La Administración de Parques Nacionales aprobó la zonificación definitiva del Campo Coronel Sarmiento. Un paso clave que protege un refugio único de biodiversidad en el Espinal entrerriano, combinando la preservación estricta de felinos y especies exclusivas con el ecoturismo regulado.
Buenos Aires, domingo 14 de junio (PR/26)–Hay lugares que guardan tesoros naturales esperando el momento exacto para ser protegidos con fuerza. Eso es lo que acaba de ocurrir en Entre Ríos.
La Administración de Parques Nacionales (APN) ha dado un paso fundamental al oficializar la zonificación definitiva del Campo Coronel Sarmiento, un valioso predio de 146 hectáreas que se integró al Parque Nacional Pre-Delta.
A través de la Resolución 179/2026, las autoridades lograron saldar una deuda pendiente: diseñar un mapa territorial inteligente que logre un equilibrio perfecto entre la conservación ambiental absoluta y el acceso de la comunidad.
No fue un proceso improvisado. Cuando se aprobó el Plan de Gestión original del parque, este terreno era una especie de rompecabezas sin armar porque faltaban estudios profundos sobre su verdadero valor biológico.
Sin embargo, tras un intenso año de campañas de campo y debates técnicos liderados por el Programa de Áreas Protegidas del Centro Este (PAPCE) durante 2025, se logró trazar la línea final que guiará el destino de estas tierras.
Un oasis de vida terrestre en medio de las islas
¿Por qué es tan importante este rincón entrerriano? La magia del Campo Coronel Sarmiento es que rompe el molde del paisaje isleño tradicional.
Se trata del único sector del Parque Nacional Pre-Delta con ambientes de la ecorregión del Espinal, un ecosistema terrestre libre de inundaciones que funciona como un puente perfecto entre las exuberantes Selvas Ribereñas Paranaenses y los densos Bosques de Ñandubay.
Es, literalmente, un refugio donde la vida se transforma.
Aunque el suelo sufrió las huellas de antiguas actividades agrícolas y canteras, la naturaleza demostró su asombrosa capacidad de resistencia. Hoy, el monte vibra con árboles nativos como el guayabo, el canelón, el tembetarí, el laurel, el ñandubay y el imponente algarrobo.
Pero la verdadera joya está en sus habitantes silvestres: el lugar es el hogar seguro de la Corzuela Parda, de majestuosos felinos como el Yaguarundí, el Gato Geoffroy y el Puma, y custodia la única colonia registrada en todo el parque del Tuco Tuco (Ctenomys rionegrensis), un pequeño roedor que habita exclusivamente en los suelos arenosos del lugar.
Cuatro zonas estratégicas para un futuro sustentable
Para asegurar que el impacto humano no destruya este patrimonio, la APN diseñó una estrategia dividida en cuatro áreas muy claras.
La más grande es la Zona Intangible, que blinda el 80% del territorio (132 hectáreas) prohibiendo cualquier alteración para proteger las vertientes, pastizales y los sectores críticos donde anidan y viven las especies más vulnerables.
En el otro extremo, las áreas que ya estaban degradadas por el pasado humano se transformaron en la Zona de Uso Especial (11 hectáreas), donde se concentrará el centro operativo, galpones, un vivero nativo y las futuras viviendas de los guardaparques, evitando dañar los sectores vírgenes.
El disfrute de los viajeros también tiene su lugar planificado. La Zona de Uso Público Extensivo (2,4 hectáreas) habilitará senderos específicos para conectar con la naturaleza a través del senderismo, cabalgatas y cicleteadas, siempre bajo la estricta regla de no salirse de los caminos.
Finalmente, la Zona de Uso Público Intensivo (1,8 hectáreas) recibirá el movimiento turístico central, uniendo el famoso Sendero del Espinal con el Mirador de la Barranca.
Como esta zona limita con el hogar del sensible Tuco Tuco, el control y la conciencia de los visitantes aquí deberá ser absoluta.
La protección no es solo ambiental, sino también histórica. El nuevo plan custodia firmemente los vestigios del patrimonio cultural y arqueológico hallados cerca del mirador. Con monitoreos constantes de expertos, Entre Ríos celebra una normativa que no solo salva su flora y fauna, sino que escribe un modelo de turismo con respeto y memoria.
