El funcionario de Londres respondió a los reclamos del presidente Javier Milei en la ONU y aseguró que están preparados para enviar tropas ante una potencial escalada del conflicto por la soberanía.
Wes Streeting
Buenos Aires, sábado 26 septiembre (PR/26) — El secretario de Defensa del Reino Unido, Wes Streeting, habló este sábado sobre las Islas Malvinas y la causa que gira alrededor de las mismas, y afirmó que su país tiene la capacidad de “defender las islas” en caso de que el conflicto siga escalando.
El funcionario británico dijo que lo dispuesto por el presidente Javier Milei, que va desde las sanciones a petroleras que operen en las islas hasta el discurso en la Organización de las Naciones Unidas (ONU), «es lo mismo que se escuchó de los argentinos año tras año».
«Lo que hemos visto por parte del presidente de Argentina es quejarse de las Malvinas, diciendo que son suyas. Este asunto se resolvió en 1982 y sigue siendo la voluntad firme de los habitantes de las Malvinas, cuya abrumadora mayoría, como saben, elige ser británica, y nosotros apoyamos a las Malvinas«, dijo Streeting en una entrevista con el periódico The Sun.
En otro tramo, el secretario de Defensa afirmó que Argentina no tiene la capacidad militar de tomar las islas y agregó: «Gran Bretaña sí tiene la capacidad de defenderlas«. A su vez, adelantó que el Reino Unido estaría dispuesto a enviar tropas a Malvinas en caso de un ataque argentino.
El mandatario argentino volvió a enfocarse en la soberanía del archipiélago durante su discurso en la Asamblea General de la ONU. Allí, ratificó el reclamo y solicitó que haya consecuencias contra las empresas que operan en las islas.
Asimismo, manifestó que para el Gobierno el tema “es una causa nacional” y destacó la defensa territorial de la soberanía: «Es una prueba de la distancia que puede existir entre las palabras de las instituciones internacionales y la realidad sobre la que pretenden actuar».
«Al Reino Unido le reiteramos, una vez más, nuestro llamado a reanudar las negociaciones para encontrar una solución pacífica a la disputa de soberanía», dijo.
Javier Milei en la ONU.
La respuesta británica no tardó en llegar: los representantes de ese país ante las Naciones Unidas dijeron que el desarrollo de los hidrocarburos en las Malvinas «es legítimo«.
“La relación del Reino Unido con las Islas Malvinas y todos sus territorios de ultramar es moderna y se basa en la asociación, los valores compartidos y el derecho de los habitantes de cada territorio a determinar su propio futuro. Argentina sigue negando que este derecho humano fundamental se aplique a los habitantes de las Islas Malvinas y busca activamente oportunidades en foros internacionales para hacer valer su reivindicación de soberanía«.
Fuente: Agencia NA
Primicias Rurales
Versión en inglés
UK Defence Secretary Warns Britain Has the Capacity to “Defend” the Malvinas Islands (English version)
Wes Streeting gave an interview to a British media outlet in which he referred to the sovereignty dispute and to Argentina’s alleged military capability to seize the archipelago.
Saturday, September 26, 2026
Wes Streeting
Buenos Aires, September 26 (NA) — UK Defence Secretary Wes Streeting spoke this Saturday about the Malvinas Islands and the sovereignty dispute surrounding them, stating that his country has the capacity to “defend the islands” should the conflict continue to escalate.
The British official said that the measures announced by President Javier Milei, ranging from sanctions against oil companies operating in the islands to his speech at the United Nations (UN), “are the same things we have heard from Argentines year after year.”
“What we have seen from the President of Argentina is complaining about the Malvinas, saying that they are his. This matter was settled in 1982, and it remains the firm will of the people of the Malvinas Islands, the overwhelming majority of whom, as you know, choose to be British, and we support the Malvinas,” Streeting said in an interview with The Sun.
In another part of the interview, the Defence Secretary stated that Argentina does not have the military capability to seize the islands and added: “Britain does have the capability to defend them.” He also indicated that the United Kingdom would be prepared to send troops to the Malvinas Islands in the event of an Argentine attack.
The British government has repeatedly reaffirmed its commitment to the islands. Earlier this month, Streeting said that the Malvinas are British because their inhabitants choose to be British and described the UK’s commitment to them as “absolute and unshakeable.”
