Los 169 comunicados

Los 169 comunicados

Susana Tribiani relata la historia íntima de una familia atravesada por los 169 comunicados de Malvinas, las misiones en los Hércules y la inolvidable vuelta a casa de su padre.

 

 

Buenos Aires, domingo 23 agosto (PR/26)

Por Susana Tribiani

 

 

 

 

 

 

El 24 de marzo de 1982, el papá de Susana partió hacia el sur en uno de esos vuelos que, para la familia, formaban parte de la normalidad. Era oficial de la Fuerza Aérea Argentina y volaba los C-130 Hércules. Viajar, despegar, pasar varios días fuera de casa y regresar era parte de su trabajo, algo a lo que todos estaban acostumbrados. Susana tenía veintidós años y su hermano diecinueve. Ninguno imaginó que aquella partida sería distinta de tantas otras.

No hubo una despedida especial ni un presentimiento. Él se fue a trabajar y ellos siguieron con sus vidas. Mucho tiempo después supieron que había dejado escrita una carta por si no regresaba. Por suerte, nunca tuvieron que leerla.

Pocos días más tarde, el 2 de abril, a las 9:40 de la mañana, una radio encendida cambió para siempre el significado de la palabra Malvinas.

Fue Elena quien, desesperada por lo que acababa de escuchar, alertó a Susana y a su hermano:

—Entramos en guerra con los ingleses por Malvinas… y el papá está allá.

En unas pocas palabras, todo cambió. Hasta ese momento Malvinas había sido una referencia aprendida en la escuela, unas islas dibujadas en un mapa y una historia repetida desde chicos. Ahora era el lugar donde estaba su padre. Lo que hasta unas horas antes podía parecer una noticia lejana se había metido de golpe dentro de la casa.

Susana tenía veintidós años. Su hermano, diecinueve. Y de pronto tuvieron que entender algo para lo que nadie estaba preparado: aquel viaje del 24 de marzo no había sido un vuelo más.

Durante los siguientes setenta y ocho días, la guerra entró en la casa de una manera extraña: numerada. Comunicado número 1, comunicado número 2, comunicado número 3. Así, uno detrás de otro, hasta llegar al 169.

El país escuchaba aquellas voces buscando entender qué ocurría en el Atlántico Sur. En la casa de Susana, en cambio, cada comunicado se escuchaba de otra manera. Detrás de las palabras oficiales, de los informes y de las noticias siempre aparecía la misma pregunta: ¿dónde estará papá?

En aquellos años no existían teléfonos celulares ni mensajes capaces de tranquilizar con un simple “llegué bien”. Había esperas largas, silencios y noticias fragmentadas. Había que aprender a escuchar lo que se decía y también a soportar todo aquello que no se sabía.

Él tampoco contó demasiado después. No era un hombre que necesitara transformar lo vivido en una hazaña. Algunas historias fueron apareciendo con los años, casi siempre de costado, en alguna sobremesa, en una conversación con otro veterano o cuando una pregunta lograba abrir por un momento una puerta que normalmente permanecía cerrada.

Una de esas historias tenía que ver con las misiones a muy baja altura.

El Hércules era un avión enorme, difícil de esconder, y en algunas operaciones debían volar pegados al mar para intentar evitar la detección y escapar de los aviones ingleses. Él contó que llegaron a hacerlo tan bajo que tuvieron que usar los limpiaparabrisas.

A Susana siempre le quedó grabada esa imagen.

Los limpiaparabrisas pertenecían al mundo de todos los días, al auto, a una lluvia fuerte, a una tormenta cualquiera. Escucharlos mencionados en medio de una misión de guerra hacía que todo resultara mucho más real. Ya no era algo lejano ni una escena de película. Era su padre dentro de ese avión, volando casi al ras del agua.

Había otras cosas de las que hablaba mucho menos.