Con playas de arena blanca, pinares que rozan el mar y miradores sobre la ría, la «Illa de Arousa» se ha convertido en uno de los rincones más especiales de las Rías Baixas.
Pequeña isla gallega que parece el Caribe
Buenos Aires martes 26 de mayo (PR/26). España alberga rincones que evocan paisajes caribeños sin necesidad de salir de la península. En estos lugares, el mar marca el ritmo de la vida, la luz cambia con una sutileza teatral y el entorno invita a la desconexión. El sonido constante de las olas y el aroma salino del Atlántico crean una atmósfera de calma difícil de replicar en otros destinos turísticos.
Entre estos enclaves privilegiados destaca la Illa de Arousa, una pequeña isla en el corazón de las Rías Baixas gallegas. Su combinación de playas de arena clara, pinares que llegan a la orilla y paisajes marinos de gran valor natural la convierte en un destino atractivo del litoral atlántico. Es un lugar para una escapada sin prisas, donde la naturaleza, la gastronomía y el mar se entrelazan.
Un puente que ya es parte del viaje
El acceso a la isla ya forma parte de la experiencia. Desde 1985, un puente de más de dos kilómetros conecta la isla con el continente, atravesando la ría y transformando la relación del territorio con el exterior. Antes, el desplazamiento dependía de pequeñas embarcaciones, manteniendo la isla en un aislamiento casi total y reforzando su identidad.
Hoy, cruzar el puente rodeado de bateas de cultivo y aguas tranquilas es una de las estampas más reconocibles del viaje: una transición entre tierra firme y un entorno donde el ritmo se desacelera.
Playas que parecen del Caribe… pero son gallegas
Uno de los grandes atractivos de la Illa de Arousa son sus playas, conocidas como parte del «Caribe gallego». A pesar de su tamaño, la isla concentra numerosos arenales a lo largo de su costa, muchos protegidos del viento y con aguas calmadas.
Area da Secada es una playa de arena blanca perfecta para pasar el día. O Vao, situada junto al puente, es famosa por sus vistas tanto de la ría como de la estructura que conecta la isla con el continente. Sin embargo, Sualaxe es el lugar que realmente sorprende: su agua turquesa recuerda a los destinos tropicales.
El Parque Natural de Carreirón: dunas, lagunas y aves migratorias
Dentro del Parque Natural de Carreirón se encuentran pequeñas calas de acceso limitado, rodeadas de vegetación y accesibles solo a pie o en bicicleta, lo que ayuda a preservar su carácter casi virgen. Este espacio protegido, situado en el extremo sur de la isla, combina dunas, lagunas, senderos y pinares junto al mar, y sirve como refugio para numerosas especies de aves migratorias.
Explorar el parque a pie permite apreciar la diversidad del paisaje, que cambia constantemente entre tramos abiertos al mar y zonas de vegetación densa. Es un entorno donde el tiempo parece detenerse y el paseo se convierte en la única referencia.
«Disfrutar de una comida frente a la ría, con las bateas flotando en el horizonte, resume a la perfección la esencia de esta escapada gallega.»
Miradores con vistas de película
La isla también cuenta con una interesante red de miradores naturales. El de O Con do Forno ofrece una panorámica completa de la ría y del perfil de la Illa de Arousa, mientras que Punta Cabalo destaca por su entorno rocoso rodeado de pinos y su gran valor fotogénico. Al atardecer, este último punto cobra especial protagonismo: el sol se pone en el Atlántico y el cielo se tiñe de tonos dorados y anaranjados.
La bici: el mejor pasaporte para recorrer la isla
Gracias a su pequeño tamaño, la bicicleta es el medio ideal para recorrer la isla. Sus caminos atraviesan pinares, conectan playas y enlazan miradores sin apenas desnivel, lo que permite explorarla de forma cómoda y pausada.
La mesa de la ría: pulpo, marisco y Albariño
La gastronomía de esta región está profundamente arraigada al mar. El pescado y el marisco, recién capturados en la ría, son los protagonistas indiscutibles de la mayoría de las mesas locales. Entre los platos más emblemáticos se encuentra el pulpo á illa o pulpo a la arousana, acompañado de almejas, mejillones y otros productos del mar, casi siempre maridados con un buen vino Albariño.