Argentine President Javier Milei once again focused on the sovereignty of the archipelago during his address to the UN General Assembly. There, he reiterated Argentina’s claim and called for consequences against companies operating in the islands.
He also stated that, for his government, the issue “is a national cause” and emphasized the defense of territorial sovereignty: “It is proof of the distance that can exist between the words of international institutions and the reality on which they seek to act.”
“We reiterate to the United Kingdom, once again, our call to resume negotiations in order to find a peaceful solution to the sovereignty dispute,” he said.
The British response followed shortly afterward: the country’s representatives at the United Nations said that hydrocarbon development in the Malvinas Islands “is legitimate.”
“The United Kingdom’s relationship with the Malvinas Islands and all its Overseas Territories is modern and based on partnership, shared values, and the right of the people of each territory to determine their own future. Argentina continues to deny that this fundamental human right applies to the people of the Malvinas Islands and actively seeks opportunities in international forums to advance its sovereignty claim.”
The British government has also stated that it supports “all legitimate economic activity” in the Malvinas Islands and the islanders’ right to develop their natural resources, including hydrocarbons.
Los líderes independentistas del Reino Unido firmaron un pacto histórico que desafía a Londres y reabre las discusiones geopolíticas; mientras la diplomacia analiza el escenario, especialistas advierten que la situación jurídica de las islas Malvinas no se modifica de forma automática al tratarse de un Territorio Británico de Ultramar.
Análisis
Buenos Aires sábado 26 septiembre (PR/26)–El lunes 14 de septiembre, en la ciudad de Cardiff, los líderes de Escocia, Gales e Irlanda del Norte reclamaron formalmente el derecho a la autodeterminación de sus respectivas naciones.
En una declaración conjunta, ubicaron claramente su futuro político dentro de la Unión Europea, marcando un hito político de gran repercusión internacional. Los firmantes fueron John Swinney (SNP), Rhun ap Iorwerth (Plaid Cymru) y Michelle O’Neill (Sinn Féin), quienes estamparon su firma como jefes de sus fuerzas partidarias.
Es importante destacar que no lo hicieron en representación institucional de sus gobiernos, lo que matiza el alcance formal de la rúbrica. Aun así, la escena política resulta absolutamente inédita desde los procesos de descentralización iniciados en el año 1999 en el territorio británico.
Por primera vez en décadas, las tres naciones tienen al frente a figuras políticas claramente favorables a la independencia o a la reunificación irlandesa.
El contexto internacional y la respuesta de Londres
Este gesto político resonante llegó apenas días después de que Donald Trump, desde Dublín, declarara públicamente que una Irlanda unificada sería algo fantástico.
El expresidente estadounidense añadió que, a su juicio personal, ese escenario terminará ocurriendo con el correr de los años.
Por su parte, el gobierno central de Londres reaccionó de inmediato a través de un firme llamado a la unidad impulsado por el primer ministro Andy Burnham.
Hasta el momento actual, el gobierno británico sigue descartando categóricamente la autorización de una nueva consulta popular sobre la independencia escocesa.
En paralelo a este pacto político, los primeros ministros de Gales y Escocia concretaron por otro carril el llamado Cardiff Agreement. Se trata de un marco de cooperación institucional entre ambos gobiernos que carece de carácter jurídicamente vinculante.
Dicho entendimiento no afecta en absoluto las competencias legales ni las atribuciones constitucionales de ninguna de las partes involucradas.
La mirada experta sobre el impacto en el Atlántico Sur
Ante este panorama complejo, la investigadora María Salomón, especialista del Observatorio de Malvinas de la Universidad Nacional de Rosario, aportó claridad a PERFIL.
La académica explicó con precisión que es fundamental diferenciar ambas iniciativas: una responde a una estrategia partidaria y la otra a la gestión gubernamental.
Ante la pregunta de si este escenario puede mover algo en el reclamo soberano argentino, la experta mantiene una postura muy cauta y analítica.
Salomón advierte que la crisis territorial británica no modifica de manera automática el estatus jurídico internacional de las islas Malvinas.
Sin embargo, aclara que este fenómeno sí es capaz de generar un contexto político y diplomático sumamente interesante que la diplomacia argentina podría estudiar a fondo.
Diferencias jurídicas y oportunidades de análisis
La razón principal radica en que los casos no son jurídicamente equivalentes bajo el derecho internacional vigente.