En algunas misiones trasladaban soldados heridos. Muchos eran muy jóvenes. Él contó alguna vez que, cuando los veía subir al Hércules lastimados, agotados o con miedo, pensaba inevitablemente en su propio hijo.

Tenía diecinueve años.

La misma edad que muchos de esos chicos.

Quizá esa fuera una de las cosas que más le costaba contar. Porque en esos momentos no era solamente un oficial cumpliendo una misión. También era un padre. Y en cada uno de aquellos jóvenes heridos podía aparecer, aunque fuera por un instante, el rostro de su propio hijo.

Susana entendió eso mucho después. A los veintidós años una cree que los padres saben todo, que pueden con todo y que el miedo les pertenece a otros. Con el tiempo comprendió que ellos también tienen miedo; simplemente muchas veces aprenden a esconderlo.

En mayo ocurrió algo que todavía recuerda con una emoción difícil de explicar: su padre volvió a casa por dos días.

Cuando ella y su hermano lo vieron entrar, fue como ver a Dios en carne y hueso.

Estaba ahí.

Vivo.

Y durante esas cuarenta y ocho horas eso fue suficiente.

Volvieron a escucharlo caminar por la casa, a verlo sentado a la mesa, a compartir cosas que hasta hacía poco parecían absolutamente normales. Seguramente hablaron de muchas cosas, aunque es probable que las preguntas más importantes hayan quedado sin hacer. Tal vez porque ninguno quería escuchar determinadas respuestas. Tal vez porque él tampoco podía darlas. O quizás porque, cuando alguien vuelve por apenas dos días de una guerra, preguntar demasiado parece una manera de perder tiempo.

Después hubo que despedirlo otra vez.

La casa volvió a quedar en silencio y la radio recuperó su lugar.

Los comunicados siguieron.

También las misiones.

Muchos años después, algunas de aquellas historias volvían a aparecer cuando él se encontraba con otros veteranos. Susana recuerda especialmente las conversaciones con “el Michi”. Entre ellos existía un lenguaje propio, hecho de nombres, fechas y situaciones que no necesitaban demasiada explicación.

El Michi había tenido su bautismo de fuego el 28 de mayo, volando los Pucará. Cuando hablaban entre ellos, Susana escuchaba relatos que rara vez aparecían en la conversación familiar. No parecían hombres intentando impresionar a nadie con sus historias. Más bien daba la sensación de que ciertas cosas solo podían decirse frente a alguien que hubiera estado allí.

Ella aprendió a escuchar esas conversaciones sin interrumpir demasiado.

Con el tiempo entendió que probablemente muchas cosas quedaron sin contar. No necesariamente porque se hubieran olvidado, sino porque hay experiencias difíciles de convertir en palabras. Uno puede relatar una misión, describir un vuelo o recordar una fecha, pero hay sensaciones que quizá no encuentran una forma sencilla de ser compartidas con quienes no estuvieron ahí.

La carta que su padre había dejado antes de partir terminó convirtiéndose, con los años, en uno de los recuerdos más fuertes de toda aquella historia.

El 24 de marzo sus hijos creían que se iba a trabajar.

Él sabía que podía no volver.

Imaginarlo sentado escribiendo unas palabras para ellos por si algo sucedía fue, para Susana, más difícil que escuchar muchas de las historias de guerra. Porque en esa carta ya no estaba el oficial de la Fuerza Aérea ni el hombre que volaba un Hércules. Estaba simplemente el padre.

Un hombre tratando de dejarles algo escrito a sus hijos por si no tenía la posibilidad de regresar y despedirse.

Por suerte, aquella carta nunca necesitó ser entregada.

Malvinas quedó entonces dividida para Susana en dos historias que, en realidad, nunca pudieron separarse del todo. Estaba la historia del país, con las islas, los combates, los aviones y los comunicados. Y estaba la historia de su casa: una radio encendida, Elena pronunciando aquella frase que nadie quería escuchar, dos hijos esperando, una carta guardada, dos días de mayo convertidos en un regalo inmenso y un padre que iba y venía entre la familia y el sur.

