La segunda edición del encuentro puso el foco en la capacitación, la medición y el uso estratégico de la tecnología, en un contexto donde el desafío ya no es acceder a herramientas, sino utilizarlas correctamente.
Buenos Aires, martes 21 de abril (PR/26) .- Con una amplia convocatoria, el jueves 16 de abril se realizó la segunda edición de Pulverización Inteligente, un encuentro que volvió a posicionar en agenda la necesidad de profesionalizar las aplicaciones en el agro.
La jornada fue organizada por la Fundación Benet, la Mesa de BPA de Entre Ríos y el Ministerio de Desarrollo Económico de Entre Ríos, y reunió a más de 400 asistentes entre asesores técnicos, ingenieros agrónomos, aeroaplicadores, aplicadores y operadores de drones; y representantes de organismos públicos y privados. Participaron además instituciones como el SENASA, el INTA y la FAO, consolidando el evento como un espacio de articulación técnica e institucional.
Capacitación y conocimiento en el centro de la escena
Durante el encuentro, los especialistas coincidieron en que mejorar la calidad de aplicación no depende solo de la tecnología, sino de incorporar herramientas de gestión, capacitación continua e información permanente. En ese sentido, se destacó la necesidad de una mirada integral que contemple a todos los actores involucrados, desde operarios hasta comunidades y organismos de control.
“El desafío es capacitarse, generar y compartir conocimiento”, sostuvo Ezequiel Baus, Presidente de la Fundación Benet, al remarcar el eje central de la jornada.
Nuevas herramientas y formación técnica
En el marco del evento se presentó Agroformar, una plataforma de capacitación abierta que permite acceder a contenidos técnicos de manera libre y gratuita, con el objetivo de mejorar las prácticas de aplicación.
Además, se anunció la creación del primer Centro de Instrucción de Drones en Urdinarrain, que estará a cargo de la Fundación Benet con el apoyo de Drones VIP, ampliando las posibilidades de formación presencial para operarios y empresas.
El problema de fondo: se mide poco y se aplica mal
Uno de los ejes más relevantes de la jornada fue la presentación del informe del Programa de Mejora del Grupo APC, que expuso una realidad preocupante: el 70% de los aplicadores no mide sus pulverizaciones.
Este dato explica gran parte de las fallas en la calidad de aplicación, ya que sin medición no es posible ajustar variables clave como cobertura, tamaño de gota o volumen aplicado.
Tecnología disponible, pero subutilizada
El informe también dejó en claro que el sector cuenta con tecnología avanzada, pero esto no se traduce necesariamente en mejores resultados. “Hoy el desafío ya no es acceder a la tecnología. El desafío es usarla con criterio”, fue una de las definiciones centrales que atravesó la jornada.
En el informe, se detectan grandes diferencias en los índices de calidad entre aplicaciones terrestres, aéreas y con drones, incluso con niveles bajos en tratamientos de herbicidas, fungicidas e insecticidas, lo que impacta directamente en la eficiencia productiva y los costos.
Tres pilares para mejorar las aplicaciones
Desde el Programa APC se planteó un enfoque basado en tres ejes fundamentales: el conocimiento, el estado del equipo y la medición a campo. Este último punto se vuelve clave, ya que herramientas como las tarjetas hidrosensibles permiten evaluar la calidad real de cada aplicación y tomar decisiones basadas en datos.
La jornada dejó una conclusión clara: no existe una única herramienta que garantice buenos resultados, sino una estrategia inteligente que combine tecnología, conocimiento y objetivos claros. Cuando estos elementos se aplican correctamente, los resultados pueden alcanzar niveles de calidad cercanos al 100%, demostrando que el problema no es la tecnología, sino su uso.
Acerca de la Fundación Benet
La Fundación Benet nace del espíritu de colaboración entre distintos actores del agro, con la misión de integrar innovación, conocimiento y sustentabilidad en los procesos productivos. Su propósito es fortalecer una agricultura más responsable, eficiente y colaborativa, generando soluciones colectivas para los desafíos actuales y futuros del sector.