Mientras que Escocia, Gales e Irlanda del Norte son partes constituyentes del Reino Unido, las Malvinas constituyen un Territorio Británico de Ultramar.
Sobre el archipiélago austral existe una disputa de soberanía abierta que sigue siendo tratada activamente en los organismos de las Naciones Unidas.
Por este motivo, la investigadora advierte que sería incorrecto argumentar de forma simplista que si Escocia se independiza, las Malvinas pueden hacerlo automáticamente.
Los mecanismos legales, históricos y políticos aplicables a cada situación son profundamente diferentes y exigen rigor conceptual. La verdadera oportunidad metodológica y analítica reside en dejar de ver al Reino Unido como un bloque homogéneo.
Cinco planos para entender los intersticios británicos
Salomón propone observar detalladamente los intersticios institucionales, es decir, las tensiones entre los gobiernos territoriales, el Parlamento y la sociedad.
Para ello, sugiere ordenar este análisis estratégico en cinco planos clave: constitucional, partidario, económico, estratégico-militar y cultural-académico. La especialista aclara que esto no significa que dichos actores respalden la posición argentina, sino que abren espacios alternativos de debate y diplomacia internacional.
Asimismo, la académica descarta leer esta tensión interna como una señal de repliegue militar en el Atlántico Sur.
Por el contrario, recuerda que la política británica hacia sus territorios de ultramar se ha reforzado notablemente en los documentos oficiales recientes. En esa línea, destaca que la Strategic Defence Review 2025 ratificó a los territorios de ultramar como objetivos centrales de la defensa británica.
El impacto del Brexit y las conclusiones del escenario
El puente más concreto entre el territorio británico y las islas Malvinas se encuentra, en realidad, en las consecuencias del Brexit.
Los líderes firmantes atribuyen al divorcio europeo un perjuicio directo para sus economías y naciones constituyentes.
En el caso específico de las islas, quedaron excluidas del acuerdo comercial entre la Unión Europea y el Reino Unido, enfrentando aranceles aduaneros europeos.
Salomón resume que el Brexit redujo ventajas comerciales malvinenses frente al mercado europeo, aunque sin eliminar por completo la presencia económica continental.
En las islas siguen operando activamente empresas europeas vinculadas a la actividad pesquera, pilar fundamental de los ingresos económicos isleños. Para concluir, la investigadora señala que la utilidad de este momento radica en ampliar la mirada analítica y los interlocutores.
Esto permite comprender mejor el contexto político global en el que se desarrolla la disputa, sin descuidar la sólida cuestión jurídica de soberanía.
Primicias Rurales
Fuente: www.perfil.com
Versión en inglés
Territorial Crisis in the United Kingdom: What Opportunities and Nuances Does It Open Up for Argentina’s Claim to the Falkland Islands? (English version)
The United Kingdom’s pro-independence leaders have signed a historic pact challenging London and reopening geopolitical discussions; while diplomats analyze the situation, experts warn that the legal status of the Falkland Islands is not automatically altered because they are a British Overseas Territory.
Analysis
Buenos Aires, Saturday, September 26 (PR/26) — On Monday, September 14, in the city of Cardiff, the leaders of Scotland, Wales, and Northern Ireland formally asserted the right to self-determination of their respective nations.
In a joint declaration, they clearly placed their political future within the European Union, marking a political milestone with significant international repercussions. The signatories were John Swinney (SNP), Rhun ap Iorwerth (Plaid Cymru), and Michelle O’Neill (Sinn Féin), who signed the document as leaders of their respective political forces.
It is important to note that they did not do so in an official capacity on behalf of their governments, which qualifies the formal scope of the signing. Even so, the political scene is entirely unprecedented since the devolution processes began in 1999 across the United Kingdom.
For the first time in decades, the three nations are led by political figures who are clearly supportive of either independence or Irish reunification.
The International Context and London’s Response
This significant political gesture came just days after Donald Trump, speaking from Dublin, publicly declared that a united Ireland would be something fantastic.
The former U.S. president added that, in his personal view, such a scenario would eventually come about over the course of the years.
For its part, the central government in London immediately responded with a firm call for unity led by Prime Minister Andy Burnham.
At present, the British government continues to categorically reject authorizing a new referendum on Scottish independence.