Con los años, cada vez que Susana veía un Hércules, ya no veía solamente un avión.

Veía a su padre.

Lo imaginaba volando tan bajo sobre el mar que tenían que encender los limpiaparabrisas. Lo imaginaba observando a aquellos soldados heridos y pensando en su hijo de diecinueve años. Lo imaginaba años después conversando con el Michi, recordando cosas que posiblemente ninguno de los dos podía contar de la misma manera fuera de esas conversaciones.

Y volvía también aquella mañana.

2 de abril de 1982.

9:40.

Una radio encendida.

La voz desesperada de Elena.

—Entramos en guerra con los ingleses por Malvinas… y el papá está allá.

El comienzo de una espera.

Durante setenta y ocho días la guerra llegó a la casa en forma de comunicados: uno, dos, tres, hasta ciento sesenta y nueve.

Después dejaron de escucharse.

Los aviones regresaron. Muchos hombres volvieron. Otros no.

La vida, inevitablemente, siguió.

Pero algunos recuerdos quedaron suspendidos en el tiempo: una fotografía, una carta que nunca fue abierta, una conversación entre veteranos, el ruido de un Hércules cruzando el cielo y esa costumbre involuntaria de levantar la cabeza para seguirlo con la mirada.

Y, sobre todo, quedó para siempre aquella imagen de mayo de 1982: la puerta de la casa abriéndose y su padre entrando por apenas dos días.

Como si Dios, por un momento, hubiera decidido hacerse carne y volver a sentarse a la mesa.

 

 

Malvinas y la extranjerización de la tierra

Malvinas y la extranjerización de la tierra

 El gobierno actual impulsa la entrega de recursos y tierras a potencias extranjeras, profundizando una política de sumisión que daña la soberanía nacional y el desarrollo industrial.

 

 

 

 

Buenos Aires, martes 11 agosto (PR/26) — La política actual y el reclamo por Malvinas: El gobierno replica tendencias imperialistas de apropiación de recursos en países endeudados, actuando con sumisión frente a los intereses extranjeros.

El 15 de julio de 2026, los jugadores de la Selección Argentina visibilizaron los derechos soberanos sobre las Malvinas ante millones de personas.

Este hecho popular demostró la defensa de la dignidad nacional y recordó que la Patria no se vende, exponiendo la deficiente gestión de la Cancillería.

Entre la historia y la traición

En 1833, el marino José María Pinedo entregó las islas sin ofrecer resistencia ante la invasión británica, marcando un antecedente lamentable de claudicación.

Los próceres de la independencia como San Martín, Belgrano y Brown combatieron siempre en inferioridad de condiciones defendiendo la soberanía nacional.

Hoy existen funcionarios que promueven el abandono del reclamo por las islas, favoreciendo la dominación política y económica extranjera.

Las nuevas formas de dominación territorial

Las potencias ya no solo usan métodos bélicos, sino el libre mercado y la capacidad económica para apropiarse de riquezas en naciones endeudadas.

Estas formas de dominación incruentas generan pobreza, desempleo y pérdida de soberanía, cumpliendo objetivos extranjeros a través de administraciones locales.

El proyecto de extranjerización de la tierra de Milei y Sturzenegger elimina topes y libera zonas fronterizas y recursos estratégicos.

Entrega de recursos estratégicos

Se intentó modificar la Ley de Tierras para elevar el porcentaje en manos extranjeras, quitando límites territoriales y facilitando el acceso al agua y petróleo.

Las empresas extranjeras se llevan los recursos y dejan pasivos ambientales, sin que el Estado proteja a la industria y producción nacional.

Además, se mantiene la Ley de Inversiones Británicas y se otorgan concesiones a empresas extranjeras en ríos troncales como el Paraná-Paraguay.