El SENASA analiza muestras luego de una comunicación recibida por posible aparición de la plaga al sur de la capital provincial.
Buenos Aires, domingo 19 abril (PR/26) — El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) recibió una notificación sobre la posible presencia del caracol gigante africano (Lissachatina fulica) en un domicilio particular ubicado en la zona Sur de San Miguel de Tucumán, en el barrio de Ciudadela.
El aviso fue realizado por la Fundación Miguel Lillo y ante esta situación, personal del SENASA tomó una muestra que fue remitida al laboratorio oficial para su análisis.
Preventivamente el organismo sanitario nacional convocó a un encuentro en el que participaron investigadores del Instituto Miguel Lillo, representantes del Municipio de San Miguel de Tucumán y del Sistema Provincial de Salud (SIPROSA), donde se evaluó el estado de situación y las acciones a seguir en caso de que se confirme la presencia de la plaga.
Originario de África, este molusco terrestre es considerado una plaga global por su capacidad de adaptación, su rápida reproducción y su voracidad. Su presencia en el territorio tucumano plantea un riesgo concreto para una de las economías regionales más importantes del país.
Una amenaza silenciosa pero devastadora
El principal problema radica en su dieta. El caracol gigante africano es una especie polífaga: puede alimentarse de más de 200 tipos de plantas, incluyendo frutas, verduras, cultivos industriales y especies ornamentales. Esta amplitud lo convierte en un depredador difícil de controlar.
Productores locales advierten que, en caso de proliferación, podría afectar seriamente cultivos clave, generando pérdidas económicas significativas en cortos períodos de tiempo.
Reproducción fuera de control
A diferencia de otras especies, este caracol tiene una capacidad reproductiva extraordinaria. Un solo ejemplar puede poner hasta 10.000 huevos al año. Esta característica le permite colonizar rápidamente grandes extensiones, especialmente en ambientes húmedos y cálidos como los del norte argentino.
Sin depredadores naturales en la región, su expansión puede volverse exponencial.
Riesgos sanitarios
Más allá del daño agrícola, el caracol gigante africano representa un riesgo para la salud humana. Su baba puede transportar parásitos capaces de provocar enfermedades si entran en contacto con alimentos mal higienizados.
Esto no solo afecta la seguridad alimentaria, sino también la comercialización de productos, ya que la contaminación puede inutilizar cosechas enteras.
Impacto ambiental
La presencia de esta especie también altera los ecosistemas locales. Al competir con especies nativas, puede desplazarlas y modificar el equilibrio natural, generando efectos en cadena difíciles de revertir.
¿Cómo reconocer al caracol gigante africano?
Se trata de un molusco terrestre de gran tamaño, que puede alcanzar hasta 20 cm de largo y 10 cm de ancho.
Color: castaño o marrón, con bandas longitudinales claras y oscuras irregulares.
Forma: cónica, con un corte en la base de la columna.
Caparazón: el borde de la apertura es filoso, perceptible al tacto.
Recomendaciones:
-No tocar los caracoles.
-Evitar el contacto con la baba del caracol Lissachatina fulica, especialmente con ojos, nariz y boca.
-Lavar con abundante agua potable las verduras que se consumen.
-En caso de tocar un caracol, lavarse inmediatamente las manos con abundante agua y jabón desinfectante.
-También hacerlo luego de tocar las superficies que puedan haber estado en contacto con la baba de caracol.
-No comer caracoles.
-No utilizarlos como carnada, mascota o adorno.
-No utilizar venenos contra el caracol, ya que pueden afectar a niños, mascotas o fauna nativa.
-Eliminar del jardín restos de madera, materiales de construcción, tejas o cualquier elemento que pueda ser utilizado como refugio por el caracol.