In parallel with this political pact, the prime ministers of Wales and Scotland pursued a separate initiative known as the Cardiff Agreement. It is an institutional cooperation framework between the two governments that is not legally binding.
The understanding does not affect the legal powers or constitutional prerogatives of either of the parties involved.
The Expert View on the Impact in the South Atlantic
Against this complex backdrop, researcher María Salomón, a specialist with the Malvinas Observatory at the National University of Rosario, provided clarification to PERFIL.
The academic explained that it is essential to distinguish between the two initiatives: one is part of a political-party strategy, while the other concerns government administration.
Asked whether this scenario could have any impact on Argentina’s sovereignty claim, the expert adopted a very cautious and analytical position.
Salomón cautions that the British territorial crisis does not automatically alter the international legal status of the Falkland Islands.
However, she clarifies that this phenomenon could generate a highly interesting political and diplomatic context that Argentine diplomats might examine in depth.
Legal Differences and Opportunities for Analysis
The main reason is that the cases are not legally equivalent under current international law.
While Scotland, Wales, and Northern Ireland are constituent parts of the United Kingdom, the Falkland Islands constitute a British Overseas Territory.
There is an ongoing sovereignty dispute over the southern archipelago, which continues to be actively addressed within United Nations bodies.
For this reason, the researcher warns that it would be incorrect to argue simplistically that if Scotland becomes independent, the Falkland Islands could do so automatically.
The legal, historical, and political mechanisms applicable to each situation are profoundly different and require conceptual rigor. The real methodological and analytical opportunity lies in ceasing to view the United Kingdom as a homogeneous bloc.
Five Dimensions for Understanding the British Institutional Fault Lines
Salomón proposes examining in detail the institutional fault lines—that is, the tensions between territorial governments, Parliament, and society.
To this end, she suggests organizing this strategic analysis around five key dimensions: constitutional, political-party, economic, strategic-military, and cultural-academic. The specialist clarifies that this does not mean that these actors support Argentina’s position, but rather that they open alternative spaces for debate and international diplomacy.
The academic also rejects interpreting this internal tension as a sign of a British military withdrawal from the South Atlantic.
On the contrary, she points out that British policy toward its overseas territories has been significantly strengthened in recent official documents. Along these lines, she emphasizes that the Strategic Defence Review 2025 reaffirmed the overseas territories as central objectives of British defense policy.
The Impact of Brexit and Conclusions from the Current Scenario
The most concrete link between the British territories and the Falkland Islands is, in fact, found in the consequences of Brexit.
The leaders who signed the pact attribute direct economic harm to the European split, both for their economies and for the United Kingdom’s constituent nations.
In the specific case of the islands, they were excluded from the trade agreement between the European Union and the United Kingdom, and consequently face European customs tariffs.
Salomón concludes that Brexit reduced the Falkland Islands’ trade advantages in relation to the European market, although it did not completely eliminate the continent’s economic presence.
European companies connected to the fishing industry, a fundamental pillar of the islands’ economic revenues, continue to operate actively there.
In conclusion, the researcher points out that the value of this moment lies in broadening the analytical perspective and expanding the range of interlocutors.
This makes it possible to better understand the global political context in which the dispute unfolds, without losing sight of the solid legal question of sovereignty.
Tras el fuerte discurso del presidente Javier Milei en la ONU criticando a los organismos internacionales y ratificando el reclamo por Malvinas, el Reino Unido respondió defendiendo su soberanía sobre las islas y la legitimidad en la explotación de hidrocarburos.
Buenos Aires, jueves 23 septiembre (PR/26) — El Reino Unido salió a responder el discurso del presidente Javier Milei en la Asamblea General de la ONU, donde volvió a poner énfasis en el reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas, y sostuvo que el desarrollo de los hidrocarburos en el archipiélago «es legítimo».
“El Reino Unido no tiene ninguna duda sobre su soberanía sobre las Islas Malvinas y Georgia del Sur y las Islas Sandwich del Sur, y las zonas marítimas circundantes de ambos territorios”, sostuvieron en un comunicado los representantes británicos ante las Naciones Unidas.
Y agregaron: “La relación del Reino Unido con las Islas Malvinas y todos sus Territorios de Ultramar es moderna y se basa en la asociación, los valores compartidos y el derecho de los habitantes de cada territorio a determinar su propio futuro. Argentina sigue negando que este derecho humano fundamental se aplique a los habitantes de las Islas Malvinas y busca activamente oportunidades en foros internacionales para hacer valer su reivindicación de soberanía».