Desmantelamiento del Estado y la industria

El régimen del RIGI y la política económica benefician a grandes inversores extranjeros mientras destruyen el comercio y la industria local.

Se impulsan privatizaciones y desfinanciamientos en áreas críticas como energía, agua, transporte, satélites y educación pública.

Esta estrategia coordinada debilita la soberanía nacional, subordinando los intereses de los argentinos a los designios de las grandes potencias.

Las nuevas formas de dominación territorial

Las potencias ya no solo usan métodos bélicos, sino el libre mercado y la capacidad económica para apropiarse de riquezas en naciones endeudadas.

Estas formas de dominación incruentas generan pobreza, desempleo y pérdida de soberanía, cumpliendo objetivos extranjeros a través de administraciones locales.

El proyecto de extranjerización de la tierra de Milei y Sturzenegger elimina topes y libera zonas fronterizas y recursos estratégicos.

Entrega de recursos estratégicos

Se intentó modificar la Ley de Tierras para elevar el porcentaje en manos extranjeras, quitando límites territoriales y facilitando el acceso al agua y petróleo.

Las empresas extranjeras se llevan los recursos y dejan pasivos ambientales, sin que el Estado proteja a la industria y producción nacional.

Además, se mantiene la Ley de Inversiones Británicas y se otorgan concesiones a empresas extranjeras en ríos troncales como el Paraná-Paraguay.

Primicias Rurales
Fuente: Dr. César Augusto Lerena Experto en Atlántico Sur y Pesca – Ex Secretario de Estado Presidente del Centro de Estudios para la Pesca Latinoamericana (CESPEL) cesarlerena.com.ar

Hoy se conmemora el Día de la fuerza aérea argentina

Hoy se conmemora el Día de la fuerza aérea argentina

Desde su origen fechado en el 10 de agosto de 1912, la Fuerza Aérea Argentina organiza, mantiene y alista los medios aéreos de la Nación mientras realiza funciones subsidiarias que tienen como objetivo responder a diferentes demandas y necesidades de la comunidad.

 

Buenos Aires, lunes 10 de agosto (PR/26) .- El 10 de agosto de 1912, el presidente de la Nación, Dr. Roque Saénz Peña, firma el decreto de creación de la ¨Escuela de Aerostación y Aviación Militar¨, en una época en que el empleo estratégico del avión con fines militares en la resolución de conflictos se encontraba lejos de ser una realidad en el escenario de la hegemonía mundial.

 

La antesala y el desarrollo de la I Guerra Mundial a principios del siglo XX son el escenario de experimentación del medio aéreo a través de su empleo en misiones de reconocimiento aéreo y bombardeo.

Pero las aeronaves de esta época no contaban todavía con las características que con el tiempo fueron definiendo su preponderancia en combate: alcance, capacidad de carga, flexibilidad, maniobrabilidad, penetrabilidad, precisión, velocidad, versatilidad.

Traslado de respiradores artificiales y elementos de bioseguridad – Resistencia, Chaco (2020)

Traslado de respiradores artificiales y elementos de bioseguridad – Resistencia, Chaco (2020)

Sin embargo, la proyección de su empleo en el conflicto bélico da lugar al avance de nuevos paradigmas y tecnologías que dan cuenta de la irrupción de la doctrina del poder aéreo en la estrategia militar.

En Argentina, la aparición de la primera entidad integradora del conocimiento y empleo de la aviación militar, fuera del ámbito de lo deportivo o de recreación, marca el inicio de la aviación militar argentina. El lugar donde habría de instalarse el nuevo Instituto de Formación era un terreno perteneciente al Segundo Grupo de Artillería a Caballo, ubicado en El Palomar (provincia de Buenos Aires), cedido para el nuevo emprendimiento.

El Rol de la Fuerza Aérea Argentina

La Fuerza Aérea Argentina tiene como tarea específica organizar, mantener y alistar los medios aéreos de la Nación, actividad que se complementa con la preparación y perfeccionamiento del personal seleccionado para garantizar que se cumplan todas estas acciones, con el fin de contribuir a la defensa nacional, ejerciendo la soberanía en el espacio aéreo.