Primicias Rurales
Por Alberto González para https://vandal.elespanol.com/
Descubrí cómo visitar Pueblo Escondido y el Salto del Tigre, dos tesoros de la montaña entre San Luis y Córdoba. Una guía completa para realizar este trekking clásico por cuenta propia, combinando historia minera y naturaleza salvaje.
ViajaNico
¿Pensando en irte a descansar unos días a Merlo, San Luis? Bueno, si el plan es realmente descansar, dejate 1 día para poner el cuerpo en movimiento y prestá atención que te voy a contar toda la info para que puedas hacer uno de los treks más famosos de Merlo: Pueblo Escondido y Salto del Tigre.
Un antiguo pueblo minero abandonado (o casi) en medio de la nada a la vera del rio y un salto de casi 30mts con una enorme olla abajo para darte un buen chapuzón.
A todo esto sumale 1 día de full montaña en medio de la nada. A mi me suena a planazo, y si tenés pensado seguir leyendo, es porque a vos también (vengan esos 5 🖐️)
Si ya andás por Merlo, seguro habrás visto que estos destinos son ofrecidos por todas las agencias de viajes locales, porque claro, como te dije antes son clásicos de la zona.
Podés optar hacerlo con guía, pero desde ya te digo que no es obligatorio y podés hacer todo el recorrido por tu cuenta sin contratar ni pagar nada. Como dicen por ahí, la información lo es todo, y para eso estoy acá, para compartírtela y que solo tengas que pensar que día vas a poner el cuerpo en movimiento.
Lo primero que voy a aclarar es que es necesario contar con auto o movilidad (taxi, remis, traslado) para poder llegar hasta el puesto desde donde arrancás a caminar. Si contás con 4×4 vas a poder avanzar un poco más todavía, pero la diferencia solo suma 10-15′ de caminata, nada grave. Hecha esta aclaración, ponemos primera…
Pueblo Escondido y Salto del Tigre
Como comenté recién, lo primero que hay que hacer es llegar hasta el puesto donde podés dejar el auto/moto/camioneta y empezar a caminar. Estamos hablando del Parador La Loica. Este punto es importante porque tiene wifi libre (único de la zona, aprovechá a mandar un último mensaje), ya que en medio de la montaña solo ocasionalmente te puede agarrar algo de señal el celular y te caerán algunas notificaciones, pero no más que eso.
TENER EN CUENTA QUE VAN A NECESITAR EFECTIVO (en La Loica si agarrás el wifi podes transferir, más adelante ya no). Acá vas a estacionar (se pide una colaboración a voluntad por dejar el auto todo el día), también si es tu primera vez te van a comentar de como hacer todo el recorrido, y al mismo tiempo vas a poder comprar algo para tomar o comer, solo hay algunas opciones ya que es en medio de la nada.
Aclaración importante: no hay baño disponible, desde acá en adelante todo queda en manos de la naturaleza (?). Así que agarrá todo lo que necesites, cerrá bien el auto, asegurate de tener agua, escuchá las indicaciones, recargá el termo de agua caliente si te la tomaste en el camino de ida hasta ahí y arrancá a caminar.
Desde Merlo hasta este punto son aprox. 45-60′ de auto, podés buscarlo con su nombre fácilmente en Google Maps, es pasando el famoso Filo de Merlo. Desde este último punto el camino se vuelve de ripio en estado aceptable para hacerlo con cualquier vehículo. Les dejo el link a la ubicación en el mapa.
Llegando al puesto de Tono
Luego de uno 15-20′ de caminata vas a llegar al Puesto de Tono Albornoz (también aparece en Google Maps), este es el lugar donde vas a poder dejar tu 4×4 si andás con una, desde acá todos tienen que caminar, no hay más camino. Nuevamente te van a dar unas indicaciones y por tener que pasar por sus tierras te van a pedir pagar una módica suma de $2.000.- por persona. Habiendo hecho todo esto, a seguir caminando…
Toda esta parte es bastante sencilla, solo deben preocuparse por seguir la huella/sendero y disfrutar de la nada misma: solo monte y pastos. Su próximo objetivo es llegar hasta la siguiente tranquera (tal como les van a explicar en lo de Tono Albornoz). Son aproximadamente unos 30′. Una vez ahí van a tener que tomar una difícil decisión: naaa mentira, solo la parte de elegir. Si doblan hacia la derecha, en unos 15-20′ van a encontrarse con el Salto del Tigre. Para comenzar este recorrido también piden una módica suma por tratarse de tierras de otros dueños, lo cierto que cuando nosotros lo hicimos no había nadie, así que no tuvimos que pagar.
