Sep 10, 2026 | Actualidad, Desarrollo Humano
Claudia Carbajal, presidenta de la Acción Católica Argentina, adelantó el sentido de la próxima visita del pontífice al país. Sostiene que la llegada de León XIV no resolverá los problemas de manera mágica, sino que invita a los fieles a un compromiso concreto con la misericordia, el encuentro y la paz.
Buenos Aires, jueves 10 de septiembre (PR/26).- La Acción Católica Argentina (ACA) puso en palabras lo que muchos católicos ya empezaron a sentir: la expectativa por la llegada del papa León XIV, prevista para noviembre. Su presidenta, Claudia Carbajal, difundió un texto que invita a mirar esta visita no como un simple acontecimiento, sino como un verdadero «ejercicio de esperanza» para la Iglesia y para el país.
En su escrito, titulado «Nos visitará el papa León XIV: un ejercicio de esperanza», la dirigente laical propone una idea central: esta visita se gesta y no solo se prepara. Es decir, hay algo que va madurando puertas adentro, en el corazón de la gente, a través de pequeños signos de la acción de Dios en la Argentina.

Carbajal fue clara en un punto que considera esencial: la bendición del papa no debe entenderse como un gesto mágico capaz de resolver por sí solo los problemas del país. Se trata, más bien, de una invitación a obrar el bien, un llamado que cada persona puede hacer propio desde su lugar cotidiano.
De Juan Pablo II a León XIV: una historia de encuentros
La titular de ACA recordó también un episodio que sigue vivo en la memoria de la Iglesia argentina: el paso de san Juan Pablo II por el país hace ya 39 años, también como sucesor de Pedro. Ese antecedente histórico le sirvió para proyectar un deseo hacia el futuro.

Carbajal expresó su anhelo de que la visita de León XIV traiga, sobre todo, un mensaje de unidad por encima del conflicto, en sintonía con el legado que dejó el papa Francisco durante su pontificado.
Una esperanza que se traduce en compromiso
Para la presidenta de ACA, la esperanza que despierta este viaje papal no puede quedarse en un sentimiento pasajero. Debe transformarse en un compromiso real de los fieles con la misericordia, el encuentro y la paz, valores especialmente necesarios en un país atravesado por tensiones, inequidades y desencuentros.

En ese mismo sentido, Carbajal pidió que la bendición del pontífice llegue a todos, sin excepción: a las familias, los jóvenes, los niños, los ancianos, los migrantes, los que tienen fe y también los que todavía están buscando.
Preparar el corazón antes que la agenda
El texto de Carbajal concluye con una invitación a vivir las semanas previas a la llegada del papa como un tiempo de preparación del corazón, más allá de los preparativos logísticos que sin dudas también estarán en marcha.
La expectativa, según sus propias palabras, es que la presencia de León XIV en la Argentina, en noviembre, sea la de un hermano que camina junto al pueblo de Dios, más que la de una figura distante o protocolar.
Visita apostólica del papa León XIV a la Argentina: cronograma oficial