-En caso de ser necesario, eliminar los caracoles utilizando guantes descartables para tomarlos, aplastarlos o tratarlos con sal común de cocina de forma que queden totalmente cubiertos y luego enterrarlos.
-No permitir que los niños participen de la captura y eliminación de los caracoles.
-No trasladar caracoles hacia otras zonas, ya que hay lugares que se encuentran libres de esta plaga.
-Tener precaución al trasladar plantas u otros elementos del hogar donde los caracoles o sus huevos podrían alojarse.
El SENASA informó el hallazgo en ejemplares reproductores pertenecientes a establecimientos de Santa Fe y Entre Ríos.
Buenos Aires, sábado 11 abril (PR/26) — El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) confirmó el resultado positivo a scrapie clásico en ovinos reproductores importados, luego de registrarse la muerte natural sin sintomatología asociada de tres animales en establecimientos de Santa Fe y Entre Ríos.
El scrapie clásico tiene sintomatología parecida al de la «vaca loca» en vacunos.
Los ovinos involucrados habían sido importados en 2021 y 2022 desde Paraguay, conforme a los requisitos sanitarios y el modelo de Certificado Veterinario Internacional vigente, superando los controles postingreso requeridos.
En cumplimiento con la Resolución N° 733/2019, se encontraban inscriptos en el Registro Nacional de Reproductores Rumiantes Importados y, desde su ingreso al país, habían cumplido con las inspecciones clínicas anuales realizadas por veterinarios oficiales del SENASA, sin presentar novedades sanitarias ni signos clínicos.
Los ovinos en los que se detectó scrapie clásico en Argentina, según la información más reciente de abril de 2026, corresponden a animales de raza Dorper, importados desde Paraguay, alimentados con una dieta que no ha sido especificada en los primeros reportes, pero que provocó el contagio y la alerta del SENASA.
En el marco de esta vigilancia activa, el Organismo detectó la enfermedad por prueba de tamizaje (ELISA).
Manteniendo protocolos específicos para respetar los tiempos diagnósticos, las muestras fueron remitidas a un laboratorio de referencia en España, que mediante la técnica Western Blot confirmó la presencia de scrapie clásico, ausente hasta la fecha en la Argentina.
Ante el primer resultado, el Servicio Nacional incorporó a los establecimientos en un programa oficial de control y seguimiento, que contempla la restricción de movimientos de las unidades productivas afectadas, junto con una vigilancia intensificada y la implementación de medidas sanitarias de contención, destinadas a evitar la diseminación de la enfermedad.
Todas estas medidas siguen en curso luego de la reconfirmación del segundo análisis.
En línea con los protocolos internacionales, se notificó oficialmente la detección a la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) y al Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (SENACSA) de Paraguay, con el que se acordó ahondar en la investigación epidemiológica.
A partir del cambio en la situación sanitaria de nuestro país, el SENASA se encuentra trabajando en la adecuación de los certificados de exportación, a fin de garantizar la continuidad de los mercados internacionales y evitar disrupciones en los envíos.
Para esta adecuación, se tendrán en cuenta las recomendaciones internacionales previstas por la OMSA para la exportación de mercancías de origen ovino y caprino procedentes de socios comerciales con distinta condición a país libre.
Argentina manifestará a los países su intención de continuar exportando productos seguros, a fin de sostener los mercados internacionales bajo condiciones sanitarias adecuadas, como embriones, cueros y pieles, gelatina, colágeno, sebo y sus derivados, así como lana y fibra ovina.
En cuanto a la carne ovina y caprina, también se las considera mercancías seguras siempre que se retiren previamente los tejidos de riesgo, conforme a los estándares sanitarios internacionales.
Para el resto de los productos, como ovinos y caprinos en pie, harinas proteicas y lácteos de estas especies, se propondrá la aplicación de medidas de mitigación específicas, de acuerdo con las recomendaciones de la OMSA para cada tipo de mercancía.
¿Qué es el scrapie y cuáles son sus síntomas?