La verdad es que este tramo es bastante sencillo, van a llegar primero a un mirador por sobre el salto, y si continúan caminando agarran la bajada hasta el pie de la olla y el salto: solo resta elegir un lugar para relajar un rato.
Si te lo preguntás, si, el agua está fría
Por otro lado, si doblan hacía la izquierda, y yendo siempre del lado derecho del alambre, van a dirigirse hacia Pueblo Escondido. Esta quizás es la parte más fuerte de todo el recorrido. Bueno, la ida al ser todo en bajada (tengan en cuenta que están en la parte alta de la sierra y Pueblo Escondido queda a la vera del río) es más sencillo, pero cada paso que des hacia abajo después lo vas a tener que hacer en sentido opuesto para volver. Ojo! nada alarmante, se hace sin problema. En su camino van a pasar por una vieja construcción de piedra, y hacia la derecha sobre la ladera de un cerro van a ver un camino zigzagueante que une el pueblo con la entrada a la mina en lo alto (desde el pueblo hasta se llegan a ver las torres donde seguramente operaba el cable carril).
Ya realizada la gran bajada hasta cerca del río van a ver el pueblo desde un mirador, ya casi estamos!! Ahí nomás bajan esa última parte, y luego de cruzar el río van a entrar en la zona del pueblo.
Momento de disfrutar de este pequeño rincón de historia de Córdoba y San Luis (se accede por Villa de Merlo pero el pueblo se ubica dentro de la provincia de Córdoba).
Historia: Si te preguntás sobre el origen de la mina, comenzó a operar a finales del siglo XIX, de allí se extraía el tungsteno (wolframita), un mineral fundamental principalmente para, por ejemplo, la industria armamentista y aeronáutica, además de herramientas de corte, blindajes, etc, ya que es extremadamente duro y su punto de fusíón es altísimo: más de 3400°C. No es casualidad que sus momentos de mayor auge fueran durante las guerras mundiales.
Por el agotamiento del mineral de alta calidad y la caída del precio internacional del mineral fue que en 1969 la mina cerró definitivamente y el pueblo quedó en el abandono, siendo hoy un punto turístico de la zona. Pero en su auge llegó a tener una usina propia, hospital, viviendas para mineros y personal, cable carril de 300 mts y oficinas.
En el pequeño pueblo, aparte de sacar muchas fotos y caminarlo, vas a poder comer algo (hay una especie de cafetería/resto que ofrece algunas opciones, llevar efectivo si o si), o como hicimos nosotros, nos llevamos el almuerzo y metimos picnic junto al rio.
Recargá energías para la vuelta que hay que subir un poco, Pero atentos, tenés la opción de contratar caballos para que te lleven de vuelta, cuando fuimos había unos baqueanos con caballos ofreciéndolo (cobraban algo así como $45mil por caballo/persona). Nosotros volvimos a pie y nos fuimos directo para el Salto del Tigre para tomarnos unos mates allá, pero queda en cada uno.
El sendero por la montaña para llegar al pueblo
Como ya mencioné, una vez dejado atrás Pueblo Escondido, hay que deshacer el camino de nuevo hasta el punto donde eligieron hacia donde doblar después de la tranquera. Presten atención a la vuelta de hacerlo siempre con el alambre a su derecha, es muy fácil confundirse porque el terreno es prácticamente todo igual con sus clásicos pastizales.
Nuestro plan fue almuerzo en Pueblo Escondido y mates y chapuzón por la tarde en Salto del Tigre, y la verdad que estuvo muy bien. Nos llevamos almuerzo, termo lleno, fruta, algún snack, mucha agua y malla para cambiarnos y no volver todos mojados. Clave llevar gorra, protector solar (si les toca despejado como a nosotros el sol es fuertísimo) y agua suficiente.
Adivinen quienes se olvidaron los gorros… siempre con glamour 😅
Una vez hecho el recorrido por ambos lugares solo queda tomar la vuelta por donde comenzamos y llegar nuevamente hasta el Parador La Loica (o el Puesto de Tono Albornoz si andás en 4×4) para subirse al auto y volver a casa después de un gran día. Como pueden ver se puede hacer tranquilamente sin guía ni tour, lo más complicado en caso de no contar con auto es conseguir transporte hasta La Loica para la ida y que los busquen a la vuelta.