El Comando de Adiestramiento y Alistamiento de la Fuerza Aérea desarrolla e implementa una serie de actividades y ejercicios operativos a lo largo del año con el fin de dar cumplimiento al Plan de Ejercitación Anual, que tiene como objetivo adiestrar, calificar y evaluar al personal de la Institución en tareas de Defensa Aeroespacial.

Repatriación de ciudadanos argentinos varados en el exterior – San Pablo, Brasil (2020)

Repatriación de ciudadanos argentinos varados en el exterior – San Pablo, Brasil (2020)

Por otra parte, cumple una serie de funciones subsidiarias que tienen como objetivo responder a diferentes demandas y necesidades de la comunidad. En este sentido, abarca un gran número de actividades:

  • Participa con medios aéreos y personal en la búsqueda y rescate de personas en todo el territorio argentino y su zona de influencia
  • Contribuye con medios y personal al Plan Nacional de Manejo del Fuego
  • Brinda asistencia en escenarios de catástrofes naturales a nivel nacional e internacional
  • Brinda ayuda humanitaria a nivel nacional e internacional, interviniendo de manera activa y sostenida en misiones de paz bajo el mandato de Naciones Unidas
  • Abastece y mantiene comunicadas las bases y campamentos científicos en el Continente Blanco, ente otras actividades

En poco más de un siglo de vida la Fuerza Aérea Argentina ha tenido un crecimiento exponencial, posicionándose entre las instituciones de referencia de la Nación, a partir de la probada capacidad, esfuerzo y compromiso de todo su personal y a su inestimable contribución al servicio del país.

Vuelos de patrullaje nocturno – Ciudad Autónoma de Buenos Aires (2020)

Vuelos de patrullaje nocturno – Ciudad Autónoma de Buenos Aires (2020)

 

Sin embargo, pese a la inagotable vocación de servicio y recursos técnicos que presenta del personal aeronáutico, el desafío más grande que enfrenta la Institución en su presente y futuro es el de contar con medios en cantidad y calidad, que permitan desarrollar un entrenamiento intensivo para potenciar las acciones en tiempos de paz y contribuir a proyectar un perfil disuasivo ante toda amenaza a la soberanía del espacio aéreo nacional.

Acciones de la Fuerza Aérea en el Conflicto del Atlántico Sur

2 de abril al 13 de junio de 1982

Acciones de la Fuerza Aérea en el Conflicto del Atlántico Sur

El bautismo de fuego de la Fuerza Aérea Argentina ocurrió el 1 de mayo de 1982, cuando aviones británicos bombardearon las bases en las islas y la fuerza respondió con más de 50 misiones de combate contra la flota enemiga. Este enfrentamiento marcó su primera batalla contra una potencia extranjera.
El Bautismo de Fuego (1 de mayo de 1982)
  • Los ataques ingleses con aviones Vulcan y Sea Harrier buscaron destruir los aeródromos de Puerto Argentino y Puerto Darwin.
  • La Fuerza Aérea desplegó oleadas de aeronaves desde el continente en condiciones extremas.
  • Los pilotos realizaron vuelos rasantes y dañaron de manera seria a buques británicos.
  • Ese día inicial dejó caídos en cumplimiento del deber, consagrando el valor del personal.

 

El hoy comodoro (R) Carlos Alfredo Rinke en plena guerra por pilotear un Sky Hawk A 4B
Desempeño general en el conflicto
  • Ataque naval: La fuerza no estaba doctrineada para hundir barcos, pero adaptó sus tácticas rápidamente para golpear a la moderna flota británica.
  • Vuelos al límite: Operaron desde el continente debido a la distancia, usando reabastecimiento en vuelo y arriesgándose al fuego enemigo.