El scrapie —también conocido como tembladera o prúrigo lumbar— es una enfermedad neurodegenerativa progresiva y fatal que afecta a ovinos y caprinos, con presencia en Brasil, Estados Unidos, Canadá, países de la Unión Europea y África.
Está incluida dentro de las encefalopatías espongiformes transmisibles (EET) y es causada por proteínas anormales (priones) que inducen la transformación de proteínas normales del sistema nervioso central.
La patología se transmite de manera vertical, principalmente durante el parto, y se caracteriza por la aparición de signos clínicos como prurito intenso (rascado), ataxia (alteraciones de la marcha), temblores, pérdida de peso, aislamiento y cambios de comportamiento.
Cabe destacar que no se trata de una enfermedad zoonótica, por lo que no representa riesgo para la salud pública, ya sea por contacto directo con animales infectados o por el consumo de productos de origen animal. Tampoco afecta a bovinos ni se transmite por su carne o leche.
Al tratarse de una enfermedad de notificación obligatoria, es fundamental dar aviso inmediato ante la observación de síntomas compatibles.
Cualquier persona puede notificar al Organismo en su oficina más cercana; por WhatsApp, al (11) 5700 5704; escribiendo un correo electrónico a notificaciones@senasa.gob.ar; o través del Formulario “Avisá al SENASA”, disponible en el sitio web oficial.
Desde el 13 y hasta el 22 de abril inclusive, el SENASA recibirá las solicitudes para todas las empresas que deseen exportar a este destino.
Buenos Aires, sábado 11 abril (PR/26) — En el marco del calendario anual de actualización de registro y de los acuerdos bilaterales que establecen los requisitos para la exportación de granos a la República Popular China, quienes deseen exportar a este destino deben completar su inscripción en el Sistema de Autogestión de Solicitudes de Exportación del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agrolimentaria?SENASA).
Desde el 13 y hasta el 22 de abril deberán inscribirse de manera obligatoria en el Registro de Importadores y Exportadores de la Dirección General de Aduanas (DGA) de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) las firmas exportadoras que nunca lo hicieron y las que ya se inscribieron previamente, pero que deban realizar una modificación de datos (razón social y/o domicilio) o agregar un producto. Finalizado el plazo estipulado, la recepción de solicitudes posteriores a la fecha quedarán en estado «Pendiente» hasta la próxima convocatoria.
Los interesados deben hacerlo desde la página de la ARCA al servicio del Registro de exportadores / importadores. Una vez allí, ingresando en el Sistema de Autogestión de solicitudes de exportación, seleccionar cargar solicitud de exportación granarios. Luego, en «Solicitud de inscripción para», seleccionar «China». Se debe marcar de manera precisa el tipo de trámite a realizar entre las opciones que da el Sistema.
Además, es necesario ingresar el número de CUIT de la empresa exportadora y completar los datos de contacto que solicita el Sistema. A continuación seleccionar el/los productos a exportar y luego declarar los puertos y terminales de embarque a través de los cuales realizarán las operaciones. Una vez finalizados los pasos anteriores, dar conformidad al Anexo III y luego descargar el Anexo II para enviarlos por correo electrónico a las direcciones que se indican en el Sistema.
Cebada a China – Anexo II. En cada convocatoria, se deberá actualizar el listado de posibles proveedores de cebada (acopios). A su vez, el presente Anexo deberá ser confirmado por todos los exportadores de cebada a China. El mismo se puede descargar del sistema de autogestión. Luego, enviarlo a la Dirección de Información Estratégica Fitosanitaria (DIEF), a los contactos: Yanina Outi (youti@senasa.gob.ar) y Matias Sesin (msesin@senasa.gob.ar).
Ante cualquier duda o consulta, comunicarse con la Coordinación de Piensos y Productos Granarios por teléfono al (011) 4121-5175 o por correo electrónico a granarios@senasa.gob.ar.