¿Te quedó alguna duda? Si vas a hacerlo contame como te fue cuando volviste!
Antigua y Barbuda se consolida como el destino predilecto del Caribe por sus 365 playas y su histórico Astillero Naval, Patrimonio de la Humanidad. La propuesta combina el lujo sustentable de Barbuda con opciones de aventura y ecoturismo en la isla principal.
Por Redacción. El destino combina paisajes naturales y espacios ideales para el relax. Foto: gentileza.
Buenos Aires, lunes 13 abril (PR/26) — Antigua y Barbuda se presenta como uno de los destinos más atractivos del Caribe gracias a su diversidad de propuestas que combinan playas, historia, naturaleza y experiencias exclusivas.
El país es reconocido principalmente por sus extensas costas, que ofrecen una gran variedad de playas abiertas al público y distribuidas a lo largo de toda la isla.
Muchas de ellas se encuentran cerca de complejos turísticos, lo que facilita el acceso tanto para visitantes alojados como para excursionistas.
Entre las playas más destacadas se encuentran Dickenson Bay, Jolly Beach, Half Moon Bay y Darkwood Beach, todas reconocidas por sus aguas cristalinas y paisajes de gran belleza natural. Además, los turistas pueden acceder a islas cercanas que cuentan con playas más apartadas y alojamientos exclusivos.
Uno de los principales atractivos culturales del país es el Astillero Naval de Antigua y los sitios arqueológicos vinculados a esta zona, ubicados en English Harbour. Este conjunto histórico fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.
El contacto con la naturaleza es uno de los grandes diferenciales de Antigua y Barbuda en el Caribe. Foto: gentileza.
La ciudad de St. John’s, capital del país, también concentra gran parte de la actividad turística y comercial, con espacios como Heritage Quay y Redcliffe Quay, donde se combinan tiendas, gastronomía y vida local.
Más allá de las playas, Antigua ofrece espacios naturales ideales para el ecoturismo. Las montañas Shekerley, cubiertas de vegetación tropical, cuentan con reservas protegidas, senderos y actividades como trekking y tirolesa, lo que amplía las opciones para quienes buscan aventura y contacto con la naturaleza.
Barbuda: exclusividad y tranquilidad
La isla de Barbuda se destaca por su perfil más virgen y su baja densidad poblacional. Es considerada uno de los destinos más exclusivos del Caribe, con playas de arena rosada, gran biodiversidad y un entorno prácticamente intacto.
El turismo en Barbuda está orientado a experiencias de lujo y descanso, con visitantes que suelen llegar en excursiones de día desde Antigua, principalmente por vía marítima.
Localidades como English Harbour, Bolans y McKinnon’s concentran parte de la oferta turística, combinando infraestructura, alojamientos y acceso a playas y actividades.
Cómo llegar a Antigua y Barbuda desde Argentina
Viajar desde Argentina hacia Antigua y Barbuda requiere realizar al menos una escala, aunque existen varias alternativas que permiten optimizar los tiempos de traslado.
Las islas cercanas ofrecen playas apartadas y experiencias más exclusivas para los visitantes. Foto: gentileza.
Una de las opciones más utilizadas es volar hacia Estados Unidos, con conexión en ciudades como Miami, desde donde parten vuelos directos hacia Antigua con una duración aproximada de menos de tres horas. Para esta alternativa, es necesario contar con visa estadounidense.
Otra posibilidad es viajar vía Panamá, un importante hub aéreo de la región, y desde allí conectar con destinos del Caribe que permiten acceder a Antigua mediante vuelos regionales.
También se puede llegar a través de escalas en Barbados o México, dependiendo de la aerolínea y el itinerario elegido.
Una vez en destino, el traslado entre Antigua y Barbuda puede realizarse en ferry, con un tiempo de viaje cercano a una hora y media, en avión en vuelos cortos de unos 15 a 20 minutos.
Hoja de ruta completa para visitar el antiguo pueblo minero y el salto de agua de 30 metros desde Merlo, San Luis.
