIA).
El huevo puede agregarse a una ensalada.
Por otro lado, detrás de cada huevo que llega a la mesa existe un trabajo sanitario que comienza en la granja.
La prevención de enfermedades, los programas de vacunación, la bioseguridad, el monitoreo permanente y el acompañamiento veterinario son pilares para proteger la salud de las aves y sostener una producción segura y eficiente.
En Argentina, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) establece requisitos sanitarios y de bioseguridad para los establecimientos avícolas, incluyendo planes sanitarios y la intervención de profesionales veterinarios responsables.
Estas medidas son fundamentales tanto para proteger la producción nacional como para sostener los estándares necesarios para la comercialización de alimentos.
La sanidad avícola también permite entender de manera concreta el concepto de Una Salud, que reconoce la estrecha relación entre la salud de los animales, las personas y el ambiente.
«La salud animal, la salud humana y la salud del ambiente están profundamente conectadas. Cuando protegemos la salud de las aves, contribuimos también a una producción de alimentos segura y sostenible. Ese es el sentido del enfoque Una Salud y el que guía nuestro trabajo junto a productores y veterinarios, desarrollando soluciones que permitan prevenir enfermedades y acompañar los desafíos de una industria en permanente evolución», explica Eugenia Sanz, directora de la Unidad de Negocios de Avicultura de MSD Salud Animal.
Los cinco mitos sobre el huevo
El huevo dispara el colesterol en sangre. Durante años, el contenido de colesterol del huevo llevó a limitar su consumo. Sin embargo, hoy se reconoce que el riesgo cardiovascular debe analizarse en el contexto global de la alimentación y el estilo de vida, y no a partir de un único alimento. En personas sanas, el huevo puede formar parte de una alimentación equilibrada.
Los huevos marrones son más nutritivos que los blancos. El color de la cáscara depende principalmente de la genética de la gallina y no determina que un huevo sea nutricionalmente superior a otro.
Consumir huevo crudo permite aprovechar mejor sus nutrientes. En realidad, la cocción mejora la digestibilidad de algunas de sus proteínas y, además, reduce el riesgo asociado a microorganismos como Salmonella. Por eso, cocinarlo adecuadamente es la opción más segura.
Hay que lavar los huevos antes de guardarlos. La cáscara posee una barrera natural protectora. Lavarlos antes de almacenarlos puede alterar esa protección y favorecer el ingreso de microorganismos a través de sus poros. Si fuera necesario limpiarlos, debe hacerse siguiendo las recomendaciones de manipulación segura.
Comer sólo la clara es siempre más saludable. Clara y yema tienen perfiles nutricionales diferentes y complementarios. Mientras la clara concentra buena parte de las proteínas, la yema aporta vitaminas, minerales, grasas y nutrientes como la colina. Consumir el huevo completo permite aprovechar su matriz nutricional.
Con una innovadora planta de 17.000 metros cuadrados, la firma cordobesa apuesta a la máxima eficiencia, trazabilidad sin margen de error y un salto tecnológico clave para competir en el mercado global.
Buenos Aires sábado 5 septiembre (PR/26)– En plena sintonía con el momento dinámico que atraviesa la ganadería, la empresa cordobesa Biofarma dio un paso histórico al inaugurar su flamante planta de elaboración de núcleos y premezclas vitamínico-minerales. Esta impresionante obra permitirá triplicar su capacidad de producción actual y responder con precisión a las elevadas exigencias del mercado.
La millonaria inversión de USD 20 millones no solo consolida de manera firme su liderazgo dentro del territorio nacional, sino que también potencia sus oportunidades de exportación. Todo esto se traduce en un pilar indispensable para ganar eficiencia operativa y mantener un nivel de competitividad indiscutible.
Las viejas instalaciones urbanas donde nació la compañía ya habían alcanzado su límite estructural absoluto. Al respecto, Marcelo Vilosio, Gerente General de la firma, explicó con total claridad que operaban al máximo posible, fabricando hasta 7.000 toneladas mensuales en tres turnos ininterrumpidos que incluían sábados enteros.
Ante este escenario tan complejo, hace dos años adquirieron un estratégico predio de cuatro hectáreas cerca del aeropuerto de Córdoba. Allí levantaron modernas oficinas corporativas, un laboratorio de control de calidad de primer nivel y la enorme estructura de 17.000 metros cuadrados que hoy reemplaza a la antigua fábrica.
El verdadero salto cualitativo radica en la escala productiva: las nuevas instalaciones permiten alcanzar unas 20.000 toneladas mensuales operando en solo dos turnos. Al arrancar trabajando en un único turno, ya producirán entre un 20% y 30% más que antes, reduciendo fuertemente los costos operacionales.
Innovación tecnológica, robótica y cultura de trabajo
Llevar adelante un proyecto de semejante envergadura demandó combinar fondos propios con financiamiento bancario privado en dólares. La construcción empleó a más de 300 personas en sus diversas etapas, representando la apuesta económica más trascendente en la historia de esta empresa familiar.
Esta transformación no es meramente edilicia, sino que integra una automatización integral que abarca desde la dosificación exacta de microingredientes hasta el embolsado y paletizado. Según los proveedores internacionales, es la planta de nutrición animal más moderna de Latinoamérica.
El desafío más complejo reside en el aspecto cultural y de capacitación, enseñando al personal a interactuar diariamente con la robótica avanzada, como los vehículos autónomos de traslado interno. Mantener las fuentes laborales exige una actualización constante: «Si no invertís y te aggiornás, en cinco años quedás afuera del partido», reflexionó Vilosio.