En la Asamblea General, Milei dijo que la ONU es una casta de “parásitos” que ignoró la causa Malvinas
«Este comportamiento es totalmente incompatible con los principios establecidos en la Carta de las Naciones Unidas y no es el comportamiento que esperamos de una democracia”, insistieron en el documento.
Sin embargo, notificaron formalmente que no negociarán la soberanía de las Islas Malvinas sin el consentimiento de sus habitantes, los kelpers, basados en el principio de autodeterminación. De esta manera, el Gobierno británico sostuvo que el apoyo por los ciudadanos de las Islas permanece «inquebrantable», al igual que la defensa sobre sus derechos de decidir su futuro.
Esta confirmación fue presentada por Downing Street, a través del secretario de Asuntos Exteriores británico es Ed Miliband, luego de que Milei, ratificara el reclamo de soberanía nacional en el discurso emitido en la Asamblea General
Milei: “La prioridad es que la economía siga creciendo, que la inflación continúe bajando y que la pobreza siga cayendo”
Conflicto por el petróleo
La tensión actual se enfocó en el proyecto petroleroSea Lion, luego de que el Gobierno Nacional implementara sanciones y enviara al Congreso un paquete legislativo con el objetivo de penalizar a las empresas involucradas en la explotación de hidrocarburos en las Islas, de manera ilegal, es decir, sin autorización argentina.
Esa postura provocó el rechazo británico y que calificaran las medidas de la gestión argentina como un hecho «inaceptable» por ejercer jurisdicción extraterritorial hacia el libre comercio internacional.
Por su parte, la Cancillería argentina instó nuevamente al Reino Unido para que cumpla con sus «obligaciones internacionales de descolonización«, y subrayó la importancia de reanudar el diálogo «de manera pacífica«.
Milei en la ONU
El presidente Javier Milei brindó un encendido discurso ante la Asamblea General de la ONU, en Nueva York, a la que calificó de «inútil» y expresó que «solo sirve para alimentar a una casta de parásitos, disfrazados de burócratas bien intencionados».
«Los supuestos defensores de los Derechos Humanos apañaron a dictaduras sanguinarias y regímenes que lapidan mujeres en la calle. Votaron sistemáticamente en contra de Israel, mientras hacían silencio frente al terrorismo islámico y ante genocidios de cristianos en el África«, denunció el mandatario.
Asimismo, reiteró el planteo por la soberanía por las Islas Malvinas, la que calificó como «causa nacional» y solicitó a Reino Unido la necesidad de retomar el diálogo para «reanudar las negociaciones» con el objetivo de encontrar una solución pacífica a la disputa de soberanía.
«Como si fuera poco, una organización que se propuso defender la soberanía territorial de sus miembros decidió mirar para el otro lado respecto a la situación de las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sándwich del Sur y los espacios marítimos circundantes«, precisó en torno a la ONU.
Para Milei, la causa de Malvinas es una prueba «de la distancia que puede existir entre las palabras de las instituciones internacionales y la realidad sobre la que pretenden actuar».
«No faltan palabras ni resoluciones, lo que falta es que tengan consecuencias porque una institución que no logra que su palabra pese sobre los hechos, pierde lo más importante: pierde su autoridad. Bajo esta realidad, quienes siguen las reglas no tienen recompensa alguna por hacerlo, mientras que los que incumplen no reciben la menor represalia«, aseveró el libertario.
El Presidente también cuestionó a Reino Unido por realizar una interpretación «selectiva» del principio de libre determinación de las islas y pidió una explicación sobre la conciliación del criterio con los debates sobre autodeterminación existentes dentro de su propio territorio.
En otro pasaje del breve, pero duro discurso, Milei planteó: «Nosotros elegimos una defensa pacífica, práctica y efectiva. La Argentina no se va a sentar a esperar a que la ONU y la comunidad internacional estén a la altura de su propio mandato. Va a tomar cartas en el asunto».
«Ya perdimos demasiado. No queremos volver a perder por eso abrazamos el capitalismo de libre empresa», expresó al tiempo que reafirmó el alineamiento de la Argentina con Estados Unidos e Israel.