Todos los exportadores que deseen chequear el estado de su inscripción en el Registro de la Administración General de Aduanas de la República Popular China (GACC, por sus siglas en inglés) pueden ingresar aquí.
Un exhaustivo análisis del mercado Rosgan revela una transformación estructural en los ciclos productivos, donde la retención de animales y el peso de faena redefinen la rentabilidad del sector.
Rosario, jueves 9 abril (PR/26) — La ganadería argentina atraviesa un proceso de profunda reconfiguración. De acuerdo al último informe especializado elaborado por el Rosgan (Mercado Ganadero), el primer trimestre de 2026 ha dejado en evidencia cambios sustanciales en la dinámica de comercialización y producción, caracterizados por una menor oferta inicial y una incidencia cada vez más determinante de la recría a pasto en el patrón de movimientos de la hacienda nacional.
Desde su sede en Rosario, los analistas del Rosgan observaron que los productores están optando mayoritariamente por la retención de animales en los establecimientos de cría.
Esta decisión estratégica ha otorgado un protagonismo renovado a los sistemas pastoriles, desplazando el peso relativo que tradicionalmente tenían los feedlots (corrales de engorde) en la cadena de terminación de los animales.
Alteración de los ciclos tradicionales de stock
Esta transición ha provocado una clara alteración de los ciclos habituales de ocupación y reposición de stock.
Los datos proporcionados por Senasa sobre los movimientos de terneros vía DT-e confirman esta tendencia: durante el mes de marzo, se trasladaron 795.871 terneros y terneras hacia otros destinos de cría o invernada.
Considerando que marzo constituye estacionalmente un periodo de aceleración en la salida de terneros —marcando el inicio generalizado de la zafra en las principales regiones ganaderas—, la disminución relativa en los volúmenes movilizados respecto a lo proyectado implica una ruptura del patrón estacional.
Según el Rosgan, esto se traduce en una consolidación de los esquemas de recría pastoril, tendencia que comenzó a profundizarse desde la primavera pasada y que hoy impacta directamente en la estructura de ocupación de los corrales.
El rol de los feedlots y la reposición de hacienda
El informe del mercado rosarino detalla que el nivel de ingresos totales a feedlots resultó relativamente bajo en comparación con años anteriores. En cuanto a los egresos, el mes de marzo registró un volumen de 389.719 cabezas, cifra prácticamente equivalente a los ingresos del periodo analizado.
Este escenario determinó un Índice de Reposición (IRF) cercano a la unidad, lo cual contrasta fuertemente con el promedio de los últimos cinco años.
Esta paridad entre lo que ingresa y lo que sale de los corrales sugiere que el cambio observado responde principalmente a una modificación en el patrón de ingresos, más que a variaciones en los tiempos de permanencia de los animales dentro del corral.
Impacto directo en la faena y la mejora del peso medio
Uno de los puntos más destacados por el Rosgan es el efecto que esta estrategia de recría tendrá en la oferta.
En el corto plazo, se observa una restricción transitoria de la oferta, lo que explica la caída del 9% en la faena total durante el primer trimestre, alcanzando un total de 2,96 millones de cabezas trasladadas a planta.
Sin embargo, esta aparente merma numérica se compensa con un dato alentador para la industria: el notable incremento del peso medio de los animales. Al prolongarse la recría a campo, los ejemplares llegan a la planta de faena con mayor kilaje. Los registros actuales muestran los siguientes promedios:
Machos: Peso medio de faena por encima de los 254 kg por res.
Hembras: Promedio de 214 kg por res en el acumulado de los dos primeros meses del año.
Estas cifras representan una mejora superior a los 5 kg respecto a los promedios registrados en los últimos tres años.
En conclusión, el análisis del Rosgan sugiere que estamos ante una ganadería que busca producir más kilos por animal, priorizando la eficiencia de los recursos naturales y la recomposición de stocks, lo que proyecta un negocio más sólido y con mayor capacidad de respuesta a la demanda de calidad internacional.