Seguridad de procesos y cinco líneas independientes
Un eje medular para la nutrición animal actual es contar con estándares de máxima exigencia. Por ello, la planta opera bajo un estricto sistema de trazabilidad por código de barras desde el ingreso de la materia prima, reduciendo prácticamente a cero cualquier probabilidad de error humano.
Esta garantía resulta clave para los productores de monogástricos (cerdos y aves) y grandes establecimientos ganaderos con metas de exportación, dado que la trazabilidad de insumos se acopla de forma directa a sus auditorías sanitarias. La calidad del insumo blindará la reputación de la cadena de valor.
Para suprimir todo riesgo de contaminación cruzada, la planta se organizó en cinco líneas independientes: Macro Correctores para Engorde de Rumiantes, Premezclas Vitamínico-Minerales, Núcleos vitamínico-minerales, Premezclas medicamentosas y una línea exclusiva de Sustitutos Lácteos.
Asimismo, la fábrica incorpora un sector especial para premezclas peleteadas orientadas a rumiantes, dando respuesta a una elevada demanda de mercado que antes no podía ser abastecida por falta de capacidad técnica y espacio físico en la sede histórica.
Estrategia financiera y expansión internacional
En materia de sustitutos lácteos para terneros, el aislamiento total del proceso le dará a la firma el respaldo técnico necesario para competir con firmas de Francia y Holanda en los mercados de Centroamérica, destino donde planean posicionar con firmeza sus productos de alta calidad.
A fin de optimizar el manejo del capital de trabajo, implementaron una novedosa zona franca interna. Esto les permite ingresar insumos importados de alto valor, como vitaminas y aditivos, y nacionalizarlos progresivamente a medida que los requieren para la elaboración diaria.
Esta herramienta otorga un desahogo financiero decisivo al diferir el pago de aranceles e impuestos masivos. Con una facturación proyectada de USD 150 millones y USD 20 millones en exportaciones a 12 países, Biofarma reafirma que invertir en eficiencia es la única fórmula para seguir creciendo.
El economista y especialista en mercados agrícolas Pablo Adreani analiza la necesidad estratégica de reducir los fletes interprovinciales, transformar el esquema productivo local y convertir el grano en una herramienta central para el desarrollo ganadero.
Por Pablo Andreani
Buenos Aires lunes 31 agosto (PR/26)– El costo del transporte se ha convertido en una barrera crítica: el maíz más caro de Corrientes es el que se importa de otras provincias, sentenció tajantemente el consultor agrícola Pablo Adreani.
En diálogo exclusivo con Valor Agro por LT7 Radio Provincia, el especialista remarcó que el flete encarece significativamente la nutrición animal, restando competitividad a los establecimientos locales.
A este panorama regional se le suma una coyuntura internacional tensionada por la menor oferta exportadora de Estados Unidos y Ucrania, lo que mantiene firme la presión sobre la cotización global.
Frente a un escenario donde el valor del maíz ya supera holgadamente los 200 dólares por tonelada, sostener la compra fuera del territorio correntino resultará una carga económica cada vez más pesada.
Un insumo estratégico para revolucionar la nutrición animal
Para Adreani, el avance de la siembra maicera local no debe medirse únicamente por la rentabilidad del cultivo, sino por su efecto multiplicador en toda la cadena cárnica regional.
Producir el alimento dentro de la provincia permite asegurar la nutrición directa del ganado, optimizando de manera sustancial cada una de las etapas críticas de recría y engorde intensivo.
La meta principal consiste en lograr una profunda integración entre agricultura y ganadería, incrementando la eficiencia de conversión alimentaria y otorgando firme estabilidad a los esquemas productivos.
Esta gran oportunidad de autoabastecimiento abarca también a otras actividades de altísima demanda de grano, como es el caso de la producción avícola y el sector porcino en crecimiento.
Reconversión productiva y campos experimentales
Corrientes ha dado los primeros pasos hacia esa meta mediante la creación de un campo experimental de maíz, una señal oficial positiva que requiere el respaldo técnico indispensable del INTA.
Es prioritario trabajar sobre los mapas de suelo y capacidad de rinde para precisar en qué ambientes agrícolas se obtiene la mayor respuesta agronómica y competitividad económica.
En ese esquema, áreas históricamente dedicadas al cultivo de arroz representan una excelente alternativa para la reconversión productiva hacia maíz bajo riego, adaptando su infraestructura instalada.
Para materializar dicha transición, resulta imprescindible conformar una mesa de trabajo conjunta entre productores agrícolas y demandantes de grano, articulando necesidades, volumen y precios de entrega.
Rendimientos altamente competitivos a escala internacional
La constante evolución en tecnología y genética agrícola permite aspirar a rendimientos elevados de entre 6.000 y 8.000 kilos por hectárea, existiendo antecedentes provinciales que alcanzaron 9.000 kilos.
Al comparar estas cifras con el estado de Mato Grosso en Brasil, cuyo promedio ronda los 6.000 kilos, Corrientes exhibe un potencial técnico plenamente competitivo a nivel mundial.
Adreani propuso dar un salto organizativo mediante la creación de un hub maicero zonal impulsado por grupos de productores que consoliden la oferta en áreas estratégicas.
Este modelo operativo se consolidaría mediante acuerdos de provisión directa con feedlots y granjas, garantizando previsibilidad de insumos a largo plazo y reduciendo drásticamente la incertidumbre de mercado.
Contar con oferta de grano en la propia región representa la ventaja competitiva definitiva para las cadenas de carne, concluyendo que es una lástima no haber iniciado antes esta transformación.