El papa León XIV estará en la Argentina el 8 al 11 de noviembre de 2026, cumpliendo una intensa agenda oficial en Buenos Aires, Claypole, Córdoba y Luján.
Domingo 8 de noviembre: Arribo y agenda institucional en Buenos Aires
La jornada inaugural comenzará con el arribo del vuelo pontificio al Aeropuerto Internacional de Ezeiza.
Posteriormente, se realizará el traslado a la Plaza San Martín para depositar una ofrenda floral ante el Monumento al General Don José de San Martín.
El recorrido continuará con la visita a la Casa Rosada para mantener una reunión oficial con el presidente Javier Milei, seguida de un encuentro con autoridades en el Palacio Libertad.
Lunes 9 de noviembre: Actividades en Claypole y la Capital Federal
El segundo día incluirá una visita social de gran sensibilidad al Pequeño Cottolengo Don Orione ubicado en la localidad de Claypole.
De regreso en Buenos Aires, el pontífice encabezará una misa masiva en las inmediaciones del Monumento de los Españoles tras un tradicional recorrido en papamóvil.
La agenda institucional proseguirá con un encuentro vinculado al mundo del trabajo en la Universidad Católica Argentina (UCA), un diálogo interreligioso en el Palacio San Martín y culminará con las vísperas y cena con obispos en la Catedral Metropolitana.
Martes 10 de noviembre: Viaje pastoral a Córdoba y vigilia juvenil
Las actividades continuarán con el vuelo matutino hacia Córdoba desde Aeroparque, marcando el paso de la comitiva por la provincia mediterránea.
En tierras cordobesas se celebrará una Santa Misa central junto a un recorrido en papamóvil en los alrededores de la Fábrica Argentina de Aviones (FAdeA), además de una visita especial a la Catedral de Córdoba.
Tras el regreso a Buenos Aires durante la tarde, el día cerrará con un masivo encuentro nocturno con los jóvenes congregados en el Monumento a los Españoles.
Miércoles 11 de noviembre: Cierre pastoral en Luján y partida a Perú
La agenda final comenzará con un recorrido matutino por el Complejo Penitenciario Federal en el establecimiento de la Cárcel de Devoto.
Luego se concretará el esperado viaje hacia el Santuario Nacional de la Basílica de Luján, donde se oficiará una Santa Misa cerca del mediodía.
La gira concluirá con el saludo a los voluntarios en la Villa Marista y el traslado definitivo hacia el Aeropuerto de Ezeiza para iniciar el viaje rumbo a Perú.
Etiquetas: papa León XIV, visita papal argentina 2026, agenda pontificia, Buenos Aires, Córdoba, Luján, Claypole, Casa Rosada, Javier Milei, Basílica de Luján, UCA, gira apostólica, Iglesia Católica
Primicias Rurales
Fuente: AICA / Otros
Jul 20, 2026 | Actualidad, Desarrollo Humano
El arzobispo católico de Leópolis, Mieczysław Mokrzycki, describe a una población agotada por el conflicto, donde la oración se convirtió en el último refugio mientras la paz sigue sin asomar en el horizonte.
Buenos Aires 20 julio (PR/26)–Han pasado casi cuatro años y medio desde que la guerra estalló en Ucrania, y todavía no hay señales de que vaya a terminar. Así lo describe el arzobispo de rito latino de Leópolis, monseñor Mieczysław Mokrzycki, quien esta semana acompaña al enviado del Vaticano en su misión por el país.
El obispo cuenta que todos los ucranianos arrastran, de una u otra forma, el peso del conflicto: familiares que combaten en el frente, vecinos que ya no volvieron, compañeros de trabajo que se fueron a pelear. A eso se suman las noticias que llegan cada día desde las líneas de combate, casi nunca buenas.

Muchas familias, además, se ven obligadas a emigrar. No por elección, sino por necesidad: buscan reencontrarse con maridos o esposas que partieron hacia Europa hace cuatro o cinco años, cuando la falta de trabajo y el hambre empezaron a apretar.
Vivir entre alarmas y refugios
En Leópolis, ciudad cercana a la frontera con Polonia, no hay combates a diario, pero sí alarmas constantes que obligan a interrumpir todo: el trabajo, las clases, la vida cotidiana. La gente baja a los refugios una y otra vez, y vuelve a subir cuando el peligro pasa.
La ciudad ya fue blanco de bombardeos en más de una ocasión, dejando heridos, muertos y casas destruidas. Volver a la normalidad después de cada ataque nunca es sencillo, reconoce el arzobispo.

Pese a todo, la fe no se apaga. Mokrzycki recuerda las palabras que Juan Pablo II dejó en su visita a la ciudad, hace ya 25 años, sobre no tener miedo y confiar en que, junto a Cristo, las dificultades se pueden vencer.
La oración como refugio y la visita de Gallagher
Cada día, después de la misa, los fieles se reúnen para cantar súplicas y pedir misericordia y paz para su país. Es, según el arzobispo, la única esperanza que les queda.
En ese contexto llega la visita de monseñor Paul Richard Gallagher, secretario vaticano para las Relaciones con los Estados, quien recorre Ucrania como enviado especial del papa León con motivo del 35.º aniversario de la reapertura de las estructuras de la Iglesia católica de rito latino en el país.