 

 

  • Impacto táctico: Hundieron y averiaron múltiples embarcaciones clave de la Royal Navy durante los meses de mayo y junio.
  • Costo humano: 55 integrantes de la Fuerza Aérea dieron su vida en defensa de la soberanía nacional.

 

 

   El IA 58 Pucará, avión argentino de ataque, operó desde las islas en el conflicto del Atlántico Sur

 

Rendimos homenaje al vicecomodoro (R) Luis Alberto Martínez Chaves, ya fallecido, piloto de Pucará que también estuvo en Malvinas

 

 

Primicias Rurales
Fuente: Aires de Santa Fe
Algo se rompió en el oficialismo y ya nada será igual: el límite de la tierra

Algo se rompió en el oficialismo y ya nada será igual: el límite de la tierra

Milei debió retirar la venta de tierras a extranjeros de su reforma. Entre la caída de confianza, el alza de la pobreza y el endeudamiento récord de las familias, el oficialismo empieza a enfrentarse a sus propios límites.

 

Por Rodrigo Lloret

Buenos Aires, lunes 10 de agosto (PR/26) — Es en Don Segundo Sombra, su obra más acabada y uno de los textos fundacionales de la literatura argentina del siglo veinte, donde mejor se expresa esa concepción, la tierra como soberanía.

La historia se centra en la vida del protagonista Fabio Cáceres, un niño huérfano que se cría junto a Don Segundo Sombra, un gaucho que lo inicia en los oficios manuales de la vida rural, como la doma, el arreo o la faena, pero también le inculca conceptos morales vinculados a la filosofía del hombre de campo, como la sobriedad, la palabra empeñada y el estoicismo frente a la adversidad.

Antes del final, Fabio descubre que es hijo natural de un estanciero que ha fallecido y hereda grandes proporciones de tierras. Se construye así un desenlace triunfal: el gaucho errante, que encuentra en la tierra su oficio y saber, termina fundiéndose con el estanciero, que ostenta el territorio como patrimonio. Esa fusión es la que funciona como alegoría de la identidad nacional en el legado de Güiraldes.

¿Por qué recalar en una obra popular concebida hace más de cien años? Porque es en la tierra, como valor simbólico y político, precisamente, donde Javier Milei conoció esta semana su propio límite.

Como nunca antes había sucedido desde que logró un amplio margen legislativo en las elecciones de 2025, el Presidente tuvo que retroceder en una reforma por una razón que no fue presupuestaria ni del orden del procedimento, sino estrictamente política: la venta de tierras a extranjeros.

El miércoles 5 de agosto, el oficialismo dio de baja el capítulo de extranjerización de tierras dentro del proyecto de Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, después de comprobar que no tenía los votos necesarios en el Senado. La marcha atrás representó la primera vez que el Gobierno debió mostrarse en retirada por una cuestión que el resto de la sociedad, no solo los legisladores, interpretó como una “causa nacional”. Nación y tierra: Güiraldes.

 

El recorrido del propio proyecto es elocuente. En pocas semanas, la Casa Rosada pasó de proponer la eliminación de prácticamente todas las restricciones a la compra de tierras por parte de extranjeros, a ofrecer un tope del 25%, y finalmente a retirar el capítulo entero, ante la certeza de que sería rechazado en el recinto.

El responsable político de la iniciativa, el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, vio así frenada una de las banderas más identitarias de su reforma. El impulso de El Coloso se verá desde ahora seriamente dañado.

Pero es interesante detenerse no tanto en el repliegue libertario, sino en los actores que lo obligaron a retractarse. Porque ese paso en falso confirma que ya nada será igual: algo se rompió esta semana en la coalición oficialista. No fue, tan solo, la oposición kirchnerista la que trabó la reforma. Fue una combinación heterogénea la que se plantó, con gobernadores aliados, con Hugo Passalacqua (Misiones), Rolando Figueroa (Neuquén) y Osvaldo Jaldo (Tucumán) a la cabeza, y senadores dialoguistas, como la salteña Flavia Royón o el bonaerense Maximiliano Abad, que no aceptaban votar a favor, o el mendocino Rodolfo Suárez, que directamente planeaba ausentarse para restarle quórum al oficialismo.