Buenos Aires, martes 7 abril (PR/26) — ¿Pensando en irte a descansar unos días a Merlo, San Luis? Bueno, si el plan es realmente descansar, dejate 1 día para poner el cuerpo en movimiento y prestá atención que te voy a contar toda la info para que puedas hacer uno de los treks más famosos de Merlo: Pueblo Escondido y Salto del Tigre.
Un antiguo pueblo minero abandonado (o casi) en medio de la nada a la vera del rio y un salto de casi 30mts con una enorme olla abajo para darte un buen chapuzón. A todo esto sumale 1 día de full montaña en medio de la nada. A mi me suena a planazo, y si tenés pensado seguir leyendo, es porque a vos también (vengan esos 5 🖐️)
Si ya andás por Merlo, seguro habrás visto que estos destinos son ofrecidos por todas las agencias de viajes locales, porque claro, como te dije antes son clásicos de la zona. Podés optar hacerlo con guía, pero desde ya te digo que no es obligatorio y podés hacer todo el recorrido por tu cuenta sin contratar ni pagar nada.
Como dicen por ahí, la información lo es todo, y para eso estoy acá, para compartírtela y que solo tengas que pensar que día vas a poner el cuerpo en movimiento. Lo primero que voy a aclarar es que es necesario contar con auto o movilidad (taxi, remis, traslado) para poder llegar hasta el puesto desde donde arrancás a caminar. Si contás con 4×4 vas a poder avanzar un poco más todavía, pero la diferencia solo suma 10-15′ de caminata, nada grave. Hecha esta aclaración, ponemos primera…
Pueblo Escondido y Salto del Tigre
Como comenté recién, lo primero que hay que hacer es llegar hasta el puesto donde podés dejar el auto/moto/camioneta y empezar a caminar. Estamos hablando del Parador La Loica. Este punto es importante porque tiene wifi libre (único de la zona, aprovechá a mandar un último mensaje), ya que en medio de la montaña solo ocasionalmente te puede agarrar algo de señal el celular y te caerán algunas notificaciones, pero no más que eso.
TENER EN CUENTA QUE VAN A NECESITAR EFECTIVO (en La Loica si agarrás el wifi podes transferir, más adelante ya no). Acá vas a estacionar (se pide una colaboración a voluntad por dejar el auto todo el día), también si es tu primera vez te van a comentar de como hacer todo el recorrido, y al mismo tiempo vas a poder comprar algo para tomar o comer, solo hay algunas opciones ya que es en medio de la nada. Aclaración importante: no hay baño disponible, desde acá en adelante todo queda en manos de la naturaleza (?). Así que agarrá todo lo que necesites, cerrá bien el auto, asegurate de tener agua, escuchá las indicaciones, recargá el termo de agua caliente si te la tomaste en el camino de ida hasta ahí y arrancá a caminar. Desde Merlo hasta este punto son aprox. 45-60′ de auto, podés buscarlo con su nombre fácilmente en Google Maps, es pasando el famoso Filo de Merlo. Desde este último punto el camino se vuelve de ripio en estado aceptable para hacerlo con cualquier vehículo. Les dejo el link a la ubicación en el mapa.
Llegando al puesto de Tono
Luego de uno 15-20′ de caminata vas a llegar al Puesto de Tono Albornoz (también aparece en Google Maps), este es el lugar donde vas a poder dejar tu 4×4 si andás con una, desde acá todos tienen que caminar, no hay más camino. Nuevamente te van a dar unas indicaciones y por tener que pasar por sus tierras te van a pedir pagar una módica suma de $2.000.- por persona. Habiendo hecho todo esto, a seguir caminando…
Toda esta parte es bastante sencilla, solo deben preocuparse por seguir la huella/sendero y disfrutar de la nada misma: solo monte y pastos. Su próximo objetivo es llegar hasta la siguiente tranquera (tal como les van a explicar en lo de Tono Albornoz). Son aproximadamente unos 30′.
Una vez ahí van a tener que tomar una difícil decisión: naaa mentira, solo la parte de elegir. Si doblan hacia la derecha, en unos 15-20′ van a encontrarse con el Salto del Tigre. Para comenzar este recorrido también piden una módica suma por tratarse de tierras de otros dueños, lo cierto que cuando nosotros lo hicimos no había nadie, así que no tuvimos que pagar. La verdad es que este tramo es bastante sencillo, van a llegar primero a un mirador por sobre el salto, y si continúan caminando agarran la bajada hasta el pie de la olla y el salto: solo resta elegir un lugar para relajar un rato.