El domingo, Gallagher viajará a Berdychiv, el santuario nacional ucraniano, donde miles de fieles de todo el país piden a la Virgen que interceda por ellos. Para el arzobispo, esta segunda visita de Gallagher —la primera fue en mayo de 2022, apenas semanas después de comenzada la guerra— es una forma de que el papa se haga presente, a través de él, con paz, alegría y esperanza.
Un llamado a no acostumbrarse a la guerra
Mokrzycki advierte que Occidente parece haberse acostumbrado al conflicto, como si ya formara parte del paisaje. Frente a eso, la Iglesia ucraniana insiste en salir a hablar: obispos y sacerdotes viajan al exterior para visitar a otras comunidades y pedirles que no miren para otro lado.

El arzobispo pide no quedarse indiferente ante el sufrimiento de otros pueblos, también en Tierra Santa, y llama a sostener la unidad entre hermanos cristianos. El pedido final es concreto: acompañar con la oración, pero también con ayuda humanitaria, que en Ucrania sigue siendo indispensable.
Primicias Rurales
Fuente: Vatican News
Jul 16, 2026 | Actualidad, Espiritualidad
Conoce las 12 claves fundamentales para portar el escapulario de la Virgen del Carmen, un potente sacramental de devoción mariana que representa protección, compromiso cristiano y el amor de la Madre de Dios.
Buenos Aires, jueves 16 julio (PR/26) — El escapulario de la Virgen del Carmen es uno de los signos de devoción mariana más conocidos en la Iglesia Católica. Se asocia de manera especial con la protección espiritual y con el compromiso de vivir el Evangelio con mayor fidelidad en la vida cotidiana.
Más que un objeto piadoso, la tradición lo presenta como un recordatorio del auxilio de la Virgen y de la llamada a confiar en el amor misericordioso de Dios. A continuación, te presentamos 12 claves que debe conocer quien porta este signo religioso.
Escapulario de la Virgen del Carmén. | Crédito: Sarah Sofía (CC BY-SA 3.0).
1. No es un amuleto
No es un amuleto ni una garantía automática de salvación o una dispensa para no vivir las exigencias de la vida cristiana.
“Tú preguntas: ¿y si yo quisiera morir con mis pecados? Yo te respondo, entonces morirás en pecado, pero no morirás con tu escapulario”, advertía San Claudio de la Colombière.
2. Era un vestido
Los carmelitas lo asumieron como muestra de dedicación especial a la Virgen, buscando imitar su entrega a Cristo y al prójimo.
3. Es un regalo de la Virgen
Según la tradición, el escapulario, tal como se conoce ahora, fue dado por la misma Virgen María a San Simón Stock el 16 de julio de 1251.
María le dijo: “Debe ser un signo y privilegio para ti y para todos los carmelitas: quien muera usando el escapulario no sufrirá el fuego eterno”. Más adelante la Iglesia extendió el escapulario a los laicos.
4. Es un hábito en miniatura
Es como un hábito carmelita en miniatura que todos los devotos pueden portar como muestra de su consagración a la Virgen.
Consiste en un cordón que se lleva al cuello con dos piezas pequeñas de tela color marrón o café. Una se pone sobre el pecho y la otra sobre la espalda. Se suele usar bajo la ropa.
5. Es un uniforme de servicio
San Alfonso María de Ligorio, Doctor de la Iglesia, decía: «Así como los hombres se enorgullecen de que otros usen su uniforme, así Nuestra Señora Madre María está satisfecha cuando sus servidores usan su escapulario como prueba de que se han dedicado a su servicio, y son miembros de la familia de la Madre de Dios».