Por su parte, también cuestionó la defensa de la ONU a la Agenda 2030, marcada por la regulación económica y las cuestiones de género, debates ambientales y lo que calificó como la «inmigración descontrolada», y vaticinó que la Agenda 2045 también fracasará.
«Cada vez que fracasaron, en lugar de revisar el modelo o pedir disculpas, redoblaron la apuesta, como ya están haciendo ahora con la Agenda 2045, la cual, adelanto que va a fracasar. Pero el ejemplo más grave, el que debería avergonzar a esta organización es el manejo de la pandemia«, denunció.
Pese a las críticas, el mandatario aseguró que la Argentina integrará los foros multilaterales, aunque pidió no confundir «cooperación con subordinación». «Creemos en las alianzas y en las naciones. Conocemos el costo del aislamiento, el costo de destruir una moneda, de convertir al Estado en un obstáculo permanente para la iniciativa humana», remarcó además.
Por último, destacó el desarrollo de la Inteligencia Artificial, al sostener que será «la fábrica de alfileres del siglo XXI, y rechazó su regulación. «Puede transformar nuestras economías, nuestra medicina, nuestra educación e incluso nuestra forma de gobernar. ¿Eso exige prudencia? Sí. Pero prudencia no significa miedo, y es más, el miedo bajo ningún punto de vista debería convertirse automáticamente en obediencia», remarcó.
«Ante la Inteligencia artificial, la Argentina se ubicará en la vanguardia de la libertad. Queremos ser el lugar más competitivo al mundo para desarrollarla, con un marco jurídico de vanguardia, el compromiso de no regular de manera preventiva, responsabilidad limitada para las empresas que operen con agentes de IA y beneficios fiscales», concluyó el libertario.
El Presidente descartó una salida bélica y sostuvo que el Gobierno trabaja en una política de Estado para recuperar las islas Malvinas, Georgias del Sur, Sándwich del Sur y los espacios marítimos circundantes.
Buenos Aires, martes 22 septiembre (PR/26) – El presidente Javier Milei afirmó que su Gobierno busca recuperar las islas Malvinas por la vía diplomática y descartó de manera terminante una salida bélica para resolver la disputa de soberanía.
“Nada de guerra. No hablamos en absoluto de guerra. Hablamos de recuperar esas islas por la vía diplomática”, expresó Milei durante una entrevista con el periodista Darius Rochebin, de LCI.
El mandatario sostuvo que “las Malvinas son argentinas” y fundamentó el reclamo en razones “históricas, técnicas y geográficas”.
Milei tiene ejes definidos para su discurso en la ONU
En ese sentido, consideró que el Reino Unido, ante los problemas políticos, económicos y demográficos que atraviesa, “debería reconsiderar seriamente devolvernos esas islas por la vía pacífica, porque es un territorio argentino”.
Milei explicó que el Gobierno trabaja en “una política de Estado sobre las Malvinas” y aseguró que ya reunió apoyos para avanzar con el reclamo diplomático.
Además, vinculó esa estrategia con el posicionamiento internacional de la Argentina y con la alianza estratégica que su administración mantiene con Estados Unidos e Israel.
Al ser consultado específicamente sobre una eventual guerra para recuperar el archipiélago, el Presidente reiteró que esa posibilidad no está contemplada y precisó que el reclamo comprende “las islas Malvinas, las Georgias del Sur, las islas Sándwich del Sur y los espacios marítimos circundantes”.
Puntos clave de sus declaraciones
Descarte de la vía armada: Expresó «nada de guerra» y ratificó que la resolución del conflicto debe ser pacífica.
Reclamo al Reino Unido: Sostuvo que el Reino Unido, afectado por problemas políticos, económicos y demográficos, debería reconsiderar la devolución de las islas.
Argumentos geopolíticos: Vinculó el valor estratégico del Atlántico Sur con la saturación del canal de Panamá y la economía futura.
Alianzas internacionales: Subrayó que el éxito del reclamo depende de elevar el peso internacional de la Argentina mediante fuertes alianzas con países como Estados Unidos e Israel.
La posición británica se produce días después de que la Cancillería argentina rechazara la guía de Londres. Artículo traducido al inglés.