La foto final mostró a un Gobierno en retirada. Y dejó a Milei atrapado en una particular pirueta: si tan solo algunas horas antes se había ofrecido para “defender al país” de la “campaña antiargentina” que se había orquestado en el exterior, ahora terminó siendo señalado y cuestionado por un impensado arco político bajo la consigna “la patria no se vende”.

La trama “antipopular” ya se venía tejiendo previamente. El trasfondo económico no ayuda, y en las últimas semanas se volvió más elocuente. El Índice de Confianza en el Gobierno que elabora la Universidad Torcuato Di Tella viene de una caída del 6,5% en julio, que llevó la contracción acumulada desde fines de 2025 al 21,5%.

Es la novena baja mensual, con la excepción de junio, y ubica el promedio de la gestión en su nivel más bajo desde el inicio del mandato: por debajo, incluso, de la comparación con Mauricio Macri en el mismo tramo de gobierno. Por otra parte, la última medición nacional de Management & Fit, de julio pasado, confirma el deterioro de la imagen presidencial: la valoración negativa de Milei trepa al 53,5%, contra apenas 30,6% de positiva, una brecha de 22,9 puntos que se amplía respecto de los meses previos.

La aprobación de su gestión cae al 37,1%, mientras la desaprobación asciende al 58,6%, con una diferencia de 21,5 puntos. En el plano de los problemas percibidos, los que más crecen son la desocupación, que sube 3,2 puntos hasta el 17,6% y la pobreza, que gana 2,1 puntos y alcanza el 16,2%.

El aumento de la pobreza como principal preocupación de los argentinos es algo que fue confirmado por Agustín Salvia, director del Observatorio de la Deuda Social Argentina de la UCA.

Salvia sostuvo esta semana que la tendencia descendente que exhibía el Gobierno como uno de sus logros centrales se cortó y empezó a revertirse: según sus cálculos, en el primer trimestre del año cerca de un millón de personas volvieron a caer bajo la línea de pobreza y unas 250.000 ingresaron en la indigencia.

En ese marco, el Observatorio de la UCA, que durante el kirchnerismo se convirtió en referencia obligada para cuestionar los índices oficiales sobre pobreza, relativizó ahora el 30% como un piso ya desactualizado y proyectó que, de continuar la tendencia, el índice podría acercarse al 35% hacia fin de año.

El tercer vector es el endeudamiento de los hogares, que crece a pasos agigantados. La morosidad de las familias con el sistema financiero tocó en mayo el nivel más alto en más de dos décadas, con un salto que multiplicó varias veces el registro de apenas dieciocho meses atrás.

El fenómeno no se limita a la banca: en el circuito no bancario, fintech, billeteras virtuales, tarjetas no bancarias, la irregularidad crediticia superó ampliamente ese promedio, y el número de personas endeudadas en ese segmento creció con fuerza desde 2023. Pero, al referirse a esa crisis, el ministro de Economía, Luis Caputo, fue categórico: el Gobierno no tiene previsto ningún esquema de asistencia para las familias endeudadas porque se trata, dijo, de un acuerdo entre privados.

Es ese peligroso combo, que mezcla preocupación por el desempleo, la pobreza y el endeudamiento récord, por un lado, y un oficialismo que se muestra más interesado por favorecer la venta del territorio a extranjeros que por proteger a los excluidos de un modelo que empieza a mostrar su peor cara, por el otro, donde se erosiona el margen de maniobra político del Gobierno para sostener nuevas reformas extremas.