6. Tiene tres significados
El amor y la protección maternal de María, la pertenencia a María y el suave yugo de Cristo que Ella nos ayuda a llevar.
7. Es un sacramental
Es reconocido por la Iglesia como un sacramental, es decir, un signo que ayuda a vivir santamente y a aumentar nuestra devoción.
El escapulario no comunica gracias como lo hacen los sacramentos, sino que dispone al amor del Señor y al arrepentimiento si se recibe con devoción.
8. Puede ser dado a un no católico
Cierto día le llevaron a San Stock a un anciano moribundo, quien, al recobrar el conocimiento, le dijo al santo que no era católico, que usaba el escapulario como promesa a sus amigos y rezaba una Ave María diariamente.
Antes de morir recibió el Bautismo y la Unción de los enfermos.
9. Fue visto en una aparición de Fátima
Lucía, la vidente de la Virgen de Fátima, reportó que en la última aparición (octubre de 1917) María se apareció con el hábito carmelita y el escapulario en la mano, y recordó que sus verdaderos hijos lo llevan con reverencia.
Asimismo pidió que los que se consagren a Ella lo usen como signo de dicha consagración.
10. El escapulario que no se dañó
El Beato Papa Gregorio X fue enterrado con su escapulario, y 600 años después, cuando abrieron su tumba, el objeto estaba intacto. Algo similar pasó con San Alfonso María de Ligorio.
San Juan Bosco y San Juan Pablo II también lo usaban y San Pedro Claver investía con el escapulario a los que convertía y preparaba.
11. Cualquiera no lo puede imponer
La imposición del escapulario se debe hacer preferentemente en comunidad y en la celebración debe expresarse claramente el sentido espiritual y de compromiso con la Virgen.
El primer escapulario debe ser bendecido por un sacerdote y puesto sobre el devoto con la siguiente oración: «Recibe este escapulario bendito y pide a la Virgen Santísima que por sus méritos, lo lleves sin ninguna mancha de pecado, y que te proteja de todo mal y te lleve a la vida eterna».
12. Sólo se bendice el primero que recibes
Cuando se bendice el primer escapulario, el devoto no necesita pedir la bendición para escapularios posteriores. Los ya gastados, si fueron bendecidos, no se deben echar a la basura, sino que es mejor quemarlos o enterrarlos como signo de respeto.
Más información:
Primicias Rurales
Fiuente: ACI Prensa
Jul 12, 2026 | Actualidad, Espiritualidad
Un sacerdote peruano sueña con que León XIV bendiga la histórica Cruz de la Conquista durante su esperada visita a Perú. La reliquia, ligada al desembarco de Pizarro en 1532, pasó casi siglo y medio lejos de su tierra antes de regresar a Tumbes.
Buenos Aires domingo 12 julio(PR/26)–Todo comenzó como un reencuentro familiar sin mayores pretensiones. Pero terminó convirtiéndose en el sueño de todo un pueblo: que el Papa León XIV bendiga, durante su anunciada visita a Perú, una de las reliquias más antiguas y menos conocidas del país.
El impulsor de esta iniciativa es el sacerdote peruano Juan Carlos Silva Yacila, párroco de la parroquia San Leonardo de Puerto Maurizio, en las afueras de Roma. Su pedido tiene un nombre propio: la Cruz de la Evangelización, también llamada Cruz de la Cristiandad o Cruz de la Conquista.