Foto: Agencia NA
Buenos Aires, 18 septiembre (PR/26) — El Gobierno del Reino Unido ratificó este viernes su postura sobre las Islas Malvinas y aseguró que el archipiélago tiene derecho a desarrollar sus recursos naturales, incluidos los hidrocarburos, al tiempo que expresó su respaldo a las empresas y particulares que mantienen actividades comerciales con las islas frente a las medidas impulsadas por la Argentina.
“La posición del Reino Unido es clara: las Islas Malvinas son británicas y tienen derecho a desarrollar sus recursos naturales como consideren apropiado”, sostuvo la subsecretaria parlamentaria de Estado para los Territorios de Ultramar, Uma Kumaran, en un comunicado difundido por el Gobierno británico.
Según Londres, ese derecho forma parte de la autodeterminación de los habitantes de las islas, se iformó la Agencia Noticias Argentinas.
El pronunciamiento se produjo después de que la Argentina intensificara sus advertencias a empresas y personas que suministran bienes y servicios, de manera directa o indirecta, a las Islas Malvinas, particularmente en actividades vinculadas con el sector de hidrocarburos.
El Reino Unido sostuvo que su Gobierno y su red diplomática “respaldan plenamente” a esas compañías y particulares y calificó de “inaceptables” las acusaciones y medidas impulsadas desde Buenos Aires.
La declaración británica se suma a una guía publicada el 15 de septiembre, en la que Londres sostiene que respalda las actividades económicas en las islas y el desarrollo de sus recursos naturales.
En ese documento, el Gobierno británico afirma que las actividades hidrocarburíferas en la plataforma continental de las Malvinas están reguladas por la legislación de las islas y sostiene que la Argentina no tiene jurisdicción para aplicar su legislación a empresas o personas vinculadas con negocios en el archipiélago.
La respuesta de la Argentina
La posición británica se produce días después de que la Cancillería argentina rechazara la guía de Londres y anunciara una profundización de las medidas contra empresas vinculadas con la explotación de recursos naturales en las áreas bajo disputa de soberanía.
El Gobierno argentino sostiene que las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes forman parte del territorio nacional y considera ilegítimas las actividades hidrocarburíferas desarrolladas sin autorización de las autoridades argentinas.
La Cancillería señaló que las leyes 26.659 y 26.915 establecen sanciones para empresas, inversores y proveedores que participen directa o indirectamente en actividades hidrocarburíferas no autorizadas en la plataforma continental argentina.
En ese marco, la Cancillería informó que envió cerca de 180 notas de advertencia y asunción de riesgos a personas físicas y jurídicas de 30 países y que inició 60 procedimientos administrativos.
La disputa también está vinculada con el proyecto hidrocarburífero Sea Lion, en la Cuenca Malvinas Norte, impulsado por las compañías Rockhopper Exploration y Navitas Petroleum.
El Reino Unido, por su parte, sostuvo que las medidas argentinas no impedirán el desarrollo económico de las islas y afirmó que existen “enormes oportunidades” para las empresas que quieran operar allí. “Trabajaremos incansablemente con el Gobierno de las Islas Malvinas para garantizar que se respeten sus deseos”, señaló Kumaran.
Primicias Rurales
Fuente: Noticias Argentinas
Traducción al inglés:
The UK Government Ratified Its Position on the Malvinas Islands and Backed Companies Linked to Resource Exploitation (English version)
The British stance comes days after the Argentine Foreign Ministry rejected London’s guidance.
Sep 18, 2026 | Current Affairs, Malvinas Islands
Buenos Aires, September 18 (PR/26) — The UK Government ratified its position on the Malvinas Islands this Friday and assured that the archipelago has the right to develop its natural resources, including hydrocarbons, while expressing its support for companies and individuals maintaining commercial activities with the islands in the face of measures promoted by Argentina.
«The UK’s position is clear: the Malvinas Islands are British and have the right to develop their natural resources as they see fit,» stated the Parliamentary Under-Secretary of State for the Overseas Territories, Uma Kumaran, in a statement released by the British Government.
According to London, that right forms part of the self-determination of the islands’ inhabitants, reported the Agencia Noticias Argentinas.
The pronouncement came after Argentina intensified its warnings to companies and individuals supplying goods and services, directly or indirectly, to the Malvinas Islands, particularly in activities linked to the hydrocarbons sector.
The UK maintained that its Government and diplomatic network «fully support» those companies and individuals and described the accusations and measures driven from Buenos Aires as «unacceptable.»