Si te lo preguntás, si, el agua está fría
Por otro lado, si doblan hacía la izquierda, y yendo siempre del lado derecho del alambre, van a dirigirse hacia Pueblo Escondido. Esta quizás es la parte más fuerte de todo el recorrido. Bueno, la ida al ser todo en bajada (tengan en cuenta que están en la parte alta de la sierra y Pueblo Escondido queda a la vera del río) es más sencillo, pero cada paso que des hacia abajo después lo vas a tener que hacer en sentido opuesto para volver. Ojo! nada alarmante, se hace sin problema.
En su camino van a pasar por una vieja construcción de piedra, y hacia la derecha sobre la ladera de un cerro van a ver un camino zigzagueante que une el pueblo con la entrada a la mina en lo alto (desde el pueblo hasta se llegan a ver las torres donde seguramente operaba el cable carril).
Ya realizada la gran bajada hasta cerca del río van a ver el pueblo desde un mirador, ya casi estamos!! Ahí nomás bajan esa última parte, y luego de cruzar el río van a entrar en la zona del pueblo. Momento de disfrutar de este pequeño rincón de historia de Córdoba y San Luis (se accede por Villa de Merlo pero el pueblo se ubica dentro de la provincia de Córdoba).
Historia: Si te preguntás sobre el origen de la mina, comenzó a operar a finales del siglo XIX, de allí se extraía el tungsteno (wolframita), un mineral fundamental principalmente para, por ejemplo, la industria armamentista y aeronáutica, además de herramientas de corte, blindajes, etc, ya que es extremadamente duro y su punto de fusíón es altísimo: más de 3400°C. No es casualidad que sus momentos de mayor auge fueran durante las guerras mundiales. Por el agotamiento del mineral de alta calidad y la caída del precio internacional del mineral fue que en 1969 la mina cerró definitivamente y el pueblo quedó en el abandono, siendo hoy un punto turístico de la zona. Pero en su auge llegó a tener una usina propia, hospital, viviendas para mineros y personal, cable carril de 300 mts y oficinas.
En el pequeño pueblo, aparte de sacar muchas fotos y caminarlo, vas a poder comer algo (hay una especie de cafetería/resto que ofrece algunas opciones, llevar efectivo si o si), o como hicimos nosotros, nos llevamos el almuerzo y metimos picnic junto al rio.
Recargá energías para la vuelta que hay que subir un poco, Pero atentos, tenés la opción de contratar caballos para que te lleven de vuelta, cuando fuimos había unos baqueanos con caballos ofreciéndolo (cobraban algo así como $45mil por caballo/persona). Nosotros volvimos a pie y nos fuimos directo para el Salto del Tigre para tomarnos unos mates allá, pero queda en cada uno.
El sendero por la montaña para llegar al pueblo
Como ya mencioné, una vez dejado atrás Pueblo Escondido, hay que deshacer el camino de nuevo hasta el punto donde eligieron hacia donde doblar después de la tranquera. Presten atención a la vuelta de hacerlo siempre con el alambre a su derecha, es muy fácil confundirse porque el terreno es prácticamente todo igual con sus clásicos pastizales.
Nuestro plan fue almuerzo en Pueblo Escondido y mates y chapuzón por la tarde en Salto del Tigre, y la verdad que estuvo muy bien. Nos llevamos almuerzo, termo lleno, fruta, algún snack, mucha agua y malla para cambiarnos y no volver todos mojados. Clave llevar gorra, protector solar (si les toca despejado como a nosotros el sol es fuertísimo) y agua suficiente.
Adivinen quienes se olvidaron los gorros… siempre con glamour 😅
Una vez hecho el recorrido por ambos lugares solo queda tomar la vuelta por donde comenzamos y llegar nuevamente hasta el Parador La Loica (o el Puesto de Tono Albornoz si andás en 4×4) para subirse al auto y volver a casa después de un gran día. Como pueden ver se puede hacer tranquilamente sin guía ni tour, lo más complicado en caso de no contar con auto es conseguir transporte hasta La Loica para la ida y que los busquen a la vuelta. ¿Te quedó alguna duda? Si vas a hacerlo contame cómo te fue cuando volviste!