Según la tradición histórica de Tumbes, esta cruz está unida a los primeros pasos de la evangelización en territorio peruano y al despertar de la fe dentro del propio Imperio Inca.
Una oración que se transformó en misión
El padre Silva no oculta la emoción que sintió al estar frente a la reliquia. “Tuve la gracia de tocar la Cruz, de rezar ante ella y contemplarla”, contó a ACI Prensa.
De manera espontánea, comenzó a orar por su gente: las familias, los enfermos, los niños, los pescadores y agricultores, y por todos los que cada día construyen, según sus palabras, un Tumbes más fraterno y más justo.

Fue entonces cuando surgió la pregunta que todavía lo acompaña: ¿cómo lograr que el mundo conozca la cruz que su pueblo custodia desde hace casi 500 años? Muchos tumbesinos, admite, ni siquiera saben que existe.
El primer signo del Evangelio en el Tahuantinsuyo
La historia de la cruz se remonta a 1532, cuando, según la tradición oral transmitida por generaciones, Francisco Pizarro y sus hombres desembarcaron en lo que hoy es el distrito de La Cruz, tras los combates conocidos como la Batalla de los Manglares.

Fue en el cerro Buenaventura donde, se cree, se levantó por primera vez una cruz cristiana en el territorio del antiguo Tahuantinsuyo: uno de los primeros signos visibles de la llegada del cristianismo a estas tierras.
Un viaje de casi siglo y medio lejos de casa
Durante más de tres siglos, la cruz permaneció en el mismo cerro donde, según la tradición, había sido colocada. Pero en 1842 fue trasladada a la iglesia Nuestra Señora de las Mercedes, en Piura, para protegerla de la humedad y el paso del tiempo.
Años más tarde, en 1907, el entonces presidente José Pardo y Barreda conoció la existencia de la reliquia durante una visita a Tumbes y ordenó su traslado al Museo Nacional de Historia, en Lima, donde quedó bajo custodia del Estado.

Así, durante casi siglo y medio, la cruz permaneció lejos del lugar donde había comenzado su historia. Recién el 18 de agosto de 1990, tras numerosas gestiones de autoridades y vecinos, regresó a Tumbes, poniendo fin a 148 años de ausencia.
Hoy la reliquia se conserva en la Biblioteca Municipal Víctor Andrés Belaúnde, en el distrito de La Cruz, donde puede ser visitada por fieles, peregrinos e investigadores.
“Sus hijos esperan su bendición”
El padre Silva aprovechó un encuentro con el Papa León XIV, el pasado 24 de junio, para entregarle una camiseta con una ilustración de la cruz, obra de su sobrina Valeria Stigler Silva.
“Sentí que llevaba a todo mi pueblo entre las manos”, recuerda el sacerdote, quien le dirigió al Pontífice un pedido breve y directo: que no se olvide de la Cruz de la Conquista de Tumbes.

Aunque el Vaticano todavía no confirmó oficialmente el viaje a Perú ni su programa, distintas versiones apuntan a una posible visita durante el mes de noviembre. Si el Papa finalmente no llegara hasta Tumbes, el sacerdote propone llevar la cruz a alguna celebración que presida en el norte del país.
Cinco siglos después de haber acompañado los primeros pasos del cristianismo en estas tierras, la cruz sigue siendo, para miles de tumbesinos, mucho más que una pieza histórica: un signo vivo de fe, identidad y esperanza.
Primicias Rurales
Fuente: ACI Prensa
Jul 9, 2026 | Desarrollo Humano, Especial
El Papa cerró su visita pastoral a la isla italiana con una misa multitudinaria en el Campo Deportivo “Arena”, donde denunció el trato brutal hacia migrantes y refugiados y pidió al mundo respuestas concretas y compasivas frente al drama del Mediterráneo.
Buenos Aires jueves 9 julio(PR/26)–Lampedusa volvió a convertirse este sábado 4 de julio de 2026 en el corazón de la reflexión de la Iglesia sobre el drama de las migraciones. En una misa celebrada en el Campo Deportivo “Arena”, el Papa León XIV tomó la parábola del Buen Samaritano como clave para leer lo que vive hoy esta isla mediterránea, y llamó a convertir la compasión en decisiones concretas.

Al comenzar la homilía, el Pontífice recordó que “Dios siempre es el primero en amarnos” y que la belleza del mar, de la isla y de sus rostros refleja esa iniciativa gratuita. También evocó la histórica visita que el Papa Francisco realizó a Lampedusa el 8 de julio de 2013, en su primer viaje como Sucesor de Pedro.
Un camino tan peligroso como el de Jerusalén a Jericó
Con el Evangelio de Lucas como punto de partida, León XIV aseguró que la parábola sigue describiendo la realidad de hoy: “Hoy Lampedusa y Linosa se encuentran en un camino peligroso, como el que bajaba de Jerusalén a Jericó”, afirmó ante los fieles reunidos.