The British declaration adds to guidance published on September 15, in which London maintains that it supports economic activities on the islands and the development of their natural resources.
In that document, the British Government affirms that hydrocarbon activities on the Malvinas Islands continental shelf are regulated by the islands’ legislation and maintains that Argentina has no jurisdiction to apply its laws to companies or individuals linked to businesses in the archipelago.
Argentina’s Response
The British position comes days after the Argentine Foreign Ministry rejected London’s guidance and announced an intensification of measures against companies linked to the exploitation of natural resources in areas under sovereignty dispute.
The Argentine Government maintains that the Malvinas Islands, South Georgia, and the South Sandwich Islands and surrounding maritime spaces form part of the national territory and considers hydrocarbon activities developed without the authorization of Argentine authorities to be illegitimate.
The Foreign Ministry pointed out that Laws 26.659 and 26.915 establish sanctions for companies, investors, and suppliers that participate directly or indirectly in unauthorized hydrocarbon activities on the Argentine continental shelf.
Within this framework, the Foreign Ministry reported that it sent around 180 warning and risk-assumption notes to natural and legal persons from 30 countries and initiated 60 administrative procedures.
The dispute is also linked to the Sea Lion hydrocarbon project in the North Malvinas Basin, promoted by the companies Rockhopper Exploration and Navitas Petroleum.
The UK, for its part, maintained that Argentine measures will not prevent the islands’ economic development and affirmed that there are «enormous opportunities» for companies wanting to operate there. «We will work tirelessly with the Malvinas Islands Government to ensure their wishes are respected,» Kumaran noted.
Exsoldados conscriptos que combatieron durante la Guerra de Malvinas y que prestaron servicio en unidades con asiento en La Plata y en el Rompehielos ARA Almirante Irízar regresaron este septiembre a las islas en el marco de un viaje humanitario organizado por el Centro de Ex Combatientes Islas Malvinas (CECIM) La Plata.
Buenos Aires, viernes 18 de septiembre (PR/26) .- El contingente estuvo integrado por Daniel Barsellini, Héctor Correia, José Luis García, Marcelo Lanatta, Alejandro Villanueva, Carlos Varde, Fernando Marino, Marcelo Martínez y Fabián Passaro, quienes emprendieron el viaje desde Aeroparque. El recorrido incluyó escalas en Santiago de Chile, Punta Arenas y Río Gallegos, antes de arribar a la base militar de Monte Agradable, ya en territorio isleño.
El regreso a Malvinas se encuentra respaldado por una política que lleva casi dos décadas. El viaje se enmarca en un convenio firmado en 2007 entre el CECIM La Plata y la Municipalidad de La Plata, refrendado por el intendente Julio Alak, que contempla un subsidio específico para este tipo de recorridos de carácter humanitario.
Uno de los primeros momentos del viaje estuvo marcado por la emoción y la memoria. Los excombatientes visitaron el Cementerio de Darwin, donde rindieron homenaje a los soldados argentinos que permanecen enterrados allí, en las 230 tumbas que conforman el predio.
Para el CECIM, la visita tiene además una importancia que trasciende el homenaje. Durante años, 122 tumbas permanecieron identificadas como NN, hasta que una acción judicial impulsada por la organización junto a familiares de la provincia del Chaco contribuyó a poner en marcha un proceso para determinar la identidad de los soldados.
El reclamo judicial presentado en 2011 derivó posteriormente en el Plan Proyecto Humanitario de la Cruz Roja Internacional, que permitió avanzar en la identificación de los restos. Para el CECIM, aquel proceso significó un paso fundamental en el derecho a la verdad y a la identidad de los soldados argentinos caídos durante la guerra.
El recorrido de los excombatientes también contempla el regreso a distintos puntos donde estuvieron desplegados durante 1982. Entre ellos se encuentran las posiciones defensivas ubicadas alrededor de Puerto Argentino, además de lugares emblemáticos del conflicto como Monte Longdon y las posiciones vinculadas al Regimiento 7.
Otro de los puntos observados durante el recorrido es la presencia militar británica en las islas. Desde el CECIM remarcan que alrededor de 1.500 efectivos de las Fuerzas Armadas británicas permanecen actualmente en el archipiélago y consideran esa presencia como una expresión de la ocupación que, según su postura, continúa vigente a 44 años de la guerra.