Quizá es tiempo de que Milei deje de leer tanto a Murray Rothbard y empiece a prestar atención a los consejos de Güiraldes en Don Segundo Sombra: “El que sabe de los males de esta tierra, por haberlos vivido, se ha templado para domarlos”

 

 

 

Primicias Rurales

Fuente: Perfil

Una pintura convierte a Messi en símbolo del reclamo argentino por Malvinas

Una pintura convierte a Messi en símbolo del reclamo argentino por Malvinas

 

El artista Javier de Aubeyzon pintó “Nevada eterna”, un óleo inspirado en la bandera que la Selección exhibió tras vencer a Inglaterra en el Mundial. La obra funde fútbol, historia y memoria en un mismo campo de batalla.

 Daniel Gigena
Daniel Gigena

Buenos Aires, domingo 9 agosto (PR/26)–La escena es conocida: los jugadores de la Selección argentina levantaron una bandera con la leyenda “Las Malvinas son argentinas” tras eliminar a Inglaterra en las semifinales del Mundial. Aquel gesto, cargado de historia, no tardó en multiplicarse.

Ahora ese símbolo llegó al arte. El arquitecto y pintor Javier de Aubeyzon, reconocido por su obra sobre la Guerra de Malvinas, tomó esa imagen como punto de partida para una nueva pieza: un óleo y lápiz sobre tela titulado “Nevada eterna”.

 

El artista y la pintura que vuelve a reivindicar el reclamo de soberanía argentina

 

El cuadro, de 1,50 por 1,30 metros, muestra la bandera junto al capitán Lionel Messi, arrodillado y de espaldas, en medio de cascos de soldados y copos de nieve. El fondo representa el estrecho de San Carlos, con el agua teñida de rojo.

“El agua está roja por la sangre derramada en el desembarco”, explicó el artista a LA NACION, al describir el sentido de cada detalle de la composición.

 

El deporte como otra forma de épica

 

Para De Aubeyzon, la cancha y el campo de batalla comparten un mismo espíritu. “Gestas de guerreros y héroes, así en el campo de batalla como en el juego, se libran de distinta forma pero con igual intensidad”, sostiene el artista.

El pintor cuestiona además la idea de que deporte y política deban mantenerse separados. Recuerda que los propios Juegos Olímpicos nacieron en Grecia como un pacto de paz, capaz de transformar la fuerza guerrera en competencia.

 

🏅🏛️ Los primeros Juegos Olímpicos nacieron en la antigua Grecia hace miles de años como una celebración deportiva y religiosa. Ahora es por fama y dinero.

 

“La épica, la mística y el sacrificio se apoderan de quienes defienden a su país en la gesta deportiva”, agrega, y señala que cada partido se vive como un enfrentamiento simbólico por la propia identidad.

 

La obra se suma a una serie sobre Malvinas

 

“Nevada eterna” se encuentra hoy en el taller del artista, en La Lucila. Hasta el 10 de septiembre, De Aubeyzon expone además una serie de pinturas en el Museo Malvinas e Islas del Atlántico Sur, sobre la calle Santiago Calzadilla.

“Es parte de una producción que intenta mantener vivo el homenaje y el reclamo”, destaca. Y define su trabajo con una frase contundente: “El arte es una poderosa arma pacífica, en una causa que está en lo más profundo de la sociedad”.

 

Museo Nacional de Aeronáutica - Nota

                  Javier de Aubeyzon junto al héroe de Las Malvinas Comodoro Pablo Carballo

 

El artista también dejó una reflexión sobre la propia final del Mundial, jugada con un hombre menos y un rendimiento irregular, que dejó al equipo cerca de forzar los penales. “Lo ocurrido es ya irreversible, pero las dudas permanecerán en el imaginario colectivo”, opina.

Su conclusión resume el espíritu de la obra: “Si un simple trapo costó una Copa del Mundo, fue el precio de la dignidad… La gloria deportiva es efímera; las Malvinas son eternas”.

 

 

 

Primicias Rurales
Fuente: La Nación