El Papa recordó que la isla ha sido testigo, durante años, del sufrimiento de miles de personas víctimas de redes de explotación y de los peligros del mar. También tuvo un recuerdo especial para quienes nunca lograron llegar a tierra firme, y fue contundente: los muertos en el Mediterráneo son víctimas tanto de decisiones tomadas como de decisiones omitidas.
Hacerse próximos: la respuesta cristiana ante el sufrimiento
El Santo Padre insistió en que, antes de cualquier debate ideológico, encontrarse con quien sufre exige cercanía real. Citando la Carta a los Hebreos, pidió acordarse de los maltratados “como si estuviéramos en sus cuerpos”, y resumió así el corazón de su mensaje: “Nos hacemos próximos, nos volvemos prójimos”.
Un agradecimiento especial a Lampedusa
León XIV dedicó un pasaje de la homilía a reconocer a los habitantes de la isla: “He venido a agradecerles, hermanos y hermanas de Lampedusa, por la proximidad que muchos entre ustedes han decidido ejercitar”, dijo, con palabras dirigidas a voluntarios, asociaciones, la Guardia Costera, autoridades civiles, personal sanitario, sacerdotes y fuerzas de seguridad.

También tuvo un saludo especial para los propios migrantes presentes, subrayando que muchos de ellos no solo recibieron ayuda, sino que también supieron ejercer la solidaridad en su propio viaje, como pobres que ayudan a los más pobres.
Las causas de un drama que no cesa
El Pontífice enumeró con crudeza las causas que alimentan el sufrimiento de quienes migran: el desinterés por el bien común, la corrupción, un sistema económico que genera pobreza y exclusión, el miedo que fomenta prejuicios, y los intereses criminales de quienes se enriquecen con el drama humano. Todo eso, dijo, repite el gesto de quienes en la parábola “pasan de largo”.
Un llamado directo a Europa
Desde “este borde de Europa en el Mar Mediterráneo”, León XIV lanzó un llamamiento al continente: por su historia y su cultura, Europa tiene un potencial único y, con él, una responsabilidad equivalente. Pidió un proyecto de largo alcance capaz de acoger, proteger, promover e integrar a los migrantes, sin dejar de trabajar por el desarrollo, para que nadie se vea obligado a emigrar.
La civilización del amor, hecha de pequeños gestos
El Papa sostuvo que solo la misericordia puede responder a las heridas del mundo actual, retomando la idea de la “civilización del amor”. Explicó que esta no nace de gestos extraordinarios, sino de una suma de fidelidades pequeñas y tenaces que hacen frente a la deshumanización, porque, como remarcó, nadie está exento de responsabilidad.

El desafío de un turismo que no mire para otro lado
En un pasaje singular de su homilía, León XIV reflexionó sobre la identidad turística de Lampedusa y advirtió sobre el riesgo de levantar “un muro invisible” entre el mar de los náufragos y el de los veraneantes. Invitó a transformar incluso el descanso en una oportunidad para crecer en humanidad, allí donde se reencuentra el sentido de la vida.
“No nos dejemos vencer por el miedo”
Al cerrar la celebración, el Papa encomendó a la comunidad a la Virgen de Porto Salvo, patrona de Lampedusa, y pidió no sucumbir al temor sino ver las dificultades cotidianas como una oportunidad de testimonio. Se despidió con el saludo tradicional de la isla: “O’scià!”
El último beso para quienes no lo lograron
Antes de la bendición final, el arzobispo de Agrigento, monseñor Alessandro Damiano, agradeció al Papa el gesto de piedad y de oración, recordando especialmente a quienes murieron en el mar, como el pequeño Yousuf, homenajeado por el Pontífice en su primera parada, en el cementerio de la isla.

Según el prelado, la visita representó para cada una de esas víctimas “aquel último beso y aquella última caricia” que quizás habría hecho menos amarga la muerte. Y para quienes sí lograron llegar a tierra, la presencia del Papa significó un abrazo de paz que no distingue y una mano tendida que no muestra preferencias.
Tras recibir un presente del obispo, al que correspondió con un cáliz para la comunidad, León XIV saludó a autoridades, niños enfermos y voluntarios. Finalmente, despegó hacia Roma a las 12:54 y aterrizó en Ciampino a las 14:04.
Primicias Rurales
Fuente: Vatican News